miércoles, 25 de abril de 2012

Monarquía Güegüenche "LA PROVIDENCIA ME HIZO PRESIDENTE"

     Según nuestra Carta Magna, en su artículo 40, "Es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una república representativa, democrática, federal"; empero, según el discurso pronunciado en inglés por el Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, en la biblioteca del Congreso de los Estados Unidos de América, "La providencia me puso en Los Pinos".
     Así que en Washington, en el idioma de los amos, el presidente de una república confiesa sin más que no le debe nada al voto popular, ya que no fueron los ciudadanos de México quienes lo eligieron para el máximo cargo que existe en nuestro país, sino que dicho puesto se lo debe a la providencia.
     Y... ¿Existe esa providencia con tanto poder, por encima de la voluntad del pueblo?, ¿quién es esa providencia tan eficaz en el mundo de las urnas y los votos?  
     San Agustín afirma, en el libro octavo de La Ciudad de Dios, que la existencia de la providencia es divinidad, asentándose por este doctor de la iglesia, dicha verdad, como un dogma establecido por la patrística, conceptualizando a esa providencia, posteriormente, como "la divina gracia de la voluntad de Dios", según Juan Damasceno.
     Tanto la patrística, como después la escolástica, sirvieron de base filosófica al cristianismo y, por ello, a la Edad Media y al feudalismo, en donde, en esencia, el Rey de Reyes era el Papa como representante legítimo de Dios, y los reyes de cada Nación eran sus súbditos, salvo las variaciones que el desarrollo de los siglos dieron a la existencia monárquica.
     Obvio, en esa forma de organización humana la providencia, o la divina providencia tenía, entre otras, lo que hoy denominamos funciones electivas. En esos tiempos aristocráticos no era concebible la república.
     Recordado lo anterior, no pocos mexicanos nos preguntamos: ¿qué quiso decir el Presidente Felipe I de México en su discurso en inglés, en las entrañas del imperio estadunidense?
     ¿Fue una metáfora para llamar divina providencia al gobierno gringo?; ¿fue simple producto expresivo de su sistema nervioso estructurado cristiana y medievalmente?; ¿fue una figura de dicción para reconocer que su llegada a Los Pinos sólo es resultado de un chiripazo, al que todavía ni él mismo le encuentra sentido?
     "Haiga sido como haiga sido", para utilizar por millonésima ocasión la propia frase del Presidente Calderón, su nuevo equívoco a todos nos afecta. Sobre todo le daña a él, en los malos tiempos que se le avecinan.
     Calderón Hinojosa tiene la capacidad de avizorarlos. De sus propios discursos se desprende: "Es probable que mucha gente se acuerde de estos años por la violencia, la delincuencia y los crímenes... la expansión del narco ha perfilado una sustitución del Estado de derechos por un estado de temor..."
     Y vuelve a cometer error, al llamar "probable" a lo que ya es una realidad. Así se les recuerda, ya, a estos años del sexenio calderonista; y a él se le recuerda como el actor principal, y acaso no lo sea.

