miércoles, 30 de junio de 2010

HORRORIZADOS LOS GRINGOS

México sin Fondo
HORRORIZADOS LOS GRINGOS

Si en el siglo XX, y en lo que va del XXI, algún gobierno ha generado espeluznantes y pavorosas tragedias de guerra es el de los Estados Unidos de América; por ello, el asustarse de hechos de sangre no les va tan fácilmente.
Recordemos que participaron en la Primera y en la Segunda Guerras Mundiales, siendo los únicos que han lanzado en contra de pueblos, como el de Hiroshima y Nagasaki, bombas atómicas. En las guerras de Corea, de Viet-Nam, de Afganistán, de Irán, entre otras, han provocado acciones espantosas.
Conforme a esos antecedentes, el mundo es el atemorizado en este momento por doble partida: una, por la violencia desatada en México; y, dos, y sobre todo ésta, por las declaraciones que el Departamento de Estado, a través de su portavoz Gordon Duguid, ha dado en torno a que “Estados Unidos se encuentra horrorizado por la violencia en México”, y las cuales se han publicitado internacionalmente, con los efectos que conlleva.
Que se horrorice el gobierno de los EU significa que observa muy peligrosas las cosas que se están dando en nuestro país; pero, sobre todo, las sienten demasiado cercanas a su territorio, ya que las guerras en que han participado se han desarrollado a miles de millas de distancia de EU, y con océanos de por medio.
Empero, lo que parece que les ha colmado el plato es el artero homicidio del candidato priísta a la gubernatura de Tamaulipas Rodolfo Torre Cantú, y seguramente que ellos saben más que nuestras autoridades mexicanas sobre la honorabilidad del asesinado, sobre las causas y sobre los asesinos.
Recientemente el Ejecutivo Federal hizo otro llamado a la unidad, y a la civilidad, pues suele repetirlo cada vez que acontece en nuestro territorio un hecho considerado por él como grave. Y como estos hechos sangrientos se dan un día sí, y otro también, los mensajes presidenciales a la unidad y a la civilidad son tan reiterativos y vacuos, que se han venido desgastando. Por ello es que la dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional, Beatriz Paredes Rangel, con razón y firmeza expresó: “El Presidente exige civilidad y unidad, pero su administración ha envilecido a la política… El crimen no nos doblega, ni nos va a doblegar… Exigimos se encuentre a los culpables, no que se hagan declaraciones… Estamos dispuestos al diálogo, pero no con oportunistas… Estamos unidos en el dolor, y ante la felonía no habrá ni la mínima fisura…
Ayer nos reunimos con Víctor Manuel Tinoco Rubí, y analizábamos el porqué del reiterativo llamado del Presidente Felipe Calderón a la unidad. Su respuesta es digna de reflexión: “Responde ese llamado a la falta de contacto del Ejecutivo Federal con la población. No sabe el Presidente Calderón lo que piensa y dice la gente”.
Y de ser así, su declaración de guerra contra el crimen organizado, y todas sus determinaciones, carecen de sustento, no tienen base social, ni participación de la mayor parte de la población mexicana, y sin esto, ni goza de simpatía ni tendrá jamás éxito.
Pero, por otra parte, lo que más horroriza a los gringos es ver que México no tiene fondo. En la mayor parte de las naciones se tiene un fondo, y cuando se llega a él, en algún problema, a partir de ahí comienza la recuperación. En cambio en México, cada día se afirma que ya se llegó al fondo, y cada 24 horas nos percatamos que seguimos descendiendo, porque atrás de cada fondo hay otro fondo, hasta el infinito.

