lunes, 22 de enero de 2018

LOGOS
Candidatos sin caretas
¿HABRÁ ALGUNO HONESTO?
       Nadie es dueño de la verdad, y todos podemos equivocarnos. Si somos sensatos, debemos agradecer a quien nos pruebe que no estamos en lo cierto.
       El precandidato Ricardo Anaya, a mi parecer, realmente cuenteó a sus oyentes al narrar un viejísimo chiste, aplicándoselo a uno de sus adversarios: “Érase una vez un priista”, para plantear como conclusión que los del PRI son mentirosos y corruptos.
       En mi experiencia personal he conocido panistas, perredistas, morenistas, y de todos los demás partidos políticos, tan corruptos y mentirosos, como los hay en el Partido Revolucionario Institucional.
       Pero en honor a la verdad (pues siento que me asiste en este caso) he observado a militantes del PRI, de MORENA, del PRD, del PAN y del resto de los partidos políticos, que viven con excelentes márgenes de honradez y sinceridad.
       Así que respecto a estos valores, referidos para calificar conductas humanas, todo juicio universal afirmativo o universal negativo, por su naturaleza de absoluto, resulta falso.
       Incluso, es embuste sofístico afirmar que todos los políticos son deshonestos, y engañadores; pues conozco excepciones muy honrosas; y, en todas las actividades hay de todo. Ni todo político es así, ni el resto de la sociedad se salva de esos males que genera la pésima forma de organización social.
       Sin embargo, el problema de la falsedad en la política, sin ser menor que en otros trabajos, tiene su propia naturaleza, lo que nos conduce a provocar y a padecer las ilusorias promesas de los políticos en campaña, que no se cumplen después, provocando malestar y desencanto.
       Porque en un sistema perverso, como en el que vivimos, a fuer de ser francos, la mayoría de los electores difícilmente votaría por el candidato a la presidencia de México que hablara con la verdad.
       Nos tendría que expresar que, él, ni es dios ni superhombre para resolvernos nuestros problemas; que los únicos que podemos solucionar las graves dificultades que padecemos somos nosotros mismos, con preparación ética, cívica y técnica, a base de honorable y duro trabajo organizado socialmente, de mucho sudor, lágrimas y hasta sangre, y no votando por ladrones ni flojos ni incapaces ni mentirosos.
       Y eso, más lo que implica, lo haría perder la elección, ante los poderosos dueños de las elecciones, y frente a una masa tocada por la corrupción.
       Además de que, tendría que llamar a la mayoría de los mexicanos para que, todos unidos y trabajando eficaz, digna y decentemente, no permitiéramos ninguna explotación de nadie.
       En un sistema capitalista, como el nuestro, nos bloquearían económicamente y, acaso, nos impondrían la guerra, todo para defender sus enormes intereses.
       Para prevenirnos de eso, podemos y debemos hacer muchas cosas, entre otras, actuar con inteligencia, dignidad, y eficacia, con un presidente que sea líder honesto, patriota de sentido humano, trabajador y bizarro.
       En esta campaña 2018, ¿habrá alguno así?

lunes, 15 de enero de 2018

LOGOS
Pasión y Espejo
JAULA DE LOS LOCOS
            Hay de locuras a locuras, y de locos a locos. La historia, pero más las historietas del hombre, están pletóricas de muestras locas y locuaces.
            Cada tiempo genera sus propios locos y locuras.
            Recién me impresionó el rostro televisado del gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, en paroxismo de locura, llamar “loco” a Andrés Manuel López Obrador.
            En ese arrebato, con furor endemoniado le endilgó, además: “vividor de la política”, “corrupto”, y otras expresiones de similar calibre.
            Así argüía Yunes frente a los ataques que, AMLO, le ha dirigido; pero también parecía describirse a sí mismo, según la imagen pública que ha proyectado hacia la sociedad.
            Miguel Ángel y Andrés Manuel son diferentes en muchas cosas, pero los dos gustan de la confronta, siendo más pendenciero e impulsivo Yunes, y más sensato y correcto López Obrador al decir: “no caeré en provocaciones”, aunque él mismo provoque, y guste de ello.
            Ambos, con sus mutuas bravatas y sus estilos distintos, pueden provocar violencia, esa fuerza iracunda que descompone el orden normativo; justo, lo que la política pretende sustituir o, al menos, amainar, por ser conducta negativa que afecta a la vida humana.
            Yunes, antes priista, milita ahora en las falanges de esa alianza que encabeza Ricardo Anaya y el PAN, en este orden.
            Ese enriquecido joven queretano que oscila entre lo modosito y lo apasionado, con una ambición de poder vengativa, y en extremo peligrosa.
            En esa alianza se encuentran los escombros del PRD; quienes, para no perder el gobierno de la Ciudad de México, aplican el terror a su manera, ahora escondidos detrás del biombo llamado "pacto de civilidad", firmado por la mayoría de los partidos políticos en contienda.
            De esa manera, los actuales locos con sus locuras electoreras, metidos en la política para ganar los 4 billones de pesos a que tiene acceso la presidencia de México, muestran toda su audacia, exenta de talento y ética, pero saturada de ineptitud y codicia.
            Ahí, en esa contienda presidencial, el único que parece carecer de audacia es José Antonio Meade, dado que los poseedores de esa temeridad son quienes lo impusieron en esa aventura; pero, Meade, bien puede dar una gran sorpresa, a su tiempo.
            Gritarse locos los unos a los otros no sólo es una usanza nacional. El presidente Trump ha fraseado el término “loco” a Kim Jong-un; y éste líder coreano ha endosado a Trump el mismo calificativo, con mayor despecho.
            Y es que internacionalmente la política, y la vida, se encuentran severamente dañadas, por locos y por locuras, sin talento.
            Locura inteligente la de nuestro señor Don Quijote de la Mancha, quien en la pluma de Miguel de Cervantes (1547-1616) sigue iluminando al ser humano; y el Elogio a la locura de Erasmo de Rotterdam (1466-1536) sigue siendo la puntillosa crítica a la sociedad de su tiempo.
            Cada loco tiene su espejo, y su pasión, ¡y vale!, siempre y cuando no dañe a los otros.