lunes, 23 de abril de 2012

No Saben Ser Candidatos SE DESMORONARÁN COMO PRESIDENTES


           Es muy insensato, por parte de algunos candidatos a la Presidencia de México, el atacarse entre sí, cuando el electorado lo que espera de ellos son propuestas viables de solución para los graves problemas que nos aquejan.
            Pero, además, a ellos corresponde en primerísimo término cuidar, y fortalecer, a la institución de candidaturas a la presidencia, a través de respetarse mutuamente.
            Mala actitud sería la de los médicos, arquitectos, contadores, o abogados, si no tuvieran ese enlace de espíritu de cuerpo que los hace reconocerse los unos a los otros para elevar sus índices de carácter profesional. 
                Pésima se observa Josefina Vázquez Mota cuando asegura majadera e inquisitorialmente, y al parecer sin ningún sustento, que "Enrique Peña Nieto es un mentiroso".
                Deplorable se exhibe la dama Josefina cuando arremete diciendo que "no al autoritarismo de la república amorosa de ese trasnochado que enarbola a la izquierda".
                ¿Qué necesidad hay de que a sus contendientes los agreda de manera tan personal?, a uno como mentiroso, y al otro como autoritario y trasnochado.
                ¿Qué beneficio recibe México con este lanzamiento de excreción que hace la señora Josefina? Y su mano, y su boca, ¿cómo quedan después de estas acciones tan patéticas para todos, que ella supone, seguramente, lo mejor de sí misma?
                Da tristeza a la población el mirar, el escuchar, a Andrés Manuel López Obrador, de 60 años, endilgarle a Enrique Peña Nieto, de 45 años, el peyorativo de que es "vil chatarra"; o el formular la insulsa metáfora de que "como ya el PAN no tiene levadura, están inflando al merengue de Enrique Peña Nieto".
                Si fueran serias sus propuestas, entre otras, la de hacer "un tren bala que lleve la velocidad de 300 kilómetros por hora que vaya por toda la Riviera Maya hasta Palenque, más cinco refinerías", no habría ninguna necesidad de insultar personalmente a un contendiente, cuando esta descalificada conducta, carente de amor, se revierte en su contra.
                El pueblo de México no les pide a los candidatos en campaña que se amen los unos con los otros, sino sólo que se respeten a sí mismos, siendo educados con sus adversarios electorales, pero sobre todo con sus electores.
                Sean un poquito inteligentes, o al menos usen su sentido común, de tenerlo. Consideren que la borrachera electoral es tan pasajera, que la resaca perdura por más tiempo, y que en el ejercicio del poder tienen que llamar a la unidad nacional, y lograrla, puesto que no hay manera de gobernar para todos, sin obtener el respeto de todos, cuando previamente han sembrado respeto en todos.
                Miren que las majaderías personales que los ahora candidatos se formulen mutuamente serán un obstáculo insalvable para quien gobierne; además de que las ocurrencias hirientes cuando más provocan un espectáculo que distrae a la opinión pública de lo verdaderamente importante.
                Seguramente que, por ello, Enrique Peña Nieto, menos letrado que los rijosos, pero más juicioso, plantea constantemente su decisión de no dividir nunca al pueblo de México.

miércoles, 18 de abril de 2012

Krugman, Premio Nobel ESTANCAMIENTO DE MÉXICO


Entre las fumarolas y los estallidos del Popocatépetl, en la Ciudad de México, Paul Krugman, Premio Nobel de Economía 2008, manifestó que: “El crimen organizado, la inseguridad, y la falta de educación, en México, frenan toda posibilidad de crecimiento en este país”.
Es claro que el destacado economista es totalmente ajeno al proceso electoral que vive México, por lo que su opinión nada tiene que ver con ningún candidato, y con ningún partido político en contienda.
Pero, también, no existe mexicano que con simple sentido común y un mínimo de honestidad no acepte que la inseguridad frena todo desarrollo, puesto que éste requiere de la existencia de la confianza pública.
Y cuando el crimen organizado se encuentra más organizado que el propio gobierno federal, o éste se encuentra en contubernio con aquél, la inseguridad se adueña de todo.
Está a la vista que todo el crimen organizado trabaja con la bendición y el apoyo del gobierno de los Estados Unidos de América, puesto que ha sido constituido por él, en beneficio de la economía gringa, y como parte de sus accesorios en sus aventuras guerreras por el mundo.
Por otra parte, desde Puerto Vallarta, el Presidente Felipe Calderón Hinojosa afirmó que “Impone el narco su ley, y sus cuotas… y en lugar de vencer por su competencia, con precio y calidad, se matan. Y eso está causando un caos”.
Asegurando, a la vez, que “sin el dinero y las armas que fluyen de los EU hacia ellos ya se hubiera acabado con los criminales en México”.
Si Felipe Calderón hubiese razonado así, desde hace poco más de 5 años, nos hubiera ahorrado toda una guerra, y no tendríamos más de 150 mil muertos. Este error es, al igual, motivo del estancamiento de México.
Al igual que ha sido un verdadero mal la política educativa impuesta por el gobierno federal, la que tiene frenada la educación de México.
Costosas, inútiles y criminales, son las multimillonarias erogaciones que so pretexto de la educación ha efectuado el gobierno federal en el territorio patrio.
He aquí uno de los principales problemas de nuestro querido México. Causa irritación social, por ende, el que los partidos políticos y sus candidatos a la Presidencia de la República anden lanzándose mutuamente lodo, pudrición, y estiércol, cuando las tareas que deben hacer se encuentran abandonadas.
Nos genera enojo el observar que el Presidente Calderón haga llamados al gobierno argentino por haber expropiado un porcentaje mayoritario de acciones de la petrolera española Repsol, en aquel país del cono sur, descalificando esa acción soberana, cuando aquí, en México, en 1938 se hizo algo similar, y cuando, ahora, nuestros problemas nacionales los tiene sin manejar, o mal tratados.
Mientras, nuestro emblema volcánico, el Popocatépetl, está disgustado. Algo le hemos hecho; algo le estamos haciendo a toda la naturaleza, la que nos contesta con fenómenos físicos: a toda acción corresponde una reacción igual, pero en sentido inverso.