lunes, 28 de junio de 2010

MÁS HILOS NEGROS


Atenta Respuesta
MÁS HILOS NEGROS

            Tengo el gusto de conocer a tres personas que llevan el nombre de “Rogelio Sosa”. Todos ellos me merecen respeto; empero, el comentario publicado el día de ayer lunes 28 de junio del 2010, en la sección A, página 9 de El Sol de Morelia, puede estar escrito por otro lector con ese nombre.
            Sin embargo, sea quién sea el que lo haya escrito, merece que le responda, ya que él con mucha atingencia se refiere, tardecito pero de manera especial, a un artículo de mi autoría que se publicó el jueves 17 de junio del 2010 en esta misma página periodística con el título de “Gratuidad Educativa. INVENTORES DEL HILO NEGRO”.
            Como se podrá observar en el trabajo firmado por mí, hago comentario sobre una publicidad radiofónica que asegura que Michoacán es, ahora, la primera Entidad Federativa del país en otorgar educación gratuita en todos los niveles escolarizados, lo que me pareció, y me parece, una mentira y un equívoco de forma de quienes ordenaron y pagaron ese comercial con dinero del pueblo.
            Pero en su escrito Rogelio Sosa asegura que mi artículo es “ofensivo”; que pretendo “descalificar la importancia social de esta reforma”; que la reduzco “al aspecto de la gratuidad… dejando de lado… al asunto clave de la obligatoriedad que no existía”, y nos informa que: “se nos reporta que a esta fecha ya 60 ayuntamientos han dado su aprobación” a la reforma respectiva de la Constitución Política del Estado de Michoacán; y, además, afirma haber quedado sorprendido de mi “extrema simplificación… falta de respeto… desprecio… y amargura”.
            Y Rogelio Sosa trascribe, antes de señalar todo lo que piensa de mi artículo y de mí, el “texto anterior del Artículo 138”, para después trascribir el “Texto actual del Artículo 138”, ambos referidos a la misma Constitución Política de Michoacán, y aquí como en todo lo anterior se equivoca Rogelio. El texto que califica de “anterior” es el vigente; y el que llama “actual” es el proyecto aprobado por el Congreso, pero aún no vigente, puesto que le falta, mínimo, la publicación en el Periódico Oficial del Estado.
            Por mi parte, quisiera que tanto legal como realmente pudiera ser un hecho, siquiera en el año 2020, lo que de manera absurda expresa el proyecto de marras en “la importancia social de la reforma”, según Sosa: “… el Estado y sus municipios están obligados a impartir educación preescolar, primaria, secundaria, MEDIA SUPERIOR y SUPERIOR”, cuando bien saben que ni el Municipio de Morelia podrá cumplir esta obligación Constitucional, de entrar en vigor tamaña demagogia, menos los 112 Municipios restantes, de todos mis respetos.
            Y, ¿cuál va a ser la sanción si, por ejemplo, los Municipios de Huiramba, Penjamillo o San Lucas no cumplen con su obligación Constitucional de impartir educación superior ni en el año 2020? Decir la verdad no es ofender. Nadie podrá descalificar la importancia social de esa reforma, porque se descalifica por sí misma, y porque, además, la demagogia carece de importancia social. Mientras, la “obligatoriedad” así como se expresa en ese proyecto aprobado es inviable. No sé en qué consista el reporte que recibió de que “a esta fecha ya 60 ayuntamientos han dado su aprobación” a la reforma respectiva, pero lo importante será el reporte que le den de que ya 60 Ayuntamientos están cumpliendo con su obligación de “impartir educación superior”.
            Para finalizar, los mejores cerebros son los que simplifican lo complicado, no los que complican lo sencillo. Si expresar lo anterior es faltarle al respeto a alguien, públicamente le pido disculpas. Hasta el momento no desprecio a nadie ni a nada; y la amargura sólo la conozco como una palabra más del Diccionario de la Lengua.

miércoles, 23 de junio de 2010

SABIDURÍA DEL AUTOENGAÑO

México y sus Funcionarios
SABIDURÍA DEL AUTOENGAÑO

En el último de los artículos de Carlos Monsiváis, aparecido recientemente en el periódico El Universal, nos describió la estrategia persuasiva de “los más autocalificados funcionarios del gobierno federal”, al “abusar de su propio candor”, porque “creen en lo que dicen”, y cada uno de esos costosos políticos “oye y lee sus propias palabras y queda encantado”, en esto consiste su sabiduría, y “gracias a la estrategia del autoengaño el gobierno duerme en paz y las instituciones ya no tienen por qué lavar ajeno.
Pero esa sabiduría del autoengaño, debemos entenderlo los lectores, no es exclusiva del gobierno federal que encabeza el Presidente Felipe Calderón Hinojosa, sino que participan en ella los gobiernos de las Entidades Federativas, de manera por demás destacada el de Michoacán, y los cerca de dos mil quinientos gobiernos municipales que sobreviven en el país a los embates de sus propios gobiernos Estatales.
Decirse mentiras a sí mismos, y creérselas, pero sobre todo autocalificar lo dicho como una verdad absoluta, pronunciada con elocuencia sin par, y pletórica de conceptuosas ideas, es una actitud inquebrantable del funcionario mexicano, salvo honrosas excepciones.
A la pregunta de ¿cómo va el turismo?, la respuesta oficial es: ¡excelente!; y, ¿la seguridad pública?; bien, muy bien, le vamos ganando la guerra al crimen organizado. ¿Y en materia de empleo? Es de lo más destacado, sólo de un año a la fecha hemos creado, entre todos, cerca del millón de fuentes de trabajo. Pero, ¿cómo marcha la educación? Extraordinariamente bien. Todo lo tenemos blindado, no corremos ningún riesgo.
Y todas las falsedades anteriores no hay nadie que las crea, sólo quien las dice, y al externarlas se solaza con ellas, lo mismo al oírlas y verlas por televisión, al escucharlas por radio, que al leerlas y repasarlas a través de periódicos y revistas, ya que los engaños producidos encuentran, gracias a nuestros impuestos aplicados en publicidad, una reproducción masiva.
Sin embargo, ahora con la globalización y sus efectos, la Organización de las Naciones Unidas ha venido señalándoles algunas verdades a ciertos países, entre ellos a México. Hace apenas unos días nos ubicó como una nación que en materia educativa va de mal en peor, tanto en la corrupción de venta de plazas para trabajadores como en el bajo resultado educativo, el que no corresponde a los gastos realizados en este sector.
Políticamente México es un desastre, en donde al gobierno federal se le ha podrido todo, y en cascada a los otros dos niveles del gobierno mexicano: los Estatales y los municipales. Pero en todo esto la Federación es la de mayor responsabilidad.
Con las honorables excepciones que existen, el Presidente de la República, los gobernadores de los Estados, el jefe del gobierno del Distrito Federal, y los presidentes municipales del país, ejercen el presupuesto oficial con fines electorales a favor de su respectivo partido político. Y unos a otros se espían, y se atacan por lo mismo que cada uno de ellos hace, siendo el de mayor presupuesto y mayor responsabilidad el Presidente Felipe Calderón Hinojosa.
Y para colmo, ahora nos vigilarán aeronaves no tripuladas de los Estados Unidos de América, según las declaraciones de la secretaria de Seguridad Interna de ese país, Janet Napolitano.
Ante esa sabiduría del autoengaño, se nos fue Monsiváis, y al parecer, ahora, todos queremos decirle algo al que nos dijo todo. Recordaré en su honor, una frase de todos, pero también muy suya: “el último paga”.

