miércoles, 17 de diciembre de 2014

Para la América Mexicana
¡LIBERTAD!, HOY Y SIEMPRE
        Todos los hombres somos mortales. José María Morelos y Pavón fue un gran hombre. Luego el señor Morelos, tarde o temprano, tenía que morir.
        Y murió fusilado a las seis de la mañana del 22 de diciembre del año 1815, en San Cristóbal Ecatepec; pero no propiamente por el silogismo expuesto en el párrafo anterior, sino por haber pensado, dicho, y hecho, todo lo que en su conciencia creía que era bueno para lograr la independencia, la libertad, la abolición de castas, de nuestra América Mexicana.
        Para ello luchó con las armas, pero sobre todo con normas jurídicas. Sacrificó su vida por una causa legislativa a favor de su sueño. Él mismo confesó que era el día más feliz de su vida ese 22 de octubre de 1814 en que se sancionó, en la población de Apatzingán por el Congreso, el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana.
        Visto con objetividad, la mayoría de los miembros de ese Congreso de Anáhuac recibieron el cargo de diputados por la decisión personal de Morelos y, a la postre, el grupo de su hechura lo maniató en el ejercicio del mando. Y Morelos pudo haberlos mandado a volar, pero su institucionalidad mesurada y humilde lo condujo a obedecerlos.
        Políticamente fue un error; éticamente fue un acierto. Estas confrontas integran las realidades contradictorias de todo ser humano.
        Algo digno de pensarse es que, sancionada la Constitución de Apatzingán, aproximadamente sólo una cuarta parte del territorio poblado de la Nueva España se encontraba dominada por los insurgentes; y las tres cuartas partes restantes, espacio sometido a los españoles, carecían de medios para conocer sobre la existencia de ese Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana.
        Así que el Virrey Félix María Calleja tuvo conocimiento de ese documento constitucional rebelde hasta el mes de mayo del 1815 y, en principio, lo observó con soberbia, altivez, y desprecio; empero, algunos de sus consejeros le hicieron meditar para que no lo valorara exclusivamente desde la simple perspectiva militar, sino que lo comprendiera desde sus ángulos políticos.
        Eso lo condujo a dar cuenta de ese decreto insurgente a la Audiencia, la que dictaminó el 17 de mayo del 1815 sobre los alcances y gravedad del caso.
        Con base en ese dictamen Calleja expidió un bando el 25 de mayo de 1815, a través del cual ordenaba que ese mismo día en la Plaza Mayor se quemasen: un ejemplar de esa Constitución de Apatzingán, junto con varios papeles que se les habían incautado a los insurgentes, documentos que obraban en manos de algunos comandantes militares.
        De esa manera se llevaron a la hoguera a un sin fin de documentos insurgentes, tanto en la Ciudad de México como en algunas capitales de las provincias de la colonia.
        Ni así pudieron parar la libertad para la América Mexicana, magnífico nombre que pensaba ponerle a nuestro país.

lunes, 15 de diciembre de 2014

¡Mejor curarlas que exhibirlas!
PURULENCIAS DEL MUNDO
        En el mundo, y no sólo en México, existen purulencias en algunos cuerpos humanos enfermos, ¡lamentablemente infectados! Estos abscesos pueden existir en todo organismo biológicamente configurado, y subsisten, por un tiempo, en los recién fallecidos.
        Cuando metafóricamente hablamos del tejido social, es decir, del sistema o de la forma en que se puede organizar un grupo humano constituido en horda, clan, tribu, gens, o país, también alegóricamente, cuando lo notamos enfermo y con furúnculos, podemos señalar que tiene pus.
        Ante esas pústulas sociales hay quienes sólo las exhiben, pero también existen quienes las curan o auxilian a sanarlas.
        Considero de mayor valor a quienes curan la pus, atacando sus causas y sus efectos, que a quienes exclusivamente se solazan con irla exhibiendo por el mundo.
        Vileza ejercen quienes causan esas infecciones, mal hacen quienes solamente se dedican a enseñar esas supuraciones. Bien actúan los que con eficacia logran sanarlas.
        Los que roban, ya sea del presupuesto público o del patrimonio de particulares, los que asesinan, los que lesionan, los que violan, los que cometen delitos, los que afectan los derechos humanos garantidos de los demás, son parte de la causa de esa pus nacional.
        Y esos motivadores de secreciones sociales sean quienes sean, desde los más altos funcionarios públicos hasta los simples pobladores, deben ser sancionados conforme a derecho.
        Empero, los simples exhibidores de esa pus, los que exclusivamente lo hacen por provocar escándalo, mayores broncas, pendencias, publicitación personal, revolver las aguas para ver qué pescan, desde mi perspectiva únicamente enredan más y complican los problemas.
