lunes, 24 de febrero de 2020


LOGOS
Ante estallido de la cloaca
UN DÍA SIN AMLO
                No hemos sido buenos, pero podemos ser mejores. Mujeres y hombres somos parte de la especie humana, y cargamos, ambos, nuestra zona reptílica junto con lo peor y lo mejor de nuestro desarrollo.
                Entendamos las etapas históricas del ser humano respecto a los dos géneros fijados por la naturaleza; incluso, a las naturales variables de ambos sexos.
                Pero evitemos que el pasado nos distraiga de las tareas y   responsabilidades que nos exige el gravísimo problema del feminicidio en el México actual, el que Andrés Manuel López Obrador gobierna.
                La muerte de una mujer, por ser mujer, por uno o varios hombres, o por una o varias mujeres, se ha dado en todos los tiempos y en todos los lugares del planeta.
                Pero en nuestro país se ha agravado en los años recientes por la masividad, por las deformaciones espeluznantes de nuestra forma de organización socioeconómica, y por los aterradores descuidos educativos, culturales y éticos, que sufre México.
                La tragedia que nos acaeció de la niña Fátima de 7 siete años en la CDMX cimbró a nuestra nación y ha alertado al mundo. Su asesinato y la intensiva publicidad de la noticia, en detalle, provocó el estallido de una de nuestras enormes cloacas, de vicios aterradores del ejercicio sexual deformado.
                Porque no es una aislada y sucia acción delictiva, sino múltiples casos que ponen al descubierto y subrayan las pavorosas deformaciones que tienen almas humanas, moldeadas por atmósferas enfermas.
                  Este no es un problema exclusivo de pobreza e ignorancia, ni de derechas o de izquierdas, ya que gente con deformaciones sexuales se dan por doquier.
                También en todos los niveles económicos, políticos, educativos, sociales o religiosos, encontramos seres humanos bien formados, conciliados consigo mismos y con su medio, de sólidos valores, con fuerte raíz familiar, que regulan y ajustan sus zonas bestiales.
                Ese agudo problema pudo reventar por muchas partes, pero detonó por esa débil área del género.
Todos aceptemos la servidumbre de nuestro deber, y conforme a un plan, pertinente, encaucemos un positivo auxilio para resolver esa cuestión relativa a la igualdad entre la mujer y el hombre, orientando a sanos y humanistas vínculos sexuales, con respeto, dignidad y decoro, entre las partes.
                Triste es que el presidente Andrés Manuel López Obrador no capte la magnitud de los problemas que el feminicidio arrastra consigo, aquí y ahora.
                Es ridículo que AMLO diga que el feminicidio de la niña Fátima es culpa de sus antecesores, del neoliberalismo, de los conservadores, que fue provocado por la derecha.
                Absurdo es que AMLO afirme que detrás del movimiento de las mujeres convocando para que el próximo 9 de marzo accionen como ellas lo denominan “un día sin nosotras”, o “un día sin mujeres”, están los enemigos de su gobierno.
                Ya que el peor enemigo de su gobierno se llama Andrés Manuel López Obrador. Ojalá reflexionara bien AMLO, aún es tiempo; y para ello podría tomar ejemplo de esas mujeres en acción, y organizar el presidente “un día sin AMLO”.
                Por mientras, consideremos, todos, que no hemos sido buenos, pero podemos ser mejores.

lunes, 17 de febrero de 2020


LOGOS
Sablazos presidenciales
 Y ATOLE CON EL DEDO
                Andrés Manuel López Obrador pasará a la historia local por muy diversas razones; una de ellas, la de haber hecho cosas descabelladas que raspan en lo ilícito, pero como él ha logrado el poder absoluto, tiene, por lo pronto, excluyente de responsabilidad en todo.
                El registro histórico de su conducta es nacional, ya que fuera de nuestro país pocos lo conocen, incluyendo a los precandidatos a la presidencia de los Estados Unidos de América, quienes, a expresa pregunta, no han sabido ni siquiera su nombre, y en naciones iberoamericanas se le observa, lamentablemente, como un pícaro rústico,  locuaz y taimado.
                Si alguno de los presidentes de México de este siglo XXI (Fox, Calderón y Peña) hubiera tenido la discutible conducta de AMLO en el caso del hijo del Chapo, respecto a su aprehensión en Culiacán por parte de las fuerzas armadas, la mayoría de los mexicanos lo hubiésemos reprobado, en cambio los lambiscones de López Obrador, sociedad anónima de capital variable, le siguen aplaudiendo su torpeza con notoria complicidad.
                Varios antecesores de AMLO invitaron a los ricachones de nuestro país a algún convite, y les pasaron la charola para darles la oportunidad de que manifestaran su generosidad con alguna “honesta” causa.
                Persiste la simpatía de la llamada iniciativa privada para estas colectas oficiales, siempre y cuando el presidente de la república las encabece, y tome nota de la pía intención de estas buenas personas.
                AMLO (quien ha resultado un contumaz vendedor de los bienes públicos, en almonedas o en rifas, y un gran comprador de trato directo sin licitación alguna, por el único motivo antijurídico de que él dice ser “honesto”) ha puesto en marcha la esperada rifa del popular avión presidencial.
                Se sortea esa aeronave, pero el premio nunca será ese avión; éste seguirá siendo propiedad federal, y ha dejado de ser, por ese simplísimo hecho, “avión lujoso, indigno de la 4T, caro, conservador, ostentoso y neoliberal”.
                A los ingenuos o forzados compradores de los cachitos de esos billetes, exclusivamente les tocarán premios en pesos mexicanos, equivalentes a cualquier rifa de la lotería nacional.
                Pero para asegurar una recaudación grandiosa AMLO invitó a los adinerados (a quienes, ayer, condenó como “conservadores y neoliberales”) a una cena a su casita, hoy ex palacio nacional, en donde les dio tamales y atole (sin que se tome como albur), ya que lo fuerte del menú consistió en una carta promesa de compra de más del 50% de los cachitos de esa rifa atolondrada.
                Y de inmediato, como siempre lo han hecho los multimillonarios mexicanos, aseguraron la compra, calificando ese vulgar sablazo presidencial como una gran oportunidad de “seguir sirviendo a México”.
                Así, se repite la típica movilidad económica monetaria a lo mexicano, el presidente “honestamente” les roba a los ricos su “honesto” dinero, para invertir parte de ese “dinero honesto” a favor de los pobres, quienes siguen siendo la fuente, directa y “honesta”, de donde los ricos obtienen sus fortunas “honradísimas”.
                Ante ilícitos descabellados, ¡viva México!