lunes, 16 de abril de 2012

Hábito Insensato ECHARLE LA CULPA AL PODEROSO


            Somos más listos para buscar culpables que para resolver problemas; y esto, cuando se convierte en hábito, frena nuestro desarrollo.
            Lo anterior vale para todos y para todo. Tanto en el ámbito de lo familiar, en lo municipal, estatal, nacional, o en lo internacional.
            Por ello debemos aceptar, en principio, el concepto externado por el Presidente de los Estados Unidos de América Barack Obama, en la VI Cumbre de las Américas recién celebrada en Cartagena de Indias, Colombia: “En Latinoamérica parte del cambio de mentalidad tiene que redundar en que no siempre se mire a los Estados Unidos como el motivo de las cosas que siempre salen mal”.
            Y puso varios ejemplos de esa obsesiva costumbre que los culpa de todo: "¿por qué son tan duros con Cuba, tratando de promover la democracia en ese país todo el tiempo?... Siendo éste uno de los desafíos que nosotros enfrentamos, y que se encuentran arraigados en molestias legítimas, históricas, pero se han vuelto un hábito”.
            Obvio que ese hábito es tan insensato, de parte de todos los países Latinoamericanos, incluyendo a México, como tan estólido resulta el hábito de los Estados Unidos de América haciendo mal, con sus actos de gobierno, a las naciones del continente americano.
            Claro que no vale la pena el solo imputar culpas, a los EU, por el mero prurito de exhibirlos como malhechores de actos pasados, ¡esto sería una torpeza!; es necesario, sí, hacerlos responsables, como lo son, de los efectos de sus equívocos o perversos actos, tanto para que los suspendan, como para que paguen los daños y perjuicios ocasionados. Es decir, verlos como el motivo para resolver las cosas, ya que lo han hecho mal.
            Ya que el peor hábito es el de ellos al hacer el mal; y el mal hábito nuestro es el de exclusivamente culparlos de palabra y retóricamente, cuando debemos siempre, con seriedad jurídica, demandarles ante tribunales internacionales, esperando imparcialidad, prontitud y justicia.
            En verdad, la relación generada entre el poderoso EU y los pueblos latinoamericanos se observa nítidamente reflejada en el bochornoso caso que dramatizaron de manera cómica los agentes de seguridad, que acompañaban al Presidente Obama, al usar los servicios de prostitutas colombianas, para después no quererles pagar sus servicios, lo que provocó lo más destacado de esa cumbre.
            Ante el libertinaje desenfrenado de esos agentes de seguridad, el gobierno de los EU de inmediato los repatrió; el Presidente Obama dijo "sentirse avergonzado", al mismo tiempo que reiteró su "plena confianza en su grupo de seguridad".
            Ese es el mejor ejemplo de nuestros vínculos con el gobierno gringo.
            Además, ¿cómo podemos solamente culparlos de generar una atmósfera proclive a la prostitución, al imponer un sistema económico social que defienden con todas sus armas?, cuando no nos hemos decidido a cambiar, con eficacia e inteligencia, ese perverso sistema por una mejor y superior forma de organización.
            Y lo mismo debemos hacer ante los poderosos de nuestro país. Ya es hora de que nos decidamos a cambiar nuestro sistema.

