martes, 15 de octubre de 2019


Carlos Torres Manzo
INTELIGENCIA DISCRETA Y EFICAZ
        "Me despido, no sé cuándo pueda retornar. Se me empiezan a olvidar los nombres Doña Rosenda, y no recuerdo quién es el autor de esa novela que lleva su nombre…", recién nos dijo Carlos Torres Manzo.
        "José Rubén Romero", le respondemos casi al unísono mi esposa y yo, ya casi para levantarnos de la mesa del restaurante moreliano en donde comimos, el día viernes 4 de octubre de este año 2019, mi esposa y yo, con Doña Luz Alou y Carlos Torres Manzo.
        Bismarck Izquierdo Rodríguez, también ahí presente, ya le estaba dando su celular al dueño del establecimiento para que con ese teléfono moderno nos tomará una foto del recuerdo a los cinco comensales.
        Durante muchos años, cada que venía a Morelia la pareja Torres Manzo, recibíamos el obsequio de su presencia y, así, llegamos a armar tertulias, agitadas y serias, con temas variados de interés social.
        Hoy, a diez días de aquel grato encuentro, recibo la llamada telefónica de Arturo Álvarez del Castillo, quien lacónico me suelta sin más: "acaba de morir el licenciado Carlos Torres Manzo".
        Le pido que me repita la noticia, y después le expreso: "como sigue siendo nuestro común amigo, te doy el pésame, y espero de ti lo mismo".
        Carlos Torres Manzo, nacido en Coalcomán, advino a una familia de clase media provinciana. Su padre fue, por muchos años, juez del Registro Civil en ese lugar, y como Carlos fuera el segundo de una familia numerosa, tuvo restricciones que él supo convertir en retos, a pesar de su corta edad.
        Su tío Ricardo Torres Gaytán, economista destacado de la UNAM, impulsó a su sobrino Carlos al estudio; éste fue inscrito en una escuela internado en Zamora, Michoacán, ahí tomó aprecio por la literatura, y se dedicó con gozoso deleite a leer la poesía de Amado Nervo, poeta nayarita que estudió en esa ciudad de Zamora en el siglo XIX.
        Torres Manzo, economista mexicano con postgrado en Inglaterra, resultó un escritor de calidad. Un decena de libros son su producción, entre novelas, cuentos y ensayos: El ameritado profesor Urzúa, Simplemente un té de limón, Cuentos de azul y verde…"
        Su discreción táctica en el mundo de las letras fue su agrado.
        Torres Manzo fue un hábil economista, lo demostró en Michoacán como gobernador, y en otros cargos de nivel federal. Como secretario, en el gabinete presidencial, no logró hacer prevalecer sus teorías, ya que le tocó un tiempo en que la economía nacional se manejaba directamente por el presidente, y desde la residencia de Los Pinos.
        Así que aplicó su discreción en el mundo de la economía, incluidas sus bien organizadas empresas.
        Carlos Torres Manzo mostró una gran habilidad en el mundo de la política, desde la presidencia de la Federación de Estudiantes de la UNAM hasta la gubernatura de Michoacán, logrando, con mucha discreción, lo que muchos de nuestros gobernadores han deseado, pero no han podido, hilar fino y calladito, para hacer que tres de sus colaboradores llegarán, a su tiempo, a la gubernatura de Michoacán, interinos, pero gobernadores a fin de cuentas.
        "Yo no soy político", aseguraba, pero operaba bien y con toda cautela dentro de esa ciencia.
        En el mundo de la educación fue sobresaliente. Organizó toda una universidad: la Latino de América, con eficiencia en todos los órdenes, pero eso sí, con especial mesura de su parte.
        A sus 94 años era un joven macizo lleno de proyectos, nunca perdió el capital, como tampoco perdió el interés; me refiero al interés más importante: el interés por vivir, y vivir de excelencia.
        Tengo mucho material histórico literario sobre la personalidad de Carlos Torres Manzo, como poseo substanciales datos de todos los gobernadores que me ha tocado en suerte conocer y tratar. Espero que pronto esa información se convierta en libro.
        Tuve con  Carlos Torres Manzo muchas diferencias; pero ambos nos encargamos de fomentar nuestra amistad.
        Los seres humanos, que destacan, causan duradera impresión en las personas a quienes han tratado. Dona Luz y Don Carlos son arquetipos perenes y estimados; a ella, a sus hijas y sus nietos, nuestra solidaridad y respeto, para él, quien tuvo la delicadeza de armar para nosotros su ceremonia de su adiós, nuestro reconocimiento y estima.

