miércoles, 30 de octubre de 2013

Extraños peregrinos HECHOS, NO PALABRAS

       Durante toda mi vida he tenido la suerte de escuchar magníficos discursos y, además, bien leídos. A quienes los leen, no se les debe llamar oradores, sino sólo lectores de discursos, ya sean ajenos, ya sean propios.
        No toda la gente gusta de la oratoria, ni para ejercerla ni para escucharla. La mayoría de las personas valoran, sí, a quien sabe expresarse de manera oral, con claridad y exactitud.
        Pero, independientemente de lo anterior, el discurso y la conducta del individuo deben tener congruencia entre sí. Mal hace quien predica la honradez y no es honrado; quien elogia el estudio y no estudia; quien aboga por el trabajo y no trabaja.
        "Hechos, no palabras", indica una vieja sentencia que sigue vigente hasta nuestros días. "Por su hechos los conoceréis", establece la expresión bíblica, tan anónima como colectiva.
        Total, el uso de la mentira convertido en costumbre degrada a quien la expresa, y a la sociedad que la admira. "Qué inteligente es, se ha hecho rico engañando a los demás", dicen algunos que califican a los ganadineros de su tiempo.
        Hay otros cínicos que, al estilo del ladrón que grita "ahí está el ladrón", señalando a cualquier persona presente para que nadie observe su propio robo, denuncian a otro como mentiroso, con el exclusivo propósito de encubrir su personal embuste.
        En estas cuestiones de la verdad y la mentira debemos distinguir a quien defiende su certidumbre, creyendo en conciencia que es verdad, aunque a la larga resulte falsa; diferenciarlo de quien anuncia como verdad lo que sabe en conciencia que es mentira.
        La clave para hacer este apartamiento es la honestidad que se tenga para manifestar lo que se diga; empero, incuestionablemente, el hacer y el decir en un ser humano deben reflejar congruencia.
        Por eso la congruencia es un valor que debe apreciarse. Desde mi perspectiva respeto mucho a quienes observo que son coherentes, e insisto conmigo mismo para tener márgenes aceptables de acordes lógicos entre el hacer y el decir.
        Sólo en el mundo de la literatura la creación permitida da lugar a quimeras, a productos imaginarios de todos los tipos.
        Gabriel García Márquez, en Extraños peregrinos, nos obsequia, para el caso, un concepto digno de análisis: "Los recuerdos verdaderos parecían fantasmas, mientras los falsos eran tan convincentes que sustituían a la realidad".
        Y es que la realidad en la mundo de la literatura tiene otra naturaleza, tanto en la novela como en la poesía, en donde las remembranzas son los espectros que subyacen en cada expresión retórica de la obra creativa.
        Creaciones artísticas del lenguaje aparte, nos es necesario, más que nunca, fomentar la cultura de la verdad.
        Tener respeto por lo que dicen los otros. Oír lo que nos expresan, pero observar muy bien lo que hacen para ver si son congruentes. En la inteligencia de que siempre es más importante hacer que decir.

lunes, 28 de octubre de 2013

Nuestras formas y reformas EL INVIERNO ESTÁ CERCA

        Jesús Reyes Heroles fue un mexicano inteligente a quien se cita con frecuencia por una simple frase que no resiste un análisis lógico: "En política la forma es fondo".
        En el universo que habitamos no hay materia sin forma ni formas sin materia. Lo mismo pasa con la energía y sus formas; una y otra es uno y lo mismo. Y el fondo, como base, como lo más importante de algo, jamás carece de forma.
        En la política, en la física, la química, la matemática, el derecho, en todo, la forma es fondo y el fondo es forma.
        Planteado lo anterior, observo que las posturas actuales de los políticos mexicanos activos, y en contienda, distan mucho de ser veraces. A la mayoría les da por la exageración deformante de los problemas y sus posibles soluciones.
        Pondré ejemplos.
        El Presidente Carlos Salinas de Gortari aseguraba que con el Tratado de Libre Comercio México entraría al primer mundo; mientras, sus opositores afirmaban que con ese tratado México desaparecería. Dos posiciones de escándalo, y tan sectarias como equívocas. En la realidad el tratado se firmó desde hace más de 15 años, y ni somos país del primer mundo ni nos hemos evaporado como nación.
         Hoy, en el 2013, no hemos superado esas formas o actitudes erróneas que atrofian a la política, y que colocan a los políticos como sujetos de nuestra desconfianza.
        Un ambicioso proceso de reformas, supuesta o realmente estructurales, ha venido aumentando las convulsiones de México, por la mayor dependencia que tenemos de los EU, por esos desajustes en su gasto público, su crisis inmobiliaria, su recesión económica. Todos esos lastres externos agrandan los múltiples agobios interiores.
        Y en medio de ello, escuchamos al Presidente Enrique Peña Nieto reafirmar que sólo con la aprobación de las reformas por él planteadas se  resolverán los graves problemas que el país padece; en cambio, Andrés Manuel López Obrador y Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano están alertando a los legisladores para que no aprueben la reforma energética, pues el hacerlo, señalan, es más grave que la pérdida de Texas.
        Empero, frente a todo ese barullo tan irresponsable de los extremismos gubernativos y de su oposición, vivimos el inicio de un frenazo de nuestra economía. La realidad terca nos constriñe y el invierno está cerca, sin dar lugar a la embriaguez opositora y a la euforia gubernativa.
        Ojalá hubiera un verdadero pacto, una eficaz alianza, una concordia nacional, una unidad de todos los mexicanos, entre los peñas, obradores, cárdenas, gonzález, pérez, que no quedara nadie fuera de ese gran esfuerzo nacional que urge. Y quien debe iniciarlo, encabezarlo, fortalecerlo, es el Presidente Enrique Peña Nieto, con el fin de ir resolviendo los lacerantes problemas que los mexicanos padecemos.
        Ese es un sentimiento nacional del año 2013, y un llamado para que ningún mexicano se equivoque, oponiéndonos los unos a los otros, robándonos y asesinándonos, destruyéndonos entre sí.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Más vale un espía adentro QUE UN EJÉRCITO AFUERA