lunes, 21 de junio de 2010

IN NÓMINE DEI


José Saramago
IN NÓMINE DEI
                                                          
            Arremeter en contra de un recién fallecido es, amén de perder la batalla, carecer de ética. Esa actitud inmoral la ha tenido, ante un José Saramago en exequias, el diario vaticano L'Osservatore Romano, al acusar a este escritor portugués, Premio Nobel 1998, de ser “un populista extremista de ideología antirreligiosa y anclado en el marxismo.
            El artículo lo firma Claudio Toscani, pero el rotativo vespertino de la Santa Sede lo hace suyo al publicarlo como un obituario oficial. Y tanto el editor como el articulista se equivocan. Saramago nunca ejerció de populista, pero su origen campesino, su talento literario, su sensibilidad social a favor de los pobres de la Tierra, y su conducta sencilla, lo convirtieron en una persona popular.
            Nunca fue extremista, ni en su militancia comunista ni en sus letras; además, su ideología jamás fue antirreligiosa, aún siendo un ateo confeso, ya que apreció al pensamiento religioso como una maravillosa parte del Hombre que puede tornarlo en más humano.
            Y su marxismo nunca fue un ancla ante la libertad de su pensamiento, tan sin galga, tan sin amarras.
            En mi hogar, desde la segunda mitad de los años ochentas del siglo XX, hemos leído las obras de José Saramago. Con mi esposa y mis hijos degustamos más sus novelas que sus poesías, acaso por ser un producto más maduro y de sensatez incontrovertible.
            Corro el riesgo de que alguien no lo entienda; pero en casa, a un can inteligentemente activo, y de estampa soberbia, a quien mucho se quiso como parte de la propia familia, mis hijos lo nombraban Saramago, para invocar siempre a un literato que enlistamos entre nuestros favoritos.
            Hace unos días dejó la vida ese extraordinario escritor. Con honores civiles y militares lo despidieron España y Portugal. Vivía en las dos naciones, y las dos mujeres con las que se desposó, cada una en su tiempo, fueron, la primera portuguesa, y la segunda española.
            Dentro de las utopías del literato navegaba la idea de crear un solo país: una Iberia unida, que fuera una balsa de piedra desprendida de Europa, en donde "Dios es el silencio del universo, y el ser humano, el grito que da sentido a ese silencio", y en donde el ensayo sobre la ceguera no tuviera vigencia nunca, para que la gente con todos sus sentidos pudiera observar y vivir lo nunca visto: que la muerte suspenda su trabajo letal, sin que nadie envejezca.
            Siempre fue agudo, y fue un hombre de constante compromiso. El Evangelio según Jesucristo no es una obra irreverente como lo afirma el Vaticano, ya que en su sencillez metafísica tampoco desafía la memoria cristiana, sino que, por el contrario, al aceptar sus registros los enriquece.
            No mete cizaña en el evangélico campo de grano con esa literatura, sino que le inyecta abono y fumigantes modernos. Es milagroso el pasaje de la concepción de María en este nuevo Evangelio. Invitó a todos a que lo lean, y sientan la conmoción ante el hecho simple de que el Hijo de Dios se convierta en Hombre.
            La gente que tuvo el honor de conocer a Saramago (quien realmente debió llamarse José Sousa Piedade, y a quien por un error en el registro le pusieron Saramago) lo quiere; y quienes sólo lo hemos leído lo admiramos. Ambos hemos aprendido de él; y hasta los que in nómine Dei pretenden linchar al muerto, en actitud poco católica, se ve que también han recibido lecciones de ese sobresaliente literato.

