LOGOS
El Huachicol es para el gobierno
LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO
A la mitad de este año 2026 se generó un notorio fenómeno de confianza en nuestro país.
Se produjo ese sentimiento colectivo de esperanza (exclusivamente) en la selección mexicana de futbol, masivo y popular deporte.
Nuestro equipo logró insertarse en la Copa Mundial con sede en México, EUA y Canadá.
Los futbolistas mexicanos que integran nuestra selección, dirigidos por su técnico Javier Aguirre, se desenvolvieron profesionalmente, mostrando técnica y carácter, dando calidad en sus participaciones, sin padecer ningún gol y ganando todos los partidos, hasta que nos tocó jugar con el equipo inglés.
Desde mi punto de vista, el partido estuvo reñido; empero, los goles son los que cuentan: 3 goles para los ingleses, y 2 para los mexicanos, quedando nuestro país en este mundial de futbol 2026, fuera del juego, y quedó la tristeza y el duelo, al igual que un reproche para Sheinbaum por no presentarse personalmente a ninguno de los partidos, mostrando que le tiene mucho temor, al pueblo mexicano, que goza con esos encuentros deportivos.
Quedó, además, esa mexicana urgencia colectiva de creer en algo, o en alguien, aparecida por sorpresa, ya que la duda y la desconfianza de nuestros compatriotas en sus gobiernos (desde hace sexenios) se ha venido agudizando con gravedad inaudita a partir del 2018 al 2026, lapso de los dos pisos malditos, en donde Andrés Manuel López Obrador actúa como narco autócrata, detrás de las bambalinas.
A una de las ilícitas operaciones de Obrador, abastecedoras de recursos económicos, ha hecho recientemente mención precisa el gobierno de los EUA, a través de Marco Rubio, secretario del Departamento de Estado, quien ha informado: “El manejo del huachicol, en México, lo tienen los cárteles y las entidades del gobierno mexicano, y sus ilegales ganancias se las embolsan; e, incluso, invierten fuertes cantidades para campañas electorales, con el fin de no perder el poder. El Departamento del Tesoro y la Oficina de control de activos extranjeros siguen rastreando esas operaciones de robo y contrabando de combustible.”
Y es que, por donde quiera que se le pique al gobierno mexicano, le sale el pus.
La descomposición gubernativa es brutal. Ya no hay tres poderes. Todo el poder público se concentró en un solo sujeto, quien, a partir de su falso retiro, y desde su feudo, hace y deshace a su antojo en el país, a través de su obediente marioneta de apellido Sheinbaum.
Es muy clara la orden: Nada ni nadie debe parar al huachicol, por ser, para su plan permanente, la gallina de los huevos de oro.
Toda denuncia sobre el Huachicol genera una carpeta que debe encapsularse hasta la eternidad.
El caso del secretario de Marina (en el sexenio de Obrador) y sus dos sobrinos almirantes, sólo ha dejado una estela de sangre de gente asesinada; y, proseguirá acumulando, por ser necesario para ellos, más y más cadáveres.
La cabeza fría de la corcholata en ejercicio, congela todos los asuntos sobre el tema huachicol, aquí, en México; pero, el gobierno de EUA les está siguiendo la pista, a los que defienden “la soberanía”, para seguir soberanamente siendo narcos huachicoleros.
Por eso, y por todas las canalladas e idioteces de Obrador-Sheinbaum, el presidente Trump castró al T-MEC, provocando un daño terrible a la población mexicana.
Debemos exigir y lograr que EUA no castigue a los mexicanos.
Si quieren penalizar a alguien, que sea a las dos cabezas del narco gobierno (Andrés Manuel y Claudia), y a sus principales esbirros, los que ejercen como altos funcionarios públicos, secretarios y gobernadores.
El Tratado de Libre Comercio de América del Norte entre México, Estados Unidos y Canadá (TLCAN), lo proyectó e impuso el gobierno estadunidense. Se firmó el 17 de diciembre de 1992, y entró en vigor el 1 de enero de 1994, para eliminar barreras arancelarias y facilitar la circulación de bienes y servicios. Era presidente de México Carlos Salinas de Gortari.
EUA se vio motivado a promover y forzar el TLCAN en respuesta a la acometividad económica de la Unión Europea, la que, paso a paso, obtuvo el enlace de 28 países; siendo ahora 27, por la salida del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, a través de su Brexit.
El 25 de marzo de 1957 se firmaron los Tratados de Roma, dando lugar a la Comunidad Económica Europea (CEE); y todo este proceso concluyó con el Tratado de Maastricht, estableciendo la Unión Europea (UE).
Pero ahora, el alocado y ambicioso Trump (quien lo único que quiere es ser Rico Mac’ Trump), esterilizó un tratado, que debe mejorarse y perfeccionarse, por el bien de toda América.
Los culpables de esa amputación de T-MEC son tres: López Obrador, Sheinbaum Pardo, y Donald Trump.
Los grandes afectados y víctimas de la castración del T-MEC son los mexicanos, los canadienses, y los estadunidenses, quienes debemos luchar para que se restablezca ese T-MEC, perfeccionándolo.
En serio, debemos perfeccionarnos los mexicanos, en todo, incluyendo ese deporte del futbol, tan apreciado por decenas de millones de compatriotas, ahora dolidos y bajo tristeza.