        Felipe Calderón Hinojosa, ex Presidente de México, se dirigió por escrito al secretario de Relaciones Exteriores de nuestro país, José Antonio Meade, solicitándole transmitir al gobierno de los Estados Unidos de América su más enérgica protesta por el espionaje del que fue objeto por parte de la Agencia de Seguridad Nacional del poderoso país vecino nuestros por la frontera norte.
        Las notas de prensa publicadas recientemente nos informan lo anterior, claro que ellas no están exentas de posibles equívocos; empero, si lo señalado es verdad, entonces caben algunas obligadas reflexiones.
        Desde luego el ciudadano Felipe Calderón tiene el derecho humano garantido de petición, y puede ejercerlo frente al titular de esa Secretaría de Relaciones, y es relevante ese escrito petitorio por haber sido, el firmante, Presidente de México.
        Y ante esa promoción, que seguramente llena los requisitos del artículo 8o constitucional, el secretario de Relaciones Exteriores debe contestar también por escrito, con precisión respetuosa, y en breve término al peticionario, bajo el riesgo de que, si así no lo hace, viola un derecho humano garantido al individuo solicitante.
        Pero, según las notas informativas, el solicitante pidió exclusivamente que "se transmitiera al gobierno de los Estados Unidos de América su más enérgica protesta por el espionaje del que fue objeto por parte de la Agencia de Seguridad" gringa citada, cuando él ostentaba el cargo de Presidente, aduciendo que ese "espionaje de EU es un agravio a las instituciones" de nuestro país.
        Dado lo anterior, la cancillería mexicana no es autoridad competente para ser correa de transmisión de esa "enérgica protesta" del ciudadano Calderón Hinojosa, aunque éste haya tenido el cargo que ostentó en el sexenio próximo anterior.
        Lo curioso es que quien ahora pretende protestar enérgicamente ante los EU, nunca lo hizo por causas de intromisión y espionaje mayores cuando tuvo la responsabilidad de Presidente.
        Además, si la autoridad le pidiera pruebas de su dicho para procesar legalmente su protesta, como documentos básico de una acción, seguramente no podría aportar nada.
        Y suponiendo que contara con todas las pruebas de los hechos de espionaje que narre, los hechos delictivos dañosos se realizaron aquí, en territorio nacional, y el derecho afectado sería el mexicano, por lo que los órganos jurisdiccionales competentes son los nuestros, aunque el sujeto pasivo del delito se encuentre en EU como parte de la administración federal yanqui.
        Por otro lado, el espionaje lo realizan todos los países, unos más y otros menos, pero todos lo practican, ya sea el aplicado internamente o en el exterior, salvo que los poderosos tiene un espionaje poderoso, mientras que los países débiles y explotados dan lástima sus espías.
        Desde hace muchos milenios, no hay duda, más vale tener un espía adentro, que un ejército afuera. Y... ¿a esos gringos poderosos que nos espían son a los que queremos de socios en PEMEX y en CFE?