lunes, 14 de octubre de 2019


LOGOS
Los castigos de Dios
RÍNDANSE, LOS TENEMOS RODEADOS
        Desde mi infancia he oído repetidamente un chiste. El gobernador de Michoacán, un general que poco asistía al Estado, le propuso a su poderoso secretario: "Emilio, y si metemos a todos los corruptos a prisión". Contestando de inmediato el requerido: "Sí mi general, estaría muy bien, pero… quién cerraría las rejas".
        Esa pícara broma viene a cuento, por el ladino exhorto que recientemente lanzó a los corruptos el presidente Andrés Manuel López Obrador: "Ríndanse, los tenemos rodeados".
        Al parecer esa advertencia (policiacamente peliculesca) fue dirigida a los corruptos en materia de agua, medio ambiente y sector inmobiliario, pero como AMLO suele disparar su discurso en horizonte de 360 grados, ese reclamo debe interpretarse de amplio espectro.
        Se lo digo a los deshonesto del agua, para que lo escuchen los deshonestos del poder judicial federal y, entonces, estamos en presencia de un presidente de la república que les grita de cuadra a cuadra a los ministros (que en su juicio sumarísimo son deshonestos), ríndanse, los tenemos rodeados.
        Porque a la parte deshonesta del poder legislativo federal no le puede exigir que se rinda, ya que ésta se sometió desde el inicio de sus funciones como LXIV Legislatura.
        A los deshonestos (según el leal saber y entender de AMLO) de la iniciativa privada, de las universidades públicas autónomas del país, las instituciones paraestatales, los gobiernos de las entidades federativas no afectos a la 4T, la prensa no afecta, los neoliberales, los fifís y anexas, sí los incluye en la conminación: ríndanse, los tenemos rodeados.
        Ese ultimátum seguramente por pura "honestidad" no se los lanza a los múltiples y diversificados grupos del crimen organizado, a quienes cometen delitos calificados de graves en nuestra legislación penal, pues para ellos AMLO sólo impone la "durísima" prevención de que los va a acusar con su mamá.
        Al parecer, vivimos otro sexenio de chiste; algo similar a lo vivido con el presidente Vicente Fox. Con éste sobrevivimos a su comedia, ojalá, al menos, podamos decir lo mismo en la conclusión final del ejercicio lopezobradorista, sin padecer tragedias.
        Entre tanto problema que padecemos, sufrimos del contagio que el presidente en turno transmite al país: sus vicios, flaquezas e imperfecciones.
        Obsérvese, en el caso de AMLO, cómo un prudente presidente ministro de la SCJN, como Arturo Zaldívar, que recién asegura: "No es papel de la Corte subirse a una arena pública a discutir con otros actores políticos sobre lo que hacemos, porque eso desvirtúa nuestra función", se infecta de amlosis, se sube a un ring de sucia política, discute con actores, respecto a recuerdos, ciertos o equívocos, sin más sentido que el barbear al actual presidente.
        Y a esos desaciertos, sumamos la mezquina e ignominiosa afirmación del gobernador de Puebla, Miguel Barbosa: "Yo gané, me robaron la elección; pero los castigo Dios". Un egoísta peleándose con dos muertos, y denunciando a Dios como sujeto activo de un doble delito de homicidio.
        ¿Dónde está la ciencia política? Amenazada, escuchando estupefacta: "Ríndanse, los tenemos rodeados".

lunes, 7 de octubre de 2019


LOGOS
Confusiones que destruyen
NINGÚN PODER ES PARTIDO
        Recientemente el constitucionalista Diego Valadés volvió al tema de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, asunto que había tratado hace aproximadamente un año de similar manera: "La SCJN no es ni debe ser un contrapeso del gobierno. La Corte resuelve conforme a derecho y no con criterios políticos. Los contrapesos deben estar en el Congreso".
        Claro, la SCJN no puede ni debe ser contrapeso del gobierno, puesto que es gobierno, o parte del gobierno federal, y representa a un Poder: al judicial de la federación.
        Obvio, todos los resolutivos de la Corte deben estar conforme a derecho, pero el poder judicial federal no es ajeno al fenómeno político; empero, el ejercicio de sus atribuciones constitucionales debe apegarse a la política que corresponde a la administración de la justicia.
        Respecto al gobierno federal, y sus tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial, deben trabajar armónicamente, en base a sus atribuciones constitucionales, como pesos y contrapesos internos y equilibrados, para poder ejercer la soberanía nacional en las áreas que se les han encomendado, para servir a la población.
        Así que los pesos y contrapesos no son monopolio del poder legislativo, sino funciones de los tres poderes, y el fenómeno político les concierne a los tres, en el ámbito de sus facultades.
        El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar, motivado por Diego Valadés volvió recientemente a insistir en lo que ya había señalado: "La SCJN ha sido y seguirá siendo independiente, autónoma y defensora de los derechos humanos de todos. Es poco serio decir que el Poder Judicial es sumiso. En México, difícilmente, se ha tenido una Corte más fuerte que ésta. La Corte no es un partido de oposición es un tribunal constitucional y un órgano equilibrador que tiene a su cargo la defensa del orden constitucional mexicano. Hay personas interesadas en generar conflicto para tratar de suplir con la Corte lo que la oposición perdió en las urnas. No creo que la independencia del Poder Judicial federal esté cuestionada o en riesgo. No es papel de la Corte subirse a una arena pública a discutir con otros actores políticos sobre lo que hacemos, porque eso desvirtúa nuestra función, nos hace perder neutralidad, y a la larga quien pierde es la sociedad".
        La "neutralidad" no es un término adecuado para la SCJN. Lo que los justiciables esperamos es que todas las resoluciones del poder judicial federal sean imparciales, completas y prontas, aunque el presidente AMLO o el congreso se opusiesen a ello.
        Nadie pide que la SCJN sea fuerte, deseamos que sea honorable e inteligente, y firme en sus resolutivos.
        La SCJN no es autónoma, pues representa a un Poder que ejerce la soberanía nacional respecto a sus atribuciones constitucionales. Autónoma es la UNAM o el IMSS, pero no el Poder Judicial Federal.
        Ninguno de los tres poderes del gobierno federal son partidos políticos, y andar aclarando esto, es una equívoca política gubernativa. Estas son de las confusiones que afectan al Estado mexicano.