miércoles, 16 de junio de 2010

INVENTORES DEL HILO NEGRO

Gratuidad Educativa
INVENTORES DEL HILO NEGRO

Hoy escuché, por la radio, una publicidad del Gobierno del Estado de Michoacán que me llamó la atención. La idea externada en ese comercial consiste en asegurar que nuestra Entidad Federativa es la primera del país en otorgar educación gratuita en todos los niveles escolarizados.
Esa inserción pagada en un medio masivo de comunicación oral me hizo recordar a un personaje que vive en mis archivos, y a quien espero dar vida en el escenario de una próxima novela.
Se trata de un gobernante que tiene una cualidad y, paralelo a ella, un defecto. Su virtud consiste en el empeño de lograr, en su ejercicio gubernativo, resultados originales, inéditos, únicos, insólitos, inauditos, grandiosos.
Su falla personal, y la de su equipo, se encuentra en la mediocridad, en la insuficiencia de sus trabajos, lo que no le permite realizar sus sueños, sus anhelos, la plena ejecución de sus fantasías.
Pero ese material literario es sólo eso, literatura, y nada tiene que ver con personajes reales pasados, presentes y/o futuros. Cualquier parecido con alguien conocido de Usted, estimado lector, es mera coincidencia, como rezaba la nota final reiterativa en las películas de los años cincuentas del siglo que recién se fue.
Lo verdadero es que me quedé pasmado, estupefacto, con esa noticia maravillosa. Michoacán es el primer Estado en donde se otorga la educación de manera gratuita en todos los niveles escolares. Esta noticia hace que reconsidere mis conocimientos obtenidos en la primaria, y sobre todo los logrados en el nivel profesional.
Para no remontarme a la época juarista, en el mensaje y proyecto que envió Venustiano Carranza al Congreso Constituyente, sobre el artículo 3º de la Carta Magna, desde la ciudad de Querétaro, el 1º de diciembre del 1916, se propuso: “Habrá plena libertad de enseñanza; pero será laica la que se dé en los establecimientos oficiales, y gratuita…” El texto original de la Constitución de 1917 expresó en el artículo 3º, en su último párrafo: “En los establecimientos oficiales se impartirá gratuitamente la enseñanza primaria.”
Conocido resulta que el artículo 3º Constitucional es el precepto de nuestra Carta Magna con mayor número de adiciones y reformas; empero, la motivada por el Plan de Once Años que se debe a Jaime Torres Bodet, en ese precepto se ordenó: “Toda la educación que el Estado imparta será gratuita”. Así que tiene más de medio siglo vigente este mandato en todo México, incluyendo a Michoacán.
Sin embargo, ahora resulta que todos los textos del artículo 3o de nuestra Carta Magna estableciendo la gratuidad educativa eran falsos, al parecer de ese comercial oficial del Gobierno de Michoacán, porque nuestro Estado es el primero en la República, con la actual administración, según el grotesco comercial, que a partir del 2010 toda la educación, de todos los niveles, es gratuita.
Sería bueno preguntarles a los autores de esa propaganda oficial: ¿qué entienden por gratuidad educativa?, ¿qué entienden por educación?, ¿qué entienden por todos los niveles educativos? No vaya a ser que de un momento a otro resulten los inventores del hilo negro, los descubridores del fuego, los que organizaron el primer campeonato mundial de fut bol.

lunes, 14 de junio de 2010

ENGAÑAR A MUCHEDUMBRES


Opulencia e Indigencia
ENGAÑAR A MUCHEDUMBRES
                                                                                        
            El mal de nuestro país se encuentra, según las expresiones de Andrés Manuel López Obrador en su reciente libro, en “la mafia que se adueñó de México”. Y esa mafia la constituyen las 30 familias más ricas de nuestra Nación.
            Ese señalamiento es oportuno, y tiene su grado de verdad, pues forma parte de la estructura histórica de lo que hoy es México. Recordemos que, desde los tiempos finales de la Nueva España, los Sentimiento de la Nación, conforme a la conceptualización hermenéuticos y patrióticos de José María Morelos y Pavón eran, nada menos pero nada más, que: “moderar la opulencia y la indigencia”.
            Y como no se han podido o querido moderar, por todas las mafias que ha padecido la patria, hoy estamos al borde de la explosión social.
            Nos falta, a los 110 millones de mexicanos, unirnos en torno a la idea de tener un sistema de organización socioeconómica que no permita, nunca más, que 30 familias multimillonarias dispongan de más de una centena de millones de seres humanos.
            Pero esas 30 familias archirricas no pueden ni deben ser suplidas por 30 familias perredistas, ni panistas ni priístas. No debemos de permitir que una tiranía sea suplida por otra. Cambiar una dictadura económica por una política, o por una religiosa, sería únicamente salir del comal para caer en las brazas.
            Afirmaba Heródoto (484-426 antes de nuestra Era) en su Historia, con sus 9 libros traducidos por Canon Rawlinson, que “es más fácil engañar a una multitud que a un hombre”, y no carecía de razón en esto. Por eso cada uno de los mexicanos debemos procesar sensatamente la causa de nuestros males, sin que por eso renunciemos a la socialización. Para, en forma positiva e inteligente, tomar las medidas individuales y sociales que nos conduzcan a la solución, de raíz, de nuestro mal y/o de nuestros conflictos.
            En mi caso personal observo que Andrés Manuel López Obrador tiene un diagnóstico acertado de lo que pasa en nuestro país, y un pronóstico aceptable, pero sujeto a revisión y ajuste. Me da cierta confianza el verlo rodeado de gente como Elena Poniatowska, Miguel Ángel Granados Chapa, Carlos Monsiváis, u otras personas que gozan de fama de honorables; empero, me genera profunda desconfianza, el verlo rodeado de mediocres, y rateros, disfrazados de izquierda, sean michoacanos o de cualquier otra Entidad Federativa.
            Pero el mal no sólo es de personas, sino de un torpe y perverso sistema que permite que unos pocos se adueñen, sólo para sí y sin ningún sentido social, de la plusvalía generada por los mexicanos que de verdad trabajan organizadamente y de manera productiva; y claro, se trata de personas que con toda maldad no permiten que ese sistema se cambie por otro mejor, superior, que produzca más, distribuyendo mucho mejor lo producido.
            Moderar la opulencia y la indigencia sigue siendo la clave; de tal suerte que el más rico no esté a una distancia de cien millones de veces del más pobre, sino como máximo a una distancia de 20 ó 30 veces del ingreso remunerador, al estilo de los países nórdicos o escandinavos; a quienes cito sólo como un referente, para contestar con esto a quienes señalan que lo dicho es una utopía, y que no se puede llegar a ello.
            Luchar por lo anterior vale la pena; convenciendo a cada mexicano, para que con una conciencia capacitada y libre así lo adopte; pero sin muchedumbres impreparadas, demagógicas, viscerales, hambrientas y sedientas de sangre, que sirven, exclusivamente, de carne de cañón para la siguiente tiranía.