lunes, 21 de octubre de 2013

Mártires de Uruapan HERÓICOS PASOS DE LA REFORMA

        El Libro Rojo es un encanto. Por los libros siempre he sentido un gran respeto. No sólo "son los decires escritos" de los que Aristóteles nos dejó registro, sino una huella de todos nuestros pasos como especie.
        Si hubiese dinero reeditaría ese libro. El ejemplar que tengo a la vista tiene 44 centímetros de longitud por 32 centímetros de ancho y 3 tres centímetros de grosor. No únicamente es un libro de gran formato; es un texto de hermosos y patrióticos conceptos e ilustraciones.
        Los autores son dos destacados intelectuales del siglo XIX: Vicente Riva Palacio, (1832-1896) y Manuel Payno (1810-1894) Los ensayos temáticos que ahí publicaron corresponden a hechos históricos o a biografías de nuestros grandes muertos. No los estructuraron al alimón. Cada uno de ellos se responsabilizó y firmó los propios. Incluyeron, sí, algunos trabajos de Juan A. Mateos, y uno de Rafael Martínez de la Torre.
        Empero, sobre el hecho histórico que escribiré, el de los llamados "Mártires de Uruapan", Vicente Riva Palacio tiene en El Libro Rojo un testimonio propio, al que titula ARTEAGA Y SALAZAR. Este registro tan personal es de obligada lectura para quien desee conocer sobre el caso. Yo sintetizaré lo importante de la narración de ese talentoso ex gobernador de Michoacán, quien participara, también, en el canje de prisioneros en Acuitzio, antes poblado, y hoy una ciudad.
        Expresa Riva Palacio: "Quisiera no tener la necesidad de escribir este artículo; los recuerdos que para hacerlo tengo que evocar, punzan mi corazón, pues que a pesar de los años que han transcurrido desde la época en que acaeció el sangriento drama que voy a referir, hasta hoy siento aún aquella penosa angustia que era consiguiente al negro y tempestuoso porvenir que nos presentaba la lucha de independencia, y el doloroso vacío que dejaron en mi alma las terribles ejecuciones de Arteaga y Salazar, Villagómez y Díaz."
        El hecho de manera breve es que todos aquellos soldados militaban a las órdenes de Vicente Riva Palacio, llamándoseles Ejército del Centro, su base de operaciones era Uruapan, y la legión belga y las fuerzas imperiales que comandaba Méndez se dirigieron a atacar aquella tropa republicana que había sido derrotada hacía poco tiempo en Tacámbaro y que tenía pocos recursos para hacerles frente a los imperialistas.
        Así que decidieron emprender la retirada, pero no en un solo cuerpo, sino en tres secciones: Arteaga y Salazar hacía el sur; Ignacio Zepeda hacía Jalisco; y Riva Palacio hacia Morelia para confundirlos.
        Los tres grupos a los pocos días parecían a salvo, pero alguien traicionó a Arteaga y a Salazar, quienes ya sea habían ubicado en Santa Ana Amatlán, y ahí los capturaron las tropas imperialistas, llevándoles a Uruapan en condiciones humillantes, para asesinar sin ningún proceso de guerra a Arteaga, Salazar, Villagómez, Díaz, y a González, bajo la irritación popular e indefensa del pueblo de Uruapan.

