martes, 11 de octubre de 2022

LOGOS

Premio Nobel de la Paz

EL MENTIROSO DE PALACIO

        Cuando alguien es poderoso, la gente a su derredor suele cultivarlo.

        “Señor, amaneció hoy usted con la piel muy tersa”, solía decirle como cumplido su secretario particular a un gobernador michoacano cacarizo.

        A un presidente de México de lengua ranchera arrebatada e inculta, su auxiliar, quien le preparaba discursos de ocasión, le alababa: “¡Qué buena intervención oratoria ha tenido el día de hoy!”

        Algo similar le sigue aconteciendo al actual presidente de la república, quien desde sus primeros años de gobierno ha soñado con el Premio Nobel de la Paz.

        Recuérdese que, a tras mano y en secreto, el ejecutivo federal ordenó se le propusiera para recipiendario de ese ameritado premio. La diputada morenista Carmen Patricia Armendáriz Guerra fue la encargada de postularlo, y la masa ciega de la 4T aplaudió la ocurrencia con el bobo estribillo oficial que rima “honor” con “Obrador”.

        Parecida táctica echó a andar el presidente en este año 2022, pero ahora él mismo se involucró personalmente.

        Antes de que se decidiera por parte del Comité Nobel Noruego, auxiliado por su instituto, quién o quiénes recibirían ese galardón, el presidente López se mostró visiblemente indignado en una de sus mañaneras con el Parlamento de la Unión Europea, porque supuestamente proponía al presidente de Ucrania Volodímir Zelenski y al pueblo ucraniano.

        Y nuestro presidente (con tono de ridículo aspirante enojado) externó: “¿Cómo uno de los actores en guerra va a recibir el Nobel de la Paz?, ¿qué no hay otros que luchan por la paz? Debe haber muchos más. Pero esos organismos están cooptados por el conservadurismo mundial”.

        Sólo le faltó al presidente mexicano, con su lengua viperina, exigir a esos organismos noruegos: “Voto por voto, casilla por casilla”, para exhibir plenamente tres de sus pecados capitales: soberbia, ira y egoísmo.

        Yerros que lo conducen a ser un emisor constante de mentiras, en detrimento de los mexicanos, y en daño a sí mismo.

        Tenemos un presidente que en excesiva se estima, con arrogancia marrullera. Según él, es el único presidente honrado, que no miente y no traiciona. Se califica a sí mismo como poseedor de virtudes, y amado por todos los pueblos de la Tierra. De todos los jefes de Estado del mundo, él supone que ocupa el segundo lugar en excelencia, y que pronto ocupará el primero. Todo lo malo que vivimos los mexicanos, en su mandato, López asegura no tener ninguna culpa. Los culpables, según él, son sus cinco antecesores inmediatos; ellos son los malos, mientras él es el bueno.

        Su ira es un sentimiento inmenso de desagrado, de odio y de rechazo, para los que no lo sigan ciegamente, lo que lo conduce a una agitación nerviosa que, tratando de encubrirla, le afecta a su salud personal, poniendo en riesgo la estabilidad de la nación, al fracturar la unidad de los mexicanos.

        El egoísmo presidencial lo conduce a un egocentrismo desmedido. Todo lo determina él en México, al ordenar que no haya nada que no gire en torno a Andrés Manuel.

Ese autoritarismo conduce a la dictadura; y el presidente se está ahogando en sus propias y constantes mentiras.

Comparten el Premio Nobel de la Paz 2022: una persona física, el bielorruso encarcelado, Ales Bialiatski; y, dos personas morales, Grupo Ruso Memorial y el Centro Ucraniano por las Libertades Civiles. Ésta ha sido una decisión sensata, pero al presidente mexicano le ha dolido mucho.

Parafraseo un verso del poeta español Antonio Machado (1875-1939): presidente, miente usted más de la cuenta, y hasta su verdad la inventa.

El mentiroso de palacio, nos sigue avergonzando.