lunes, 30 de septiembre de 2019


LOGOS
Aeropuerto Santa Lucía
AMLO VIOLA LA SEGURIDAD NACIONAL
        El juicio de amparo mexicano tiene su raíz en las necesidades jurídicas que vivieron nuestros antepasados desde el inicio de nuestra vida independiente como país (27 septiembre 1821), hasta que se estableció el 21 de mayo de 1847 en el Acta de Reformas a la Constitución de 1824.
        Dos ilustres juristas mexicanos, entre otros, fueron sus precursores: el yucateco Manuel Crescencio García Rejón (1799-1849) y el jalisciense Mariano Otero y Mestas (1817-1850).
        Nuestro amparo, de más de 172 años, ha cambiado pertinentemente como la mayoría de las instituciones nacionales valiosas, pero dialécticamente es el mismo.
        Si la vida cambia, tiene que cambiar nuestro sistema jurídico.
        El conjunto de necesidades individuo-sociales motivan, siempre, cambios  normativos jurídicos para instituciones imprescindibles.
        Los juicios de amparo están a cargo del Poder Judicial Federal, a través del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, o de sus dos Salas, o de sus Tribunales Colegiados de Circuito, o de sus Jueces de Distrito (y en excepciones de sus Tribunales Unitarios), quienes, previa demanda de persona que sienta violados, o en vías de que le afecten, sus derechos humanos garantizados por nuestra Carta Magna, nos amparan y protegen con la Justicia de la Unión.
        Nadie puede ni debe violar nuestros derechos humanos: a no ser esclavos, ni discriminados, a educación gratuita y de calidad impartida por el Estado, a proteger nuestra familia y domicilio, a la  igualdad entre mujer y hombre, a sana alimentación, a un medio ambiente benéfico, a vivienda digna y decorosa, protección a la niñez, acceso a la cultura y salud, derecho al trabajo, a manifestar ideas, a la información, libertad de escribir y publicar, derecho a pedir, a asociarse y reunirse, libertad de tránsito, protección a la vida, libertad, justicia pronta e imparcial, entre muchos otros derechos.
        Nuestra Ley de Seguridad Nacional (artículo 4o) tiene como uno de sus principios: "cuidar los derechos fundamentales de toda persona", y en su artículo 5o (en sus XII fracciones) indica cuáles son las amenazas a la seguridad nacional, y aunque en la fracción VI establece los "actos contra la seguridad de la aviación", es en casos de "espionaje, sabotaje, terrorismo, rebelión, traición a la patria, genocidio y contra los Estados Unidos Mexicanos", pero no por solicitar el amparo de la justicia federal por obras públicas de carácter civil que afecten derechos humanos.
        En el caso del aeropuerto militar de Santa Lucía, el órgano jurisdiccional de amparo que conoce de los juicios de garantías, seguramente acumulados, debe distinguir entre otras cosas, con pruebas contundentes, cuál es el aeropuerto militar, y cuál es el nuevo aeropuerto internacional para transporte civil a construir, porque no puede ese aeropuerto civil y militar al mismo tiempo.
        De serlo, es el propio presidente AMLO, con su proyecto impreciso, quien afecta la seguridad nacional.
        Y si modificaran la ley a modo para los casos de los amparos con suspensión definitiva, no la podrían aplicar retroactivamente en perjuicio de persona alguna.
        No cabe duda, quien ejerce el poder con ignorancia, siempre enreda las cosas.