viernes, 18 de octubre de 2013

Premio Eréndira 2013 SIGNIFICADA CUALIDAD DEL TALENTO

        Hoy, 17 de octubre del 2013, a las 19.00 horas, en el Teatro Ocampo de esta ciudad de Morelia, Michoacán, el gobernador José Jesús Reyna García estará entregando el Premio Estatal de las Artes ERÉNDIRA 2013 a los tres galardonados: al Poeta Francisco Elizalde García, a la artista del maque Martina Navarro González, y al músico Juan Pérez Morfín.
        Un gobierno que premia, y que sabe premiar, fortalece la cultura del estímulo, y constituye arquetipos que sirvan de ejemplo para todas las generaciones.
        Este premio es el de mayores montos en toda nuestra entidad federativa, equivale a seis mil trescientos salarios mínimos generales para cada uno de los laureados.
        El nombre del premio invoca al talento, al valor, a la belleza, al espíritu de libertad, y al amor por su patria, de la princesa Eréndira, hija del guerrero Timas, según los datos históricos que se han convertido en una hermosa leyenda.
        Al menos cada año, la princesa purépecha mencionada visita, constituida en símbolo cultural, el territorio del talento michoacano, portando el honor de un premio que se gana a buena lid.
        Algún día narraré a detalle la leyenda de Eréndira, tomada de la narrativa de aquellos que saben aún decir cosas ciertas y hermosas, y en ese momento recordaré los certámenes académicos de jóvenes preparatorianos que pensaban ingenuamente que con su palabra huracanada estaban sacudiendo los cimientos de la patria.
        Retornando al evento del día de hoy, nos llena de satisfacción el que Martina Navarro sea recompensada. Ella es de Capacuaro, nacida en 1945, y desde muy pequeña desarrollo, con el ejercicio de sus manos, su cerebro de artista. Desde niña tejía ya las fajas tradicionales de su comunidad. En Zamora, con una maestra de Uruapan aprendió el maque. De etnia purépecha se recibió de enfermera. Se casó con un francés, y residió en Europa; pero nunca dejó su inquietud por los trabajos del maque, lo que ha sido su permanente expresión cultural.
        Juan Pérez es una de las almas de Apatzingán. Arpero reconocido, tanto en conjunto, o como solista, se le califica como el mejor ejecutante del arpa de la terracalenteña. Su maestría es apreciada, y su estilo es inconfundible. Construye sus propias arpas, introduciendo siempre cambios a los modelos tradicionales. Su voz le ha ayudado a interpretar los sones de aquellos lares. Nació en el rancho del Resumidero de Tumbiscatío, Michoacán, en 1945.
        Francisco Elizalde García es profesor, historiador, locutor, cronista, editor, y además poeta. Nace en Zamora, Michoacán, en el año 1923. Y ahora él mismo se califica como "el poeta más chongón" de nuestro estado. Hace periodismo escrito y hablado con igual fortuna. En la radio parecía siempre como pez en el agua. Ha gustado de las etimologías, y de que le llamen "El Viejo Búho". Su obra es amplia, y de acceso fácil.
        La cultura con cultura se paga, y con algo más, cuando es posible.

lunes, 14 de octubre de 2013

Hecho inescapable de la vida HIJOS DE LA CRISIS

        Algunos jóvenes neo hegelianos de izquierda, entre ellos el judío alemán Carlos Marx, (1816-1883) consideraron aceptable expresar conceptos en base a juegos de palabras.
        Como un ejemplo de lo anterior Marx escribió sobre Lutero, en la Contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel: "Lutero ha vencido la servidumbre por devoción, pero le ha sustituido por la servidumbre por convicción. Ha roto la fe en la autoridad, porque ha restaurado la autoridad de la fe. Ha transformado a los sacerdotes en laicos porque ha transformado a los laicos en sacerdotes. Ha liberado al hombre de la religiosidad exterior, porque ha hecho de la religiosidad la esencia misma del hombre".
        Recordémoslo en su contraposición con otro hombre inteligente, el francés José Pedro Proudhon; (1809-1865) éste con su Filosofía de la miseria, Marx con su Miseria de la filosofía.
        Ahora, bajo esa inspiración de generar conceptos en los retozos contradictorios de las palabras, o de llegar a la lógica a través de la gramática traviesa, consideremos en dónde se ha desarrollado la actual generación de mexicanos, en la vida de la crisis, o en la crisis de la vida, porque realmente, o al menos al parecer, nacimos en la crisis, vivimos en ella, y en la crisis moriremos.
        En casi todo el siglo XX, y también en lo que va del XXI, la palabra crisis es nombrada en forma constante, Crisis en nuestra revolución, por igual en la post revolución, lo mismo por las dos guerras mundiales, y en sus etapas de post guerras. Crisis por todas partes y por todo tiempo.
        Como que en estas crestas, o en las simas, en donde se agudizan al máximo las contradicciones que generamos: en lo religioso, lo educativo, social, económico, lo jurídico, en lo energético, lo ecológico, y demás puntos estratégicos de nuestra estructura, hemos existido en la crisis.
        Empero, si ha sido una manera normal de vivir por tantos sexenios, la palabra crisis resultaría sólo una metáfora con la cual nos estamos auto engañando.
        No es que no tengamos problemas, ya que la naturaleza del ser humano es la de ser productor de problemas, al igual que generador de soluciones, sino que, acaso, nuestra percepción de la realidad a este respecto nos esté conduciendo a una exageración deformante que termina por distorsionar el propio significado de la palabra crisis.
        Pero en esta crisis, que parece eterna, hemos producido muchos multimillonarios en dólares; tenemos automóviles por doquier que no caben ni en las carreteras ni en las calles; padecemos un consumismo apremioso y compulsivo de bienes y de servicios; y, vivimos con otras extravagancias alarmantes. Nuestra crisis, si no fuera por lo doloroso de nuestra parte de pobreza extrema, parecería de chunga, de guasa, de chacota a la mexicana.
        Siendo hijos de esa crisis, como un hecho inescapable de vida, estudiémosla, puesto que será la única forma de transformarla, eficaz e inteligentemente, en algo positivo para todos.