miércoles, 10 de enero de 2018

LOGOS
Destino heroico
EN LOS DECIRES DE AMLO
       Su lento hablar, contrasta con la largura de sus promesas y, éstas, tienen sentido, por ello, resultan atractivas; sin embargo, suelen no resistir un análisis lógico.
       Mucho de lo que externa Andrés Manuel López Obrador es un diagnóstico de la realidad que vive nuestro país, y millones de mexicanos, desde hace muchos decenios, estamos ciertos de las lacerantes fallas de nuestro sistema.
       Las soluciones propuestas, y quiénes las coordinen en su aplicación, nos empiezan a separar, lamentablemente; y, para el caso, la unión nacional resulta imprescindible.
       Felipe Calderón, como presidente, llamó “guerra” a lo que simplemente necesitaba, aún con todo y sus peligros, la aplicación coercitiva del derecho a delincuentes de significada peligrosidad.
       Ese torpe desliz le cuesta a México cientos de miles de muertos, más los que se aculen durante la semana. Y hasta un fustigador como AMLO cae en la trampa de ese término belicoso.
       “Yo voy a conseguir la paz, ese es mi compromiso, voy a conseguir la paz y voy a terminar con la guerra, no vamos a continuar con la misma estrategia que no ha dado resultados. A mitad del sexenio ya no habrá guerra”; así prometió López Obrador en Yucatán, después de que en Chichén Itzá, al decir de él mismo, se cargó “de energía positiva”.
       Esa energía no le alcanzó para comprender que al pueblo le molesta ese “yo, yo, yo”, por configurar un yoísmo insultante y una mentira embarazosa.
       No hay ningún individuo, ningún yo, o sea, no hay ningún súper hombre que consiga la paz y acabe con la guerra; además, no existe en México jurídicamente una guerra.
       Sí, hay una violencia desatada que quizá sea peor que una guerra, pero no hay una guerra.
       Algo más, ni como metáfora funciona, ya que no se trata exclusivamente de “terminar la guerra en tres años”, pues, así, se puede terminar en un día, basta con que las fuerzas armadas no intervengan en la lucha contra el crimen organizado, el
narcotráfico, y otros delitos graves, y se acaba esa “guerra”.
       Pues no es suficiente terminar con esa guerra. Lo que se necesita es terminar con el narcotráfico, los secuestros, los asesinatos, los robos, con el crimen organizado; éstos son los males, provocados por ciertas causas, sí, las que también es necesario eliminar.
       Y Andrés Manuel no señala en cuánto tiempo acaba con todos esos ilícitos; y, en cambio, sí asegura que “juntos haremos historia”, cuando la historia, como fenómeno social, la estamos haciendo los mexicanos a cada segundo, juntos o separados, con elecciones o sin ellas.
       Y dentro de ese historicismo erróneo, asegura que él llevará a México a “una cuarta transformación”; la primera fue la Independencia con Hidalgo y Morelos, la segunda la Reforma con Juárez, la tercera la Revolución con Madero, Villa y Zapata.
       No hay duda, AMLO ya anda repartiendo cargos públicos, seguro está de ganar, y su impertérrito destino heroico es un hecho.
       Ojalá, AMLO reflexionara mejor.