 


martes, 4 de octubre de 2022

LOGOS

Tragedias del mal gobierno

DESPOTISMO DESLUSTRADO

        El líder aparente de Morena, Mario Delgado Carrillo, externó por órdenes de su amo y señor: “El ejecutivo federal… sabe cuidar su salud con la misma responsabilidad con la que gobierna al país.”

        Lo anteriormente entrecomillado significa conforme a la realidad, a la vista de los mexicanos, que el actual presidente de la república ha venido gobernando al país con una torpe contundencia que nos ha anonadado.

        Su gobierno es tan despótico como lo fue en la segunda mitad del siglo XVIII el gobierno del rey Carlos III de España (1716-1788); éste asumió todo el poder en los territorios españoles, con un autoritarismo real que terminó anulando a las fuerzas que se le opusieron.

        Empero, toda esa concentración de poder tuvo una planeación ilustrada. Desde niño, sus padres lo prepararon para el ejercicio del poder. Siendo joven lo coronaron rey de Nápoles y Sicilia, donde tuvo un éxito contundente, y logró la admiración europea.

        Ese fue el despotismo ilustrado.

        En cambio, nuestro vigente despotismo mexicano carece de talento, responsabilidad e ilustración; no tiene plan ni programas ni proyectos que correspondan a las embarazosas contradicciones que México sufre.

        El nuestro es un despotismo deslustrado.

        Sus colaboradores o cómplices dan palazos de ciegos, comandados por otro ciego superior despótico y turbio que pensó, también, ser el titiritero del crimen organizado, y ha concluido, por sus perversos enredos, siendo el títere de esos grupos delictivos con poder y tentáculos internacionales.

        Eso me hace recordar la profunda sabiduría del poeta argentino Jorge Luis Borges (1899-1986), en su doble soneto ‘Ajedrez’: “Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. ¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza?”

        Las tramas dolorosas, burlescas, desgastadoras, sangrientas y dialécticas, siempre tienen un manipulador, detrás de otro manipulador, quien es manipulado por otro más, y así, sucesiva de manera inacabablemente.

        Un eslabón de nuestra delgada cadena cumplió a ciegas su encomienda: “El ejecutivo federal… sabe cuidar su salud con la misma responsabilidad con la que gobierna al país”, sin reflexionar sobre su desatinado contenido.

        “La rebelión de los militares” de la que escribió puntualmente Beatriz Pagés movió el tablero nacional por falta de talento, responsabilidad e ilustración del presidente.

        El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles ya se inauguró, pero aún no tiene los suficientes vuelos para no perder, pero lleva gastado más de 75 mil millones de pesos, y aún no se termina su infraestructura ni se han pagado multimillonarias deudas, más lo que se perdió en el proyecto del aeropuerto de Texcoco. Todo esto debido a la falta de talento, responsabilidad e ilustración del presidente.

        Aseguró el presidente que la refinería de Dos Bocas no rebasaría el costo de 8 mil millones de dólares, y que en año y medio estaría terminada. Pero ni está terminada y se han erogado más de 17 mil millones de dólares, sin que produzca ni un litro de gasolina. ¿Por qué?, por la falta de talento, responsabilidad e ilustración del señor presidente.

        En el inicio del proyecto del trenecito maya se estableció un costo de 80 mil millones de pesos, y ahora se indica que su costo será superior a 350 mil millones de pesos, más lo que se sume con el tiempo, y más lo que se reste al invaluable medio ambiente y a la apreciada arqueología de la península de Yucatán. Esto, por la falta de talento, responsabilidad e ilustración del señor presidente.

        Se les caen los helicópteros, y lanzan a la muerte a marinos y soldados, por falta de… combustible y por criminal aplicación de la mal entendida pobreza franciscana.

Vaya tragedias, lamentables, de un mal gobierno sin plan ni programas ni proyectos pertinentes.