jueves, 10 de octubre de 2013

José María Luis Mora LA GUERRA Y LA PAZ


         José María Luis Mora ha sido uno de los intelectuales mexicanos más preclaros de todos los tiempos, gente de paz, y de una honestidad heroica. Su liberalismo avanzado lo condujo a ser el iniciador de las leyes de reforma.
         El nombre con el que se le bautizó en Chamacuero, hoy Comonfort, Guanajuato, el 12 de octubre del 1794, fue el de José María Servín de la Mora Díaz Madrid, pero su voluntad fue ser conocido como José María Luis, agregándose el "Luis", quitándose el "de la", para sólo llevar el apellido Mora.
         Fue sacerdote, político, escritor, historiador, e ideólogo del liberalismo mexicano. Luchó con ahínco, seriedad y firmeza, en contra de todos los males mexicanos del siglo XIX, sobre todo del militarismo y del clericalismo, de tan profundas raíces, y tan infectos frutos.
         Su honorable tarea lo condujo al destierro, y a la miseria, muriendo en París, Francia, el 14 de julio de 1850, un día festivo que recordaba la Revolución Francesa, pero un año en que ya el fantasma del comunismo recorría Europa, según el decir de Karl Marx y Federico Engels, redactores del Manifiesto del Partido Comunista publicado en 1848.
         Su liberalismo nunca fue abandonado por el talentoso mexicano. Jamás coqueteó con ideas socialistas, pero éstas le sirvieron para fortalecer y desarrollar sus tesis, las que explicaba ante quien quisiera oírle.
         Melchor Ocampo lo visitó en París, pero la distancia entre los dos siempre fue grande, no sólo por la diferencia de edades, sino porque uno era un rico viajero y el otro era transterrado en desventura, uno en ese entonces tenía autoridad y experiencia, mientras que el otro únicamente contaba con inquietudes juveniles.
         Ocampo juzgó a Mora como "autoritario, arrogante, con mucha suficiencia, de gran cultura y soltura, y con elegancia en la expresión de sus ideas".
         En realidad, Mora fue de pocos amigos y de infinidad de enemigos; sin embargo, ambos le reconocieron siempre su talento, su patriotismo y su honradez.
         Así, con gran valor y singular agudeza hizo señalamientos lapidarios a las dos clases privilegiadas que dominaban y explotaban al pueblo de México por aquel entonces.
         "La República Mexicana gasta catorce millones de pesos en sostener soldados que la tiranicen sin defenderla".
         "Cada mexicano debe preguntarse diariamente a sí mismo si el pueblo existe para el clero o si el clero ha sido creado para satisfacer las necesidades del pueblo".
         "La guerra provoca la ruina, y la ruina general es provocada por la guerra permanente, lucha interminable que se viene dando por una discordia intestina, por una guerra fratricida. El despotismo mismo, con todos sus horrores, es preferible a eso".
         Ese gran mexicano, con capacidades superiores, nos recuerda con sus conceptos el valor de la paz sobre la guerra. Las ideas de nuestros grandes muertos son herramientas útiles para que las actuales generaciones resuelvan graves problemas del hoy.

