lunes, 23 de noviembre de 2015

LOGOS
Temen los poderosos
A LA EDUCACIÓN DE LOS DESVALIDOS
        Parece que el gobierno mexicano estuviera haciendo de la evaluación, a los maestros, la esencia y el eje de la educación nacional, cuando esta labor, necesaria, sólo es un simple instrumento.
        Y lo peor es que el tema se ha convertido en un asunto de confronta nacional que, en varios conglomerados regionales de entidades federativas, se les da un fachadismo de supuesta solución.
        "Sin titubeos", se afirma oficialmente, sigue en marcha el proceso evaluatorio; en ocasiones con asistencia de pocos maestros, pero con presencia de muchos policías.
        Acaso en la mayoría de esas regiones se haya resuelto el conflicto evaluatorio, pero sigue grave, e intocado, el problema educativo de fondo, y casi a la mitad del sexenio federal.
        Muchos maestros piensan que la evaluación es: o te alineas o te vas; mientras, el gobierno asegura: evalúate y te pagaré más. Con esta confronta ambas partes han logrado el fortalecimiento de la educación privada. Funcionarios y líderes sindicales tienen a sus hijos en colegios particulares.
        Cuando el sistema es corrupto, las escuelas de todos los grados, materias, niveles, y modalidades, tienden a convertirse en cínicas fábricas de títulos, cuyos poseedores no acreditan con su propia capacidad el texto literal de tal primaria, secundaria, preparatoria, licenciatura, maestría, o doctorado.
        Lo único que logran con esos títulos de papel es que el gobierno les pague más, cuando es su patrón directo o indirecto, y, obvio, gozar de una acreditación falsa.
        Y sí las autoridades promueven eso, tarde que temprano el proyecto ingresará en esa corruptela nacional. Más valdría luchar, primero, en contra de esa corrupción.
        El fenómeno educativo es cosa distinta a esa reforma evaluatoria; incluso, no se circunscribe a la educación escolarizada, siendo ésta una parte mínima de aquél, y siendo aquél de mayores dimensiones y trascendencias.
        Bien o mal, la familia educa, el barrio educa, amigos y compañeros educan, centros de trabajo educan, la vida en las calles educa, el comportamiento de los parias y el de los poderosos educa, cine, televisión, radio, internet, redes sociales, periódicos, revistas, educan.
        Todo educa, ¡hasta las escuelas!; pues por educar también se entiende el informarnos, y formarnos con esa información, para capacitarnos a efecto de saber informarnos y formarnos por sí mismos, con nuestras aptitudes y con los instrumentos del conocimiento a nuestro alcance, de todos los temas que la historia del hombre ha generado; y con ello hacer cosas de valor para elevar la calidad de nuestra vida, individual y colectivamente.
        Aprendamos responsablemente, todos, que la riqueza sólo se produce con el trabajo humano organizado, usando con talento los recursos a nuestro alcance.
        Evaluemos que los poderosos se oponen a esas enseñanzas necesarias, y urgentes; enseñémosles, con inteligencia, que más les vale no oponerse.

martes, 17 de noviembre de 2015

LOGOS
Rencores de preguerra
EL ODIO ASESINA A LA RAZÓN
        "Me da tristeza ver a México tan descompuesto y a la deriva", afirmó Fernando del Paso, Premio Cervantes 2015, mexicano de corazón, y literato que aspira a ser historiador, según su frase cargada de ironía.
        Bien puede don Fernando expresar el 23 de abril del 2016 en la Universidad de Alcalá de Henares, en España, al recibir ese ameritado premio, que le da tristeza ver al mundo tan descompuesto y a la deriva, ya que no es un mal exclusivo de nuestro país, sino compartido, en desgracia global, por todas las naciones del orbe.
        En todo el planeta se percibe el mal ambiente. Se vive y se  sobrevive en la maldad generada por otras maldades, y la cual está produciendo, ya, actos inescrupulosos de destrucción inhumana por venganza y por odio.
        París sólo ha sido un escenario eficaz para que el desquite, del fundamentalismo islámico, se satisfaga ante los ojos de sus seguidores, quienes hierven de cólera, y locura, por los bombardeos asesinos en Siria, por parte de los gobiernos de EU, Francia, Gran Bretaña, y Alemania, entre otros.
        La lucha actual no es entre inocentes, ni entre una parte culpable y otra buena. Es entre malos, cuya perversidad es provocada por su ambición, miedo, crueldad, intolerancia, pero sobre todo su incapacidad para comprender el alma de los otros que no creen ni se comportan igual que los seres humanos productos de la cultura occidental.
        Y en todo ello están enredados problemas económicos, políticos, energéticos, religiosos, bélicos, y desde luego culturales; mezcla atractivísima para los mercaderes de la guerra.
        Eso pasa en lo macro, en todo el globo terráqueo, pero también en lo micro; en México por ejemplo, y agravado en algunas regiones de nuestro país.
        Las fuerzas subterráneas de esos movimientos de recomposición y descomposición de las relaciones entre los seres humanos pueden, como en el caso de los volcanes, reventar por cualquier parte, con características propias de los lugares y circunstancias, pero en esencia es la misma o similar etiología, con variables en su violencia.
        Los poderosos, en lo macro o en lo micro, tienen en razón de su poder (económico, político, social, educativo, etcétera) mayor responsabilidad y, desafortunadamente, llevan hasta el extremo su soberbia, vicios e irresponsabilidad, su arrogancia y riqueza, y con ello crecen las desigualdades de toda índole, hasta el estallido final.
        Así los desfavorecidos en Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chipas, o en Siria, Afganistán, Iraq, Somalia, para hacer cita sólo de algunos, reciben de los poderosos agravios tanto económicos y políticos, como policiacos y de fuerzas armadas, los que se acumulan, multiplicando los rencores, hasta que explotan, pudiendo llegar a estremecer al mundo.
        Cada día la gente aguanta menos, y empieza a perder el respeto a los poderosos.
        Ante esa amenazadora mezcla explosiva, no permitamos que el odio asesine a la razón.