 


lunes, 26 de septiembre de 2022

LOGOS

José María Morelos

SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN 2022

De familia humilde, en el quicio de la puerta trasera de un convento agustino, en la ciudad de Valladolid de la Provincia de Michoacán y en la mañana del 30 de septiembre del año 1765, nació un niño al que pusieron el nombre de José María Teclo Morelos Pavón y Pérez.

A la hora de su muerte (el 22 de diciembre del 1815 en Ecatepec), y en la mayor parte de su fecunda vida, el nombre que utilizó fue José María Morelos, designando a la ciudad de su nacimiento como “el jardín de la Nueva España”.

        Fusilados Hidalgo, Allende, Aldama y Jiménez, miembros de la primera oleada de esa iniciación de la independencia de la Nueva España de la Corona Hispánica, el líder indiscutible de la segunda ola insurgente fue Morelos.

        Estratega militar, ejecutor, juzgador, legislador; todo esto lo operó con el denominador común de “Siervo de la Nación”; y con esa sensible capacidad y humildad franca discernió y plasmó, en escrito breve y preciso, los “Sentimientos de la Nación”.

        Esos sentimientos fueron de 1813, y son raíz fecunda de lo que siente la nación mexicana y los mexicanos en septiembre del 2022, a distancia de 209 años.

        Los iniciales Sentimientos de la Nación fueron 22, pero al ser aprobados en el Congreso de Anáhuac, por unanimidad de votos, le añadieron el sentimiento 23º que ordena: “Que igualmente se solemnice el día 16 de septiembre todos los años, como el día aniversario en que se levantó la voz de la Independencia y nuestra santa libertad comenzó, pues en ese día fue en el que se abrieron los labios de la Nación para reclamar sus derechos y empuñó la espada para ser oída, recordando siempre el mérito del grande héroe, el señor Don Miguel Hidalgo y su compañero Don Ignacio Allende.”

        A este sentimiento de la nación en 2022 no se le hace caso. Porfirio Díaz lo cambió al 15 de septiembre, porque era el día de su cumpleaños.

        El 5º sentimiento dice, en lo substancial, que los integrantes de los poderes deben elegirse por un pueblo soberano, tanto el “Legislativo, Ejecutivo y Judicial… y éstos y los demás deben ser sujetos sabios y de probidad”.

        En 2022, los ¿diputados, senadores, presidente y ministros, serán sabios y de probidad? Muy pocos sí, la mayoría no.

        El sentimiento 11º tiene como sustancia: “La patria no será del todo libre y nuestra… si no abatimos al tirano”.

        ¿Tendremos tirano en el 2022? Esto sí merecería sujetarlo a consulta de la población ciudadana a través del INE, sin tonterías inútiles y mañosas.

        El sentimiento 12º ordena: “Como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, y se aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto.”

        En 2022 tenemos un autócrata que dispone qué ley es buena y cuál es mala; y él es superior a toda ley, y en esto el Congreso le obedece con ojos cerrados. El actual presidente ha aumentado la opulencia y ha hecho crecer a la indigencia. Y sí, aumenta el jornal del pobre, pero acrecienta mucho más el precio de las mercancías y de los servicios. La ignorancia ha crecido, y la rapiña, hurto, asesinatos y muchos graves delitos han aumentado en demasía.

        Los sentimientos 13º y 15º sustancialmente señalan: “sin excepción, no habrá cuerpos privilegiados… se proscribe la esclavitud, castas, todos iguales, distinguiéndonos el vicio y la virtud.”

        ¿Conoces, estimado lector. un cuerpo privilegiado, de armas, en este 2022 en México?, ¿tendremos esclavitud y castas camuflajeadas?, ¿todos seremos iguales?, ¿el vicio y la virtud nos distinguen? Que responda nuestra conciencia.