lunes, 7 de octubre de 2013

Escribir es actuar Y ANTE TANTA LOCURA

        Consideran muchos mexicanos que algunas de las reformas impulsadas por el Pacto por México, y suscritas por el Presidente Enrique Peña Nieto, deben pasar, antes que por el proceso legislativo, a través de una consulta popular de carácter nacional.
        Formulan la propuesta, entre otros, la CNTE respecto a reformas educativas, y el aspirante a partido político MORENA en relación a reformas energéticas; a ambos, la Presidencia de la República les ha rechazado su proposición plebiscitaria.
        Jurídicamente, en nuestro sistema, tanto la solicitud como el rechazo tienen fundamento. Basta una simple lectura a los artículos 39, 40 y 41 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para llegar a esta conclusión.
        Si la soberanía nacional reside esencial y originalmente en el pueblo, y todo poder público dimana de él y se instituye para beneficio de éste; estableciendo, además, que el pueblo tiene siempre el inalienable derecho a modificar o alterar la forma de su gobierno, es obvio que en asuntos trascendentes el gobierno puede consultarlo antes de dar un paso que provoque convulsiones populares.
        Sin embargo, también es cierto que la voluntad del pueblo ha sido la de convertirse en una república representativa; es decir, la de ejercer la soberanía nacional no en forma directa, sino a través de los tres poderes federales y los tres poderes de cada uno de los estados de la federación, por lo que no es indispensable, estrictamente, dicha consulta popular.
        Empero, la actual confronta va más allá de lo establecido preceptivamente, ya que conlleva la salvaje lucha por el poder y, algo más, implica el franco trastoque de todo un sistema, con cargas violentas de disfraces múltiples.
        La consulta popular propuesta no porta la intención de fortalecer al gobierno federal constituido, sino de despeñarlo, no quiere auxiliar al gobierno priísta ni a ningún otro partido que no sea el encabezado por Andrés Manuel López Obrador, quien abandera, sí, un deseo generalizado: no entregar nuestra riqueza energética a los particulares, sean extranjeros o nacionales.
        Desde luego que de palabra todos quieren preservar para la Nación y el pueblo de México nuestro petróleo y nuestro potencial eléctrico, pero entonces, ¿para qué modificar los artículos 27 y 28 de nuestra Carta Magna?, ¿para qué hacer cosas malas aparentándolas como buenas?
        Como en la época de Erasmo de Rotterdam (1467-1536) está a la vista lo malo de los poderosos, y lo protervo de sus opositores, por ello el pensamiento inteligente de este renacentista asombra en el Elogio de la locura, donde hace explotar su indignación acumulada en contra de todos los actores confrontados, poderosos o no.
        Y ante tanta locura, de los que manejan la ley con autoridad personalizada de disfraz de pueblo pero defendiendo a los grandes capitales, y los que manipulan la justicia de las muchedumbres con demagogia y actitudes delincuenciales, Erasmo volvería a plantear "la responsabilidad y la sabiduría oportunas".
        Escribir es actuar, no cabe duda.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Vértigo de las reformas LES FALTA PUNTERÍA

        ¡Estupendo! que el Presidente Enrique Peña Nieto esté dispuesto a no permitir "que se lucre con la necesidad y con la emergencia" en estos tiempos en que desastres naturales nos causan severos daños, pero para ello se requiere, más que esperar la elaboración de un Plan de Reconstrucción Nacional, la simple aplicación del Código Penal Federal, en su amplia, pero también precisa, tipificación de delitos.
        Pareciera que quienes aconsejan al Presidente de la República proyectan muchos brincos, estando el suelo demasiado parejo.
        Para evitar el intermediarismo político, verificar las características de los suelos antes de las reconstrucciones, reubicar a la gente en terrenos seguros, revisar el Sistema de Protección Civil, coordinar las acciones de los gobiernos federal, estatales y municipales, dar apoyos fiscales a todos los afectados, reajustar el paquete económico del 2014, sujetar a estricto control de transparencia la asignación de recursos del FONDEN, no es necesario esperar a la existencia de ese anunciado Plan de Reconstrucción Nacional, ya que basta con aplicar las leyes vigentes del caso, a través de funcionarios honorables e inteligentes.
        Pero, al parecer, los constantes equívocos gubernativos consisten en la falta de puntería.
        Obsérvese el manojo de reformas, algunas ya aprobadas e, incluso, en vigencia. No hay una sola que no contenga bruscos desajustes entre su propósito o exposición de motivos con los alcances de la comprensión lógico jurídica de su literalidad.
        La reforma educativa conlleva en su nominación y en sus razonamientos intenciones de esa índole, pero la comprensión de los textos constitucionales tienen únicamente efectos de carácter laboral en el campo de la educación.
        Además de que, claro está, nada ha alterado en todo el país el fenómeno de la enseñanza aprendizaje. En cada aula, de cada escuela, sigue pasando lo mismo que ha acontecido durante sexenios. Así que no hay el tino suficiente para que el efecto obtenido resuelva el mal que se pretende extirpar.
        Igual pasa con la reforma energética. Todas las autoridades aseguran a voz en cuello, y en los motivos de la iniciativa, que jamás se privatizará PEMEX ni Comisión Federal de Electricidad, pero en la literalidad de los textos constitucionales propuestos se da lugar a la privatización de estas empresas claves para la economía nacional. Aquí tampoco hay tino, y sí desatino.
        En la fiscal, parte esencial de ese vértigo de las reformas, lo único que se pretende es convertir a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en una máquina más eficaz para chupar mayor cantidad de dinero de los bolsillos de los causantes, haciendo sentir al contribuyente que el pagar impuestos es una simple pérdida de dinero a favor de las autoridades, puesto que no vemos los servicios públicos que nos entregan a cambio.
        Ni siquiera el de la seguridad tenemos, menos el de la educación pública; empero, cómo cobrar más en contribuciones sin haber generado la atmósfera propicia para que haya empleo para todos.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Todos a Favor DE LOS TRABAJADORES DE MÉXICO