        Así, a quienes debemos reconocer son a aquellos que con su calificado trabajo, su esfuerzo talentoso, su valor inquebrantable, su sensibilidad de servicio a favor de los demás, auxilian con eficacia a sanear los males de los seres humanos, en México, y en todo el mundo.
        Malala Yousafzai, joven paquistaní de 17 años, quien ha venido defendiendo el derecho a la educación en su país en contra de las fuerzas talibanes, recibiendo una herida de bala en su cabeza; y el hindú de 60 años Kailash Satyarthi, activista a favor de los derechos de los niños, han recibido el Premio Nobel de la Paz 2014.
        En la ceremonia de la entrega de estos premios, en Oslo, Noruega, un joven mexicano interrumpió la ceremonia, y ante los dos premios Nobel hizo exhibición de algún grave problema mexicano que todos lamentamos, pidiendo después asilo político en ese país.
        Obvio que tiene el mexicano derecho a manifestarse públicamente, pero no de esa manera en aquella nación escandinava, por ello fue rechazada su solicitud de asilo, aprehendido, imponiéndole una multa de casi un mil setecientos euros como "perturbador del orden público e intruso ilegal en recinto oficial".
        Las policías de México deben aprender. No se mata a los manifestantes, sólo se les aplica la consecuencia del derecho si transgreden los límites normativos de la garantía individual.
        ¡Razonemos!; no linchemos ni injuriemos.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

"Bienestar de los mexicanos"
RISIBLE MOTIVACIÓN GUBERNATIVA
        El discurso oficial es evasivo, jabonoso, y francamente grotesco. Debiendo cambiar hace tiempo, persiste por inercia, falta de sensibilidad humana, y carencia de talento.
        Los que escogemos a nuestros gobernantes, con la emisión de nuestro voto, no estamos exentos de culpa.
        Para el caso, se puede parodiar el conocido poema de Sor Juana Inés de la Cruz: Hacedlos cual los queráis, y queredlos cual los hacéis.
        Trascribiré párrafos del discurso gubernativo: "La moneda estadunidense ha subido a niveles por arriba de los 14.55 pesos, y esto podría provocar presiones al alza en materia de inflación", tal dijo oficialmente el Banco de México a través de su gobernador, Agustín Carstens.
        Con sentido común, la gente sabe que no es el dólar americano el que ha subido, sino el peso mexicano el que ha bajado.
        Cualquier estudiante de economía entiende que uno de los efectos de la devaluación de una moneda, en la situación actual de México, es la inflación, por lo que no es una posibilidad, sino es toda una realidad a la vista.
        ¿Habrá alguna razón para mentir, o para no externar la verdad, fuese cual fuese?
        También ese banco central indicó que ha determinado "mantener en tres por ciento el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día, pues esta postura monetaria resulta congruente con la convergencia para colocar al Índice Nacional de Precios al Consumidor en alrededor de tres por ciento, en beneficio de las familias mexicanas".
        Esa forma asistencialista, en base a un engaño, más que beneficiar a los mexicanos nos perjudica a todos, pues nos hace vivir en una irrealidad económica, conduciéndonos a que nadie ahorre, porque con ello ahorrar es perder, mientras que los precios al consumidor se elevan, sin que nadie los pare, ni siquiera a mentira oficial.
        Además de que la gente, al saber que su dinero vale menos, cosifica sus recursos monetarios al valor de los precios, y no de los intereses bancarios.
        También la Secretaría de Hacienda tiene su retórica maliciosa e imprecisa, y por ende engañadora: "Para el bienestar de todas las familias, el último ajuste del precio de las gasolinas, por litro, para el 2014 quedará, la Premium en 14 pesos 11 centavos, la Magna en 13 pesos con 31 centavos, y el Diesel en 13 pesos con 94 centavos, con esto reducimos los efectos de los movimientos de los precios internacionales del petróleo."
        Deberían enlistarnos, de manera breve y precisa, cuáles son los beneficios directos que cada familia mexicana tiene por este último gasolinazo del año 2014 que agoniza.
        Mientras en todos los países el precio de la gasolina baja con el descenso del precio del petróleo, México es el único que la sube.
        La Secretaría de Hacienda manifiesta que en el 2015 habrá solamente un ajuste al alza de gasolinas conforme a la inflación, es decir, será un gasolinazo grandote, en vez de 12 pequeños. ¡Qué generosos!