        Los sentimientos 17º, 18º y 22º expresan esencialmente: “Que se protejan las propiedades de todos, y se les respete en su casa como en un asilo sagrado, imponiendo penas a los infractores… que no se torture… que se quite la infinidad de tributos que nos agobian, y que cada individuo pague un 5% de sus ganancias…”

        En 2022 no se protegen cabalmente las propiedades ni se respetan los hogares como asilo sagrado ni se castiga a todos los infractores. Se sigue torturando, y los tributos andan entre el 35% y 40% de nuestras ganancias. Pagamos impuestos de primer mundo, y vivimos abajito del tercer mundo en servicios gubernativos, comenzando por el servicio de la seguridad pública.

        Conmemoramos con verdades (y sin mentiras) el natalicio de José María Morelos.

 


lunes, 19 de septiembre de 2022

LOGOS

Ocurrencias presidenciales

ZAPATERO, A TUS ZAPATOS                     

        En muchas ocasiones, para desventura de los mexicanos, nuestro actual presidente de la república anda fuera de lugar.

        Su discurso de este recién ido 16 de septiembre, día en que se conmemoró el CCXII aniversario del inicio de la lucha por la independencia de la Nueva España de la Corona Hispana, en lugar de tratar, centralmente, los actuales y gravísimos problemas de nuestro país en vínculo con el hecho histórico celebrado, se puso a juzgar y a tratar de resolver la dramática guerra entre Ucrania y Rusia.

        Desde luego que ese acto belicoso nos constriñe a todos los pobladores de la Tierra, pero el tiempo, las circunstancias y el lugar, no eran oportunos para tratar ese tema internacional.

Más parecía el presidente mexicano con su encendida voz, y su contraído rostro, candil de la calle y oscuridad de su casa.

En foro local militarizado el presidente se puso a explicar su criterio personal sobre esa delicada guerra entre dos países, y seguramente sin consultar, al menos por simple atención, al senado mexicano.

Dijo, entre otras cosas: “Que se convenga una tregua de cuando menos cinco años entre Ucrania y Rusia, sin ejercicios bélicos ni uso de armas nucleares; y en la paz, con tres comitentes que presidan las reuniones de los dos gobiernos beligerantes. El comité de diálogo lo integraría el Papa Francisco, el Primer Ministro de la India y el Secretario de la ONU”.

El metiche presidente no resultó de buena voluntad ni tiene nada de ingenuo.

Lo que pasa es que ofreció en México, con bombo y platillo, que el día 16 de septiembre del año que corre pronunciaría un discurso histórico por la independencia y soberanía del país en contra del T-MEC y de la intervención de nuestros vecinos del norte, porque el presidente Biden no le contestaba sus misivas.

Pero después de la visita a la capital mexicana del secretario de estado de EU, el presidente se echó para atrás o volvió a doblarse, y era urgente inventar una grandísima y nueva ocurrencia.  

¿Cómo salvar a toda la humanidad, inventando el hilo negro respecto a la guerra Rusia contra Ucrania? Y la chuscada se armó sobre las rodillas del autoritario.

La respuesta le llegó en pocas horas de un firme pero modesto vocero del presidente ucraniano Volodímir Zelenski: “El presidente López es uno de esos pacificadores que usan esta guerra como tema para sus personales relaciones públicas; y en este caso, está empleando el mismo plan ruso que desde hace tiempo se nos hizo llegar por nuestros enemigos”.

Los presidentes de China y de Rusia, Xi-Jinping y Vladimir Putin, se reunieron hace unos días en Uzbekistán para sentar las bases de un acuerdo: “China está dispuesta a hacer esfuerzos con Rusia para asumir su responsabilidad de grandes potencias, y juntas tomar el papel de guía para inyectar estabilidad y energía positiva en un mundo caótico… Juntos, Rusia con China, defendemos la formación de un mundo justo, democrático y multipolar, basado en el derecho internacional, con el papel central de la ONU, y no con reglas inventadas por algunos que intentan imponerlas a otros, sin siquiera explicar cuáles son”.

Frente a lo anterior, nuestro presidente ahora afirma dolido: “desechan mi plan de paz por sectarismo o intereses de élite”; y no es así, lo desechan porque ni es plan ni sirve para nada. ¡Qué vergüenza!