martes, 10 de noviembre de 2015

LOGOS
No todo va bien con mariguana
LATIDOS DE UN MUNDO QUE CAMBIA
        En la mayoría de los mexicanos existe más confusión que claridad en torno a temas relevantes y turbios; y las autoridades competentes incumplen con su obligación educativa de informar y formar a  la población con minuciosidad al respecto.
        El asunto de la mariguana, por ejemplo, ha ocasionado un anárquico torrente de opiniones, tan variadas como en ofuscamiento, al que parecen sumarse las declaraciones de importantes funcionarios públicos.
        Sin tener ante mi vista el expediente de ese juicio de garantías, pero sólo por las declaraciones de los propios cinco ministros que decidieron el caso controvertido, ante medios masivos de comunicación, realizo las siguientes reflexiones.
        Cuatro personas, de todos nuestros respetos que confiesan que ellos no fuman mariguana, demandaron el amparo y protección de la Justicia Federal, conociendo del asunto, seguramente por su relevancia, la Primera Sala de la Honorable Suprema Corte de Justicia de la Nación.
        La sentencia resuelve ampararlos a ellos, y únicamente a ellos, para que puedan, bajo ese principio de la relatividad que tienen los resolutivos de garantías, cultivar y consumir mariguana, no en público ni frente a menores de edad, pero para su exclusivo esparcimiento.  
        Seguramente que esa sentencia definitiva se encuentra ajustada con exactitud a la litis planteada, pues no se observa que el caso haya requerido suplir las deficiencias de los conceptos de violación de los quejosos.
        Resalta de inmediato si los demandantes, independientemente de la autoridad que hayan señalado como responsable, y del acto de autoridad que indicaron les lesionaba, probaron su interés legítimo para demandar ese amparo de la Justicia de la Unión; ya que nadie que confiese que no fuma mariguana puede ser quejoso para obtener la sentencia emitida, conforme lo ordena el artículo 5o de la Ley de Amparo fracción I, ya que no basta con un interés simple, puesto que debe probarse que se tiene un interés legítimo.
        ¿Se probaría ese interés legítimo, si ninguno de ellos ha fumado ni fuma ni fumará mariguana, según lo han confesado públicamente?
        Por otro lado, el resolutivo de esa Primera Sala es, de alguna manera, la misma gata pero revolcada y con ciertos crecimientos que, no por menores son importantes, y peligrosos si no se ejecutan y conducen con responsabilidad por el gobierno mexicano.
        Desde que se tipificaron los delitos en contra de la salud sólo se logra actualizar sus hipótesis jurídicas cuando es en contra de la salud de los otros, y no contra su propia salud; por eso ahora en esa sentencia se les ampara a los 4 quejosos exclusivamente para su uso personal. Desde este punto de vista es la misma gata.
        Empero, el peligro es que se les permite producir y transportar para su uso personal, afectando totalmente al artículo 194 del Código Penal Federal, cuando ni las tesis jurisprudenciales ni la Jurisprudencia pueden modificar a la Ley, sino únicamente interpretarla, ya que estamos en la materia penal.
        Y en ese mismo precepto del Código Penal se dispone "Las mismas penas previstas en este artículo y, además, privación del cargo... se impondrá al servidor público, que en ejercicio de sus funciones o aprovechando su cargo permita, autorice o tolere cuales quiera de las conductas señaladas en este artículo", o sea, autorizar a producir y transportar. Si esto lo hacen los cuatro ministros que votaron a favor de esa sentencia, ¿no actualizarán esos supuestos jurídicos del Código Penal?, y ¿quién les aplicará esas consecuencias de derecho? Recordemos que la Jurisprudencia, y esta tesis en comento no lo es, jamás podrá modificar a la Ley.
        Entre ministros progresistas, o conservadores, estamos agudizando nuestras contradicciones, y corremos graves peligros si no hay inteligencia para resolverlas adecuadamente.
        Como se observará, con esa serie de latidos de un mundo que quiere cambiar, y sin líderes con capacidad de orientar bien las transformaciones que exigen las impacientes fuerzas subterráneas de México, ¡no todo va bien!