miércoles, 11 de abril de 2012

Independencia, Reforma, y Revolución LO MEJOR DE LO NUESTRO


            El 11 de abril próximo pasado se conmemoró, en Pátzcuaro, el CCXLVII Aniversario del Natalicio de Gertrudis Bocanegra del Lazo y de la Vega, insigne heroína que ofrendó su vida por la Independencia de México.
            Claro que hablamos de la etapa de la iniciación de la lucha por la Independencia de lo que hoy es nuestro país. Me refiero a los integrantes del grupo encabezado por Miguel Hidalgo, quienes proclamaron, en su momento y a su modo, la independencia de la Nueva España de la Corona Española.
            Y algo tan valioso como esa propia independencia, decretaron la abolición de la esclavitud, la supresión de castas, y la reintegración de terrenos a las comunidades indígenas, víctimas de la injusticia voraz de la soldadesca europea, y de la ambición clerical dominante en los tres siglos de coloniaje.
            La espada y la cruz se asemejan y se hermanan y, ambas, fueron instrumentos de dominación innegables. Los indígenas llegaron a tenerles un terror que ha dejado huella en sus sucesores.
            De esa casta inicial de insurgencia fue doña Gertrudis. Y su recuerdo y ejemplo perdurarán por siempre. Esas faldas de mujer sí valen. No fueron falsas ni electoreras. Por la libertad, la independencia, la igualdad, y la justicia, bien vale ofrendar la propia vida.
            Total, esa etapa de la iniciación independentista es algo de lo mejor de lo nuestro, y jamás debe caer en el olvido. Bien por el municipio de Pátzcuaro y su alcaldesa Salma Karrum Cervantes, quien junto con el síndico Jorge Pita Arroyo, vienen realizando un buen trabajo edilicio.
            La joven diputada Daniela de los Santos Torres tuvo a su cargo el discurso oficial, y su palabra conceptuosa estuvo a la altura de los acontecimientos por los que fue convocado esa ceremonia.
            Debo añadir, además, que la espina dorsal de la vida de México está constituida por esa Independencia, por la Reforma encabezada por Benito Juárez, y por la Revolución, en donde destacó como caudillo Emiliano Zapata, y quien sigue siendo el arquetipo y abanderado de toda lucha agraria.
            Por ello el pasado 10 de abril, en Cuatro Caminos, ante el gobernador Fausto Vallejo Figueroa, muchas voces dejaron sentir su protesta para que se propicie el desarrollo del agro mexicano, y se pueda obtener la independencia alimentaria del país.
            Pero junto con ello, el real mejoramiento de calidad de vida del campesino mexicano, quien sigue levantando las mejores cosechas del mundo, pero el California, Texas, Nuevo México, y el resto de los Estados Unidos de América.
            Es tiempo, propuso el gobernador, de que se configure un proyecto en conjunto para el rescate del sector agrícola, en donde la presencia y decisión de los campesinos sea eficaz.
            La memoria de Zapata lo merece, pero sobre todo, lo merecen los campesinos de México. Esto, también, es lo mejor de lo nuestro. 

lunes, 9 de abril de 2012

Saber Valorar OPCIONES REALES PARA ELEGIR


           Los ciudadanos de nuestro país, en número aproximado de 80 millones, tendremos que decidir quién será el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos este próximo 1o de julio. No permitamos, desde ahora, que un tribunal electoral supla a la voluntad popular.
            Dudo que un votante serio, responsable, y no comprometido previamente con algún partido político, descarte a Josefina Vázquez Mota por haber tenido un connato de desvanecimiento hace algunos días en evento público. Un incidente, así, no la descalifica.
            El hecho de que Andrés Manuel López Obrador se haya equivocado desde la tribuna de su propio mitin al afirmar que había como candidatos, para esta elección presidencial, "un hombre y tres mujeres", no lo inhabilita como opción para el votante.
            Nada impide a Gabriel Quadri de la Torre seguir siendo candidato en esta elección federal del 2012 por haber señalado que no conocía a Elba Esther Gordillo Morales, cuando quizá ésta tampoco lo conozca a él.
            Resulta sospechoso el que instigue a no votar por Enrique Peña Nieto por sólo haber nombrado tan superficialmente a la Biblia, cuando alguien sin malicia, y frente a cámaras de televisión, le preguntara los nombres de tres libros que más le hubiesen impactado.
            A cuestiones tan superficiales e irrelevantes no debemos valorarlas como el fundamental motivo de nuestro voto. ¿Quién no ha tenido de manera normal una baja presión inesperada en público?, ¿quién no ha padecido el extravío, ante un micrófono, al afirmar 1 en lugar de 3, y de señalar "mujeres" en lugar de "hombres", o algo equivalente?, ¿quién no ha cometido el olvido, táctico o involuntario, respecto de una persona que recién hemos visto?, ¿a quién no se le ha borrado por un instante los nombres de libros y de autores?
            Cuestiones de mayor importancia deben ser la causa de nuestro rechazo o de nuestra aceptación al momento de emitir nuestro sufragio.
            Como Presidente de México, ¿qué hará frente al actual desempleo?, ¿qué medidas tomará ante la violencia, inseguridad, crimen organizado y narcotráfico?, ¿qué determinaciones culturales y educativas aplicará en su sexenio?, ¿qué estructura económica impulsará en el país?, entre otros asuntos de grave importancia.
            Desde luego que también motivará nuestro voto el pensar, el decir, y el hacer, de cada uno de los prospectos; como a su vez contará, para ganar adhesiones, a quiénes escoja como sus colaboradores.
            Deben contar muchas otras cosas de los candidatos para lograr la confianza del elector; por ejemplo, su congruencia.
            A mí me parece más auténtico el López Obrador del año 2006. Muchos de sus razonamientos de hace 6 años yo los puedo suscribir; en cambio, ahora en el 2012 cuando he preguntado a diversas personas si creen en la metamorfosis sufrida por Andrés Manuel, no he encontrado a nadie que me diga que sí cree en esa transformación sincera.
            Nuestras opciones reales son cuatro, y sobre ellas debemos valorar con responsabilidad.

miércoles, 4 de abril de 2012

Los Sacerdotes en 2012 ¿CUMPLEN CON SU DIOS?