miércoles, 3 de enero de 2018

LOGOS
El cuarto rey mago
ENRIQUECER A LOS MEXICANOS
        Todos saben que el presidente Donald Trump aplica con mayor drasticidad la Doctrina Monroe: "América para los americanos", frase de John Quincy Adams.
        Es del conocimiento común que Trump ha afectado la llegada de los Reyes Magos en toda América durante este año 2018, ya que su administración desconfía de la llegada de orientales, y esos sabios monarcas vienen de allá.
        De entrada veta a los negros, y Baltasar lo es; optó por frenar la inmigración de asiáticos raros, afligiendo a Gaspar; y Melchor, aunque europeo, a todas luces es demócrata.
        A esas razones, suficientes para Trump, hay que sumar que la generosa y furtiva visita de los tres Reyes Magos del Oriente es para dar regalos a los niños; y esto afecta a la economía de EU, según criterio del actual inquilino de la Casa Blanca.
        Pero ignora Donald Trump que en los países americanos, situados al sur del Río Bravo, hay un cuarto Rey Mago, conforme lo ha testificado el talentoso escritor mexicano Felipe Garrido, director adjunto de la Academia Mexicana de la Lengua, en su libro "Conjuros".
        Es un rey mago, también del oriente, "astrólogo poco competente… olvidadizo, desorientado… que se equivoca de estrella constantemente… de historia muy triste…", pues, incluso, llegó tarde para la adoración y la entrega de regalos al niño dios, "cuando Jesús no era ya un niño", sino "estaba en la cruz".
        Así que cada año este cuarto rey mago, escribe nuestro académico, "tiene a su cargo las peticiones hechas fuera de tiempo". ¡Esto es cierto!, como lo investigó Felipe Garrido, pero no sólo es así.
        Ya que hay infinidad de cartas suscritas por niños, integrantes de millones de familias pobres, que han estado a tiempo; empero, los clásicos y tradicionales tres reyes magos por diversas razones (entre las que se encuentra la política de Trump, las económicas, de guerra, los desastres naturales) no han podido cumplir su cometido.
        Y en esas situaciones, ese cuarto rey mago con todo y su retraso, pero con toda su bondad, desempeña su espléndida responsabilidad.
        El sistema económico en el que vivimos, y sobrevivimos, siendo republicano nos ha resultado muy reprivatizador.
        Y en esa equívoca dirección, nuestra estructura económica enriquece cada día más a las pocas familias multimillonarias en dólares, empobreciendo, así, a millones de familias mexicanas que, en su miseria, alientan la llegada de ese rey mago tardadito.
        Ese cuarto rey mago que, en México, es todo un personaje que no ha merecido la atención del gobierno mexicano, y que ojalá los ahora precandidatos, después candidatos a la Presidencia de la República, lo consideren para sus acciones de gobierno, como una de las esencias de la familia mexicana.
        Nuestra república, culturalmente admite a esos reyes y a esos magos, y nuestra economía necesita un sistema superior que enriquezca en todos los órdenes a cada uno de los mexicanos, según su productividad y sus necesidades.