lunes, 8 de diciembre de 2014

No nos volvamos fieras
LAS MEXICANAS HAN PARIDO HUMANOS
        Independientemente de los opositores de tiempo completo, (quienes arrojan sombras y excreciones sobre todo acto gubernativo proveniente de sus enemigos favoritos) existen graves fallas en el sistema mexicano y en los manejos de los gobiernos actuales, respecto a cómo enfrentar los problemas de México.
        Los medios masivos de comunicación del mundo han dado a conocer una fotografía demoledora, angustiante, que nos deja abatidos. Un joven campesino de 18 años protestó contra la justicia mexicana empapándose de gasolina y prendiendo fuego a su propio cuerpo. Agustín Gómez Pérez es su nombre.
        Chiapaneco de origen, quien exasperado por la injusta, a su parecer, aprehensión de su tío Florentino Gómez Girón, líder agrario, lanza así un pavoroso grito al mundo, denunciando que "el gobierno fabricó el delito de abigeato para acallar sus denuncias políticas".
        Su impotencia ante un poder público desafecto, soberbio, y torpe, lo condujo a un acto de locura que lo tiene, hasta el momento, cerca de la muerte.
        Ojalá ése fuera un hecho aislado, pero, en realidad, en el fondo de la vida cotidiana del país subyace una inconformidad en ebullición creciente y peligrosa, de variadas causas; entre otras, que sin justicia no puede haber paz.
        Nadie desconoce que uno de los grandes ingresos para nuestra nación sigue siendo el petróleo, ahora, tan dramáticamente a la baja que nos anuncia un año 2015 de escasos recursos económicos.
        A lo anterior hay que sumar que las reformas a nuestro sistema, tan cacareadas en varios rubros, no han podido avanzar; que las inversiones extranjeras, tan esperadas, no han llegado; y, en cambio, los capitales que se encontraban aquí han empezado a huir a mejores paraísos, por su naturaleza golondrina.
        Para colmo, el desempleo ha ido en aumento, y nuestra moneda, el peso mexicano, va en picada frente a las demás divisas extranjeras, sobre todo en relación al dólar, moneda de un país del que dependemos en porcentaje elevado y que, además, sigue constituyendo un instrumento de intercambio financiero y comercial en el mundo, con todo y las implicaciones que esto conlleva.
        Más la corrupción, la inseguridad y la violencia, que persisten a pesar de esfuerzos ingenuos y superficiales del gobierno, y que junto con otros males indexados integran un coctel muy poco conveniente para el México actual.
        Ante ese futuro inmediato lo más torpe es dividirnos. Y generar una guerra fratricida sería irresponsabilidad brutal e imperdonable. Como sería idiota dedicarnos en exclusiva a echarnos la culpa los unos a los otros.
        Éstos son momentos que exigen la unidad nacional, y el esfuerzo de todos, reconociendo con sinceridad la realidad en que nos encontramos, teniendo claro qué somos, y qué deseamos ser.
        Los mexicanos somos fuertes ante la adversidad, responsables para actuar con eficacia, y tenemos conciencia de que somos superiores a nuestros conflictos.
        No nos volvamos fieras, los vientres de las mexicanas han parido, y seguirán concibiendo, seres de gran calidad humana.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Virgen guerrillera
ACTIVA EN LA PAZ, Y EN LA GUERRA
        El catolicismo no fue propio de los países precortesianos que habitaron el territorio de lo que actualmente es México. La religión católica les fue impuesta a nuestros antepasados, para bien o para mal, por la Corona Española desde el 1519, fecha en que Hernán Cortés establece el primer Ayuntamiento en la Villa Rica de la Vera-Cruz.
        Según la versión oficial, del clero, la Virgen de Guadalupe se apareció en el Cerro del Tepeyac en 1531, durante cuatro ocasiones, a un aborigen texcocano de nombre Cuauhtlatoatzin, o "el águila que habla", a quien bautizaron los franciscanos como Juan Diego.
        El primer milagro que realizó la guadalupana fue lograr que un indígena humilde fuera recibido por el obispo Fray Juan de Zumárraga.
        "Virgen de Guadalupe" fue el nombre que le impusieron los franciscanos de ese tiempo, para congratularse con el poderoso Hernán Cortés, quien siendo de Extremadura, España, tenía como símbolo de sus celebraciones marianas a la Virgen de Guadalupe de aquellas tierras de lobos de agua.
        Esos orígenes españoles fueron modificados en recreación, maravillosa y milagrosamente, por un pueblo de activo mestizaje como el mexicano, de profunda y sólida fe, y con un potencial creativo hierofánico y humanista que aún persiste.
        En el lugar de esas apariciones, la última el 12 de diciembre del 1531, en donde se sitúa la actual Basílica de Guadalupe, habitaba la Diosa de la Tierra de los náhuatl, la fértil Cuatlicui, después llamada por los mismos naturales como Tonantzin, en su sincretismo de muerte.