           La Biblia está constituida por decenas de libros que, en un principio, sobrevivieron separados, siendo escritos en diferentes épocas e idiomas, por lo general anónimos, colectivos y, originalmente, fueron sólo textos fundamentales de la religión judía.
            Esa Biblia judía juntó en un solo libro los vaticinios de algunos de sus profetas, dentro de los que se encuentra el último de ellos: Malaquías, quien se supone vivió entre el año 500 y 420 antes de nuestra Era.
            No debemos desconocer que Malaquías en hebrero significa "mi heraldo", o sea, mi mensajero, poniéndole tal nombre el Dios de los Judíos, es decir, el Dios de Jesucristo, puesto que Cristo nunca fue cristiano, ya que vivió y murió, y resucitó, dentro de la religión judía.
            Pues bien, el profeta Malaquías querellándose en contra de los matrimonios mixtos, entre judíos y extranjeros, y en contra de los divorcios, como faltas culturales de los sacerdotes y del pueblo, anuncia la llegada de "el ángel de la alianza", el advenimiento de "el Mesías, y su venida será preparada por un mensajero o precursor".
            Y ahí hace "Conminación a los sacerdotes: "1.- Y ahora a vosotros ¡oh sacerdotes!, se dirige esta intimación: 2.- Si no escucháis ni proponéis decididamente en vuestro corazón el dar gloria a mi nombre, dice el Señor de los ejércitos, yo enviaré sobre vosotros la miseria, y maldeciré vuestras bendiciones, y ya eché sobre ellas la maldición; puesto que vosotros no hacéis caso de mí. 3.- Mirad que yo arrojaré la espaldilla y os tiraré al rostro estiércol, el estiércol de vuestras solemnidades, y seréis arrojados como él".
            Analizando después como está "El sacerdocio degradado", y augurando "El día del Señor... semejante a un horno encendido, y todos los soberbios, y todos los impíos serán como rastrojos; y aquel día que debe venir los abrasará, dice el Señor de los ejércitos, sin dejar de ellos raíz ni renuevo alguno".
            Y en su breve texto, Malaquías, diciendo que "es la palabra del Señor de Israel", genera dos oráculos que profetizan dos venidas de Cristo, en lo que algunos otros profetas judíos también coinciden.
            En realidad, los cuatro Evangelios, tanto el de Mateo, como el de Marcos, Lucas y Juan, no hacen más que confirmar la realización o cumplimiento de esas profecías, al constituirse como biografías de ese Cristo, hijo de Dios, e hijo del Hombre, que se sacrificó por salvar al mundo.
            Estos días de guardar, no son para guardar los secretos divinos, sino para darlos a conocer a todo el pueblo. Nadie debe ignorar lo que escribieron nuestros antepasados, y meditar sobre ello.
            Y valorar si todos los sacerdotes, en el año 2012, han cumplido a través de sus actos, pensamientos, y decires, con lo establecido por su Señor Dios.