miércoles, 9 de junio de 2010

LO QUE AÚN NO TOCO

Oigo lo que se Fue
LO QUE AÚN NO TOCO

Ramón López Velarde (1888-1938) cantó con su ritmo poético a una Suave Patria que existió, y que sigue existiendo, con todo y el pesar de los que, sin tener el talento literario para superarlo, dicen ver a una dura patria por doquier.
Es cierto que la patria suele ser dura, igual que la matria observada y así bautizada por Luis González y González (1925-2003); empero, la dureza existe siempre en virtud de que existen las suavidades, y a la inversa.
Observen qué suave es estar paladeándolo, aún sin iniciarse, el Campeonato Mundial de Fut Bol en Sudáfrica. Los que ya están allende el océano, gracias a las bondades económicas de nuestro país, la pasan muy bien. Los que se quedaron en México, y ya programaron no ir al trabajo, o a clases, para gozar el divertimiento de ese deporte masivo, en familia, o con los cuates, viven un pedazo de esa suave patria.
Sin embargo, conjuntamente con esas dulzuras deportivas se encuentra la trágica y real amenaza de que las playas mexicanas, entre las que se encuentran las turísticas de Can Cun, se llenen de petróleo, y se afecten especies vegetales y animales patrimonio de México.
Desde luego que el Presidente Obama, sintiendo en el fondo la responsabilidad de tal desastre, ha ofrecido que “patearé el culo a la compañía inglesa perforadora”, pero ese bochornoso espectáculo, de darse, en nada resolverá el problema latente en contra de las playas, mares, vegetales y animales, patrimonio mexicano. Y ante esto, el gobierno de nuestro país nada ha previsto.
El Presidente Felipe Calderón, cascarita del fut bol, como ha sido, prefirió el lado suave de la patria. Ante la dureza de la desventura ha preferido huirle a éste, y a otros asuntos.
Otra cicatriz no cerrada, y aún sangrante, es la muerte, hace casi un año en la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, de medio centenar de infantes. Es claro que nadie puede revivir a esos niños. Cuando uno escucha a los padres de esos menores parece que sus palabras nos rompen el alma. Si hubiera un poco de sensibilidad por parte de las autoridades involucradas, ya hubieran renunciado los funcionarios señalados como responsables por la Honorable Suprema Corte de Justicia de la Nación.
O, en su defecto, la Procuraduría General de la República ya hubiera procedido en su contra, aunque sean sus compañeros de Partido Acción Nacional. Y si esto no ocurriera, el Presidente Calderón debe cesarlos, poniéndolos a la disposición de la PGR. Esta es una parte dramática de nuestro país, pero lo suave de la patria parece convenir más a los actuales gobernantes de México.
En cualquier país, que se respetara a sí mismo, sería fatal que el gobierno resolviera problemas laborales, entre un patrón y sus trabajadores, usando a las Fuerzas Armadas. Quienes tal hacen, le faltan al respeto al Ejército, a la Marina, a la Policía Federal, pero sobre todo al pueblo de México. Pero ante el brutal desalojo de los mineros, el Presidente consideró como su prioridad el Campeonato Mundial de Fut Bol, con la suavidad de un acto inaugural que promete estar en ese tono.
Y ante tantas durezas y suavidades de la patria, recordemos nuestro pasado y nuestro futuro, con el encanto mágico y certero de López Velarde: “…Oigo lo que se fue, lo que aún no toco…”; es decir, escuchemos el pasado encallecido, pero también el exquisito; y tengamos oído para el futuro ya con costras, pero también para el prometedor de finuras. Oiga señor Presidente, y la inseguridad…

lunes, 7 de junio de 2010

LA RULETA DEL FUT BOL


Tiempos y Espacios
LA RULETA DEL FUT BOL
                                                                      
            Poéticamente el Eclesiastés nos dice que “… hay tiempo para todo…”, pero se olvidó de decirnos, ahí mismo, que también hay espacio para todo, y desde luego para todos; a decir verdad, también dejó de lado, ese libro de la Biblia, el ámbito material y el personal por donde el tiempo y el espacio transcurren, sin detención ninguna.
            De lo anterior sabe, a no un dudarlo, el arzobispo primado de México y cardenal Norberto Rivera Carrera, quien desde la Catedral Metropolitana, “desde la fe católica, al celebrar la santa misa”, pidió a la Virgen de Guadalupe que ampare con su maternal protección a la selección mexicana de fut bol en el campeonato mundial de ese deporte, a realizarse próximamente en Sudáfrica.
            Curiosa y confrontadamente algo similar pidió el arzobispo católico de Johannesburgo, Buti Tlhagale, en su homilía dominical, salvo que lo hizo para que el equipo de fut bol Sudafricano triunfe, y la plegaria estuvo dirigida a Dios.
            Así que, en este caso, la materia es el fut bol; los elementos personales implicados son los dos equipos contendientes en el primer partido de ese campeonato mundial, y los solicitantes influyentes son dos arzobispos católicos, con peticiones encontradas y opuestas, uno ante Dios, y el otro ante la Virgen Morena. El tiempo es oportuno, y el espacio de la rogativa se supone fue el correcto.
            Ahora habrá que esperar los resultados de esos dos jaculatorias hierofánicas, que deben suponerse más fuertes que las simples y mortales conductas deportivas de ambos equipos.
            En nuestro caso, como mexicanos, le vamos a lo nuestro: a la Selección Mexicana de Fut bol, al arzobispo Ribera, a la Virgen de Guadalupe, y hasta a nuestro Presidente Felipe Calderón Hinojosa, quien ha prometido estar presente, y ya sabemos todos qué lo que promete lo cumple, aunque sólo en materia de futbol.
            De manera simpática, incautamente deportiva, pero poco diplomática, el Presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, señaló que su homólogo mexicano aceptó su invitación para asistir al partido inaugural entre Sudáfrica y México. Agregó que se reunirán ese mismo día, pero muy temprano a fin de reforzar relaciones bilaterales, que será bienvenido con su familia y todo su gabinete, y que de muchas cosas hablarán, menos de futbol.
            Así que por voz del Presidente sudafricano, desde Pretoria, oficialmente los mexicanos nos enteramos de que siempre sí irá el Presidente Calderón al Mundial de Fútbol; lo que nos quita una gran preocupación de encima. ¿Cuántos serán sus acompañantes, oficiales y extraoficiales? No lo sabemos todavía, y acaso no lo sabremos nunca. Tan atendido es nuestro derecho a la información en México.
            Pero, ojalá, y deje a alguien, y no se lleve a todos; siquiera que deje a quien cierre la puerta de Palacio Nacional, y la de la residencia oficial de Los Pinos. México y Sudáfrica, integrantes del Grupo A del Mundial, se medirán, con todos sus padrinazgos y consecuencias, el viernes a las 16:00 (14:00 GMT) en el estadio de Soccer City de Johannesburgo, sede también de la final del Mundial.
            Futbol, religión, política, economía, diplomacia, todo forma, a la mexicana, parte de la ruleta de la vida.