        Algunos de los jesuitas llegados con posterioridad exaltaron esos emblemáticos orígenes indígenas.
        La pieza retórico sacra del dominico Fray Servando Teresa de Mier Noriega y Guerra pronunciada el 12 de diciembre de 1794 ante un numeroso público presidido por el Virrey Juan Vicente de Güemes, conde de Revillagigedo, el arzobispo Alfonso Núñez de Haro y Peralta, y la Real Audiencia de la Nueva España: "Guadalupe no está pintada en la tilma de Juan Diego sino en la capa de Santo Tomé, conocido por los indios como Quetzalcoatl y apóstol de este reino. Mil setecientos cincuenta años antes del presente, la imagen de nuestra señora de Guadalupe ya era muy célebre y adorada por los indios aztecas..."
        Fray Servando deseaba probar que el culto a la Virgen de Guadalupe era prehispánico. Y esto le ocasionó, a quien calificaban de inteligente y excelente orador, el exilio, la cárcel, y la suspensión como sacerdote.
        Vida y obra de este fraile son apasionante, pero no tanto como la vida, obra, y milagros, de nuestra Virgen de Guadalupe, quien ha sido muy activa, tanto en la guerra como en la paz.
        Don Miguel Hidalgo y Costilla la convirtió en el preclaro símbolo de la insurgencia, y de nuestra Independencia. Aceptada no sólo por el enjambre de sotanas que pululaban como soldados en esa lucha independentista, sino por el mismo pueblo enardecido contra los gachupines explotadores.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Ante las eternas decepciones       
¡QUE NO MUERA LA ESPERANZA!
        El 27 de noviembre próximo anterior, en Palacio Nacional, el Presidente Enrique Peña Nieto aseguró: "El grito de 'Todos somos Ayotzinapa' es un llamado a seguir transformando a México".
        Haciendo suyo ese grito, ojalá por convicción y no por estado de necesidad, el titular del Poder Ejecutivo federal dio a conocer 10 acuerdos con los que pretende reorientar la política del país, en materia de seguridad pública, procuración y administración de la justicia, corrupción, gobernabilidad, y competencia penal.
        Las grandes expectativas que se generaron con el publicitado anuncio de esa declaración presidencial, días previos al evento, quedaron desencantadas al conocer el texto de lo ahí expresado.
        Sin embargo, todos, o al menos la mayoría de los mexicanos, estamos de acuerdo en que se combata la corrupción, comenzando por lo más alto de la escalera nacional hacia abajo.
        Que se suprima la infiltración del crimen organizado en las autoridades municipales, al mismo tiempo que en las federales y las estatales.
        Que se redefina la competencia en materia penal, y también en la distribución económica del presupuesto nacional.
        Para el momento, se observa con agrado la eliminación de las policías municipales, pero su supresión no resuelve el problema, ya que eso no garantiza que los policías estatales y los federales sean honestos, profesionales, capaces, trabajadores, y que estén al servicio pleno de la población.
        Es buena idea que el número 911 sea el único en México para pedir auxilio; pero, lo que se necesita es que lo conteste gente con espíritu de servicio, y que resuelva eficaz y rápidamente.
        Está bien la clave única de identidad, siempre y cuando sea para bien de los gobernados, y no para que gane dinero una sociedad mercantil de cuates, o para que el big brother nos vigile, y venda nuestros datos a un nuevo crimen organizado.
        Los operativos inmediatos en las regiones de tierra caliente por las fuerzas armadas, en Guerrero y Michoacán, son indispensables en cuanto aseguren los derechos humanos garantidos por nuestra Carta Magna a toda persona, y no sean flor de un día, para después suplir a los criminales vencidos.
        Queremos el efectivo acceso a la justicia, en todas sus etapas procesales. Nadie acepta la tortura ni la desaparición forzada ni las ejecuciones extrajudiciales; pero, estos propósitos los expresó con precisión y claridad José María Morelos y Pavón en 1813. Así que ahora, cuando ese elevado propósito no es nuevo, sino que forma parte de nuestra raíz histórica, debeos exigir, y lograr, su cabal cumplimiento.
        Es bueno un sistema eficiente para buscar personas, y de información genética de todos; como publicitar datos pertinentes de proveedores y contratistas. ¡Nadie se opondrá a esto!
        Empero, ante ese decálogo de medio pelo, formulamos votos para que todo ello se cumpla de inmediato, y no se repitan, ante su posible inobservancia, las eternas decepciones de los mexicanos.
        ¡Nunca, jamás, debe morir la esperanza!