lunes, 23 de septiembre de 2019


LOGOS
Llueva, truene o relampaguee
EL TREN VA, AUNQUE NOS ATROPELLE
        Algo de la esencia de lo mexicano lo describió muy bien Chavela Vargas cuando le preguntaron: "¿De dónde es usted?"; y ella contestó: "Soy de México". "Pero se dice que usted nació en Costa Rica", señaló el preguntón; concluyendo lapidariamente Chavela: "Soy de México, y los mexicanos nacemos en donde nos da nuestra rechingada gana".
        Ese segmento de lo mexicano es un anarquismo popular que traemos atravesado, es una diabólica y a la vez santa voluntad. No es simple deseo, ni ganas sencillas. Es un grito de libertad salido de lo más profundo de un pueblo en constante mestizaje, mezcla dolorosa por su origen ignaro y abusivo.
        Así, y por ello, aspiramos a hacer, casi siempre, nuestra rechingada gana, ya para nacer o para morir, o para votar o para gobernar.
        Me concita este tipo de reflexiones la autocomplaciente, peligrosa y presumida, terquedad del presidente Andrés Manuel López Obrador: "Llueva, truene o relampaguee, el tren maya va, porque va"; frase retadora expresada en una reunión en un hospital rural de Campeche, en donde sobrevino una lluvia torrencial, con un estruendoso relámpago que cimbró el lugar, y en donde segundos después AMLO hizo referencia: "esos son verdaderos fuegos artificiales, fuegos naturales".
        Y ese testarudo presidente, impertinente al improvisar, tuvo en ese momento ideas gratas que expresó con error, como ya es su costumbre.
        Esa estridente descarga eléctrica, y las que le siguieron en ese lapso vivido, no son "verdaderos fuegos artificiales", como AMLO lo aseguró, ni siquiera son "fuegos naturales", ese fenómeno físico es otra cosa.
        Obvio que, a veces, sus metáforas y su fraseología populachera producen irrelevantes equívocos; pero en asuntos de mayor interés para el país, sus improvisaciones generadas por un irascible autoritarismo, muy íntimo, colocan a México en zona de peligro.
        ¿Qué es urgente invertir en el desarrollo del sudeste mexicano?
La respuesta de todos es: Sí.
        ¿Qué una de las opciones es un tren que realice un periplo turístico por varios estados de aquella región? La respuesta de la mayoría es: Puede ser.
        Pero si al presidente se le pide que haga públicos todos los estudios sustentables para esa obra, lo más probable es que sólo encontremos una irresponsable improvisación, fundada en "Va porque va", aunque truene, llueva o relampaguee.
        Y AMLO aplica la misma rústica retórica respecto a la salud, la educación, y el alza al salario, sin estudios que lo sustenten, a ojo de buen cubero, por su sentimentalismo frente a una necesidad real, y porque le da la gana.
        Todos los mexicanos deseamos una educación de calidad y gratuita de CENDI a doctorado. No hay nadie que no quiera tener un servicio de salud excelente, pleno y gratis. Ansiamos un salario superior al de EU, Suecia y Alemania.
        Pero lo anterior se logra con mucho trabajo productivo de todos, aparte de que los gobernantes no roben, con una superior forma de organización para producir cosas de calidad en cantidad, de consumo interno y para exportación, pero con una distribución justa de lo producido.
        Es decir, que nadie obtenga 100 mil millones de dólares, mientras otros sólo ganen diariamente, si bien les va, 102 pesos con 68 ocho centavos.

jueves, 19 de septiembre de 2019


LOGOS
Septiembre patriótico
MUCHEDUMBRE INSURGENTE
        Nunca es demasiado tarde para precisar algunos hechos históricos.
        El llamado "Grito de Dolores", ni fue grito ni lo dio Dolores; y equívocamente se reproduce año tras año, desde hace cerca de siglo y medio, a las 22 ó 23 horas de cada día 15 de septiembre, usando las sombras de la noche con fines de diversas índoles.
        A decir verdad, Don Miguel Hidalgo y Costilla, bien designado Padre de la Patria, no dio ningún grito ni el 15 ni el 16 de septiembre del año 1810, o al menos no fue registrado ningún alarido dado por él, ya que ninguno de los testigos de esos turbulentos días lo registra.
        Coinciden en sus declaraciones Hidalgo, Allende y Aldama, una vez que fueron aprehendidos en 1811, al reconocer que a las 5 de la mañana del 16 de septiembre del 1810, "Hidalgo a la cabeza de un grupo de insurrectos desembocó en el atrio de la iglesia de la población de Dolores".
        Y ahí, convocando a los feligreses a misa, bajo el recurso de que era día domingo, pudo reunir a una "muchedumbre en pocas horas, arengándola con razonamientos", no con gritos, ni menos con un solo grito.
        La gente reunida no sólo era de Dolores, sino de las rancherías circunvecinas, y explicó que "El movimiento que hemos iniciado tiene por objeto el derribar al mal gobierno… quitando el poder a los españoles que han entregado el reino a los franceses… en adelante no pagarán ningún tributo, y todo el que se aliste en las filas llevando consigo armas y  caballo se le pagará un peso diario, y la mitad a quien se presente a pié".
        Mandó que fueran a la cárcel, y dieran libertad a los presos, aceptando que participaran en la lucha insurgente; disponiendo, también, que fueran a la casa de cada uno de los gachupines de la población, y los aprehendieran.
        19 ricos y poderosos españoles fueron llevados ante Hidalgo. José María Liceaga elaboró la lista de ellos, entre otros: "Don Ignacio Díez Cortina, Don Francisco Santelices, Don José Antonio Larrinúa, Don Toribio Casillas, Don Francisco Irigoyen…"
        Esos gachupines personificaban el poder en toda la región, ante ellos la gente bajaba la vista, les cedía la banqueta, los obedecía; eran los Señores, el "Don" prefijaba su nombre y su dignidad.
        Y el que esas eminencias fueran amarradas, humilladas, degradadas, ante esa muchedumbre sorprendida que observó, además, que esos señorones estaban a disposición, ahora, de Don Miguel Hidalgo y Costilla, el cura del pueblo, éste, de inmediato, bajo el asombro de todos, concentró el poder. Y ese poder transformó a Hidalgo.
        Llegó a tener en su mando cerca de 100 mil personas, que nunca constituyeron un ejército, pero sí formaron una gran y heroica muchedumbre. Familias enteras lo siguieron, con niños y ancianos, con el metate, con el perro, con los marranos y las cabras, la cobija.
        Sus ideales fueron, para aquel tiempo, bellos y peligrosos sueños.
        Recordaré cuatro: independencia de la Nueva España en relación a la Corona Española, abolición de la esclavitud, supresión de castas, y reintegración de tierras a los indígenas.
        Todo eso nunca fue ni será producto de muchedumbres. Los seres humanos unidos, conscientes y preparados, son el motor de la Historia.