jueves, 28 de diciembre de 2017

LOGOS
2017 va; viene 2018       
SUFRIMOS PRECANDIDATOS INSUSTANCIALES
        Las precarias precampañas de los precandidatos a la presidencia de México aburren e irritan por insustanciales y costosas.
        Sólo para la precampaña, en la elección presidencial, el INE ha fijado como tope máximo de gasto más de 67 millones de pesos por cada precandidato.
        Y los precandidatos que compiten para ser candidato de su partido político, o de alianzas de partidos, son únicos, sin contendientes. Ricardo Anaya va solo con PAN-PRD-MC; Andrés Manuel López va solo con MORENA-PT-PES; y, José Antonio Meade va solo con PRI-VERDE-PANAL.
        Precampañas costosas sin necesidad alguna. Cada quien a su estilo echa brincos, cantos y agravios, inútiles, cuando su candidatura está segura.
        Y los disfrazados de independientes no pueden llenar los requisitos de una ley a maña, si no es a través de una bribona ayudadita de los poderosos, a cambio de su oportuna complicidad, llegado el caso.
        Pero… ¿qué beneficios hemos tenido los mexicanos con lo dicho o hecho por los hoy precandidatos a la presidencia?
        El decano de los precandidatos, AMLO, tiene muy hecho su plan de gobierno desde hace muchos sexenios, al igual que su pretendido gabinete, por eso sólo les quita el polvo.
        Ni siquiera hay novedades en su confesada hipertensión, acaso lo que le conduce al exabrupto, al no poder decir más rápido lo que su cerebro procesa de manera lenta.
        Parece ser el más honesto de los precandidatos, pero con un enorme séquito de seguidores, antañones y nuevos, de bien ganada fama de sinvergüenzas.
        JAMK, sin militancia ni partido político aparentes, refleja en su presencia y discurso una blanda, imprecisa y gelatinosa, actitud política frente a una elección que no presagia nada bueno.
        Acaso pudiese ser, de las actuales opciones, "el menos peor" para presidente, pero francamente ha resultado malo como precandidato.
        Con apellido Meade puede haber mucha gente buena, en siglos anteriores y en éste, pero el precandidato actual debe nadar en aguas turbulentas y nada favorables, sin vejigas de ningún parentesco próximo o lejano.
        Por lo que respecta a RAC, el de menor edad y sensatez, piensa y habla con una precipitación peligrosa que resuda soberbia. Su ambición personal, al parecer, lo ha llevado a todo, y sus negocios personales y familiares han sido señalados públicamente, quizá con malsana intención.
        La autopromoción de Anaya, equívoca, se finca en los sucios logros electorales del PAN, y en los reales o supuestos errores del PRI y de Morena, subrayados en su irritante retórica gritona y nerviosa.
        Mientras, los "independientes" ni fu ni fa. Lo menos que necesita la presidencia de la república es un "bronco", ni una "margarita" que ya ejerció parte del poder, ni una respetable "marichuy", símbolo bueno, pero sin la capacidad política que exige el ser presidente.
        2017 se va y 2018 viene, y la mediocridad le resulta carísima a un México con gravísimos problemas.
        Añado, mis mejores deseos para ti, estimado lector.

lunes, 18 de diciembre de 2017

LOGOS
La Navidad como recuerdo
SOÑAR EN LA INMORTALIDAD
        En el hemisferio norte de este planeta llamado Tierra está, recién nacido, el invierno que recibirá al año 2018; sus bajas temperaturas envolverán tanto a la Noche Buena como a la Navidad.
        Esas fechas implican festividades religiosas, divertimientos sociales, descansos laborales, reuniones familiares, movilidad económica comercial, pero en el fondo es motivo de recuerdo, enriquecedor y anual, de que todo nace, inicia, principia en la existencia, y esto nos induce al elogio de la vida.
        El ser humano vive, y algo o alguien lo creó en primicia, generándolo, de tal manera, que el hombre se ha hecho un creador.
        La natividad es comienzo de ese desarrollo que tiene un fin: la muerte; por lo que ésta y aquélla constituyen los extremos de un mismo proceso.
        Para morirse sólo se requiere de una cosa: estar vivo.
        Y el humano, por lo general, ama la vida, se aferra a ella; prolongarla ha sido uno de sus propósitos, (y lo ha obtenido en parte con sus desarrollos tecnológicos) pero sueña con ser inmortal.
        La cultura cristiano occidental, dominadora desde hace siglos en el mundo, hizo suya la Biblia del judaísmo, acaso por el canto constante y esplendoroso que sobre la vida tiene.
        Su primer libro, el Génesis, incide en todo. Cómo nace el cielo y la tierra, las aguas y la luz, la mañana, la tarde y la noche, el firmamento y lo árido, la hierba verde y los árboles de todas las especies, los tiempos con sus días y sus años, los animales del agua, de tierra y de los aires, el hombre, y después la mujer de una de las costillas de varón.
        Todo el texto bíblico es obra humana, colectiva y anónima, que ha seguido puliéndose por decenas de siglos en el brusco y suave río del cerebro y del lenguaje oral y escrito, de estos animales que piensan, expresan y hacen.
        Tengo, para mí, que esos antepasados tuvieron su razón para sobajar a la mujer en relación al hombre, pues éste sufrió por millones de años un matriarcado que se agotó.
        Liberado el macho de ese sistema, usó todos los instrumentos a su alcance para instalar el patriarcado, el que también ha quedado caduco.
        Ahora, los seres humanos superando absurdas luchas de género, compartiendo y no compitiendo, cultivan el sueño de conquistar la inmortalidad.
        Inmortalidad que contiene, entre otras variantes, tres sentidos: primero, creer que el cuerpo de todo ser humano es mortal, pero toda alma humana es inmortal; segundo, que el cuerpo y el alma de todos los hombres son mortales, pero  logran la inmortalidad quienes son recordados por los seres humanos que quedan vivos; y tercero, que con avanzada tecnología, próxima a obtener, la vida de los hombres puede prolongarse indefinidamente.
        Cada una de esas inmortalidades, como todas las cosas, tienen pros y contras; pero lograda a plenitud la inmortalidad cabal, se llegaría a lo eterno, sin inicio ni fin, aniquilando a la tradicional Navidad, la que quedaría, sólo, como viejo recuerdo.