lunes, 2 de abril de 2012

Contienda para la Presidencia EVITAR LO QUE PUDRE


           Entre más leyes, menos justicia; esto es tan cierto en la materia electoral, como en cualquier otra área del derecho.
            Lo anterior no significa, desde luego, que para que exista lo justo debemos de suprimir totalmente lo legal, sino únicamente que todas las normas jurídicas deben ser claras, breves, precisas, y corresponder a la realidad concreta que pretenden regular preceptivamente.
             Y nuestra legislación electoral federal es oscura, prolija hasta la confusión, imprecisa, y manoseadora de una realidad para estar al servicio del poderoso en turno.
            Con esa base legal se ha iniciado la contienda por la Presidencia de los Estados Unidos Mexicanos; por lo que no se nos augura nada bueno.
            Para mal, todo se ha partidizado. Felipe Calderón Hinojosa ha convertido a la Presidencia de México en un instrumento al servicio del Partido Acción Nacional y, además, con ganada fama de ineficaz.
            Pero al igual que el titular del Poder Ejecutivo Federal se encuentran los integrantes del Congreso de la Unión, lo mismo diputados que senadores; los primeros violan la Carta Magna al negarse a ser nuestros representantes populares, reclamando con absurdo orgullo ser diputados del PRI, del PAN, del PRD, o de cualquier otro partido político de menor monto; los segundos atropellan nuestra norma jurídica fundamental al no entender que son representantes de cada uno de las entidades federativas de la República, y no simples mozos de estribo de su respectivo partido político.
            Empero, la partidización también ha afectado a un poder tan respetable como al Judicial Federal; y da grima observar que haya ministros, magistrados o jueces que piensan y actúan más como miembros de partidos políticos que como dignos integrantes de organismos jurisdiccionales que deben aplicar con imparcialidad, honradez, exhaustividad y prontitud el derecho vigente al caso concreto con interés controvertido que se les plantea.
            Y la administración electoral, con el IFE, padece el mismo cáncer, ya que los mejores cargos públicos forman un peleado botín frente a los bucaneros y piratas de cada partido.
            Siendo hoy por hoy los panistas los corsarios y filibusteros dominantes del enorme presupuesto federal y, por tanto, los dueños de las urnas y de los votos en blanco que esperan a los ciudadanos el día primero de julio próximo.
            Hace unos días que los 4 candidatos a la Presidencia de la República iniciaron su propia campaña. Muchos medios masivos de comunicación dieron a conocer destacadamente este principio de búsqueda de votos como: "Arranca la 'guerra' por la Presidencia".
            Esa invocación a la "guerra" es peligrosa, y su arriesgado uso la emparienta con la aberrante guerra que al decir de León Panetta, secretario de la defensa de los Estados Unidos de América, "ha dejado en México 150 mil muertos, según cifras proporcionadas por funcionarios de México".
            Ojalá los candidatos hagan campaña propositiva, sincera, responsable, e inteligente, evitando todo lo que pudre.

miércoles, 28 de marzo de 2012

150 Mil Muertos OS CONTEMPLAN


           El Sol de Morelia lo destaca en su sección internacional, a ocho columnas y a todo color: "La lucha antinarco en México ha dejado 150 mil muertos".
            Quien tal afirmó no es ningún don nadie. La clara revelación la formuló León Panetta, secretario de la defensa de los Estados Unidos de América, desde Ottawa, Canadá, lugar en donde  celebraron la Primer Reunión Trilateral de los Ministros de Defensa de Norteamérica.
            Ahí, aseguró Panetta que ésas son "cifras proporcionadas por funcionarios de México", lo que fue confirmado por el ministro de defensa del Canadá, Peter Mackay, y lo que puso en entredicho lo oficialmente informado por el gobierno de nuestro país, hace algunos meses, respecto a que tales muertos son poco más de 47 mil.
             Éticamente lo mismo da un muerto que 150 mil, ya que se trata de la pérdida de una vida humana. Jurídicamente no es lo mismo 47 mil que 150 mil asesinados. Políticamente alguien está mintiendo, y debería responder por eso.
            Lo curioso es que los dos secretarios mexicanos comparecientes a tal reunión, el de la Defensa Nacional y el de Marina, nada dijeron mientras estuvieron en el extranjero, sino que regresando a México, ambos aclararon que se trata de una guarismo que "corresponde a todo el continente americano al año, y no sólo a los muertos generados en el caso de México".
            Sin embargo, el no haber hecho las aclaraciones oportunamente provoca un indicio de cierta aceptación, y haberla hecho, pasado el tiempo conveniente, genera desconfianza.
            Así, tanto el general Guillermo Galván, como el almirante Francisco Saynez, al no esclarecer lo declarado por su homólogo en tiempo y forma, se impusieron una responsabilidad mayor: el explicar el porqué de su tardanza, y el motivar y fundamentar su aseveración explicativa.
            Por otra parte, si se reconocen oficialmente cerca de 50 mil crímenes, que simplemente están archivados, sin averiguación previa, y menos sin juicio y sin sentencia, también se ha reconocido la existencia de cerca de 100 mil desaparecidos, lo que coincidentemente sumaría, llegado el caso, 150 mil muertos que, como los siglos de las pirámides de Egipto contemplaban a Napoleón Bonaparte, según su real o supuesta frase, ahora contemplan al actual Presidente de nuestro país, Felipe Calderón Hinojosa.
            ¡Qué duro para las familias mexicanas victimadas!, y que vergüenza para todos.
            Esa responsabilidad no puede ser de un solo humano, debe ser compartida, sobre todo por los gobiernos de los EU y de México. Claro que los tres países suscriptores del Tratado de Libre Comercio tienen un grave desafío en esta materia, pero el de mayor culpabilidad es el gobierno de los Estados Unidos, protector de las grandes empresas, la de las drogas y la de las armas.
            Lo más raro es que en la fotografía publicada, con esa dramática información, todos ríen.