martes, 10 de septiembre de 2019


LOGOS
AMLO, Yeidckol y Porfirio
REMEDIOS Y VENENOS
        Porfirio Alejandro Muñoz Ledo y Lazo de la Vega, como todo ser humano, tiene defectos y virtudes, y con el paso del tiempo se le notan más las fallas.
        Llegó como un buen remedio, hace más de un año, a la presidencia de la mesa directiva de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión; pero se fue de ese cargo, hace unos días, en calidad de veneno.
        No hay que olvidar que tiene contraindicaciones todo medicamento, y que de tanto uso se vuelve tóxico.
        Renunció (obligado por sus opositores y sus apoyadores) discurseando su propio epitafio: "Puedes tener el poder y no pasar a la historia, se puede pasar a la historia sin tener el poder".
        En esa historia sin "H" mayúscula, que puede ser sinónimo de historieta, hay muchas otras opciones que se actualizan cuando sin percatarse de que un micrófono está abierto se dice en una frustrada intimidad a los representantes populares: "Chinguen a su madre, ¡qué manera de legislar!", segundo después de haberlos alabado.
        Así, la rabia revela la verdadera calidad del cerebro, mostrando el veneno de una lengua, y la incongruencia del sistema nervioso.
        Mientras el coordinador de los diputados morenistas, Mario Delgado Carrillo, con chusco acierto, se dibujó a sí mismo, y pintó de cuerpo entero al actual diputado Porfirio: "eres el Batman de la democracia".
        Otra distinguida precursora de los cambios (supuestamente transformadores) es Citlali Ibáñez Camacho, alias Yeidckol Polevnsky Gurwitz, a la sazón presidente de MORENA, quien también tiene sus pros y sus contras.
        En razón de sus fortalezas llegó a presidir algo que no es ni movimiento ni partido, sino que es solamente un individuo llamado Andrés Manuel López Obrador, quien por innumerables motivos sumó, en derredor de su terco empeño, la cantidad de votos suficientes para ser presidente de México.
        Ese es un fenómeno político digno de estudio científico, ya que desquebrajó a la plataforma de los partidos políticos tradicionales del país, ya de suyo en desgaste; empero, ese mismo individuo acuerpado con sólo la forma de partido político, al ganar, quedó sin más sustento que él mismo, y con un buen margen de simpatía popular, de naturaleza volátil.
        El individuo AMLO se fue de presidente de todos los mexicanos, y Yeidckol se quedó a presidir una nada, con todo tipo de sombras ambiciosas, deformadas de tanto transitar por partidos políticos de diversos signos, auto cegados en su impresión sobre el individuo AMLO, convertido en su amo.
        El remedio Yeidckol para una situación tan sui generis se ha convertido en ponzoña; mal que, ligado con otros peores, motivó que el propio presidente Andrés Manuel López Obrador dijera amenazante: "Yo, si el partido que fundé, Morena, se echara a perder, renunciaría a él".
        Y en angustia de viuda, de inmediato, Yeidckol gritó desaforada: "Si AMLO se va de Morena, me iría atrás de él", sin percatarse de los efectos de su propia conducta infectada.
        Aún así, AMLO asegura: "No hay grupo opositor que ponga en jaque al gobierno"; cuando él y su gabinete, que entraron como medicina para aliviar un mal, se han ido convirtiendo en veneno.