martes, 12 de diciembre de 2017

LOGOS
Bitcoin y Petro
JUEGOS MONETARIOS PELIGROSOS
        Los bienes y servicios que se producen en todo el mundo se orientan, por lo general, a los mercados para que puedan adquirirse. 
        El trueque no está prohibido, pero ordinariamente se adquiere a través de un pago monetario.
        Está claro que cada país tiene su propia moneda, pero hay monedas duras y confiables que aparte de servir como medida de cambio en su propia nación, se utiliza para transacciones internacionales.
        Ejemplos actuales de esas monedas serían el dólar americano y el euro.
        Siendo ambas confiables, no dejan de ser simples papeles especiales impresos, y pequeños metales acuñados, cuya simbólica importancia valorativa se finca en la fe económica, por respaldarla un poderoso en quien se cree. No más, pero tampoco no menos.
        Así ha venido trabajando el mundo comercial, en su movilidad, desde hace muchos siglos, con sus alta y sus bajas, con su probidad y sus estafas, pero casi siempre como una organización que favorece al acumulador de riqueza para seguir amasando más fortuna.
        A ese tradicional escenario monetarista se han subido nuevos actores: las monedas digitales, con todo su disfraz cibernético, electrónico, y de planos inclinados.
        Una presentación triunfal la obtuvo el bitcoin, una criptomoneda concebida en 2008 y lanzada el 3 de enero del 2009, con naturaleza de dinero electrónico, nacida como una promesa atractiva, y desarrollada como una estrella exitosa, cuyo luminoso triunfo puede enceguecer y quemar.
        A finales de noviembre del 2017 su valor supera los diez mil dólares americanos, y esta clásica moneda de nuestro vecino del norte, el euro y la libra esterlina, están pasmados, en estupor.
        Frente a este fenómeno monetario China, la segunda economía mundial, ya pinto su raya, al establecer medidas en contra de toda moneda digital.
        Japón también proyecta aprobar estrictas normas reguladoras de ese novedoso fenómeno monetario, sin patria.
        Empero, el resto del mundo capitalista se encuentra en festiva fiebre buscándole los prometedores perfiles al bitcoin: para pagar, recibir, ahorrar bancariamente, guardar en casa, comprar, vender, trasladar, esconder, presumir, donar, heredar, compensar, invertir, y todos los demás etcéteras.
        Esa red innovadora de bitcoin, aseguran algunos, ha llegado a concentrar más fortuna que Bill Gates.
        Ante tamaño aquelarre económico de tipo monetarista, una voz autorizada, la de Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía 2001 y ex directivo del Banco Mundial, advierte que "se debe prohibir el bitcoin". Otros, antes que él, han aconsejado lo mismo, pero la jerarquía del Nobel da mayor potestad a sus razonamientos.
        Ad libitum el bitcoin lava dinero, evade a todo fisco, con un sustento ficticio que provoca el inicio de una bomba inflacionaria que le explotará pronto en las entrañas de la economía mundial.
        Y ahora, el gobierno venezolano está proyectando su petro.
        ¡Vaya con el ser humano y su economía monetaria!