        Si hay que reformar o adicionar al artículo 123 de nuestra Carta Magna, y a sus leyes reglamentarias, debe ser a favor de los trabajadores de México, y de la clase social que constituyen.
        El mejor recurso humano que nuestro país tiene es el constituido por sus obreros, lo mismo el que es expulsado al exterior como bracero, que quienes se quedan en nuestro territorio para generar los bienes y servicios que aquí se producen.
        Es cierto que el capitalismo requiere de capitalistas; empero, jamás sería concebible una empresa, una oficina, una industria, un rancho, una huerta, un comercio, un hospital, un despacho, un consultorio, sin trabajadores.
        La mano de obra, junto con el talento, la imaginación y la inteligencia, de la clase trabajadora, es lo fundamental para la producción. El capital, sólo, no produce ni medio centavo, salvo la deformación que hace el sistema capitalista, que se inició como revolucionario para acabar con el feudalismo, pero que ahora, vetusto y contradictorio, es simplemente explotador, protervo y avieso.
        En 1917 el trabajador tenía como negrero a su patrón individualizado, salvo meritorias excepciones, las que no abundan, pero existen. En contra de esa explotación, el constituyente aprobó la protección a los obreros.
        Hoy, en 2013, el obrero está sobajado por un patrón que puede no tener ni rostro ni nombre, sólo es una transnacional o una sociedad mercantil deshumanizada. Soporta, también, el abuso de líderes sindicales. Vive, a la vez, en un medio hostil, tanto por una mala seguridad social, una policía amenazante, una economía brutal que día a día le reduce su capacidad adquisitiva, gobiernos en no pocas ocasiones adverso, y una educación pública de dudosa calidad que no alcanza para sus hijos. Todo este mazacote oscuro genera partes luminosas notables, que se van reduciendo desgraciadamente.
        Esas afectaciones a la clase trabajadora, y a sus integrantes, no únicamente les viene de la política interna mexicana, sino de las determinaciones de transnacionales poderosas, amparadas por el gobierno de los Estados Unidos de América, quienes ejercen su imperialismo económico a través de instituciones internacionales que manejan globalizadamente las finanzas, fondo monetario, mercados, bolsas de valores, y el flujo de todo tipo de recursos.
        Pero dentro de esta mundialización, México tiene que defender a sus obreros, como lo vienen haciendo muchos gobiernos de naciones desarrolladas.
        El derecho de los trabajadores no puede asesinarlo nadie. Sería muy idiota el patrón que pretenda tal tontería. Quien lo haga, se suicida.
        Cualquier modificación constitucional o legal, en materia laboral, que no conduzca a que los obreros tengan mayor ingreso, mejores prestaciones de todo tipo, superior calidad de vida para ellos y su familia, no debe aprobarse nunca.
        Son superiores los trabajadores mexicanos a los noruegos, a los estadunidenses, a los suecos, a los canadienses, lo que es superior en aquellos países son sus formas de organización; por ello, los mexicanos en el extranjero son calificados como altamente productivos.

lunes, 23 de septiembre de 2013

¿Cómo detectar desastres? EL AGUA NO SÓLO DESTRUYE

       El paso del ciclón Ingrid y el huracán Manuel, al alimón, por parte del territorio nacional ha dejado flotando, además de muerte y destrucción, un sinnúmero de reflexiones.
        Del desastre por exceso de agua México pasa, con inmediatez, a la catástrofe de la temporada de secas. ¿Qué no hemos preparado gente capaz para retener el agua precipitada, y conducirla, a su tiempo, a los sitios de sequía?, ¿tiene que desperdiciarse la abundancia de agua pluvial, para irse al mar, por nuestra pésima organización?
        Ante esas desventuras climatológicas, ¿no hemos podido consolidar una eficaz cultura de la prevención?, no permitiendo la peligrosa deforestación, no admitiendo las construcciones en sitios riesgosos, no tolerando por ineptitud o por corrupción obras públicas o privadas mal hechas.
        Frente a estos cataclismos, ¿no contamos con reservas en dinero, alimentos, herramientas, u otros recursos materiales, para paliar los efectos nocivos de estos males?; al parecer, no hemos instruido a la población para que actúe con eficacia e inmediatez para revertir todo efecto pernicioso ni culturizado a los individuos de la sociedad para tener reacciones prontas de solidaridad ante la desgracia de los otros.
        Todos sabemos que entre mayo y octubre vivimos en territorio mexicano la temporada de huracanes. ¿Por qué no detectar y prevenir las hecatombes que éstos puedan provocarnos? ¿No habrá nadie en el poder público de nuestro país que, visualizando el horizonte predecible atine a hacer las reformas, que provocan conflictos seguros, fuera de estas temporadas de destrucciones climáticas?
        Los estragos que vive nuestro país, hoy en día, son por la convergencia de dos frentes torrenciales de carácter natural, sumados varios frentes motivados por una mala política y una pésima economía. La pregunta lógica, por ende, resulta ¿cómo es posible que los mexicanos no estemos preparados, ni nuestro gobierno, para neutralizar tragedias, restándoles los efectos siniestros, y en cambio sí, a la inversa, estemos prestos a sumar y multiplicar los conflictos que nos dividen y nos llenan de pasión?
        ¿Qué enemigos nuestros, dentro y fuera de nosotros mismos, hacen que llueva sobre mojado, vierten más petróleo al incendio, desatan ardientes y nuevos vientos, suman a los terremotos los sacudimientos sociales, avivan los odios ante las confrontas, y desean que la sangre de mexicanos no sea de charcos sino de ríos.
        De todo lo anterior hay culpables, ¡claro está!; empero, antes de buscarlos para imponerles castigo, debemos sosegarnos, superar los problemas naturales, dejar que la polvareda levantada se diluya, para poder observar los horizontes.
        Que... ¿qué sigue? Lo que la responsabilidad y la inteligencia de los mexicanos determine.
        No somos ya menores de edad. Debemos saber cómo detectar los desastres. Entendemos que el agua no sólo destruye, sino que es elemento indispensable de la vida.
        El Sistema Nacional de Protección Civil, CONAGUA, Asentamientos Humanos, entre otras dependencias, deben ser revisados con responsabilidad e inteligencia; o... ¿tenemos que esperar a nuevas tragedias?