lunes, 24 de noviembre de 2014

Individualización de la responsabilidad
RELAMPAGOS QUE CIEGAN
         La desaparición forzada de una sola persona nos ofende a todos los humanos; nos agravia más, obviamente, la consunción ilegal de 43 jóvenes mexicanos.
        Empero, por más grande que sea nuestro malestar, nada justifica, por ahora, que a nombre de los padres de las víctimas directas uno de esos ascendientes u otra persona ajena a ellos, lance la provocativa amenaza: "Si no aparecen... habrá movimiento armado".
        Un movimiento armado iría, en el fondo y en la realidad, en contra de todo México, cuando el lamentabilísimo hecho criminal lo que debe provocar como consecuencia es la aplicación exacta de la legislación penal en contra de todos los sujetos activos de los delitos que se hayan cometido.
        Apuntemos que no todas las responsabilidades, en la especie, son de índole penal. Por ejemplo, la responsabilidad de los padres de los sujetos pasivos menores edad, al no estar al pendiente de sus hijos para el cumplimiento de sus deberes escolares; la responsabilidad de los directivos del plantel para cuidar del desempeño de esas obligaciones de los educandos; la responsabilidad de las secretarías de educación, federal y estatal, respecto a la plena ocupación académica, y disciplina, que deben observar los internos en una escuela normal formadora de maestros; la responsabilidad del Poder Ejecutivo, federal y estatal, en relación a brindar seguridad pública para toda la población en su territorio y materia competencial, debiendo cumplir con las protecciones, prevenciones y previsiones en contra de cualquier delito.
        Es común que los menores de edad, en esos internados, sean utilizados como carne de cañón por parte de agitadores sin escrúpulos para la satisfacción de intereses inconfesables, abusando de los tradicionales sueños juveniles de ser figuras revolucionarias que transformen la pésima realidad en que se vive.
        Pero, aún así, mientras esos cobardes provocadores irresponsablemente ponían en riesgo la vida de esos muchachos, dónde y qué hacían los padres de los estudiantes, los directivos de la escuela, los secretarios de Educación, federal y estatal, y sus colaboradores con compromiso en esa normal.
        ¿Y los responsables de la Seguridad Pública? Nos han dicho, oficialmente, que la Seguridad Pública municipal de Iguala era parte del crimen organizado; sin embargo, la Seguridad Pública estatal y federal y sus autoridades en todos sus niveles, ¿no se habían dado cuenta de la situación ilícita y peligrosísima en Iguala?
        Y el gobernador del Estado de Guerrero, en ese entonces el perredista Ángel Aguirre Rivero, ¿no sabía que el presidente municipal José Luis Abarca, también perredista, era integrante del crimen organizado?
        El Ejecutivo federal, a través de la Secretaría de Gobernación, ¿no sabía tampoco de ese océano de pus?
        Todas esas incógnitas deben despejarse, a efecto de precisar la individualización de la responsabilidad, y la individualización de las sanciones aplicables.
        ¡Apliquemos el derecho a todos los que tenga responsabilidad! No nos dejemos cegar por los relámpagos que no iluminan, sino sólo deslumbran y perturban.
José Revueltas
¡ES HORA DE SER!
        Sin lugar a dudas los hermanos de José Revueltas, y él mismo, estuvieron a la altura de su propio apellido, en la mejor de sus acepciones: la inquietud. Se significaron por su activismo talentoso, entregados a su esfuerzo en sus diferentes labores: Silvestre a la música; Fermín a las artes plásticas; José a la literatura; y, Rosaura a las artes escénicas.
        Todos nacidos en el Estado de Durango, en el orden que se mencionan en anteriores líneas, y fallecidos en el Distrito Federal los tres primeros, menos la menor y única dama, quien murió en Cuernavaca.
        A José, el escritor, quien además fue un incansable político de vocación, y no mercantilista, dedico este artículo en el centenario de su nacimiento.
        La pureza de sus ideales comunistas estuvieron siempre a prueba; experiencia por él superada. Su radicalismo, en no pocas ocasiones, lo condujo a la cárcel y a una soledad insubstancial de dolorosa apariencia, ya que siempre gozó, en el fondo, del respeto solidario de infinidad de personas, muchas de las cuales ni siquiera lo conocieron personalmente.
        La Secretaría de Cultura del Gobierno del Estado de Michoacán de Ocampo ha publicado algunas de sus poesías como un testimonio del homenaje de los michoacanos para quien, con un estilo muy similar al duro realismo soviético y estadunidense, pero con elementos de un nacionalismo mexicano revalorado, nos heredó pasajes y mensajes tan humanos.