lunes, 2 de noviembre de 2015

LOGOS
El valor de la fe
LO ÍNTIMO DE NOSOTROS
        Después de pasar el huracán Patricia por México, el Presidente Enrique Peña Nieto dio una explicación pública de ese fenómeno natural, y de las actitudes culturales de los mexicanos frente a esa precipitación atmosférica.
        Sus palabras textuales fueron: "Yo creo que en buena medida el tener un saldo blanco ante el impacto de ese huracán se debe en mucho a la fe del pueblo de México, a tener fe en sí mismo y al haberse unido todos... lo que en mucho evitó este desastre".
        Esa parte del mensaje presidencial generó críticas que, a mi observar, han sido injustas; acaso motivadas más por la actitud que por el concepto externado, ya que al pronunciarlo, sus ojos nerviosos tenían la viveza del mirar de la mayoría de los predicadores que suben a un púlpito.
        Nadie, salvo Peña Nieto, puede saber la intención profunda de su expresión oratoria, ya que la fe es algo íntimo de cada ser humano. ¿Quiso ironizar suavemente?, ¿tuvo un sentimiento religioso?, ¿intentó fortalecer su relación política con cristianos?, o, ¿sólo citó antropológicamente a la fe?, la que existe como una aptitud respetable de todo humano.
        Encontramos la fe en muchas formas, y en diversas religiones. La católica viene del cristianismo, y la de éste le adviene de la religión judaica. Está en la Epístola a los romanos como virtudes teologales, y en el Evangelio de Mateo: "... os aseguro que si tuviereis fe como un granito de mostaza, podréis decir a ese monte: Trasládate de aquí a allá, y se trasladará, y nada os será imposible."
        Personal carezco de fe religiosa; pero sí tengo fe en el ser humano, en su trabajo organizado, en su inteligencia, en su honorabilidad.
        Soy testigo que con su confianza en sí mismo, su sentido filosófico valorativo y su tecnología, ha movido montañas, para bien o para mal.
        Las desaparece como montañas, al sacar de ellas arena, graba, tierra, piedras, materiales que convierte en carreteras, edificios, puentes, casas. Pero esta reconversión no se efectúa exclusivamente con la fe, pues requiere de más cosas.
        Nadie se equivoque, nadie. Para resolver los grandes, peligrosos y graves, problemas que tiene México, como el económico, seguridad, y el educativo, no es suficiente con la fe ni con la unidad en torno al deseo de resolverlos, ya que es indispensable el esfuerzo organizado de los mexicanos, con la dirigencia y rumbo correctos, inteligencia y honestidad.
        El escritor nacionalizado guatemalteco Augusto Monterroso, (1921-2003) nacido en Honduras de padre guatemalteco, en su prosa breve, sencilla, profunda y encantadora, escribió con humor sobre la fe, esa que mueve montañas apareciéndolas y desapareciéndolas a capricho, para confundirnos a todos, y sujetar, a los turistas que viajan por carreteras nacionales, al peligro de un descalabro.
        Aún así, tengamos fe en nosotros mismos, y en los demás que se ganen nuestra confianza; ¿o no?, Presidente Peña Nieto.