lunes, 4 de diciembre de 2017

LOGOS
No, a las viejas recetas
¿Y CUÁLES SON LAS NUEVAS?
        José Antonio Meade Kuribreña, seguro candidato priísta, de quien el mismo PRI destaca como una de sus virtudes el no ser priísta, ha empezado a externar ideas.
        Sus conceptos, por lo general, se dirigen a confrontar oblicuamente los decires de Andrés Manuel López Obrador, belicoso contendiente decidido a provocar a su más poderoso adversario, con expresiones despectivas.
        Si AMLO afirma que en llegando al poder promoverá el desechamiento de reformas peñistas para restablecer las tesis de la Revolución Mexicana, JAMK responde: "Enfrentar los retos con viejas recetas no va a ayudar a México… No hay que demolerlo todo, hay que dar continuidad y no improvisar”.
        También, José Antonio contesta: "Mi proyecto contempla un combate frontal a la corrupción", persistiendo en lo realizado; pues Andrés Manuel "para pacificar al país" está analizando "otorgar amnistía a los líderes del crimen organizado", bajo reglas.
        De inicio, y superficialmente, parece descabellada esa amnistía, incluso, se escucha incoherente el solo considerarla en estudio.
        Sin embargo, vale la pena escudriñar sus posibilidades, siempre y cuando así, con modalidades y límites, se obtuviera la seguridad de vivir en paz conforme a derecho, para reorganizar las fuerzas productivas y mejorar substancialmente la distribución de la riqueza, fortaleciendo la cultura y la educación para el eficaz respeto a los valores y derechos humanos.
        Desechemos todo prejuicio. Analicemos propuestas, vengan de quien vengan. Los medios no justifican a los fines, así, en abstracto y generalizadamente; pero sí algunos medios justifican a algunos fines.
        La propuesta de AMLO es que se analice esa amnistía, la que debe contar con la aceptación del sujeto pasivo del delito, si lo hubiere; además, que sea general, impersonal y abstracta como toda ley emanada del proceso legislativo.
        Por eso incluiría a quienes él ha venido llamando "la mafia del poder".
        Lo que está claro es que a balazos, exclusivamente, hemos producido una guerra entre mexicanos, y con ello cientos de miles de muertos, convirtiendo a México en un enorme cementerio, donde huele a sangre, a putrefacción cadavérica, y en donde se han generado viudas y huérfanos en serie y en serio.
        Esas recetas de violencia, nuevas o viejas, hechas en nuestro país o made in USA, únicamente han servido para mal de México.
        Si perdonar, sin olvidar, es "un paso para la paz", busquemos a la gente confiable y honorable que pueda llevar a cabo esta tarea, con bajo costo y logros sólidos, perdurables y benéficos, para el pueblo, entendiendo por éste a la mayoría de los mexicanos.
        De igual manera analicemos sin perjuicios la afirmación de Meade Kuribreña cuando descalifica  "a las viejas recetas para mejorar a la economía familiar, a la seguridad y a la justicia".
        Preguntémosle para que explique a detalle, ¿cuáles serían las nuevas recetas que propone?, y estudiémoslas sin recelos.

lunes, 27 de noviembre de 2017

LOGOS
Adelantársele al jefe
SU SOBERBIA ES IRREPARABLE
        Actualmente la política en México es, entre muchas otras cosas, el lamentable resultado de una insensata o perversa improvisación de políticos deficientes.
        No siempre ha sido así, en otros tiempos fue peor; pero también hemos tenido épocas de trabajo práctico certero, prudencia inteligente, armonía de intereses mayoritarios, y de márgenes de honestidad aceptables.
        Para ilustrar lo malo de la acción política actual, vaya un botón de muestra.
        El político Luis Videgaray Caso, a la sazón secretario de Relaciones Exteriores y cercanísimo al Presidente Enrique Peña Nieto, utiliza un foro de la secretaría a su cargo para llenar de elogios a un miembro de la cuarteta que, el titular del Ejecutivo Federal y el PRI, integraron con precandidatos a la Presidencia de México.
        Si Luis lo hizo de mutuo propio, sin entender los tiempos que se viven, mostró una ingenuidad que lo descalifica para los cargos políticos que ha tenido, dañando a su superior.
        Y si comprendió la realidad política del momento, y lo expresado a favor de José Antonio Meade Kuribreña fue determinación personal, sólo exhibió una soberbia que lo muestra incapaz, pero menoscabando al Presidente Enrique Peña Nieto.
        Empero, suponiendo que hubiera actuado por instrucciones superiores, directas o indirectas, claras o imprecisas, aún así, Videgaray generó en el cumplimiento de tan delicado encargo una confusión insospechada y azarosa, a grado tal que el propio Presidente Peña Nieto tuvo que aclarar con rostro presionado y cortante frase de enmarque inexacto: “Yo creo que andan bien despistados todos, ¿eh? El PRI no ha de elegir a sus candidatos a partir de elogios o aplausos… Entonces, no se despisten”.
        Videgaray no es “todos”, “¿eh?”, ni el presidente es el PRI ni el PRI el presidente; y mal haría uno y otro confesando que se leen el pensamiento y que tienen simbiosis en sus decisiones.
        Así que los despistados tienen nombre y apellidos, porque “todos” es un pronombre indefinido mal aplicado al caso, aun siendo por decreto presidencial.
        Después de ahogada, en el pozo, la prudencia, Videgaray al estilo Trump twitió para explicar lo inexplicable, reculando de manera forzada.
        Echarse para atrás tiene sus consecuencias, las que afectan, a su vez al segundo pupilo de Luis: a Aurelio Nuño Mayer que despacha en la Secretaría de Educación Pública, enredado en la improvisación educativa con una reforma a la que se le caen las nuevas aulas, deja que las universidades vayan a la quiebra, y toda su retórica en nada cambia el fenómeno enseñanza aprendizaje de nuestro país.
        Otro de los precandidatos del PRI a la presidencia, José Narro Robles, convirtió a la cuarteta en trío, al auto descartarse por razones muy personales que merodean en la salud política.
        Ojalá y la decisión vertical que se espera de arriba hacia abajo, en el PRI, no lleve la mancha de una insensata o perversa improvisación de políticos deficientes.