miércoles, 2 de junio de 2010

TAN SEÑOR DE SÍ MISMO

Melchor Ocampo
TAN SEÑOR DE SÍ MISMO

Melchor Ocampo siempre impresionó mucho a quienes lo conocieron, y más a quienes tuvieron el gusto de tratarlo. Guillermo Prieto, firmando como “Fidel”, su pseudónimo literario, expresó: “Remedaba yo a Ocampo con su largo cabello cayendo hacia atrás, su faz redonda, su nariz chata, su boca grande pero expresiva, su palabra dulcísima y sus manos elocuentes, porque accionaba de un modo que las manos eran el complemento y la acentuación de la palabra”.
Y esas manos eran ágiles para la palabra escrita, tanto en las cartas que escribiera sobre sus viajes por Francia, Italia y Suiza, hasta sus notas como secretario de Relaciones Exteriores, pasando por el folleto titulado Mis quince días de ministro.
Transcribiré un pasaje de estas notas de política exterior: “Las insondables profundidades de la diplomacia me invitan a exclamar como San Pablo: ‘¡O altitudo divinae scientiae sapientiae Dei! ¡Quam incomprehensibilis sunt juditiae ejus et investigabilis viae ejus! Nuestros rancheros de Michoacán han hecho de este pasaje una traducción libre, que dice: ‘¡los altos juicios de Dios, ni el diablo que los entienda!” Y lo aplica a su trato con el almirante Dunlop de la flotilla británica, y con el comandante francés M. de Gabriac a cargo de la escuadra imperial. Ocampo creía que ningún sacrificio era demasiado caro para alejar ese peligro europeo de reconquista; y logró tapar los cañones con concesiones insignificantes.
En el archivo histórico del Departamento de Estado de nuestros vecinos del norte se encuentra una descripción de Ocampo, como una nota utilizada por ellos para saber con quién trataban: “Ocampo es un caballero de gran inteligencia natural y de prendas y de educación considerables, inflexible en sus determinaciones, perentorio en sus opiniones, bastante listo en discurrir e impaciente de contradicción, pero noble, y como su jefe, incorruptible”.
Esas insondables profundidades de la diplomacia, y esos altos juicios de los poderosos que ni el mismo diablo entiende, llevaron a Ocampo, en su nobleza incorruptible, a renunciar a la secretaría de Relaciones Exteriores, retirándose a vivir su vida privada en su Hacienda de Pomoca, nombre compuesto a partir de su propio apellido, al darle un orden distinto a las sílabas y letras que lo integran.
Trabajando y estudiando en las tierras de sus pagos, Melchor Ocampo fue privado de su libertad por un grupo armado. El periódico El Siglo fue el que dio la nota: “Una gavilla reaccionaria de un tal Cagiga, cumpliendo las órdenes de Leonardo Márquez, entró a la hacienda de Pomoca y se apoderó de la persona de don Melchor Ocampo. Parece que este señor fue entregado al mismo Márquez, quien probablemente exigirá un fuerte rescate o intentará asesinar a uno de los hombres más distinguidos del país por su patriotismo y probidad”.
Y es que después de gozar del poder, como presidente que sustituyó a Miguel Miramón en el bando clerical y reaccionario, Félix María Zuloaga, y Leonardo Márquez como comandante militar de esa fracción, se convirtieron en bandas asesinas, secuestradoras, dedicadas al pillaje.
Márquez dispuso la muerte de Ocampo, lo que le costó el choque con Zuloaga, y a quien, desde entonces, todo mundo repudia, calificándole como lo que siempre fue: un asesino.
Mató a uno de los mejores mexicanos que ha tenido nuestro país, Melchor Ocampo, tan Señor de sí mismo, una preclara inteligencia, patriota, y digna.