miércoles, 12 de febrero de 2020

LOGOS
El atasco de AMLO
NUEVOS SUEÑOS A LA CARTA… MAGNA
        Para desgracia de México, el presidente Andrés Manuel López Obrador está lleno de prejuicios, y ejerce el poder de manera despiadada en base a ellos.
        Los poderes de la federación, los de las entidades federativas y, desde luego su gabinete, se han sometido a AMLO y sólo siguen el guión que éste les marca.
        Bajo esa égida unipersonal de soberano absoluto (no ilustrado) López Obrador decidió, para que no haya marcha atrás de sus avances, clavarle a la constitución federal nuevos derechos humanos garantidos.
        Una de sus obsesiones es la de eliminar a los "neoliberales" y a los "conservadores", pues de este modo se acabarán la corrupción, inseguridad, enfermedades, ignorancia y la pobreza.
        ¡Así de fácil!, ¡así de ingenuo!, ¡así de engatusador!
        No es el primer presidente de la república que cree que puede resolver problemas vitales reformando a la constitución.
        Otros, antes que AMLO, soñaron con lograr la salud total en México, adicionando al artículo 4o constitucional: "Toda persona tiene derecho a la protección a la salud"; y para resolver el problema de la vivienda, sólo adicionaron al artículo 4o constitucional: "Toda familia tiene derecho a disfrutar de vivienda digna y decorosa"; y para satisfacer las ingentes necesidades de la niñez, sólo adicionaron al artículo 4o constitucional: "Los niños y las niñas tiene derecho a la satisfacción de alimentos, salud, educación, y sano esparcimiento".
        Y ya porque lo dice la constitución, ¿se han satisfecho esos lacerantes problemas? Todos sabemos que no ha sido así.
        Únicamente hemos logrado que parte de nuestra Carta Magna sea un bello catálogo de buenos deseos, o un manojo de proyectos no realizados, o una ensarta de hermosos sueños.
        Los logros en esos sectores son por otras razones y esfuerzos, no por reformas constitucionales.
        De esa manera desnaturalizamos a nuestra constitución federal, pues su esencia jurídica no resuelve directamente ese tipo de problemas, ya que sólo es el cimiento normativo de donde se desplante todo el sistema jurídico mexicano (general, impersonal y abstracto), el que conduce nuestra vida individuosocial, con hipótesis y consecuencias de derechos y deberes, coercitivas, bilaterales, heterónomas, principalmente exigiendo conductas humanas externas.
        Es de esperarse que a ese artículo 4o constitucional, que ya contiene toda una miscelánea de derechos humanos garantidos (que no se cumplen), se le adicionen más sueños, irrealizables por insostenibles.
        Imaginen a un incurable demagogo, en una conferencia mañanera con cobertura nacional, o mejor aún, a un presidente de la república ante 125 millones de mexicanos consultándolos, para que a mano alzada y a grito pelado, contesten a la pregunta: ¿quién quiere que se le regalen mil trescientos pesos al mes, si es la tercera edad?, ¿quién quiere que se le obsequien tres mil pesos al mes si es adulto sin trabajo?, ¿quién quiere que se le entregue una beca de tres mil pesos si es niño o joven en edad escolar? La mayoría apabullante gritará sí, sí, sí.
        Pero si se les pregunta, ¿quién quiere pagar todos esos regalos, obsequios, entregas? No se levantará ninguna mano, ni habrá ninguna respuesta de aceptación a tamaño compromiso.
        Y a la larga, quién va a pagar todo eso, cuando ese sistema fomenta el pordioserismo, generando más pobres, con mayor dependencia y miseria.
        Cuando todo ese dinero (sacado del erario) se da sin intermediarios, y quien lo entrega es la mano generosa del dador AMLO, la mano del agradecido y fiel súbdito aplaude y obedece a su dadivoso amo.
        Hasta que ese nuevo esclavo se cansa, y destruye a su amo. Es la historia del Hombre.