lunes, 2 de septiembre de 2019


LOGOS
Tercer Informe; lo mismo
REALIDAD NACIONAL; LA MISMA
        Todo cambia en un universo dialéctico como el nuestro; México está cambiando segundo a segundo, como cada uno de los mexicanos.
        Pero hay de cambios a cambios, y el cambio también cambia; en ocasiones tan lentamente que no se nota, generando un desarrollo en todo y, a veces, quiebra el rumbo y la esencia, para provocar una transformación drástica.
        Además, hay cambios para mal, y cambios para bien, según la perspectiva de los beneficiados, o la vista de conciencias preparadas y honestas.
        Con esos conceptos de fondo, analizaré, en brevísimo resumen, el discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador en Palacio Nacional el 1 de septiembre en 2019, dando su tercer informe.
        Informó "al pueblo de México", pero sin pueblo; y faltó a su deber constitucional con el Congreso de la Unión.
        Igual que los presidentes próximo anteriores, dijo su discurso en palacio ante sus exclusivos invitados. El ligero cambio es que el Palacio Nacional ahora es su casa habitación.
        Otra diferencia es que sin cumplir formalmente un año como presidente, AMLO lleva al menos tres informes. De seguir esta moda, terminará su periodo con 18 informes, mínimo.
        Informó: "Estamos transitando hacia una verdadera democracia". ¿Habrá democracias verdaderas y falsas? La democracia, o es democracia, o no lo es, y tiene como todas las cosas, su inicio y su final.
        En casi todos los informes presidenciales del siglo XX y lo vivido del XXI, hemos escuchado: "Respeto a los otros poderes y a las instituciones", "Un progreso sin justicia es inviable", "La honestidad y austeridad deben convertirse en nuestra forma de vida", "La deshonestidad de los gobernantes es lo que más ha dañado a México", "Acabar con la corrupción y la impunidad es la principal obra del gobierno", "Nada de condonar impuestos a las grandes empresas", "En compras del gobierno hemos ahorrado miles de millones de pesos", "Los lujos y dispendios llegaron a su fin", "He reducido considerablemente los pagos por publicidad", "Crecimiento económico, sí, pero con distribución justa de la riqueza".
        Y en todos esos hermosos informes presidenciales hemos oído: "Las remesas de los migrantes aumentaron", "tenemos un superávit… no al aumento de impuestos… el peso mexicano ha resistido… la bolsa de valores está estable… tenemos finanzas públicas sanas… logramos el bienestar del pueblo… sin justicia no hay seguridad ni paz… Es mucho lo alcanzado, pues hemos hecho lo nunca visto en la historia de México".
        Así, ese tercer informe de AMLO es lo mismo que todos los demás informes de sus predecesores.
        Mientras, la realidad nacional persiste en ser la misma, con todas las cosas buenas que tiene y con todas las malas que padecemos.
        Y la gente ve que los conservadores de hoy (queriendo conservar su riqueza o su poder, juntos o desavenidos) no están derrotados ni moralmente, puesto que siguen en el poder con una felicidad tan feliz como ofensiva.

lunes, 26 de agosto de 2019


LOGOS
Charlatanes a la vista
LA FELICIDAD DEL PRESIDENTE
        En todo México se ha recrudecido la inseguridad y la pobreza, y nuestros males educativos se acrecientan a igual ritmo que el entreguismo del país a EU, por parte del gobierno.
        Para distraernos de esa punzante realidad, el presidente Andrés Manuel López Obrador decide divertirnos con una boba pero lapidaria frase: "El pueblo de México está feliz, feliz, feliz".
        Y así desata, con el tema baladí de la felicidad, dudas, controversias, apoyos, enojos, reflexiones, y hasta mentadas de madre.
        En mi caso prefiero a un presidente de la república que trabaje con seriedad, pero respeto a la gente que lo acepta jocoso y charlatán.
        Naturalmente, todos los seres humanos tenemos ciertas dosis y momentos de ironía sandunguera; así que el humor a nadie nos es ajeno.
        Pero todo tiene sus tiempos, lugares y personajes; y el horno no está para bollos.
        AMLO nos ofreció con seriedad que para este 2019 creceríamos económicamente al 4%, y con esperanzada credulidad votó la ciudadanía.
        Ahora, con crecimiento cero, ¿cómo creerle que es hombre de palabra?
        Sin crecimiento económico, hasta los banqueros formulan obsequiosas salidas retóricas sobre nuestro quebranto, para agradar al presidente.
        Hablan de estancamiento y desaceleración, cuando no hay crecimiento del producto interno bruto.
        Y ante ello, el presidente dice: "el ajuste a la baja del PIB no me preocupa mucho. A nosotros nos importa el crecimiento, pero nos importa más el desarrollo."
        Absurda frase, pues sin aumento productivo de recursos económicos ni educativos ni políticos ni sociales, a qué desarrollo se refiere el presidente feliz.
        No tengo ninguna duda de que el presidente López Obrador es feliz, muy feliz, enormemente feliz.
        Motivos de su felicidad es tener un enorme poder político, y un poder económico de cerca de 6 billones de pesos que contiene el erario federal.
        Y como todos los presidentes anteriores, unos más y otros menos, AMLO cree que su felicidad es la felicidad de México.
        El poder es el poder, y todo el que sube, baja; e, incluso los ex presidentes, ya abajo, siguen teniendo razones de felicidad, dígalo si no, Enrique Peña Nieto, quien también es feliz.
        La felicidad es un término abstracto, al que le han dedicado talento muchos pensadores. Las ideas sobre ese tema, por su prolijidad, podría construir una cubierta para todo el planeta.
        Empero, la felicidad concreta es lo importante; y en este aspecto, seguro estoy que cada uno de los 125 millones de mexicanos más de alguna vez hemos vivido ese sentimiento de felicidad, por múltiples motivos.
        Aseguro que mis vivencias personales de felicidad son totalmente ajenas a la charlatanería de quienes afirman que "con AMLO la felicidad en México se elevó al 8.4%", pues muchos de los actos de AMLO observo que han causado desesperanza e infelicidad.
        La felicidad ni es por kilos ni metros ni porcentajes.
        Cada quien su felicidad, como "cada quien su vida", según la atractiva obra teatral de Luis G. Basurto.
        O contra los dictadores, conforme al hermoso poema de Mario Benedetti: "te quiero en mi paraíso; es decir que en mi país, la gente viva feliz, aunque no tenga permiso".
        Sólo los tiranos, por decreto, imponen su felicidad a la población.