lunes, 31 de mayo de 2010

CORRUPCIÓN DE LOS SONSOS


Censos del 2010
CORRUPCIÓN DE LOS SONSOS
                                                          
            Mucha gente está preocupada por la visita que le harán, a su domicilio, los enviados del Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Los más de cien mil que contarán a más de 100 millones, según reza la publicidad al respecto.
            Más de algún miembro de cada familia mexicana sabe que hay tal corrupción en los gobiernos actuales, que venden las estadísticas, la información oficial, y los datos gubernativos, al mejor postor.
            Conocidos son los casos recientes en que la información personal y familiar de los mexicanos ha andado circulando como mercancía por doquier, incluyendo los mercados tradicionales de la Ciudad de México, y hasta el momento no ha habido culpables ni detenidos por esas ventas, por lo que la impunidad se sigue imponiendo.
            Así que le preocupa a un sector muy amplio de la población el que sus datos sean vendidos a simples y molestos mercaderes, o al hampa, al crimen organizado. Imagínense la primera pregunta: ¿cuántos viven en esta casa?, ¿qué edades tienen?, ¿sus sexos respectivos?, ¿sus ingresos?
            Ante tamaños riesgos, puede haber quienes no contesten, ni siquiera abran la puerta a los integrantes del INEGI, por más documentados, uniformados, y llenos de credenciales y oficios, que anden.
            Pero también puede haber quienes den informaciones falsas, y no por maldad, sino por el temor de que sepan que es de edad avanzada, y vive sola, sin parientes, pero con un ingreso económico elevado.
            Esta escama no la tenía antes el mexicano. El terror de ahora se genera por lo que ha provocado el gobierno: una gran desconfianza en él.
            Hace una semana que el propio Presidente Felipe Calderón Hinojosa se dejó llevar a una tribuna que tenía pintados unos puños cerrados, agresivos y tensos en sus extremos, y en el centro se leía “SEGURIDAD Y JUSTICIA”, Y ahí el Ejecutivo Federal reconoció que “de nada sirve que se cambie el sistema porque la justicia queda al mejor postor… en México existe en gravísimo problema de la impunidad; los delitos no se persiguen o persiguiéndose no se castigan.
            Antes, de todo eso nos quejábamos, en última instancia, con el Presidente de la República, y él dictaba medidas, o nos daba esperanzas de que iba a cambiar la situación, pero ahora el titular del Ejecutivo se queja públicamente, y no sabemos si lo está haciendo ante el Presidente estadunidense Barak Obama, o ante la nada, ya que él es el responsable directo de la procuración de la justicia y de la seguridad pública, y de manera indirecta también lo es, como líder y/o jefe de Estado y de Gobierno, de toda la justicia.
            Al no tener en quién creer, la desconfianza lleva a la gente a incomodarse con los Censos del 2010, ya que no confía ni en él ni en quien lo instrumenta. Y esto es malo para México, ya que se requiere de esa información. Los culpables son esos sonsos que, siendo funcionarios públicos, han sembrado con sus actos de autoridad la desconfianza en el pueblo.
            Vivimos enredados en contradicciones. Vamos a ver como se desenvuelve este operativo del 31 de mayo al 25 de junio próximo; observaremos, además, si los resultados son confiables.

miércoles, 26 de mayo de 2010

MENOS SE DONA

La Patria no se Vende
MENOS SE DONA

Por fortuna ha habido diputados que han frenado la intención del Poder Ejecutivo del Estado de vender la Isla de Las Palmas, y parte de la Isla del Cayacal. ¡Bien por ellos!
Pero ahora, ya la mayoría de los legisladores piensa en que no se debe vender, sino sólo donar, y dicho regalo es a un fideicomiso que no ha cumplido, a ojos de todos, con el decreto 83 del propio Congreso, correspondiente a la LXX Legislatura Local.
Nadie del Poder Ejecutivo ha querido dar cuentas de qué se hizo con la anterior desincorporación de tierra en aquella región de la Costa Michoacana. Se niegan rotundamente a ello. Ese fideicomiso que sirvió de máscara es una caja de secretos que desprende olores acusatorios.
Y nadie presenta un plan, con sus programas, y sus proyectos, en relación exacta a la desincorporación y regalo que ahora se pretende hacer.
Expresar ahora, como siempre, que la patria no se vende, ni debe donarse, está muy lejos de ser una frase chauvinista, porque se ha convertido en un sentimiento nacional, y estatal, que se escucha por doquier.
México no únicamente es el territorio, sino la población, el gobierno, la soberanía, la organización jurídica; en otras palabras es el Estado Mexicano; y ninguno de estos elementos es mercancía, ni forma parte de los artículos de comercio. Somos nosotros mismos, nuestras familias, nuestro pasado, el presente, y las posibilidades múltiples y prometedoras de un futuro promisorio.
Otra cosa es el desarrollo de la costa michoacana. Por esto debemos de trabajar, echar a vuelo nuestra imaginación, aplicar nuestros mejores esfuerzos, plantear las opciones positivas de un desarrollo compartido.
Con el desarrollo de los michoacanos de la costa, sí; con el enriquecimiento unilateral de la Compañía Kansas City, no; empero, aceptando y entendiendo la globalización actual, debemos decir sí al desarrollo equitativo y proporcional de la población, primero, y compartirlo con esa empresa extranjera y/o nacional, sino no hubiera opciones.
Sólo con una convocatoria pública y abierta podríamos saber si existe demanda de aquellas tierras, para qué y por quién, y así el mismo gobierno puede escoger, u optar, con la visión precisa y clara de que debe ser para el bien de los mexicanos.
Todo lo anterior, independientemente del actual proceso legislativo, en donde el Ejecutivo Estatal equivocó su iniciativa, al hablar de venta y de que se autorice no sólo al gobernador, sino a su representante legal, sin decir quién es éste; ante la cual, las comisiones unidas de Programación, Presupuesto y Cuenta Pública, de Desarrollo Económico, de Desarrollo Urbano y Hacienda y Deuda Pública no pueden, jurídicamente hablando, ni deben conforme a derecho, ser incongruentes con lo que se pide en tal iniciativa del Ejecutivo, ya que sólo pueden y deben dictaminar el sí, o el no, en relación a la litis planteada por quien inicia. Razonando el porqué de su dictamen.
Poner en el dictamen, de manera esencial, cosas diferentes a tal iniciativa, significa violar las formalidades esenciales del procedimiento legislativo, y faltar al respecto al Ejecutivo, si no se le pide su aceptación y anuencia, y ésta no la otorga, con las formalidades de Ley.
Si las comisiones unidas tienen otra idea en el fondo, para tratar ese asunto, deben presentar su propia iniciativa, para que sigua el procedimiento respectivo.
El desaseo en el procedimiento refleja la falta de percepción exacta en el fondo. No es cosa de mucha inteligencia, basta con sentido común. Este asunto en un referéndum popular no pasaría la prueba.
¿Se vende este valiosos inmueble?, la respuesta sería un NO.
¿Se dona, se regala, esta propiedad de los michoacanos?, la contestación será un NO superlativo.
Se debe obrar con sensatez, con inteligencia, siempre a favor del pueblo. La patria no se vende, menos se dona. Los michoacanos tenemos capacidad suficiente para hacerla productiva, y no tenerla amortizada, lo que también es un agravio a Michoacán.