miércoles, 5 de febrero de 2020


LOGOS
Con saliva y fingimiento
AMLO ARREA A NUESTRA ECONOMÍA                               
        "La economía mexicana tiene su primer retroceso, el mayor en 10 años… Las actividades industriales sufrieron una merma de 0.4%… y el producto interno bruto quedó en 0.1%" durante el año 2019, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
        Ante ese dato oficial y duro el presidente Andrés Manuel López Obrador (carente de todo razonamiento económico que soporte su decir) con pura saliva y fingimiento expresó: "Tengo otros datos… No importa que no haya crecimiento, esa es medición neoliberal, lo que importa es el desarrollo y el bienestar… y habrá crecimiento, pues he creado el gabinete del crecimiento…"
        Y su salivoso fingimiento lo hizo sonreír de manera ladina, pero, su sagacidad embrolladora, en nada altera al fenómeno económico que sigue rigiendo al mundo.
        Cuando se habla de economía se hace referencia al crecimiento económico, al desarrollo económico, y al bienestar económico.
        Y ni al fenómeno económico ni a la economía mexicana se les puede arrear con simplonas ocurrencias lingüísticas ni con otro gabinete burocrático, irresponsables medidas que provocarán desempleo, reducirán capacidad de compra, bajarán productividad (en cantidad y calidad), concentrarán más riqueza, diluirán a la clase media y acrecentarán a la pobreza extrema.
        Presume AMLO de haber subido el salario mínimo como nunca antes, cuando es sobresabido que fue una orden de Trump, ya que sin ello no firmaría el T-MEC.
        Pero en nuestra muy mexicana realidad, entre noviembre y diciembre del año 1991, el salario mínimo era de más de 13 mil, más de 12 mil, y más de 11 mil pesos diarios, respectivamente en las tres áreas económicas que existían, antes de tumbarle los tres ceros a nuestra moneda.
        Tan efímero y embustero aquel salario mínimo diario, como el raquítico actual salario 2020 de 185.56 y 123.22 pesos, según zona frontera norte y el resto del país.
        Irrefutable verdad es que los precios son más veloces que los salarios.
        Por eso, lo serio es aumentar la capacidad de compra del salario, y no sólo subir su monto demagógicamente.
        Puede ser un peso diario, si ese peso nos alcanza para satisfacer todas las necesidades familiares de casa, alimentación, educación, salud, vestido, sano esparcimiento, y sus etcéteras.
        Un millón de pesos diarios no serviría de nada si pagáramos por un litro de gasolina medio millón, y el kilo de tortilla a cien mil pesos.
        Reflexionemos sobre lo injusto y gravoso que es pagar con el salario de los mexicanos el muro del presidente Trump, que como retención no ha podido detener ni siquiera al viento, y que sólo le ha servido para ganar votos de ingenuos engañados.
        Y pagar con el salario de los mexicanos dos veces el avión presidencial; el primer pago a la compañía vendedora, y el segundo pagárselo a AMLO, a través de una lotería alejadísima de la Suave Patria de López Velarde, y tan apalabrada por la maña de López Obrador.
        O pagar con el salario de los mexicanos a AMLO, quien ya está gozando de un altísimo ingreso, igual que a sus antecesores, y con similares mediocres resultados.
        Mientras, la DEA asevera que en México ha crecido el número de cárteles y su actividad criminal, cárteles que también diezman el salario de los mexicanos.
        Boberías mentirosas no sirven a México.

lunes, 27 de enero de 2020


LOGOS
AMLO culpa a los otros
VORÁGINE DE LA VIOLENCIA
        El presidente Andrés Manuel López Obrador no sabe y no quiere reconocer sus propias culpas, pero siempre tiene la osadía, con cara dura y con sus propios datos, de inculpar a los otros.
        La falta de medicamentos en el sector salud, a más de un año de su ejercicio, es hechura de algunos laboratorios malosos y corruptos, según la información que AMLO tiene.
        Y lo que algunos periodistas publicitan documentadamente a ese respecto con nombres de pacientes denunciantes, gravemente enfermos, dice el presidente que son notas pagadas a los informadores "neoliberales y conservadores", apodos ridículos que les ha enjaretado a modo, a quienes se le van oponiendo, cuando la mayoría de sus colaboradores ha vivido y vive bien con esas ideologías, y el mismo AMLO con su política es a quienes sirve.
        La realidad (en el IMSS, en el ISSSTE, en la Secretaría de Salud) la sufrimos los pacientes desde hace décadas, pero se ha agravado de un año a la fecha, y ya no es cosa de buscar culpables, sino mejorar la atención humanitaria y médica en general, contando con insumos, aparatos necesarios y medicinas indispensables.
        Si va empeorando la salud, en todo México y ahora, significa responsabilidad del presidente López Obrador y de su gabinete en la materia, por no poder con eficiencia y rapidez levantar los obstáculos, aplicar el derecho con exactitud legal y debida a quienes actualicen hipótesis normativas en vínculo a la tipificación de los delitos respectivos.
        Señor presidente, un simple ciudadano, con todo respeto, le sugiere que supere la paranoia en su naturaleza de victimismo crónico, dañina para el país, y para Usted mismo, porque contagia a sus huestes, que se van reduciendo afortunadamente.
        No se disfrace de falsa víctima, porque en el ejercicio del poder, el victimario es Usted, en una cantidad que ni siquiera lo imagina.
        Reconozco que ha tenido algunos aciertos y que ostenta algunas virtudes, pero que también paga y fomenta a una tropa de lambiscones con zalamerías grotescas a su favor, y que Usted los encabeza con sus patéticos autoelogios mañaneros.
        Así que, ante esas desafortunadas actitudes, cumplo el deber crítico para ser contrapeso en la negatividad de su egolatría peligrosa.
        Ese cuadrito que sacan con el título de "Donceles" en el leído periódico Milenio, posiblemente como publicidad oficial pagada, se  aseguró recientemente: "… entre los trabajos impuestos a Hércules… estaba el limpiar los establos del rey… en 24 horas… lo logró debido a su fuerza y dotes… AMLO, por razones muy diferentes, se ha echado a cuestas limpiar el estiércol de todo el país…", sería esta labor muy encomiable, si empezara a limpiar el presidente sus propias excreciones, y las producidas por todos los que lo rodean, y dejara de solventar con dinero del pueblo semejantes tonterías herculinas.
        Algo que nos molesta a muchos, es que AMLO diga que no recibirá personalmente a la caminata encabezada por Javier Sicilia y Adrián LeBarón. Nos ofende al calificarlos de show, cuando ahí vienen gente que ha sufrido en carne propia las malas políticas de seguridad de AMLO y sus inmediatos antecesores.
        O cuando afrenta a México, sirviendo indignamente a Trump, al lesionar y gasear a inmigrantes centroamericanos, a los que AMLO les había ofrecido trabajo, visas y nacionalidad mexicana, con tal torpeza, como la que muestra ahora en el trabajo sucio de gendarme a las órdenes de un gringo, faena que degrada a nuestras fuerzas armadas, reprobada por nacionales y extranjeros.

