LOGOS
Política de la banalidad
GOBIERNO DE APARIENCIAS
Vivimos,
actualmente y en todas partes, periodos de turbulencias; y, el criadero de
conflictos no atinamos a analizarlo correctamente.
Lejos
estamos de la solución exacta para imponer orden en la locura de ese caos.
En
México, la actual presidente es parte responsable de ese mundo de apariencias
perturbadoras.
Y
Sheinbaum no acierta, después de sus dos años de ejercicio gubernativo, a
lograr un exacto diagnóstico de cada uno de los embarazosos conflictos que a
cada minuto acuchillan, roban, balean, corrompen, secuestran, bombardean,
traicionan e incendian, a nuestro país.
En
materia de salud pública, por ejemplo, en cada mañanera repetía Claudia, con
gran seguridad, “todo va de excelencia, con las clínicas, con los doctores, con
las enfermeras, con las medicinas, con instrumental moderno”; aunque ella misma
sabía que del presupuesto de salud y de educación se sacan centenas de miles de
millones de pesos para pagar pensiones, becas, ayudas, y todas las demás
limosnas del bienestar.
Hoy,
todavía no sabe el gobierno de México la sintomatología del problema, aunque ya
entendió que sí, existe un conflicto; y, al respecto, textualmente manifiesta
la presidente: “Que cada quien tome sus conclusiones. Mostraré tomas de las
redes, en Paseo de la Reforma.”
Y
como se vieron poquísimas personas, porque era una hora muy temprana, la
presidente dijo: “¡Esa es la marcha!”, falseando, y agraviando, a los
trabajadores del sector salud.
Prosiguió
Sheinbaum: “Que cada quien haga su conteo, es lo primero; lo segundo, aquellas
demandas legítimas que se hagan de las y los trabajadores del Instituto del
Seguro Social, ya se están atendiendo, y ZOÉ tiene instrucción que, a más
tardar el día de mañana, de hacer un plan de acción que tiene que presentármelo
para poder atender de manera inmediata todas las, eh, demandas legítimas de los
trabajadores del IMSS. En cuanto al desabasto de algunos medicamentos ya
también, eh, tomamos medidas. Se me informó cuales son los medicamentos que no
tienen abasto. Hay muchos que tienen abasto, incluso, eh, no sé si lo dije
ayer, envié a, eh, compañeros de Birmex y de otras áreas, a que directamente
ellos me dieran información directamente de los hospitales de cuántos de los
medicamentos estaban faltando. Estamos haciendo desde hace un mes, antes de que
se presentara esto, una encuesta en las farmacias del IMSS, del ISSSTE y del
IMSS Bienestar, a los usuarios de las farmacias, a los derechohabientes, para
que ellos nos digan que medicamentos se entregan, si son todos, si son menos,
para no tener ningún problema con la información directa que tengo yo de las
instituciones y la información directa de los derechohabientes, que a veces la
información viene de los almacenes y no viene directamente de la farmacia.
Entonces, eso estamos siendo desde hace mes y medio, más o menos y estamos
tomando medidas sobre, eh, al área de salud.”
La
presidente, en ese texto, no dice nada, sólo cantinflea disparates.
Empero,
más lamentable que su incongruencia, es la forma en que minimizó a los
trabajadores del sector salud, faltándoles al respeto.
Mientras
los doctores, enfermeras y administrativos no suspendieron su servicio, y a la
marcha sólo fueron grupos de representación, la presidente los calificó de
“poquitos”, motivando enojo, en su contra.
Los
manifestantes se mostraron como profesionales responsables. La presidente se
exhibió como insensata, y fue reprobada.
Poco
más de 4 millones de mexicanos trabajan en el sector salud en nuestro país; y,
la gran mayoría de ellos, calificará en su momento, al gobierno autoritario, y
de apariencias, por su política banal, corrupta y destructora.
A
la propuesta de salario del 2.9%, con 3.9% de prestaciones en el IMSS, ya le
dieron un rotundo ‘NO’.
Casi
la totalidad de los trabajadores exige la expulsión de su líder; demandan
terminar con el desabasto de medicamentos, ampliando y mejorando los inmuebles
hospitalarios, modernizando el instrumental, y solicitan cursos permanentes de
actualización profesional.
Es
decir, piden hacer vigente y positiva a nuestra Carta Magna, respecto a la
salud, como una garantía individual y familiar, como un derecho humano.
No
toman como modelo a Dinamarca, ya que el prototipo a seguir lo tenemos en el
mejor centro hospitalario de México, en Palenque, Chiapas, en la Hacienda ‘La
Chingada’, propiedad de Andrés Manuel López Obrador, quien se sacrificó, para
ser el primer mexicano con los mejores espacios y servicios de salud pública de
nuestra nación.