lunes, 26 de octubre de 2015

LOGOS
Huracanes, corrupción, linchamientos...
TRANSFORMAR LO MALO EN BUENO
        Hagamos del mexicano un ser humano de altas miras y amplios horizontes que, por su capacidad y trabajo organizado, transforme lo malo en bueno.
        Si nos azota el huracán más destructor de lo que va del siglo XXI, con ráfagas de viento y devastadores torrentes de agua, tendríamos que estar preparados para aprovechar esa enorme energía, y almacenar ese valioso líquido.
        De esa manera a los desastres les sacaríamos provechos, determinando que los bienes obtenidos, por nuestra capacidad para reconvertir, se repartieran en beneficio de todos.
        Si hemos generado al crimen organizado, que tanto daño causa, la inteligencia del mexicano debería trocar esos esfuerzos ilícitos, portadores de un mal, en asociaciones ágiles de empresarios y obreros productivos que aceleraran el constante desarrollo nacional.
        Hemos sido un pueblo con adversidades; y si éstas se han dado y se siguen presentando, tenemos que prepararnos para transfigurarlas en logros.
        Más cuando muchas de esas desgracias han sido programadas, rápida y furiosamente, por la ambición de extranjeros poderosos, a quienes debemos neutralizar, y vencer, devolviéndoles la maldad de sus propias fuerzas.
        José Vasconcelos (1882-1959) en La raza cósmica, Samuel Ramos (1897-1959) con El perfil del hombre y la cultura en México, y Octavio paz (1914-1998) desde su Laberinto de la soledad, con sus respectivos estilos, nos hacen observar al mexicano.
        Y muchos talentos extranjeros nos han analizado, desde lejos y sin conocernos directamente, ofreciéndonos cómo se ve externamente nuestro rasgo nacional.
        Carlos Marx (1818-1883) y Federico Engels (1820-1895) nos vieron, en su interés revolucionario y comunista, como una apetitosa y fácil presa de los EU, y de Inglaterra y Francia.
        Esos agitadores con formación científica señalaban:
        "En los yanquis encontramos sentimientos de independencia y de valor individuales desarrollados a un grado mayor que en los mismos anglosajones"; "los mexicanos han sido formados con vicios del español: flojera, grandilocuencia, fanfarronería, quijotismo, y faltos de solidez"; y, con objetividad y sin ningún sentimentalismo, observaban que "México está bajo el reinado de la anarquía desde los últimos cuarenta años".
        Para Marx y Engels Inglaterra, Francia y España, fraguaron desunir a los Estados Unidos de América, alentando una guerra civil entre el norte industrial de libertad, y el sur esclavista y agrícola; y, ambos veían como la mejor alternativa para México el que fuera asimilado por los EU del norte, ya que obtendría desarrollo educativo y económico, auxiliando además a éste a triunfar sobre el sur reaccionario. Marx publicó lo anterior como corresponsal del New York Tribune.
        Educación y economía siguen siendo claves para reconvertir huracanes, corrupción, miseria, y anexas, en algo bueno para México.
        ¡Ojalá, para ese fin, se contara con el gobierno!

lunes, 19 de octubre de 2015

LOGOS
Ni sexismo ni cuates ni cuotas
RESPETO A LA SUPREMA CORTE
        Juzgar a seres humanos es una responsabilidad enorme. Los órganos jurisdiccionales tienen como atribución el aplicar las normas jurídicas a casos concretos, con intereses controvertidos, que se les presenten.
        Quien juzga a humanos debe ser humano. El teocentrismo inició su declive desde el inicio del Renacimiento y, casi, ha dejado su lugar al antropocentrismo renacentista.
        Si juzgar humanos es una tremenda facultad, designar a los juzgadores es un delicadísimo deber, más cuando se trata de elegir a cada uno de los 11 miembros de la Honorable Suprema Corte de Justicia de la Nación; así, "Honorable" con mayúscula, como un firme recordatorio para todos los justiciables, pero sobre todo para los propios ministros, magistrados, jueces, y para todos los que en el Poder Judicial Federal laboran, para que obren siempre con honorabilidad.
        Conozco, por dentro, a los tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial; y aseguro que no me he encontrado en esos espacios laborales seres perfectos, pero los mejores recursos humanos los he observado en el judicial.
        Al Ejecutivo Federal y a los diputados y senadores del Congreso de la Unión los elige el voto ciudadano. A los ministros de la Corte los propone, por terna, el Presidente de México ante el Senado de la República, y éste los designa, salvo excepciones, según el artículo 96 de nuestra Constitución Federal.  
        Eso hace que equivocadamente haya quienes aseguran que el Poder Judicial Federal no es un auténtico poder, mal afirmando que sólo es un organismo "autónomo".
        La forma de nombrar a un ministro no tiene ningún efecto en el ejercicio de sus atribuciones, ya que, como tal, se separa totalmente de su procedimiento electivo y ejerce como los otros dos poderes la soberanía popular al cumplir sus atribuciones legales, conforme a los artículos 41 y 94 de la Carta Magna.
        Empero, cuando la opinión pública hace saber al Presidente Enrique Peña Nieto, y a los senadores, que descalifica la designación de ministros por sexismo, por cuatismo, y por cuotas, es que no acepta que lo vuelvan a hacer, y que deseamos como ministros a quienes, además de reunir los requisitos constitucionales correspondientes, sean honorables, capaces, trabajadores, con humanismo y amor a México, y jamás lacayos del Presidente en turno, de los partidos políticos, de los poderosos medios masivos de comunicación o de los multimillonarios del país, ni de pandilla alguna.
        Que no se designe a mujeres o a hombres sólo por el hecho de serlo, pues sería faltarles al respecto, ya que esa condición la tienen sin haber efectuado ningún esfuerzo.
        Los nombrados deben ser los mejores, con carácter para ejercer la soberanía frente a los otros poderes, no la autonomía. Con acato a la independencia de cada Juez de Distrito, de cada magistrado unitario o colegiado, de cada ministro, frente a un Consejo de la Judicatura y un Pleno.