martes, 21 de enero de 2020


LOGOS
Avión presidencial
MEANDROS DE LA TONTEJES
        Conocí a Manuel Garza González, "el Meme", en el año 1972. Coincidimos como presidentes municipales, él de Reynosa y yo de Morelia. Hicimos amistad.
        La vida nos llevó a reencontrarnos, y en un restaurante de la CDMX, desayunando a finales del año 1993, me platicó algo simpático, agudo y aleccionador.
        El PRI le encargo resolver problemas políticos en el Estado de México, donde el candidato a la gubernatura Emilio Chauyffet Chemor se oponía con firmeza a que alguien fuera candidato al Congreso.
        La razón que Emilio esgrimió, al Meme, fue que ese prospecto era un "pendejo".
        Lo que motivó a Manuel a preguntarle: "Dime, Emilio, como cuántos pendejos habrá en el Estado de México".
        Sorprendido Emilio por el insospechado cuestionamiento, atinó a contestarle: "muchos".
        Por lo que el Meme razonó con agudo sentido común: "y… ¿no crees que esa gran cantidad de pendejos merecen tener quién los represente en el Congreso?
        A la talentosa inteligencia de Emilio no le quedó más que reír y ceder; y a la siempre ocurrente agudeza de Manuel se le sumó otro buen resultado.
        Ya en la segunda década de este siglo XXI, conviviendo en la Casa de Gobierno en Morelia con Emilio, y hablando sobre el Meme, le recordé ese caso; y él, como buen conversador, lo relató a su estilo.
        En aquel desayuno con el Meme después de su donosa anécdota, le inquirí siguiendo el tono jocoso: ¿y ya investigaste cuántos tontejos hay por kilómetro cuadrado en México?
        Y dado lo que estamos viviendo y padeciendo en nuestro país actualmente, observo que esa pregunta no ha perdido vigencia. Lo tontejo triunfó en México, se convierte en amo, y aspira a perpetuarse.
        Claro ejemplo de ello es lo del avión presidencial. Analicemos el caso con datos oficiales.
        En 2012 ese avión costó 218 millones de dólares. Negoció la compra Felipe Calderón. La adquisición fue absurda, innecesaria, cara, y ofendió a México. La compra fue una tontejez gubernativa.
        El candidato AMLO aseguró en 2012 que ese avión había costado más de 576 millones de dólares. AMLO mintió, tontejamente.
        Enrique Peña Nieto uso el avión, y alcanzó a pagar 114 millones de dólares, cometiendo la tontejez de aceptar el desequilibrio del costo beneficio.
        Y el presidente AMLO como comerciante ha sido un fracaso. Remata a precios bajos: autos, camionetas y aviones, comprados por los "conservadores"; y compra a precios más elevados: autos, camionetas y aviones, para la 4T, diciendo que "hay que devolverle al pueblo lo robado", cuando su administración, por torpe, sigue robando a los mexicanos.
        Hace un año aseguró AMLO que en pocos días vendería en EU el avión presidencial (cuando este avión no se ha pagado y está sujeto a la reserva de dominio), costándonos esa decisión mentirosa y equívoca poco más de 1 millón y medio de dólares.
        Y como todos los proyectos de AMLO, sin planeación ni sustento, este del avión presidencial es un fiasco. Ahora, él mismo ordena que se venda o rente, o mejor se rife a través de la Lotería Nacional, con 6 millones de billetes a 500 pesos cada uno, lo que daría 3 mil millones de pesos, cantidad que sólo alcanzaría para pagar lo que de ese avión se debe. La idea es grotesca y tonta.
        Estamos a punto de quedaremos sin avión presidencial y sin dinero, pero con la vergüenza, nacional e internacional, de la gansada en marcha, la que, sumada a las tontejeces de sus antecesores, son dignas de aquel Partido Único de Pendejos que a mediados del siglo XX fundara con éxito don Hermenegildo Torres.
        La mayoría de los mexicanos son inteligentes, responsables y trabajadores, pero no están bien representados por los tontilocos que son gobierno.