lunes, 20 de noviembre de 2017

LOGOS
La victoria del perico
TLC DEL TIBURÓN Y LAS SARDINAS
        El México de José Joaquín Fernández de Lizardi (1776-1827) tiene similitudes con el actual: las potestades de la injusticia, corrupción desmedida, educación simulada, desigualdad económica, profusa inseguridad, dependencia de un país hegemónico, y confusión que genera la rabia popular.
        En noviembre de 1823 sale a la luz pública, desde la imprenta de don Mariano Ontiveros, el periódico "El hermano del perico que cantaba la victoria", ideado y escrito por Fernández de Lizardi.
        Ahí narra los "portentosos diálogos" que sostuvo con su perico, siendo éste quien le platicó que su hermano, "un perico de alma tonta", sólo le enseñaron a decir: "¡victoria!", de tan mala suerte que cuando se lo llevó un hambriento gavilán, no dejó de entonar el grito de "¡victoria!".
        Y observe Usted, estimado lector, que hasta en eso nos asemejamos los mexicanos de hoy a los de aquellos tiempos, pues tenemos que soportar que nuestras distinguidas autoridades, a cada error gubernativo, económico, diplomático, educativo, o político, manipulen la publicidad oficial, a su alcance, para lanzar el grito oficial y hueco de: ¡victoria!
        Seguimos careciendo de autoridades serias y talentosas y, por ende, del ejercicio de una autocrítica honesta y eficaz, que nos permita sacarle provecho hasta a nuestros errores.
        Para ello, debemos reconocer nuestras fallas y estudiarlas, a fondo y a conciencia, para superarlas y no repetirlas.
        De las cosas importantes que han pasado en nuestro país, en la mayoría de ellas ha intervenido el gobierno de EU; y nuestra debilidad frente a los intereses de sus grandes capitales, más el entreguismo que han ejercido no pocas administraciones mexicanas, nos han conducido a la aceptación de esa voluntad extranjera.
        Así llegamos, primero, al  Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT) en el año 1986, organismo internacional creado por EU para liberalizar el comercio bajo la careta de la globalización beneficiosa para todos, pero en la realidad para llevarse la tajada del león.
        Como país subdesarrollado y débil, México inició su abierta entrega al poderoso, con el grito oficial de ¡victoria!
        Después, se nos impuso desde Wall Street y Washington el Tratado Trilateral de Libre Comercio, diseñado y normado por nuestro poderoso vecino del norte, como necesidad globalizadora y para enfrentar, económicamente por parte de los Estado Unidos de América, al boyante fenómeno económico de la Comunidad Europea.
        Se nos asignó ese tratado con el sello de made in USA, y aún a sabiendas de que el tiburón gringo era el socio de la sardina mexicana, la exclamación oficial fue de ¡victoria!, ¡victoria!
        Ahora en el estudio del TLC, para supuestamente actualizar sus cláusulas, el gigantón irrespetuoso y majadero hace y deshace a su exclusivo interés. Y volveremos a escuchar a nuestro gobierno clamando la consabida ¡victoria!
        No hay duda, el Pensador Mexicano sigue vigente.