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Aristocracia del dinero NO SIRVE COMO BASE DE INSTITUCIONES

       Uno de los grandes aportes de la Revolución Mexicana de 1910 fue la de instaurar en nuestro país, como base de su sistema, la movilidad socioeconómica de la población.
        Los ricos de hoy son los pobres del mañana; es decir, en la escalera económica hay movimiento, movilidad social. Cualquier pobre puede aspirar, con posibilidades, a capitalizarse económicamente.
        Existen naciones y tiempos en donde quien nace pobre muere pobre, y quienes adviniendo al mundo en familia rica mueren siendo ricos. En estas épocas y pueblos no existe movilidad socioeconómica cual ninguna.
        Entre los extremos, en esa materia, pueden verse infinitud de graduaciones; o sea, entre la velocísima movilidad y la movilidad no percibida por su enorme lentitud existen multitud de escalones. Agreguemos a lo anterior la relatividad con la que operan los conceptos "ricos" y "pobres", en nuestra vida cotidiana y dialéctica.
        En 1856 el liberal Ponciano Arriaga externaba ante el Congreso Constituyente las primicias de un socialismo mexicano: "... debemos corregir para que pueblos y ciudadanos laboriosos no estén condenados a ser meros instrumentos de producción en provecho exclusivo del capitalista... no podemos fundar un sistema de gobierno en la aristocracia del dinero..."
        Hoy, de otra manera, se vuelve a expresar esa idea a través del talento de la periodista Beatriz Pagés: "A nadie le conviene tener un país donde -según la revista Forbes- sólo 15 personas poseen el 90% de las reservas internacionales contra 60 millones de pobres que no tienen esperanza de ascenso social".
        Si responsable y culturalmente se observa este asunto, se precisará que en la estructura de todo sistema socioeconómico se da un binomio formado por: 1.- La forma para organizar la producción; y, 2.- La forma de distribuir lo producido entre las fuerzas participantes en esa producción.
        Aceptemos, siempre, la forma que genere mayor calidad y cantidad de lo producido; adoptemos, invariablemente, la forma que distribuya mejor lo producido.
        Debemos de entender que, actualmente, las vías sociales con posibilidad para distribuir lo producido son la educativa, la fiscal, y la laboral; y, debido a ello, dichas vías resultan objetos de la actual política reformista.
        Así que a nadie conviene el desequilibrio que está generando el cimentar nuestras instituciones republicanas en la aristocracia del dinero, menos aún si esa nobleza monetaria es extranjera, no importar que se disfrace de charro.
        A todos nos preocupa, y agravia, el que exclusivamente decena y media de personas sean dueñas del 90% de las reservas internacionales, mientras más de la mitad de los mexicanos carece de toda esperanza de ascenso social.
        En alguna parte de nuestro proceso histórico se traicionó a esa forma humanista de organizar la movilidad socioeconómica en México, sacrificándola por un supuesto modernismo a favor de la concentración de la riqueza, esnobismo que nos conduce a una agudización de contradicciones que terminará por estallar, provocándonos altos costos para un cambio que puede conducirse módica e inteligentemente.