lunes, 13 de enero de 2020


LOGOS
Gobernar con refranes
EL NIÑO JOSÉ ÁNGEL ES VÍCTIMA
        Las frases que se hacen con cliché y se popularizan, no deben utilizarse irresponsablemente para todo.
        A quienes afirman que "todos somos Torreón; todos somos el Colegio Cervantes", debemos hacerles entender que no todo México ni toda la educación escolarizada de México es Torreón ni es el Colegio Cervantes, pero si podemos llegar a serlo, de no tomar medidas eficaces para no vivir (y sufrir) ese tipo de tragedias tan atroces.
        Independientemente de lo anterior, sí debemos solidarizarnos con quienes han sobrellevado esos dramas, sin entender el por qué de ellos.
        No olvidemos, en principio, que todos los fenómenos sociales están interconectados.
        El fenómeno educativo tiene sus propios problemas, pero por sus vasos comunicantes le llegan los flujos de los problemas económicos, de la inseguridad, del hogar, de la religión, de la política, del crimen organizado, de la exaltación y el elogio de la violencia respecto a la desnuda realidad cotidiana, agrandada torpemente por los medios masivos de comunicación, e internacionalizada con los malos ejemplos escolarizados made in USA.
        Y frente a todo ese enviciado complejo de enredos, tenemos al presidente Andrés Manuel López Obrador gobernando a México con refranes de viejo cuño, con funcionarios mediocres, incluyendo a los de educación y cultura, a quienes AMLO sobaja al expresar sin recato alguno: "Santiago Nieto no hace nada sin consultar con el presidente".
        Quiten "Santiago Nieto" a esa frase, y pongan el nombre del colaborador de AMLO que deseen, y verán como el presidente lo acepta, pues así los trata.
        AMLO es un irremediable refranero que usa sus máximas populacheras, de manera trillada, para encubrir sus deficiencias educativas; y las usa con abuso en los llamados "diálogos con el pueblo", que fatalmente resultan monólogos largos, cansados y repetitivos, con masas humanas clientelares, en las que el presidente busca votos para elecciones futuras.
        Su reciente dicho es (frente a casos como el de las familias LeBarón y Langford de Sonora, y el del niño José Ángel del Colegio Cervantes de Torreón, Coahuila) "el que la hace la paga", expresión de befa novela policiaca, carente de humanismo.
        José Ángel, infante de 11 años, inteligente y dedicado escolapio en primaria de ese Colegio Cervantes, quien con armas de fuego mató e hirió a maestros y compañeros, suicidándose de inmediato, ni es delincuente ni homicida ni suicida ni victimario, sino que es víctima del México que hemos hecho, del país que hemos dejado que hagan, de la nación que sigue haciendo el presidente López Obrador.
        Y no porque Andrés Manuel sea flojo, ya que lo vemos trabajar más que sus antecesores, pues, incluso, en su publicidad oficial lo pregona: "sin haber salido del territorio nacional, lo ha recorrido como si hubiese dado una vuelta al mundo", empero, su desenfocado esfuerzo ha sido inútil, al no generar, con ello, ningún desarrollo social en cada mexicano.
        Sancho Panza, gobernando su ínsula Barataria, solía también decir refranes: "Del dicho al hecho, hay mucho trecho".
        Nuestro Señor Don Quijote de la Mancha bien le enseñaba: "Sancho, no has de mezclar en tus pláticas la muchedumbre de refranes que sueles; puesto que los refranes son sentencias breves, muchas veces los traes tan por los cabellos, que más parecen disparates que sentencias".
        Presidente AMLO, oriente bien su trabajo, a favor del desarrollo humano; labore, labore, labore, incansablemente para generar cosas buenas para todos; y si quiere hablar, está bien, pero diga cosas nuevas, conceptuosas, y breves. Por su bien, y ¡el bien nuestro!
        El romano Ancio Maglio Boecio (480-526) nos obsequió un frase útil y aplicable a vos: "Lo breve y bueno, es dos veces bueno".