La diplomacia mundial siempre tiene cortesías. A todos se les dan las gracias por sus intenciones, malas o buenas; empero, en el fondo, la lección para el presidente mexicano es: las ocurrencias y la mediocridad, unidas, no sirven para ser candiles internacionales, menos son útiles para iluminar a su país, cuando lo tiene en pobreza, inseguridad e ignorancia.

¡A tus zapatos, zapatero!

 


lunes, 12 de septiembre de 2022

LOGOS

Laberinto nopalero

TRAGEDIA DE ENREDOS

        En México, los gobiernos militares concluyeron con la llegada al poder de un civil: Miguel Alemán Valdés, presidente en 1946.

        Desde ese año, si los militares deseaban contender en la política electoral tenían y debían que retirarse de su actividad castrense, conforme a los artículos 55, 58 y 129 de nuestra carta magna.

        Ésa ha sido la norma constitucional vigente hasta el día de hoy; sin embargo, el presidente actual ha violado la constitución a su antojo, y ha permitido que la ultrajen sus familiares, colaboradores, amigos y cómplices.

        Así, vemos hacer política electoral, con manga ancha, a los mandos superiores de las fuerzas armadas del país, quienes han obedecido ciegamente al presidente como jefe supremo de ellos, auxiliándole a generar una azarosa tragedia de enredos.

        El secretario de la Defensa Nacional acaba de reprochar: “Los efectivos actuaron al filo de la navaja… con Calderón y con Peña se negó marco legal a los militares… se cumplían las órdenes y, a la fecha, mucho personal está en prisión… Fue informativa la reunión con priistas…” Todo esto frente a su jefe en una de sus mañaneras.

        Por su parte, el presidente al saber sobre lo discutido y votado en sesiones parlamentarias se irritó.

        La voz presidencial se lanzó de inmediato: “Hay un alto nivel de cretinismo de los legisladores que votaron en contra del proyecto”; y respecto del senador Ricardo Monreal, quien se abstuvo de votar, sentenció: “Está avalando la falsedad, hipocresía y politiquería, del conservadurismo”.

        Y Monreal, coordinador de Morena en el senado comentó, más sereno y hábil que el presidente: “No vamos a confrontarnos con nadie. No hay odios ni rencores, sólo amistad, reconocimiento y respeto… las críticas que he recibido se han pagado con dinero del erario federal.  Sean congruentes en su vida…”

        Mientras, otra presencia fuerte en esos temas, portó el mensaje que EU desea enviarnos. Ken Salazar, el activo embajador del país vecino del norte, indicó: “Lo fundamental es la seguridad pública en México. Sin esta seguridad, no hay pacto comercial ni de ninguna índole que pueda prevalecer.”

        Para ratificar ese recado vino a nuestro país, comenzando la semana, el secretario de Estado Antony Blinken, con intención diplomática de que el presidente mexicano esté bien informado, y no vaya a cometer, con enardecimiento patriotero y sin sentido, una nueva gansada de efectos internacionales.

        La Organización de las Naciones Unidas fijó su postura: “Lamentamos que México aprobara las reformas para que la guardia nacional se militarice, ya que es un retroceso para la seguridad pública”.

        El presidente mexicano, por otra parte, reconoció que presionó a los ministros de la Suprema Corte para mantener a la prisión preventiva oficiosa, para después agradecerles su ayuda; en tanto que, personas físicas y morales mexicanas promueven amparos por el asunto de la guardia nacional como por la prisión preventiva oficiosa.

        No sólo el presidente ha logrado dividir a los mexicanos; también nos tiene confundidos.

        Su autoritarismo empieza a mostrar rasgos fascistas.

        Se ha dado la instrucción a algunos senadores morenistas de atacar a la senadora panista Lilly Téllez con todo, acusándola de difamar al ejecutivo federal por tener acuerdos con el crimen organizado, cuando un legislador tiene fuero total por lo que expresa.