domingo, 25 de marzo de 2012

Cultura en Lugar de Guerra NUNCA ES DEMASIADO TARDE


La realidad es dolorosa, pero es la realidad. Es difícil matar a 60 mil personas y desaparecer a cerca de 100 mil, pero es imposible no recordarlas y borrar su muerte de la memoria colectiva, y en el recuerdo de cada uno de nosotros.
Pareciera que los mexicanos no hemos aprendido de nuestra historia, o que no se nos ha fomentado la cultura de procesar adecuadamente nuestros registros históricos como herramientas eficaces que nos auxilien a resolver nuestros problemas presentes.
Empero, la realidad es que resulta más fácil solucionar los problemas de narcotráfico y del crimen organizado con cultura y educación, que con balazos y fuerzas armadas.
Lástima que el gobierno federal se equivocara de inicio, violando nuestra Carta Magna flagrantemente; y, ahora, debemos todos partir de lo que es, y no de lo que fue, para los efectos concretos de ir motivando correcciones en tan delicado problema.
La violencia generada por una guerra es brutal, y nunca es el remedio para la naturaleza de un crimen organizado y de narcotráfico de origen y desarrollo internacional.
Fuentes esenciales de este mal se encuentran allende de nuestras fronteras, y huelen a gringo. La raíz siempre se negará a la destrucción de sus propios frutos, semillas naturales de sus remplazos. Su necesidad imperiosa de estas ilegalidades la conduce al cinismo de una ética de varios rostros.
México debe pronto tomar el camino eficaz de su propio derecho, la de su aplicación correcta y justa, con el ejercicio coercitivo contundente de su sistema normativo, a la vista de toda la sociedad, y con su informada participación.
Debemos saber que la rectificación no es fácil, pero no es imposible y, en cambio, resulta indispensable. En las autoridades próximas que ejerzan las atribuciones del Estado, representado por el gobierno, debe haber honestidad, firmeza, y capacidad.
En el pueblo debe haber conciencia y decisión, confianza y apoyo. La sociedad mexicana está deseosa de participar en grandes decisiones que la conduzcan a remediar sus males, motivados por los malos gobiernos.
Y la cultura puede auxiliar eficientemente en esa histórica tarea. Es obvio que sola no podrá hacer tanto ni podrá provocar resultados rápidos e inmediatos, pero con la armónica conjunción de otros instrumentos proporcionará arreglos satisfactorios.
Es claro que de la cultura que hablo no es la de las simples artes de las exquisitas clases pudientes de nuestro país, la cual, por respetable que sea, no funcionaría cabalmente para el fin propuesto.
Estoy hablando de la cultura para todo y para todos. Me refiero a la cultura como una aptitud individuo social de todo ser humano, y a los productos socio-individuales de esa aptitud.
Se trata de cultivar lo mismo nuestro cuerpo que nuestro cerebro al máximo, y de la manera mejor calificada conforme a un proyecto nacional que tenga sólidas bases de solidaridad internacional, orientado en el mejor humanismo de nuestro tiempo.
Claro, cultura para la paz, y no para la guerra. Cultivemos nuestros valores. Reflexionemos, nunca es demasiado tarde.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Josefina Presidente DIOS NOS AGARRE CONFESADOS