miércoles, 8 de enero de 2020


LOGOS
Valores entrecruzados
ERRÁTICO INTERNACIONALISMO DE AMLO
El presidente Andrés Manuel López Obrador evitó pronunciarse ante el criminal bombardeo realizado por Estados Unidos en Irak, y sobre "el asesinato" del líder de la fuerza de seguridad de Irán, Qaesm Soleimani (asesinato reconocido y presumido por Donald Trump), asegurando AMLO: "No me meto en eso… no puedo opinar de eso… el artículo 89 de nuestra Constitución habla de que México debe procurar defender los derechos humanos y en ese mismo artículo se establece que en política exterior México debe apegarse a los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos".
Y otra vez miente AMLO, o se equivoca por azarosa ignorancia, ya que ese artículo 89 de nuestra Carta Magna señala las XX "facultades y obligaciones del presidente", no las de México.
Remito a todos a la lectura de ese precepto, sobre todo a su fracción X, para que constaten cómo AMLO suele retorcer los preceptos constitucionales, para (él) equipararse con México.
Ese artículo constitucional citado le impone como facultad y obligación al presidente (no a México) "dirigir la política exterior y celebrar los tratados internacionales… observará los… principios normativos: la autodeterminación de los pueblos; la no intervención… el respeto, la protección y promoción de los derechos humanos y la lucha por la paz y la seguridad internacionales".
Si incongruentemente se ha metido AMLO con España, Venezuela, Bolivia, con el caso de Julián Assange, ¿por qué teme hablar (si es lo que más le place) de cerca de 50 muertos por esos ataques con bombas teledirigidas de EU a Irak, pero sobre todo, por ese asesinato perpetrado por órdenes de Trump con todas las agravantes de ley, calificadas con alevosía, ventaja y traición?
Está a la vista y al oído de todo el mundo que Trump confiesa jactanciosamente haber dado la orden para que "asesinaran a Soleimani", incluso, en foro mundial ha manifestado que "debimos asesinarlo desde hace muchos años, pues era un hombre muy malo".
¿Y quién es Trump para resolver quiénes son hombres malos, y por eso mandarlos asesinar?
Si a los 7,500 millones de habitantes de nuestro planeta les hubiésemos preguntado hace un mes, ¿quién creen que es más malo, Donald Trump o Qaesm Soleimani?, el muerto sería otro.
Pero los malos del mundo deben ser escuchados, antes de sentenciarlos o ejecutarlos, por tribunales internacionales, y nadie tiene derecho a hacerse justicia por su propia mano. Donald Trump debe ser denunciado ante tribunales internacionales, y debe ser juzgado.
Y el presidente de México debe cumplir con las facultades y obligaciones que le otorgan e imponen nuestras normas constitucionales, con toda congruencia, y con la sensata dignidad de su investidura.
Que no se torture a Assange, y se le juzgue conforme a derecho, es una posición correcta; pero que tampoco se asesine a iraquíes y a iraníes, porque Trump dice que son malos.
Ambas son "causas muy justas en favor de los derechos humanos del mundo"; los dos casos "muestran cómo funciona el sistema mundial en su naturaleza autoritaria".
O para usar la fraseología lopezobradorista: O todos coludos o todos rabones.
Pero opongámonos a la guerra, la que acabaría con el planeta.

martes, 31 de diciembre de 2019


LOGOS
2019-2020
UN HERMOSO CUENTO
        El tiempo, como el espacio y otras muchas cualidades de la materia, forman un todo mezclado e indisoluble. Sólo una de las funciones cerebrales del ser humano, la de abstracción, puede separarlas imaginariamente para hacer con ellas substancia de creación de nuestra especie.
        Claro que cada año tiene un referente real y objetivo, pues corresponde al tiempo que ocupa nuestro planeta, llamado Tierra, en su movimiento elíptico al derredor de nuestra estrella, denominada Sol; empero, culturalmente, a este movimiento, en pocos días, lo nombraremos, conforme al Calendario Gregoriano decretado en 1582, Año 2020.
        Metafóricamente le damos la bienvenida a ese año par, bisiesto por añadidura, aunque nuestros mejores deseos deben ser no para la virtual anualidad, que únicamente es un concepto, sino para los seres humanos reales que viven en estos tiempos.
        Pues bien, hablando de tiempos, es momento de expresar que uno de los mejores cuentos que he leído se titula Reflejos, y fue escrito por Patrick Lafcadio Hearn, un escritor poco conocido y poco leído en nuestra época.
        Nació en la isla Laucada, en Grecia, en 1850. Hijo de un médico militar irlandés católico, y de una campesina griega. A los seis años de edad sus padres lo llevaron a Dublín, en donde lo dejaron a cargo de una hermana de su padre, una vez que ese médico militar fue trasladado a las Bahamas, mientras su madre retorno a Grecia.
        Su tía se domicilió en Gales, y Patrick Lafcadio en un accidente escolar perdió el ojo izquierdo, acrecentándole su miopía en su ojo derecho. Esto lo hizo reservado y con complejo de inferioridad; empero, esto lo condujo a desarrollar su habilidad para los idiomas.
        En su época estudiantil dominaba, ya, griego, inglés, francés, y español, lo que le permitía efectuar traducciones que le reportaban ingresos.
        Desde 1869 al 1890 vivió en varias ciudades de los Estados Unidos, desde Nueva York hasta Nueva Orleans; y cansado de la vida gringa decide ir a vivir a Japón, haciéndose 5 años más tarde súbdito japonés, agregando un idioma más a su patrimonio lingüístico.
        Fue un maestro de idiomas, periodista, filólogo, poeta, novelista, cuentista, con un expresar siempre sencillo, lo que es difícil, sobre todo cuando se generan y comunican conceptos profundos.
        Al igual, fue un viajero, siempre en busca de cosas nuevas y de cambios, sin miedo al movimiento en el espacio, pero sobre todo sin temor respecto al tiempo.
        Si me pusiera a sintetizar el cuento de "Reflejos", le restaría su encanto narrativo. Mejor, simplemente lo recomiendo para iniciar bien el año; ojalá esté en español y en librerías.
        Sólo diré que comienza: "Hace ya mucho tiempo...", y en efecto, hace ya mucho tiempo que Hearn, muerto en 1904 con el nombre de Yakumo Koizumi, con su simpleza y profundidad, nos dejó páginas encantadoras.
        Que todo lo bueno del año viejo 2019 te acompañe, estimado lector, y que todo lo bueno del año nuevo 2020 sea totalmente tuyo.