lunes, 19 de agosto de 2019


LOGOS
Errático y vengativo
EL PRESIDENTE Y SUS INFORMES
        Lo errático del presidente Andrés Manuel López Obrador no es algo casual ni aislado, es una pertinaz actitud que proviene de su ligereza, soberbia e incapacidad.
        AMLO se pinta solo, al respecto: "… para ser servidor público se requiere 99% de honestidad y sólo 1% de capacidad".
        Pero es deshonesto quien acepta un cargo con el 1% de capacidad para ejercerlo.
        En reciente perorata mañanera AMLO dio la nota: "mi primer informe será a las 11 de la mañana, daré un informe en Palacio Nacional, con ustedes, y en la tarde la secretaria de Gobernación entregará el informe a la Cámara de Diputados".
        En su mundo informal, caprichoso y desordenado, el presidente AMLO no se da cuenta de que ya ha rendido dos informes, uno al cumplir 100 días de su mandato, el segundo en el primer aniversario de su triunfo electoral; el de las 11 de la mañana sería el tercero, porque el cuarto va a ser el que inconstitucionalmente presente "ante la Cámara de Diputados" la secretaria Sánchez Cordero.
        Será inconstitucional porque debe presentarlo el "Presidente de la República", y debe entregarlo "En la apertura de Sesiones Ordinarias del Primer Periodo de cada año de ejercicio del Congreso de la Unión", tal como lo ordena el artículo 69 de la Constitución.
        Y ese deber constitucional se impone personalísimamente al presidente, y es indelegable. Que varios presidentes anteriores hayan violado la Carta Magna no significa que deba seguirse infringiendo.
        No se presenta a la Cámara de Diputados ese informe. Debe entregarse al Congreso de la Unión.
        Otro errático dicho y hecho de AMLO es: "La venganza no es lo mío", frase que con ligeras variantes repite con una perseverancia que exhibe falsedad.
        La venganza no es lo de él (y menos como presidente), porque AMLO deriva esa bajuna función a las manos sucias que le sirven.
        Rosario Robles y Carlos Ahumada no son personajes que proyecten honradez, ni gozan de simpatía popular, pero no por eso debe permitirse que se les violen derechos humanos garantidos por nuestra Carta Magna.
        Mientras se encuentren acusados de delito no grave (y en el caso de Rosario vinculada a proceso) gozan de la presunción de inocencia, y deben seguir su causa penal en libertad; sin que se pueda motivar y fundar su prisión por errores administrativos en credenciales de tipo personal, so pretexto de posibles fugas.
        Si el juez Felipe de Jesús Delgadillo Padierna, sobrino de la vicepresidente de la Cámara de Diputados Dolores Padierna (y ésta esposa de René Bejarano), con tesis profesional dedicada a su tía Lola, ordenó ese encarcelamiento, se da fuerte presunción de odio familiar en contra de los indiciados, pues la pareja Dolores-René achacó a la pareja Rosario-Ahumada, aquella exhibida brutal de entrega de dinero en donde Bejarano hasta las ligas se llevó.
        Y AMLO quedó ahumado, pues su secretario René cobraba dinero ilícito para el jefe… y ahora cobra venganza.