        Afirma el presidente: “Hay grupos muy poderosos en la delincuencia… pero se logró domar la inseguridad y violencia que se vive en México”; sin entender que el verbo “domar” significa amansar a un animal salvaje, haciendo que obedezca al domador. Esto significa que el presidente domador es quien manda en la delincuencia.

        De esta manera hemos creado nuestro propio laberinto mexicano nopalero y trágico, porque el presidente lleva al país cuesta abajo, espinado y enredado; trágico, porque habiendo tantos mexicanos (mujeres y hombres) talentosos, con valor, el autócrata apoyado por las armas ni escucha ni permite que nadie decida cómo salir de este embrollo.

        Pero al final, con autócrata, sin autócrata o en contra del autócrata, imperará un México libre y en desarrollo para todos.

 


lunes, 5 de septiembre de 2022

LOGOS

Retórica septembrina

PINOCHOS DE NARICES LARGISIMAS

        Por cantidad, el presidente mexicano que ha rendido más informes de gobierno ha sido Porfirio Díaz Mori, con más de 30 años en el poder.

Empero, desde esta misma perspectiva, el segundo lugar lo tiene el actual presidente de nuestro país, quien ha pronunciado más de 16 informes oficiales dentro de su lapso administrativo de 3 años 8 meses, además de sus cerca de 1250 mañaneras, que han dejado de ser conferencias presidenciales, para convertirse en su única forma de gobernar, repitiendo, con pequeñas variantes, el mismo discurso machacón, salido de los labios presidenciales, cada vez más torcidos.

Ni Antonio López de Santana, con 6 retornos al poder, tuvo tantos informes como su tocayo López Obrador.

La angustia del presidente actual ha sido no ser igual a sus antecesores inmediatos, entendiendo por ellos desde Miguel de la Madrid a Enrique Peña, a quienes ha etiquetado, a su conveniencia, como “ineptos, corruptos, omisos y traidores a la patria”, por supuestamente ser “conservadores y neoliberales”.

Y en esa su ansiedad socio paranoica (al estilo del hitleriano Goebbels)  no se cansa de ser un disco rayado: “No somos lo mismo… no somos lo mismo”, “no somos lo mismo”, pensando que de la mentira algo queda si se repite muchas veces.

        El observador neutral, en realidad, ve que no son lo mismo, sino que simplemente son más de lo mismo.

        En este septiembre del 2022, el presidente de la república se ha calificado a sí mismo ante un pequeño, selecto y aristocrático grupo de familiares y cercanos colaboradores: “Estoy feliz, feliz. Les confieso que ahora tengo más aplomo y serenidad que antes, han crecido más, sin duda, mis respetos y mi amor al pueblo.”

        ¿Dónde hemos oído eso antes?; en el mundo de los cuentos.

Espejito, espejito, ¿quién es el más feliz, el de mayor aplomo y serenidad, el que más ha crecido, y el que respeta y ama más al pueblo?

Ante la respuesta del espejito, el presidente brujo y fósil, rompe con encarnizado odio al espejito insolente.

“No somos iguales”.

No, no son iguales; veamos objetivamente por qué.

Sexenio de Fox fueron 33,635 homicidios.

Sexenio de Calderón 121,613 homicidios.

Sexenio de Peña 156,437 homicidios.

En 3 años 8 meses de López 122,102 homicidios.

        De las anteriores cuatro administraciones presidenciales, cuál ha sido su índice de crecimiento económico en su sexenio: Fox 2.3%, Calderón 2.2%, Peña 2.17%, López tuvo un decrecimiento económico de -8.9%, y en este año 2022 se espera un crecimiento del 1.8%, por lo que arrastramos un decrecimiento de -7.1%.

        Fox dejó la presidencia con 53 millones de pobres en México. Calderón dejó la presidencia con 53.3 millones de pobres en México. Peña dejó la presidencia con 52.4 millones de pobres en México. López a la mitad del año 2022 generó 64 millones de pobres en México.