martes, 24 de diciembre de 2019


LOGOS
Gozar la Noche Buena
PORTAR LA NATIVIDAD EN EL ALMA
        En el hemisferio norte de este planeta llamado Tierra está, recién nacido, el invierno que recibirá al año 2020; sus bajas temperaturas envolverán tanto a la Noche Buena como a la Navidad.
        Esas fechas implican festividades religiosas, divertimientos sociales, descansos laborales, reuniones familiares, movilidad económica comercial, pero en el fondo es motivo de recuerdo, enriquecedor y anual, de que todo nace, inicia, principia en la existencia, y esto nos induce al elogio de la vida.
        El ser humano vive, y algo o alguien lo creó en primicia, generándolo, de tal manera, que el hombre se ha hecho un creador.
        La natividad es comienzo de ese desarrollo que tiene un fin: la muerte; por lo que ésta y aquélla constituyen los extremos de un mismo proceso.
        Para morirse sólo se requiere de una cosa: estar vivo.
        Y el humano, por lo general, ama la vida, se aferra a ella; prolongarla ha sido uno de sus propósitos, (y lo ha obtenido en parte con sus desarrollos tecnológicos) pero sueña con ser inmortal.
        La cultura cristiano occidental, dominadora desde hace siglos en el mundo, hizo suya la Biblia del judaísmo, acaso por el canto constante y esplendoroso que sobre la vida tiene.
        Su primer libro, el Génesis, incide en todo. Cómo nace el cielo y la tierra, las aguas y la luz, la mañana, la tarde y la noche, el firmamento y los desiertos, la hierba verde y los árboles de todas las especies, los tiempos con sus días y sus años, los animales del agua, de tierra y de los aires, el hombre, y después la mujer de una de las costillas de varón.
        Todo el texto bíblico es obra humana, colectiva y anónima, que ha seguido puliéndose por decenas de siglos en el brusco y suave río del cerebro y del lenguaje oral y escrito, de estos animales que piensan, expresan y hacen.
        Tengo, para mí, que esos antepasados tuvieron su razón para sobajar a la mujer en relación al hombre, pues éste sufrió por millones de años un matriarcado que se agotó.
        Liberado el macho de ese sistema, usó todos los instrumentos a su alcance para instalar el patriarcado, el que también ha quedado caduco.
        Ahora, los seres humanos superando absurdas luchas de género, compartiendo y no compitiendo, cultivan el sueño de conquistar la inmortalidad.
        Inmortalidad que contiene, entre otras variantes, tres sentidos: primero, creer que el cuerpo de todo ser humano es mortal, pero toda alma humana es inmortal; segundo, que el cuerpo y el alma de todos los hombres son mortales, pero  logran la inmortalidad quienes son recordados por los seres humanos que quedan vivos; y tercero, que con avanzada tecnología, próxima a obtener, la vida de los hombres puede prolongarse indefinidamente.
        Cada una de esas inmortalidades, como todas las cosas, tienen pros y contras; pero lograda a plenitud la inmortalidad cabal, se llegaría a lo eterno, sin inicio ni fin, aniquilando a la tradicional Navidad, la que quedaría, sólo, como viejo recuerdo.
        Mi deseo para todos: que vivan una Noche Buena extraordinaria, para que gocen la Natividad con todo el ardor de su alma.