lunes, 13 de noviembre de 2017

LOGOS
Trump y Putin
GROSERA TORPEZA vs TALENTO EXPRESIVO
        Se reunieron en Vietnam, en la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, los jefes de estado de los países integrantes de ese organismo internacional, naciones que generan el 59% del Producto Interno Bruto del mundo y el 48% del comercio mundial; ahí están EU, China, Rusia y Japón.
        Se desarrolló ese evento en maravillosos espacios turísticos de exuberante naturaleza, en donde nada recuerda los criminales bombardeos de EU al pueblo heroico vietnamita.
        Y ahí, con diplomacia talentosa y suave cortesía oriental que el áspero Presidente Trump no entendió, le dieron la bienvenida.
        Aprovechado como es, Donald armó, en ese escenario de esplendor, un importante encuentro con Vladimir Putin; y de él obtuvo una confesión que desdice totalmente todo lo que la CIA y el FBI han venido investigando.
        Con astucia de gran indagador, inflexible y sesudo, Donald le inquirió a Vladimir: "¿es cierto que interferiste en la campaña electoral del 2016 para la Presidencia de los EU?"
        Y Putin, el interpelado, contesto: “en absoluto”.
        Con tamaña respuesta que sólo incluye lo “absoluto”, pero no lo “concreto”, Trump exige a la FBI y a la CIA que entiendan, de una vez por todas, que el gobierno ruso no intervino para nada en la elección ganada por Donald.
        Trump, con su elevadísimo coeficiente intelectual, testificó ante la prensa: “El Presidente Putin me dijo que no había interferido. Le pregunté una y  otra vez, y me respondió que ‘en absoluto’. Él no hizo lo que dicen que hizo. Cada vez que me ve me dice, ‘yo no lo hice’, y yo realmente creo que lo dice de veras”.
        Pero el "yo no lo hice", no excluye el que otros lo hicieran por él.
        En el caso, está implicado Donald, al ser beneficiario directo de conductas extranjeras ilegales. Esto lo inhabilita como testigo y como juez.
        Si se analizan los discursos y las acciones de Trump y de Putin con imparcialidad, se llega a percibir la superioridad del ruso sobre el estadunidense, en inteligencia, política y ética.
        Se advierte que Donald habla y actúa para las pandillas derechistas, kukuxklanes y nazis de EU, lo que no aviva la grandeza de su país, sino su encierro entre muros y su empequeñecimiento a futuro.
        En cambio, Vladimir anda afanosísimo. En las redes del mundo lo escuchamos, debidamente traducido, con temas interesantes. Total, Putin aventaja a Trump.
        Se presiente que Putin participó con eficacia en la elección estadunidense, para que ganara el peorcito.
        Intuimos que también intervino, a la chita callando, en Cataluña, para meter calambres a la Comunidad Europa, en una parte débil como España. Así deben visualizarlo todas las españas que integran a nuestra hermana España.  
        En ese mismo foro vietnamita Trump tuvo actitud de desaire para nuestro Presidente Enrique Peña Nieto, de ahí el esfuerzo fotográfico realizado personalmente por el secretario Luis Videgaray.
        Esa grosera torpeza de Donald ofende a México.

lunes, 6 de noviembre de 2017

LOGOS
Merolicos, S.A. de C.V.
NUESTRA LIBRE CONCURRENCIA
        Dentro de los personajes típicos de la tradicional sociedad mexicana está el merolico, vendedor callejero que oferta su mercancía, de dudosa eficacia, con una verborrea picaresca y atractiva.
        Todos, alguna vez con sobrado tiempo, nos hemos quedado observando y oyendo a un merolico, tanto por sus recursos lenguaraces como por lo exagerado de sus ofertas.
        Lamentablemente no todos tenemos las cualidades del merolico; por ejemplo, José Antonio Meade Kuribreña carece de ellas, y Porfirio Muñoz Ledo tampoco las tiene.
        Ambos son personajes de la política mexicana con cualidades y defectos, pero con visión distinta de las dificultades de México y sus posibles soluciones.
        Cada uno ha ocupado relevantes cargos federales en administraciones emanadas de distintos partidos políticos, lo que puede calificarse de incongruencia y trapecismo, o de amplitud de capacidad y de tolerancia ideológica.
        José Antonio ha trabajado y cobrado bien como secretario de Energía, primero, y después de Hacienda y Crédito Público, en el sexenio panista de Felipe Calderón. Después con Enrique Peña labora y recibir buena paga como secretario de Relaciones Exteriores, de Desarrollo Social, y otra vez como secretario de Hacienda. Es todólogo, exceptuando política electoral, ya que no ha tenido ningún cargo de elección popular, siendo su mayor acción política, como secretario de un gabinete panista, el emitir su voto a favor del priísta Enrique Pena Nieto, eso sí, con su mejor sonrisa.
        Porfirio fue secretario del Trabajo y Previsión Social y de Educación Pública, presidente del PRI, y del PRD, diputado federal y senador, embajador en varias sedes, precandidato a una gubernatura y a la Presidencia de México varias veces, orador destacado, y un político que ha vivido bien de esa actividad.
        Meade Kuribreña tiene 48 años y asegura estar "convencido de que damos un paso atrás si hubiera la elección de un populista", y Muñoz Ledo con 84 años afirma que "el peor populismo es de derecha, porque el de la izquierda significa regreso a la política de igualdad".
        Meade es un fuerte precandidato a la Presidencia de México en este momento; Porfirio no lo es. Empero, para los dos es difícil llegar a ese honroso cargo en el 2018.
        Porfirio, en su artículo, dejó claramente impreso el sustantivo filoso y lapidario de "merolicos", para funcionarios tipo Meade; éste al parecer no ha contestado personalmente, pero sí, con su ataque al populismo, provocó la respuesta de Porfirio.
        El grupo en el poder utilizando los medios masivos de comunicación, a su alcance, se lanzaron contra de Muñoz Ledo, propinándole vituperios a diestra y siniestra.
        La política no tiene por qué ser aburrida, pero sí resulta necesario que se ejerza con toda responsabilidad y talento, para resolver problemas más graves que el ridículo conflicto de determinar que merolicos son mejores, si los de la S.A de C.V. o los populistas de estado.