domingo, 11 de octubre de 2015

LOGOS
Todo está sujeto a examen
PERDIMOS TODAS LAS CERTEZAS
        Hay tiempos para todo, nos dice el Eclesiastés de manera poética; mientras, la realidad lo evidencia de manera despiadada.
        De tiempos gozó México en donde había confianza y, por ende, certezas.
        En la mitad del siglo XX la mayoría de los mexicanos creía en la Virgen de Guadalupe, en la Lotería Nacional, y en el Presidente de la República.
        Parece de sorna, pero era en serio. Esas tres instituciones citadas, entre algunas otras, toda proporción guardada entre ellas, nos daban seguridad.
        En ese tiempo, en nuestro país, hasta los ateos eran guadalupanos, los desafectos a los juegos de azar compraban su billetito de lotería con sobrada esperanza de pegarle al gordo, y los opositores al gobierno respetaban al "Señor Presidente".
        Hoy todo está a revisión, en examen, sujeto a indagatoria. Cada día que pasa aumenta la incertidumbre y la desconfianza en todo y en todos. La suspicacia desbancó a lo fehaciente.
        Claro que esta etapa de mosqueo y desengaño no se ha dado por generación espontanea, sino que tiene atrás de sí toda una serie de causas. Con toda su etiología nos envuelve, en la medida que nos aprisiona y nos empobrece.
        Hace 65 años, por ejemplo, los profesores de primaria eran vistos, en México, como apóstoles de la enseñanza, respetados y respetable.
        Iban puntuales y preparados a dar clase, vestidos de traje y corbata, lustrosas y antigüitas estas prendas, pero vestidoras. Ganaban un salario inferior al actual, su actitud era de franca entrega a sus alumnos y a su escuela, mientras su organización sindical era púber y endeble.
        La sombra de aquel recuerdo perdura, frente a la imagen arquetipo del profesor actual: luchador social que, en la vida cotidiana, tiene tanta desconfianza en el gobierno como en sus líderes sindicales.
        Pero, lo poco o mucho que queda del fenómeno enseñanza aprendizaje al maestro que asiste a clase se le debe.
        Confunde escuchar lo esgrimido por el actual secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, recientemente y sobre que: "Se realizará el diálogo con la CNTE, siempre y cuando sea un encuentro sustentado en el principio de la implementación de la reforma educativa... Los maestros ya no deben estar sujetos a marchar para cobrar un salario... los docentes ya no deben tener miedo de su sindicato, pues sus derechos laborales están protegidos por los gobiernos estatal y federal... se descontará el salario al maestro faltista".
        A su vez, algunas secciones sindicales del magisterio iniciaron movilizaciones, encaminadas a un futuro paro nacional.
        Preocupa escuchar a los líderes de sindicalismo magisterial, ya que en los monólogos que intercambian con el gobierno, nos hacen recordar una conocida canción de Cri-Cri: "El comal le dijo a la olla..."
        Pero en el fondo de todo eso, y de algunos grandes problemas nacionales, para bien o para mal, estamos sujetando todo a examen, al haber perdido nuestras certezas.