martes, 17 de diciembre de 2019


LOGOS
Repasó su vida
MORELOS FRENTE A SU MUERTE
        José María Morelos y Pavón fue aprehendido cerca de las 11 de la mañana del día 5 de noviembre del 1815 en Tezmalaca, ahora Estado de Guerrero, por diez soldados al mando de Matías Carranco, subalterno del Coronel Manuel de la Concha.
        A partir de ahí quedó privado de su libertad hasta caer muerto por un pelotón de fusilamiento en Ecatepec, hoy Estado de México, a las 16 horas del 22 de diciembre del 1815.
        Durante ese lapso de 45 días vivió el detenido tribulaciones de toda especie: malos tratos, procesos degradantes, tortura para obtener su delación y su arrepentimiento (lo que nunca lograron, ya que el documento que se exhibió es falso), y en fin, la autoridad militar, civil y eclesiástica, se cebó con él.
        Todos los delitos y los pecados de moda de esos tiempos le fueron indilgados y, así, lo condujeron a la muerte; Morelos frente a ella, de cara a su propio fallecimiento, se portó como un Hombre (con "H" mayúscula), y tuvo tiempo de recordar su vida.
        Rememoró: "Donde yo nací fue el jardín de la Nueva España", refiriéndose a Valladolid, hoy Morelia, por adoptar y adaptar a su nombre, el apellido de ese héroe.
        Se acordó de sus primeros catorce años de vida, los que transcurrieron en una ranchería cercana a Valladolid: Tzindurio; la que hoy, en 2019, se encuentra totalmente conurbada con Morelia.
        En ese tiempo, el niño y adolescente José María visitaba a Valladolid con alguna frecuencia, ya con sus padres, o con su abuelo materno, quien teniendo vocación de maestro enseñaba a algunos niños, entre ellos a José María, niño pobre que alternaba los trabajos que le imponían en su hogar, rural, con los inicios de un aprendizaje de pretensiones escolarizadas con su abuelo materno José Antonio Pavón.
        José María Morelos tuvo que ir a trabajar, a la edad de catorce años, a la Hacienda de Tahuejo, cercana a Parácuaro y a Apatzingán, ahora Estado de Michoacán, con su tío paterno Felipe Morelos.
        José María Morelos vivió como arriero durante aproximadamente once años, la escuela dura de la existencia ayudó a forjar su carácter, agudizó su sensibilidad social, templó su visión humana de las cosas, le dio una experiencia vital; esos severos viajes por entre cañadas, tierras bajas de la tierra caliente, agrestes montañas, y costas de un Océano Pacífico que no tiene nada de apacible, le dieron a conocer muy bien los escenarios en donde forjaría, con otros seres humanos, hechos trascendentes de nuestra Historia, enseñándole la condición humana de sus contemporáneos, desde su conducta superficial y externa hasta el fondo de sus almas.
        Seguro hizo memoria que a sus 24 años se inscribió en el Colegio de San Nicolás Obispo, donde conoció y trató al Rector Miguel Hidalgo, que se ordenó de sacerdote, que ejerció el ministerio con grandes penurias en lugares abandonados e insalubres, hasta llegar a Carácuaro y Nocupétaro, en donde pudo hacer ahorros, conocer el amor, y tener un hijo, muriendo María Brígida Almonte en el parto.
        Sus ahorros los obtuvo al dedicarse, también, a la agricultura y el comercio, a través de la arriería, bien conocida por él, y en vínculo a dos familias ricas de Valladolid, la de Isidro Huarte, suegro de Agustín de Iturbide, y la de José María Anzorena, a quién firmó el primer decreto de abolición de la esclavitud por órdenes de Hidalgo.
        Si con su vida económica fue Morelos discreto, con su vida sexual redobló sus cautelas. Ante sus inquisidores, y pronto a morir, confesó que había tenido dos hijos, y una hija, con vientres diferentes. Pero el único hijo que había vivido con él, fue Juan Nepomuceno, quien a su corta edad anduvo en los combates comportándose con valentía, por ello Morelos, con la simpatía de los oficiales, le impuso grados, hasta darle el de "general brigadier".
        Y evocó Morelos más cosas de su vida antes de su muerte; empero, el espacio periodístico no me alcanza por ahora. Les debo el resto, y espero pagarlo pronto.
        Recordemos que se cumplen 204 años del fusilamiento de Morelos, el mejor de los nuestros.

jueves, 5 de diciembre de 2019


LOGOS
Calidad humana
VACACIONES QUE EDUQUEN
        Ha iniciado el último periodo vacacional del año 2019 en la vida de nuestro país, y con él una holganza de variados gustos, rostros y costos.
        Pero quien nunca debe estar en la flojera es el fenómeno educativo, pues nunca deben estar inactivos, para enseñar y aprender, los 125 millones de mexicanos, ya que nuestro futuro depende de ello.
        La educación es un fenómeno vital de todo ser humano que, mientras existamos, permanentemente, estamos aprendiendo, con escuela, sin escuela, y aún en contra de la escuela.
        Porque el fenómeno educativo no se circunscribe a la educación escolarizada; siendo ésta una parte mínima de aquel; y, siendo aquél de mayores dimensiones y trascendencias.
        Bien o mal, y en los tiempos que corren más mal que bien, la familia educa, el barrio educa, los amigos y compañeros educan, los centros de trabajo educan, las calles educan, el comportamiento de los parias y de los poderosos educa, el cine, la televisión, la radio, el internet, las redes sociales, los periódicos, las revistas, el gobierno, todo educa.
        Y claro, las escuelas también educan, si es que no nos salvamos de ellas o si ellas tienen un lugar para nosotros. Y si por educar también se entiende el informarnos, y formarnos con esa información, debemos capacitar al educando a saber informarse por sí mismo con sus aptitudes y con los instrumentos del conocimiento a su alcance.
        Todos deberíamos saber leer, escribir, contar, medir, vender, comprar, y saber realizar un sinnúmero de haceres que la vida reclama, actualmente, para producir bienes y servicios, pero de excelencia.
        Para todo eso, partamos de la realidad. Nuestro sistema económico es capitalista. Económicamente organizado con patrones y trabajadores; y ambos, deben ir perfeccionando la estructura, para generar riqueza, y distribuirla equitativamente, a efecto de que la distancia entre ricos y pobres se reduzca significativamente.
        Trabajo y capital deben tener dimensiones humanas; los dueños del trabajo y los dueños del capital, junto con su respectiva familia, requieren de un magnífico nivel educativo, para producir una sana movilidad económica y social.
        El capital es necesario, pero únicamente se obtiene con el trabajo humano organizado, usando con talento los recursos a su alcance.
        El dinero solo no produce dinero, siendo en nuestro tiempo, si no el único, sí el común y ordinario representativo de la riqueza acumulada que, entre mayor sea, entra en sospecha su apropiación, e impone mayor responsabilidad social.
        Pero éstos, como muchos otros conocimientos que pueden conducir a cambios que nos desarrollen individual y socialmente, los poderosos de aquí, y de allá, se oponen a que sean parte del mapa curricular de todas las escuelas, de todos los niveles y de todas las modalidades.
        Jugando, jugando, con los conceptos, pensando, pensando, sobre las soluciones a nuestros problemas, trabajando, trabajando, para crear calidad de vida, en nuestras vacaciones, mejoremos todos nuestro nivel educativo, en todos los órdenes.