        Por algo, Pablo Neruda calificó a José Revueltas diciendo: "... es una síntesis del alma mexicana. Tiene, como su patria, una órbita propia, libre y violenta. Tiene la rebeldía de México."
        Se han publicado esos poemas de José Revueltas como una muestra de su talento comprometido con los humildes y desheredados de la Tierra. La selección la ha efectuado, con acierto gratificante, el escritor Antonio Mendiola:
"La palabra.
Alguien derribado, pide palabras:
Pero ya no hay;
La asamblea ha terminado.
Ha terminado él en cuanto usó de la palabra
Pues la palabra no debe usarse porque es la muerte.
Todo está prohibido: ante todo el cuerpo,
Más aún la mirada.
Ya nadie debe ser..."
        ¡Qué denuncia tan actualizada! Ante ese mensaje todos los mexicanos actuemos para que nadie esté derribado, para que todos tengamos palabras, para que sea eficaz el derecho que tenemos a las asambleas, para que la palabra nunca nos conduzca a la muerte, para que las cosas buenas para el ser humano no estén prohibidas, ni el cuerpo ni la mirada. ¡Es la hora de ser! No hay duda en ello.
        Ser, como el contramaestre Galindo, uno de los personajes descrito magistralmente por José Revueltas en su obra Dormir en tierra, quien salva heroicamente y en auto sacrificio al hijo de la Chunca.
        Galindo, un hombre peludo que daba miedo a todos, duro, enojón, radical, pero a quien todos, al final, calificaron como "el mejor hombre que he conocido en la tierra."
        Acaso, José Revueltas aspiró a esa heroicidad vital.

martes, 18 de noviembre de 2014

En la violencia o en la paz
LA MASA ES REBAÑO PELIGROSO
        Pronto estaremos celebrando los 104 años del inicio de la llamada Revolución Mexicana. Su cumpleaños se preestableció, antes de su nacimiento, en el Plan de San Luis, suscrito y publicitado desde los Estados Unidos de América.
        Así, esa Revolución del 1910, independientemente de sus causas internas innegables, tuvo en su etiología la voluntad, los dólares, las armas y las municiones, provenientes del gobierno gringo.
        Desde luego el millón de muertos los puso el pueblo de México y, también, es incuestionable que en su desenvolvimiento generó aportes importantes para el desarrollo de los mexicanos.
        Todas las cosas en este mundo tienen pros, y poseen contras; la Revolución Mexicana no tiene por qué ser la excepción a esta regla. Curiosamente, los mismos que anduvieron en ella, o al menos algunos de ellos, le denominaron La Bola.
        El abogado y escritor mexicano Emilio Rabasa (1856-1930) de esa manera tituló a su novela, y al país: "Este es el país de los hechos consumados... el país de las aberraciones... el de la ¡Bola!"
        Y ese término "bola", en alguna de sus acepciones, significa "masa"; es decir, ambos conceptos equivalen a un numeroso conjunto de humanos enlazados, totalmente deshumanizados, ya que se comportan como un simple rebaño que no razona, no piensa ni valora, sino obedece ciegamente a alguien que los maneja a su antojo en virtud de interés inconfesables.
        Esas bolas o esas masas no son exclusivas de momentos violentos, sino también de tiempos de paz; y, en ambos casos, toman lo peor de sus circunstancias.
        Por ejemplo, en la paz son manipuladas estas masas para creer religiosamente en algo, ir de compras bajo el inductivo lema de "El buen fin", o para votar por alguien.
        En la vorágine de la violencia son usadas estas bolas para linchar mediáticamente a cualquiera, quemar autos, destruir edificios catalogados, arrasar a su paso cuanto dispongan sus manejadores, aplaudir a los asesinos, y maldecir a los inocentes.
        En el tiempo que vivimos estamos padeciendo, entre otras cosas, una serie de manipulaciones de masas, de todos los signos, de todos los partidos, en todas las direcciones. Esto agudiza y reactiva a la mayor de las crisis sociales que México ha vivido en los últimos años.
        Ya no son aquellas masas que analizaba con talento en los años veinte el ameritado maestro español José Ortega y Gasset. Su obra La rebelión de las masas era referida a quienes advenían a la vida y ya no encontraban lugar fácilmente.
        Nuestras masas en el siglo XXI son arrasantes, devastadoras, sembradoras de la destrucción, en la violencia como en la paz. Catastróficas, pacífica como furiosamente.