lunes, 5 de octubre de 2015

LOGOS
Peligrosas desigualdades
CREADORAS DEL POPULISMO
        Cosas poco apropiadas suelen pasarle al Presidente Enrique Peña Nieto en foros internacionales, esos escenarios a los que él parece apreciar en demasía.
        Recientemente en la 70 Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, al pronunciar su mensaje, se le trabó la lengua al tratar de pronunciar el término "multilateralismo"; sin embargo, los enredos prosódicos son comunes, y en el fondo irrelevantes.
        Lo que es esencial, al menos para la vida de nuestro país y el resto de las naciones integrantes de la ONU, es saber si el tema de nuestro tiempo lo constituyen los "nuevos populismos", sobre los que alertó Peña Nieto como la mundial "amenaza... de izquierdas y derechas, pero riesgosos por igual".
        El propio Presidente de México, en la anatomía de su discurso, denunció como causas de esos nuevos populismos: "las crecientes desigualdades, la crisis económica mundial que no cede, la frustración social", y aún así, calificó de peligrosa amenaza el supuesto efecto, y no las causas por él indicadas.
        Quien le estructuró el mensaje lo hizo cometer una aberración lógica, ya que siempre, la causa de la causa es causa de lo causado, salvo las excepciones que no actualiza la especie.
        Más aún cuando en el discurso subraya que "el Siglo XX ya vivió y padeció las consecuencias de individuos que, carentes de entendimiento, responsabilidad y sentido ético, optaron por dividir a sus poblaciones"; cuando esos individuos son más efecto que causa en toda sociedad enferma de populismo, cuyos integrantes son los que viven y padecen esos males, y no los siglos como lo hace sentir en su metáfora poco pertinente.
        La realidad actual ha rebasado lo que el filósofo español José Ortega y Gasset (1883-1955) nos explicó en El tema de nuestro tiempo en el año 1923; ahora en el 2015 ya no hay "el tema", sino infinidad de temas, y a cual más de importantes, o vitales, que ni siquiera aceptan un eje como denominador común.
        Y para no equivocarnos, en nuestro tiempo, frente a quienes debemos estar más alertas, ya que son más peligrosos, es ante los que, irresponsablemente y carentes de ética, provocan las crecientes desigualdades económicas, educativas y sociales, las crisis económicas mundiales y nacionales que no ceden, y la frustración social que nos ahoga.
        Ésos, son el verdadero peligro, los auténtico sembradores del odio y del rencor entre la especie humana.
        Los ambiciosos de poder, los demagogos, sólo son sus compañeros de viaje, sus hechuras colaterales.
        En este pícaro mundo no debemos de equivocarnos de enemigo, o de sujetos peligrosos que frenan el progreso, afectando el desarrollo de la vida social de México.
        El populismo, por demagógico, va en contra de la población, pero más contundentemente van en contra de ella los provocadores de la brutal desigualdad económica mexicana, y los poderosos beneficiarios de nuestras crisis.
        Ambos son enemigos de México.

domingo, 27 de septiembre de 2015

LOGOS
Lo único seguro
EL GOBIERNO NOS ENGAÑA
        Perder un hijo en las condiciones que lo han perdido 43 familias relacionadas con la Escuela Normal de Ayotzinapa ha constituido un drama de alcance internacional.
        Todo lo que pase en torno al tema está ligado, por lo pronto, al Presidente Enrique Peña Nieto y a su gobierno.
        Justo o no, a un año de distancia de esos trágicos hechos, todo el foro mundial, y nacional, ve girar las responsabilidades e investigaciones en la persona del titular del poder ejecutivo mexicano.
        Y él, haga lo que haga, ha quedado adosado al expediente, sin ser formalmente sujeto activo de los actos u omisiones que deben investigarse a plenitud.
        Hace algunos días se reunió Peña Nieto con familiares de los desaparecidos; y les señaló, en síntesis, según lo externó más tarde su vocero: "Buscamos lo mismo; saber qué pasó con los 43."
        Esa  expresión conlleva el claro deseo de establecer un puente entre los ofendidos y el Presidente Peña Nieto. "Nos une algo, la búsqueda de lo mismo. Somos aliados, no enemigos. Juntos hagamos las pesquisas."
        Pero todo lo demás desdijo a esa intención sensata. Ellos, los sujetos pasivos del delito solicitan ocho cosas. El Presidente propone seis diferentes.
        Los agraviados salieron con mucho coraje y decepción. Para ellos la única verdad es que el gobierno no sabe más que mentir. Y esto conduce a la confronta a un callejón sin salida.
        Si existe antagonismo en lo qué busca el gobierno y en lo qué buscan los ultrajados, las cosas no marcharán bien.
        Escruta el poder público su inmediata exculpación en el caso; mientras los vejados buscan con rapidez la confesión de
culpabilidad del gobierno. Un diálogo de sordos mal llevado, entre el temor y el odio, lo que no presagia nada bueno.
        Los foros internacionales que tanto han preocupado a la actual clase política están atentísimos al caso.
        Crear una fiscalía especializada resulta, conforme al artículo 13 constitucional, algo fuera de derecho. "Nadie puede ser juzgado por... tribunales especiales"; es decir, si ni los tribunales pueden ser especiales, menos la fiscalía. Todos debemos ser tratados por las autoridades ordinarias, si no, se rompería el principio de la igualdad jurídica.
        Claro que en México se han dado constantemente violaciones a la Carta Magna, pero ese lamentable hecho no modifica ni reforma lo ordenado por el precepto constitucional en cita.
        No dar "carpetazo al expediente, y mantener abierta cualquier línea de indagatoria, tope donde tenga que topar", son palabras posteriores a la actitud oficial de ofrecer ante todos "la verdad histórica, la legal, la oficial", consistente en que fueron incinerados totalmente en el basurero de Cocutla, y lo que negó completamente el dictamen internacional.
        Además, "tope donde tope", "caiga quien caiga", "hasta las últimas consecuencias", son frases tan desgastadas y tan manidas por el abuso que se ha hecho de ellas, que no ofrecen certeza, sino risa.