        La retórica septembrina del presidente y sus comparsas produce una fiesta de pinochos con narices demasiado largas.

        Además, el supuesto “aplomo sensato” y la “serenidad armoniosa” del presidente se derrumban, faltándoles al respeto a las fuerzas armadas, por llevarlas a la inconstitucionalidad, al agredir brutalmente a los jueces, magistrados y ministros del Poder Judicial Federal, y al seguirles mintiendo sin respeto alguno a los mexicanos.

 


martes, 30 de agosto de 2022

LOGOS

Amlo y 4T

ARMADOS CON SALIVA REMENDONA

        Por delitos electorales se investiga a Pío López Obrador, quien pidió la comparecencia de su hermano (el presidente de México) frente a la fiscalía correspondiente.

        Ante la posibilidad de ser citado, y de cara a una pregunta al respecto en una mañanera reciente, el presidente sentenció: “Yo no soy corrupto.”

        “¿Y su hermano Pío?”, replicó el periodista incómodo.

        “Tampoco Pío es corrupto”, contestó el presidente, con lo que dejó ejecutoriada su sentencia.

        Así, con ejercicio indebido del servicio público, actúa un presidente autoritario; él dispone quiénes son corruptos y quiénes no.

        Porque en un régimen dictatorial incipiente como el nuestro, de la palabra del ejecutivo federal dependen honras, patrimonios, salud, familias, libertad y vidas.

        Ese poder unipersonal que ha venido concentrando, en sí mismo, el presidente de la república, lo conduce al extremo de violar, un día sí y otro también, la Carta Magna de México, ante la indignación de millones de mexicanos, y la complacencia de otros millones de mexicanos, apáticos la mayoría, y militantes de la 4T los menos.

        La opinión internacional está azorada, pero firme y dispuesta a obrar en consecuencia, en defensa de sus intereses, ante un país con terrorismo y dividido por nuestro propio presidente.

        Pero ahora resulta que Amlo aporta otra mentira más al sostener, fundado sólo en su saliva remendona, que: “Debe ser obligatoria la prisión preventiva oficiosa, a fin de evitar la impunidad y la corrupción, porque si no prosigue ese encarcelamiento, se estaría terminando con toda la acertada estrategia de seguridad pública” que, él, torpe y novedosamente ha impuesto: “abrazos y no balazos”.

        Una vez que el conscripto aspirante a dictador hizo pública su voluntad de destruir el principio de presunción de inocencia, todos sus corifeos repiten automáticamente el capricho de su jefe; desde el secretario de gobernación hasta el último de los gobernadores morenistas.

        Don Adán Augusto López Hernández fue especialmente, de visita política coercitiva, a entrevistar al presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para obtener el apoyo de este máximo órgano jurisdiccional, frenando el dictamen del ministro Luis María Aguilar Morales que declara inconstitucionales varios artículos del Código Nacional de Procedimientos Penales (y de otras leyes secundarias) al violar los derechos humanos garantidos por el artículo 19 constitucional respecto a la presunción de inocencia, porque a un presunto inocente que no ha sido sentenciado por un juez, no puede ni debe imponérsele una pena anticipada de privación de su libertad.

        Existen casos al por mayor, donde a una persona se le priva de su libertad por años, para después soltarlo absuelto, sin siquiera decirle: usted perdone.

        Acaba de pasar con Rosario Robles, y algunas otras mujeres.

        Está pasando con Jesús Murillo Karam, a quien cuando se le deje en libertad (ojalá sea pronto), nadie le dirá: usted perdone.

        Esos dos casos no son los únicos, sólo los recientes y famosos, pero seguramente que habrá más, porque les urge levantar la polvareda para encubrir todos los fracasos del presidente, y sus fiascos de “abrazos y no balazos”, con los que se enlaza al crimen organizado con propósitos electorales.