            México se encuentra revuelto y, por ende, con altos grados de confusión.         
            Los sismos que sacuden al país han pegado no sólo en las placas geológicas, sino en la economía, la política, la religión, la educación, la justicia, y en todos los fenómenos de carácter social.
             El desconcierto llega hasta los más conspicuos hermeneutas del derecho, quienes en franco olvido de que viven en un estado laico, con sistema educativo científico, al margen de toda creencia religiosa, pregonan ante una boruca de temas convulsionada por un temblor de 7.8 grados: "Que Dios nos agarre confesados".
            Tal manifestó el ministro de la Honorable Suprema Corte de Justicia de la Nación Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, cuando se levantó de su asiento para salir pronto del salón de sesiones, ante la oscilación telúrica reciente.
            Que Dios nos agarre confesados. Así decían algunos ante la posibilidad de que se aprobara el proyecto de sentencia de amparo a cargo del ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. ¿Cómo se iba a dejar en plena libertad a una culpable, únicamente por ser francesa, y ser objeto de un escándalo internacional que ha puesto a nuestra justicia al desnudo?
            Si por razones de procedimiento se le violaron derechos humanos por parte de un gran violador oficial, que se le restituya en ellos, amparando para efectos en un nuevo proyecto a cargo de la ministra Olga Sánchez Cordero, castigando al violador sin más.
            Pero dentro de ese gran temblor generalizado se platicaba de las posibilidades de que, merced al auxilio del gobierno federal, Josefina Vázquez Mota fuera impuesta como Presidente, y para ello también cuadró la católica frase de que Dios nos agarre confesados.
            Ante esos agites, tenemos en puerta la visita del Papa Benedicto XVI, quien celebrará en el bajío una misa de Estado a los pies del Cristo Rey del Cerro del Cubilete, teniendo como asistentes, según confirmaciones, al Presidente Felipe Calderón Hinojosa, y a los aspirantes de los partidos políticos mayoritarios a la titularidad del Poder Ejecutivo Federal, y también frente a esto, o abajo de esto, vale expresar que Dios nos agarre confesados.
            Desde luego el caso del Papa y sus próximos feligreses, el de Florence Cassez y el de Josefina Vázquez Mota, la aseveración del ministro Mayagoitia y la tierra de sismos en la que nos ha tocado nacer y vivir, tienen conexión y ensamblaje, por lo que constituyen un rompecabezas nacional, en todos los sentidos posibles.
            Todos esos temas enredados, y más hilaza entrelazada en la explosiva vida de México, nos tienen al filo del peligro, con una anarquía atroz, de la que abusan los poderosos protegidos por el gobierno de los Estados Unidos de América para pescar sus enormes ganancias.
            E incluso Mario Vargas Llosa, peruano español, con Premio Nobel de Literatura a cuestas, llega a México a escenificar una novela: Josefina Presidente, que Dios nos agarre confesados.

lunes, 19 de marzo de 2012

Demasiado Tarde AJONJOLÍ DE TODOS LOS MOLES


José Ángel Córdova Villalobos recientemente fue nombrado, por el Presidente Felipe Calderón Hinojosa, como secretario de Educación Pública.
Al principio del actual sexenio panista se le designó como secretario de Salud, renunciando a este cargo para contender, dentro de las filas del PAN, como precandidato a la gubernatura de Guanajuato, intento político en el cual fracaso.
Los anteriores datos, que forman lo más reciente de su biografía, exhiben a este médico cirujano como poco sensato; pues, al menos a mí, no me parece nada juicioso abandonar el noble encargo de la rectoría de la salud pública por un precandidatura panista al gobierno de Guanajuato, para, además, perderla.
Ni me parece conducta de hombre razonable el que, una vez que recibió descalabros y chipotes en esa contienda interna panista, acepte ahora, tan orondo, ser secretario de Educación Pública para un lapso cercano a los 8 meses, cuando si bien es cierto que la educación se encuentra muy enferma en México, estos achaques no son de la especialidad de Córdova Villalobos, ni de su dudosa capacidad espera el fenómeno educativo nacional recibir remedio. Un ajonjolí para todos los moles no es lo indicado en este tiempo.
Pero tan equívoco fue el aceptar ese cargo como el otorgarlo; así, el desatino lo comparte en mayor porcentaje el Presidente Calderón, quien durante su mandato ha reflejado su falta de acierto en la delicada materia educativa, pues en este sector, en lo que va del sexenio, ha tenido tres secretarios: Josefina Vázquez Mota, Alonso José Ricardo Lujambio Irazábal y José Ángel Córdova Villalobos, sin que ninguno haya aportado, o pueda aportar ninguna solución al respecto; antes, para mal, los dos primeros agravaron las dificultades educativas.
Sin embargo, quienes han salvado lo mejor de la educación en nuestro país son los maestros y los educandos que, todos los días laborables, realizan el fenómeno de enseñanza aprendizaje en condiciones difíciles por múltiples razones, con el secretario de la SEP, sin el secretario, y aún en contra de éste.
La educación, en principio, no sólo es la llamada escolar. Algo más, para bien o para mal, la educación no escolarizada ha sido, es, y seguirá siendo, más impactante y definitoria en la conducta de la mayoría de los mexicanos.
Marcan y conducen más a los niños, a jóvenes, y a adultos, los medios masivos de comunicación, el ejemplo de los poderosos, las relaciones del seno familia, y la vida en la calle, que la rectitud virtuosa de un excelente profesor, mal pagado e incomprendido.
Hoy, por nuestras crisis tan cercanas al desastre, se actualiza el pensamiento educativo de nuestros grandes muertos, entre los que destaca por su honrada y sabia clarividencia Aníbal Ponce, (1898-1938) maestro argentino, quien a temprana edad murió en un accidente automovilístico siendo profesor de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, y quien, señor de su cátedra, nos legara Educación y lucha de clases, libro del que emana la luz para la educación libertadora.