        Y la solución no puede ser tan simple como la de una renuncia, sea la de quien sea. Esto que vivimos es otra cosa. Se requiere apaciguarnos. Dejar de hacer polvaredas, para poder visualizar todas los caminos de solución; y, entre todos, resolver reflexivamente.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Destrucciones del hombre      
LAS CALENTURAS DEL PLANETA
        El llamado calentamiento global, del planeta que habitamos, ha llegado ya, y está entre nosotros.
        Fue durante algún tiempo ciencia ficción que atrajo, como tema atractivo, a los literatos, a los productores de cine, y a los consumidores de estas expresiones culturales.
        Después, se configuró en una advertencia suscrita por algunos científicos, en choque con otros investigadores que pensaban diferente.
        Más tarde lo empezamos a vivir como amenaza latente, al ser testigos, o víctimas, de sus efectos destructores.
        Hoy, es toda una realidad. Hemos contaminado las fuentes de la vida: el agua, el viento, la tierra. Sin ninguna conmiseración ni medida ni límite globalizamos a la Tierra con masividad humana.
        Simplemente alimentar a más de 7 mil millones de humanos que existen en toda la superficie terráquea, con la tecnología actual, ocasiona la contaminación más grande que ha tenido nuestro astro.
        El comer carne de ganado mayor trae consigo el acrecentamiento de la cantidad de metano; producir maíz, frijol y arroz, para todos, significa elevar ese calentamiento; la deforestación da lugar a mayores grados de temperatura.
        A eso hay que sumar los gases que lanzan a la atmósfera las industrias y el transporte moderno.
        Los polos se derriten de manera acelerada, y el agua de mar cubrirá muchos millones de kilómetros cuadrados de lo que hoy es suelo.
        Si lo anterior parece apocalíptico, con ello debemos padecer mayores y constantes peligros que nos acechan desde el espacio exterior, pues las explosiones solares son más numerosas y de mayor intensidad, y los meteoritos que se acercan son de mayor riesgo.
        Sin embargo, ante todo eso, los humanos no hemos tenido conciencia del peligro que corremos como especie, y competimos con nuestra brutalidad generando agudas violencias entre nosotros mismos, a través de guerras, luchas violentas, ataques bélicos y bestiales, en lugar de estar unidos ante la suma de adversidades que ya padecemos.
        Con esa suerte, y con ese torpe actuar, estamos a merced de todo tipo de calenturas planetarias, tanto las producidas por los propios humanos como las que nos llegan de la naturaleza, que sólo en nuestra dimensión física tiene nivel humano, pero que en el macrocosmos y en el microcosmos es terrorífica.
        En la medida del hombre se da ese verde que te quiero verde, tan recordado en la poesía de Federico García Lorca, o ese azul como ojera de mujer conmemorado en la música de Agustín Lara.
        Todos los colores del arcoíris mezclados de diversas formas enmarcan al granito de lodo, piedra, agua, gases, con hielos permanentes, vegetación exuberante, y multiplicidad de vida, que existe en el universo como el tercer planeta cercano a un estrella llamada Sol.
        En ese granito planetario se han desarrollado unos microscópicos animalitos que parecen tener únicamente dos propósitos que conducen al mismo fin: destruirse a sí mismos directamente, o devorar al planeta en donde habitan, y del que forman parte.
        Y, aún así, debemos ser felices.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Atender a Iguala; también a China
EL ESTADO MEXICANO NUNCA SE CANSA
        El Estado Mexicano, como todo Estado, es suma de dos elementos básicos: población y territorio; derivándose, del primero de éstos, tres componentes fundamentales: soberanía, derecho, y gobierno.
        De esos cinco ingredientes quien representa al Estado es el gobierno, y a éste lo representan las autoridades constituidas conforme a derecho, producto del poder soberano.
        Las autoridades son personas físicas que por su naturaleza pueden cansarse; empero, el Estado, y su representante el gobierno, ambos como personas morales y por su naturaleza, nunca se cansan, pues si lo hacen desaparecen.
        Así que, si Jesús Murillo Karam tiene derecho a cansarse, como cualquier individuo, el procurador General de la República no puede cansarse nunca, como titular de la institución que representa, ni pensarlo, menos decirlo.
        La marcha del miércoles 5 de noviembre del 2014 en la Ciudad de México la presencié personalmente, en una de sus partes. De regreso a Morelia quedé atrampado en el Paseo de la Reforma, a la altura de la Columna de la Independencia. Los grupos compactos que marchaban al zócalo eran decenas de miles, en su mayoría jóvenes en edad escolar de 16 a 25 años. Respetuosos y educados quienes entregaban los volantes o pedían disculpas a los automovilistas y transeúntes. Algunos gritos y consignas coreados eran severamente majaderos. El principal pararrayos del enojo colectivo fue el Presidente Enrique Peña Nieto.