martes, 22 de septiembre de 2015

LOGOS
México y Egipto
VUELTA A LA PÁGINA
        Ocho turistas mexicanos asesinados en Egipto, y seis compatriotas heridos. El conocimiento de este hecho, por motivos internos y externos, sacudió a México.
        Ante ese deplorable acontecimiento el Presidente Enrique Peña Nieto se observó, en inicio, acertado y presto.
        Ojalá que, siempre, todos los mexicanos que legal o ilegalmente viajen al extranjero sintieran la protección y el apoyo firme y humano de nuestro gobierno.
        Así, con instrucciones precisas y en el avión presidencial, viajó a Egipto la secretaria de Relaciones Exteriores Claudia Ruiz Massieu; y en su mensaje leído se le notó poco segura de sí misma, y más en algunas entrevistas posteriores.
        Esa indecisión es explicable en quien se siente sorprendida por un inesperado suceso de filosas aristas, pero no justificable para un México con una tradición diplomática que aún tiene embajadores de gran calidad y experiencia.
        Nuestra canciller viajó miles de kilómetros para tratar con un gobierno que quedó sin parlamento desde el 2012, sin tribunales independientes, con el presidente Adelfatá al Sisi producto del golpe de estado del 2013, y con Samah Shoukry, canciller de un gabinete que hace días acaba de ser cambiado por tener altos grados de corrupción.
        Ya ha regresado al país nuestra secretaria de Relaciones Exteriores con los seis heridos, agradeciendo a las autoridades egipcias su colaboración, describiendo como productivas sus reuniones, pues ambos gobiernos han externado su pésame, decidiendo "dar vuelta a la página de hechos traumáticos", y acordando esperar las conclusiones de la investigación, antes de tomar decisiones apropiadas.
        Curiosamente, después del golpe de estado, las normas jurídicas de Egipto tipifican como delito toda conducta que "se haga pública... y vaya en contra de la versión oficial vertida en los casos de terrorismo". Decenas de personas están en prisión por ello.
        Y es tal la corrupción en Egipto que el hecho de los mexicanos lo han clasificado como terrorismo, supuestamente análogo a los casos de narcotráfico y crimen organizado que padece nuestro país, en donde también hay efectos colaterales cuyas víctimas siendo inocentes pagan, como justos, lo que no pueden liquidar los pecadores.
        Con cinismo Yasser Shaban, embajador de Egipto en México, afirmó hace días: "No sabemos quién mató e hirió a los turistas mexicanos. Nadie puede probar que fue el ejército".
        Sería lamentable que ese hecho sólo quedará dándole "vuelta a la página", pues igual se haría con otros problemas que el gobierno mexicano tiene que enfrentar, como el de los hijos de mexicanos nacidos en los Estados Unidos de América, a quienes ampara la enmienda 14 de la Constitución de aquel vecino país, y a quienes está negando Texas varios derechos humanos por carecer, sus padres, de pasaporte y visa.
        ¡Cuidado!; si todo se resuelve dándole vuelta a la página, pronto no habrá vuelta ni página ni México.

lunes, 14 de septiembre de 2015

LOGOS
Encierro, destierro, o entierro
MOTIVÓ EL LENGUAJE DE LAS ARMAS
        El pequeño grupo que inició la lucha por la independencia de la Nueva España, en contra de la Corona Española representada en la colonia por el virrey y su séquito, pero humillada allá por el poder de Napoleón Bonaparte, fue a partir del 16 de septiembre del 1810 encabezado por Miguel Hidalgo y Costilla.
        Ese original colectivo insurgente no era proclive a la violencia, pero fue orillado a ella por el despotismo de los poderosos, sordos al sentimiento popular e insensibles a los requerimientos sociales de inicios del siglo XIX.
        Ni Allende que era oficial del ejército realista, y cabeza visible de esa junta conspiradora, hizo elogio del uso de las armas, menos aún quien fuera Rector del Colegio de San Nicolás Obispo.
        Don Miguel Hidalgo, según lo describen las personas de su tiempo, era de pocas palabras en el trato común, de conceptos claros y elocuentes en la discusión; gente de ciencia, optimista, obsequioso, hospitalario, complaciente, activo y gustoso de la agricultura, industria, y artes manuales, asiduo lector, buen traductor, gustador del teatro, excelente amigo, entregado a la buena mesa, al vino excelente, a los debates, estudioso, viajero, analítico, inclinado a la música y al baile, jugador de baraja, dados, gallero, atraído por las carreras de caballos y corridas de toros. Gustaba de las mujeres, y muchas le respondían gustosas, motivo por lo que fue padre, amén de eclesiástico, en lo familiar.
        Perfil, ése, no cercano a la vocación a la violencia política; sin embargo, siempre mostró discreta simpatía por la independencia, como la mayoría de los intelectuales de ese tiempo.
        Precisa y constantemente lo hace notar Hidalgo en los documentos redactados y firmados por él durante su campaña, ya enrolado en esa guerra necesaria.
        En la carta fechada el 21 de septiembre del 1810, dirigida a su amigo el intendente de Guanajuato Juan Antonio Riaño para pedirle la rendición de la plaza, le narra cómo de iniciar con 15 hombres tiene más de 4 mil armados, explicándole que ha avanzado tomando pueblos "sin tener ninguna violencia".
        Y le pide que se les entregue Guanajuato, "mostrando una prudente condescendencia", porque así se cuidarán "la conveniencia personal, los intereses, la paz... en término satisfactorio."
        En diciembre del 1810, desde el cuartel de Guadalajara, expone los motivos de la guerra; y ahí observamos cómo analiza las odiosas circunstancias que los condujeron a tomar las armas para la violencia.
        Indica la manera en que acabaron con la felicidad, los atentados contra quienes lucharon por mejorar pacíficamente la vida de todos, "mirándonos como hombres estúpidos, como manada de animales cuadrúpedos sin derecho alguno".
        En esa realidad, por él vista, para quienes querían desarrollo sólo había encierro, destierro, o entierro, motivo suficiente para dar lugar al lenguaje de las armas.
        Quien cierra las opciones para desarrollos y cambios verdaderos por el camino de la paz es, sin duda, el productor de la violencia.
        Aprendamos de nuestra Historia.