lunes, 24 de mayo de 2010

DIMITE PORFIRIO DÍAZ


Centenario de la Revolución
DIMITE PORFIRIO DÍAZ
                                                          
            La carta va dirigida “A los CC. Secretarios de la H. Cámara de Diputados”, se observa que el suscriptor de la misiva la hizo con cierta prisa, ya sin el apoyo de una burocracia cuidadosa y formalista, y con un toque personal en donde la edad del firmante se denota.
            El lugar donde se firmó, y la fecha de esa epístola, es “México, Mayo 25 de 1911”. La firma consiste en el nombre de pila y el apellido, (muy legibles) y una especie de moño bajo el apelativo que se desprende de la última letra: “Porfirio Díaz”, así, sin ningún cargo.
            Obvio que esa comunicación aún no cumple el siglo, pero fue provocada por el inicio de la llamada Revolución Mexicana, la que tuvo como base el Plan de San Luis lanzado por Francisco I. Madero desde su refugio en los Estados Unidos de América, a donde había llegado después de estar en la cárcel en San Luis Potosí por órdenes del Presidente Díaz, a raíz de haberle competido a don Porfirio la Presidencia de la República, en la primera elección por 6 años habida en nuestro país.
            No se debe olvidar que Porfirio Díaz Mori en 1871 firma el Plan de la Noria en contra del Presidente Benito Juárez, y en tal documento expresa: “que ningún ciudadano se imponga y perpetúe en el ejercicio del poder”, y en 1875 vuelve Díaz a encabezar un levantamiento que derroca al Presidente Sebastián Lerdo de Tejada, bajo los conceptos vertidos en el Plan de Tuxtepec.
            Así Porfirio Díaz llega a ser Presidente bajo el lema de Sufragio Efectivo, No Reelección. El mismo lema que utilizó el Plan de San Luis para sacarlo del poder. Nadie se ha reelegido tantas veces como Díaz, y nadie ha violado el sufragio de la manera tan pertinaz como él.
            Porfirio nació en Oaxaca en el año 1830, de origen mixteco, e hizo estudios de derecho, sin concluirlos; así que cuando escribió esa carta para los Ciudadanos Secretarios de la Honorable Cámara de Diputados al Congreso de la Unión tenían 81 años, y un largo doctorado de 35 años en la cúspide del poder nacional, incluyendo el cuatrienio de su compadre incondicional Manuel González.
            Ese ocurso que cumple hoy 99 años, expresa el lenguaje y pensar del poderoso hasta aquel día: “… respetando, como siempre he respetado la voluntad del pueblo, y de conformidad con el artículo 82 de la Constitución Federal, vengo ante la Suprema Representación de la Nación a dimitir sin reserva el encargo de Presidente Constitucional de la República, con que me honró el pueblo nacional; y lo hago con tanta más razón, cuanto que para retenerlo sería necesario seguir derramando sangre mexicana, abatiendo el crédito de la Nación, derrochando sus riquezas, segando sus fuentes y exponiendo su política a conflictos internacionales…
            Porfirio Díaz sabía que nunca había respetado la voluntad del pueblo; sabía que la suprema representación de la Nación, en realidad, no estaba en la Cámara de Diputados; sabía que dejando el poder sin hacerles frente con las armas a los grupos levantados, entre ellos se iban a matar, descargando el odio acumulado en los mismos bandos revolucionarios.
            Conocía bien la condición humana, y en su misma dimisión, con su despedida triunfal de la Ciudad de México hasta Veracruz, se portó, en el fondo, como un viejillo peligroso.