        No tenía sentido común, menos lógico, la mayor parte de las majaderías dirigidas personalísimamente a él; se percibían hirientes y programadas.
        Otras expresiones colectivas llevaban mansaje, y fueron filosas. En este caso los temas eran las reformas educativas, fiscales, y energéticas.
        Un denominador común fue la alegría de vivir y luchar que los marchistas transpiraban. Un investigador serio tendría base presuntiva para indicar que el futuro de nuestro país puede ser de ellos.
        De ahí que la responsabilidad de todos, sobre todo la de esos manifestantes, es cuidar que jamás los manipulen quienes cargan con intereses inconfesables, los sembradores del odio, los ambiciosos de poder, la basura que sólo sube a río revuelto, los que no aportan ideas y proyectos para producir más y mejores bienes y servicios para los mexicanos, y programas viables para que la riqueza producida se distribuya mejor, y no se cargue la opulencia de 20 familias multimillonarias en dólares en el esfuerzo, el desempleo y la pobreza, de decenas de millones de mexicanos.
        Nadie sabe si ésta es la última llamada para un cambio necesario, o el principio costoso y trágico de esa transformación.
        Todos intuimos que nuestras autoridades, incluido el Presidente de México, deben trabajar para los mexicanos, en China y en todo el mundo, pero, ahora, debemos ver por Iguala, como un síntoma y símbolo de nuestro profundo mal.
        Por ello, jamás debemos huir ni rehuir a nuestros propios problemas. Ahí, entre los problemas se encuentran las mejores opciones de solución. ¡Es la hora de ser!

miércoles, 5 de noviembre de 2014

No bombear oxígeno
A CADÁVERES DESCOMPUESTOS
        Cuando el artículo 13 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos dispone que "Nadie puede ser juzgado... por tribunales especiales" está expresamente prohibiendo ese tipo de tribunales, para que jamás apliquen el derecho en la resolución de un caso con interés controvertido.
        Sin embargo, una sana interpretación de ese mandato constitucional es que dicha norma jurídica fundamental prohíbe toda autoridad especial, pues para eso nuestro sistema legal instituye a todas las autoridades ordinarias, las que son competentes para conocer de todos los casos que, al conformar sus atribuciones legales, les indiquen los preceptos jurídicos.
        Por ello, también, todas las comisiones especiales que las dos cámaras del Congreso de la Unión establezcan, respectivamente, son candidatas a la inconstitucionalidad.
        De esa manera, la comisión especial que la Cámara de Diputados designó para investigar el reciente caso de los alumnos desaparecidos de la Normal Rural de Ayotzinapa tiene las limitantes que nuestra Carta Magna establece; empero, sus conclusiones, dadas a conocer a los medios masivos de comunicación, son acusadoras para los tres niveles del gobierno mexicano: federal, estatal y municipal.
        Resolver "que sí existió desaparición forzada de 43 alumnos"; y "que sí sufrieron una serie de violaciones a sus derechos humanos, como tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes, así como ejecuciones extrajudiciales", aunque se trate de un informe calificado de preliminar, sí tiene consecuencias y efectos en la opinión pública del mundo.
        Además, agrega que los miembros de esa comisión están preocupados al observar que se pretende "criminalizar a las víctimas como una manera de justificar los hechos que sufrieron y sufren sus familiares, causando un agravio más a sus derechos".
        Se expresa que esa comisión constató que las fuerzas armadas federales y estatales vigilaron por horas a los normalistas y a la policía municipal, en sus confrontas y en los inmediatos resultados de ellas, y nada hicieron, más que reportar a sus jefes.
        Y los jefes tampoco hicieron nada. Ante tanta brutalidad y violación a los derechos humanos de los jóvenes estudiantes fueron omisos. Dejaron hacer, dejaron pasar. Minuto por minuto, hora por hora, día a día.
        Tanto por acción como por omisión las conductas humanas actualizan las hipótesis jurídicas de diversos tipos de delitos, en el caso.
        Pero aparte de aplicar con exactitud el derecho penal, en la especie, las autoridades competentes ordinarias, y no las especiales, el Presidente Enrique Peña Nieto ha empezado a esbozar el proyecto para constituir un pacto nacional que "emprenda cambios de fondo en la seguridad pública, en la procuración de la justicia, en la administración de ella, fortaleciendo a las instituciones y asegurando a plena vigencia del estado de derecho".
        La idea es buena, siempre y cuando sea para transformar toda la estructura en esas materias, y no vaya a resultar que sólo se bombea oxígeno a cadáveres ya descompuestos.
        Además, todo pacto debe sumar a personas físicas y morales que sean representativas. Sumar ceros da ceros.