lunes, 7 de septiembre de 2015

LOGOS
Conmocionada la conciencia
FABRICANTES DE DESAPARECIDOS
        Al final de todo la verdad prevalece; sin embargo, urge que siempre la verdad despunte desde el inicio.
        A pocos días de que se cumpla un año de los lamentables hechos de Iguala, en donde 43 estudiantes de la Escuela Rural de Ayotzinapa, Guerrero, desaparecieron, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) formado por especialistas extranjeros, solicitado por un organismo de la OEA y de acuerdo el propio gobierno mexicano, hizo público su peritaje: "...los 43 estudiantes no fueron incinerados en el basurero de Cocula...", como fue la verdad legal y oficial establecida, en su momento, por la Procuraduría General de la República.
        Ahora, la misma procuraduría ordena un nuevo peritaje en dicho basurero, acaso ya sin ninguna trascendencia, por estar fuera de tiempo, espacio y modo, pero sobre todo en virtud de que esa verdad oficial, con tan poco crédito, ha quedado abatida por el dictamen que se cita.
        Hoy es más grave la cuestión. La procuradora federal Arely Gómez al enterarse del peritaje reconoció "la magnitud del problema"; y el Presidente Enrique Peña Nieto, a través de su cuenta twitter, agradeció el trabajo de los especialistas, comprometiéndose a "seguir sumando esfuerzos en favor del Estado de Derecho y la protección de Derechos Humanos."
        Y esas manifestaciones gubernativas abstractas y generales tienen que bajarse a nuestra realidad concreta.
        Se puede reconocer, por ser probable, que esos alumnos hayan estado cometiendo faltas administrativas y hasta ilícitos; se puede reconocer, también, por ser posible, que sus padres estuvieron muy despreocupados de sus hijos mientras cometían desmanes; empero, nadie por eso debe ser desaparecido, ni menos de la manera que ellos lo fueron ni menos aún por autoridades del gobierno mexicano, o con su complacencia.
        En ése, como en todo caso similar, los agraviados somos todos los mexicanos, y requerimos que se conozca la verdad, sea cual fuese.
        Queda claro, como lo reconocen esos expertos en sus 560 páginas, que su dictamen "no es un diagnóstico definitivo", pero si establecen con precisión "los hechos que están probados"; y señalan como una problemática frecuente en México "la desaparición de personas".
        Y es que la pobreza, la falta de cultura y educación, la explotación económica como estructura productiva, los malos gobiernos entronizados por mafias políticas, el crimen organizado, entre otros males, han lastrado algunas regiones de México. Y en ese dictamen minucioso se denota todo esto.
        Los hechos probados por los integrantes de ese grupo dictaminador, y sus razonamientos, resultan, confrontados con la verdad legal y oficial de la PGR, de obvia certidumbre.
        Sólo un ejemplo: "La incineración de 43 cuerpos humanos hubiera requerido 30 toneladas de madera, 13 neumáticos y unas 60 horas de combustión... y en el lugar no hay pruebas de que esto haya acontecido..."
        Conmocionada la conciencia nacional, el Presidente Peña Nieto tiene frente a sí la oportunidad de llegar a la verdad, e iniciar la etapa de un México sin fabricantes de desaparecidos ni desaparecidos.