miércoles, 14 de agosto de 2019


LOGOS
Ciencia del engaño
PODREDUMBRE EN EL PODER
        Hace ya algunos años que, a solicitud del gobernador de Michoacán Lázaro Cárdenas Batel, el presidente Felipe Calderón Hinojosa declaró la guerra al crimen organizado.
        ¡Tal era la desesperación y la torpeza por aquellos tiempos!
        Los más altos funcionarios públicos del país no distinguían entre qué era la guerra, qué era la represión, qué era la coercitividad del derecho; ni siquiera tenían claras las fronteras de la honradez en el ejercicio del poder público.
        ¡Pobre México en esas manos!
        Empero, en este sexenio lopezobradorista la gravedad del país empeora, y el "rayito de esperanza" no está a la altura de sus profusas y reiteradas promesas.
        Michoacán, como gran parte de México, presenta escenarios parecidos a los que por su voluntad vio el Doctor Fausto (personaje de una leyenda nórdica, y tomado por varios escritores, entre ellos por Goethe, 1749-1832) al ordenarle a Mefistófeles que, para conocer la verdad, lo llevara "al abismo de los abismos", en donde observó "todos los crímenes e inmundicias de los humanos… con sus cadáveres descuartizados y sus sanguinolentos coágulos".
        Ante esa terrorífica realidad, el presidente AMLO dijo: "Lamento mucho estos hechos violentos, tremendos… por la forma en que se realizan estos crímenes… pero no vamos a caer en la trampa de declarar la guerra, que es lo que hicieron otros gobiernos. Aquí en Uruapan es donde empezó todo, en donde se le dio el garrotazo al avispero. Nosotros vamos a combatir las causas".
        Nadie le ha pedido a AMLO que vuelva a declarar la guerra. Ni siquiera le exigimos que cumpla con su falsa promesa de que llegando a la presidencia terminaría con el crimen organizado; compromiso incumplido por candidato mentiroso.
        Sí, le demandamos al gobierno mexicano (a sus dependencias competentes) que de inmediato ataque los efectos y las causas de tantos delitos graves que se siguen cometiendo en nuestro país, día a día, e imponga certeras y prontas medidas de prevención.
        Porque ahora el garrotazo presidencial se da a los mexicanos, en lugar de dárselo al avispero criminal; pues es demagogia decir que se van a atacar las causas del delito, sin aplicar la coercitividad o fuerza del derecho a los delincuentes por sus actos ilícitos.
        Antes las procuradurías, y ahora las fiscalías, no hacen nada ante el crimen organizado, sólo le dan el carpetazo y lo archivan para la eternidad.
        Proporcionalmente la 4T de AMLO con su amor y paz ha producido más cadáveres que la guerra de sexenios anteriores.
        La ciencia del engaño usada por el actual presidente (al repetir y repetir lo mismo como disco rayado con mentiras y verdades) dogmatiza con esos mantras redundantes los sentimientos de la masa.
        "Yo no vine en avión, pues ofendería al pueblo de México", y esto lo ha expresado más de 300 veces; pero el avión presidencial, por pésimo manejo, no se ha vendido. Esta torpeza de AMLO también nos ofende a todos los mexicanos.

lunes, 5 de agosto de 2019


LOGOS
¿Sin presidente?
SEMBRADORES DE ODIOS Y MENTIRAS
        Andrés Manuel López Obrador, con toda su pasión esforzada, luchó desde hace varios sexenios para llegar a ser presidente de todos los mexicanos.
        ¡Y vaya actitud incongruente y contradictoria!, ya que al lograr AMLO la presidencia desde hace más de un año y dos meses, decidió con grave irresponsabilidad sólo ser presidente de su facción.
        Como ejecutivo federal ha sido un sembrador de odios, envueltos en una falsa expresión de "amor y paz", y lanza mentiras constantes, cubiertas con un punto y final: "yo tengo otros datos".
        Pública y expresamente abomina a todos los mexicanos que según él son fifís; maldice a todos los que conforme a sus cartabones son neoliberales; detesta a todos aquellos que a su criterio son conservadores; aborrece a todos los que él cataloga de corruptos; condena de antemano a todos los que considera miembros de la mafia y a los que observa como fabricantes de complots; desdeña a millones de habitantes de México que no apoyan a la 4a transformación; reniega en contra de todos los medios de comunicación que no le aplauden ni lo elogian; repele, en fin, a todo aquel que no valore (con loa para AMLO) el maravilloso inicio del nuevo tiempo histórico creado por él.
        Así, Andrés Manuel odia a la mayoría de los habitantes de nuestro país, pues muchas decenas de millones de connacionales son del tipo que él mal califica de execrables.
        Formalmente AMLO sigue siendo el presidente, pero, en la realidad, parece que nos quedamos sin presidente la mayoría de los mexicanos.
        Dado esa situación, supongo que él debe cambiar; salvo que López Obrador en papel de tirano nos haga cambiar con abrazos y balazos para hacernos felices a la fuerza.
        AMLO y sus colaboradores esparcen mentiras como, o más que, sus antecesores.
        Desde Huetamo, Michoacán, AMLO informó sobre el crimen del odio perpetrado por Patrick Crusius, quien siendo admirador del presidente Trump suscribió (antes de matar a más de 20 personas, entre los que hay mexicanos, en Wal-Mart de El Paso, Texas, y herir  a más de 26): "Este ataque es respuesta a la invasión mexicana en Texas. Mi objetivo es matar a tantos mexicanos como sea posible".
        Y cuidando a Trump en su próxima reelección, AMLO derivó su responsabilidad: "en este asunto la postura oficial la dará el canciller Marcelo Ebrard", cuando en México el propio presidente ha arrojado odio por doquier, irresponsablemente.
        Con pocas horas de diferencia hubo ataques de odio contra migrantes en Dayton, Ohio, con 9 muertos y 27 heridos, y en Chicago, con 10 heridos, algunos graves.
        ¿Qué puede depararnos el destino si los propios presidentes generan y fomentan ese odio?
        El presidente Trump asegura que esos tiroteos y muertes son "problemas de salud mental… y que el odio no tiene cabida en EU". Con variantes, el presidente AMLO dirá lo mismo.
        La salud mental se inicia en la cabeza de los gobernantes, y éstos son, ahora, rudos sembradores de odio.