Por debajo de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos está el presidente; éste no tiene atribuciones para decidir quién es culpable o no, y a quiénes se priva de su libertad, y a quiénes no.

 


lunes, 22 de agosto de 2022

LOGOS

En un océano de errores

SOBREVIVE MÉXICO

        Todos los presidentes de México (y sus dos emperadores), desde la independencia de nuestro país en relación con España, han tenido en el ejercicio del poder algún, algunos o muchos aciertos.

        No todo ha sido negativo en ellos, y ninguno ha sido cien por ciento perfecto.

        Sí, hemos tenido presidentes con más aciertos que errores. Sí, ha habido presidentes mexicanos que han sido buenos hombres, como hemos tenido presidentes que resultaron hombres perversos.

        En materia de honradez, podemos contar una buena cantidad de presidentes con honorabilidad aceptable; y, también, hemos tenido presidentes corruptos en grado extremo.

        Más allá de la mitad de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, lo observo con algunos aciertos, pero lo veo imperfecto en su ejercicio, cargado de negatividad y perversión, cuidadoso de sus márgenes de honradez personal, pero tolerante, en extremo, con la deshonestidad de familiares y amigos.

        Y algo destacado, a la vista, es su errática política en todo el amplio mundo de la administración pública.

        Su labor práctica y constante en lo que a él corresponde, en lo que corresponde a las atribuciones de los otros dos poderes federales, y en todo el gobierno mexicano (entidades federativas, ayuntamientos, dependencias descentralizadas, desconcentradas y fideicomisos), está pletórica de faltas, deslices, tropiezos, culpas, caídas, resbalones, aberraciones, despropósitos, injusticias, descuidos, omisiones, equívocos, desatinos, anacronismos, falacias y atrocidades.

        Con todo mi pesar, hago uso de esa cantidad de adjetivos que califican el océano de errores en el que está hundido México desde hace varios sexenios, pero acentuados por la estulticia e ineptitud del autoritario presidente que padecemos actualmente.

        Presidente que ha contagiado sus vicios, miedos y odios, a sus partidarios y a sus opositores.

        Aquí, es necesario que transcriba una lúcida expresión de Max Born (1882-1970), científico alemán que estableció la física cuántica, en oposición al gran maestro, también alemán, Albert Einstein (1879-1955); mientras éste afirmaba: “dios no juega a los dados”, aquél aseguró: “dios está jugando a los dados”.

        Pues bien, Born nos dejó una frase rotunda: “La creencia de que sólo hay una verdad, y que uno mismo está en posesión de ella, es la raíz de todos los males del mundo.”

        Y para la desfortuna de los mexicanos, de esta generación y de las que vienen, nuestro actual presidente cree, de manera absoluta, que sólo hay una verdad, que él se encuentra en posesión de ella, y así, ésta es la raíz de los males que nos agobian en los tiempos que corren.

        La verdad absoluta presidencial nos ha conducido a agravar todos los peligrosos problemas que le heredaron sus antecesores, y a estas dificultades ha sumado nuevos y azarosos conflictos nacionales.

        Existe mayor inseguridad pública hoy, que en anteriores sexenios;

mayor pobreza, más inflación, más bajos niveles educativos, menos calidad en la salud pública, más mentiras presidenciales, mayor corrupción, más severo autoritarismo, más delincuencia organizada, mayores chanchullos electorales, menos fuentes de trabajos, peor obra pública, mayor militarización, más desunión entre los mexicanos, menos poder adquisitivo del salario, precios de los bienes y servicios elevadísimos, mayores conflictos internacionales.

        Sobrevive, lo bueno de México, en un caótico y terrorífico océano de incertidumbres, en el epicentro de la política cuántica, y sin vivir en el mundo subatómico, sino en la simple realidad de todos nuestros días.

        El presidente no tiene la verdad absoluta que pretende, y no tiene el derecho de jugar, a los dados, el destino de los mexicanos.

 


lunes, 15 de agosto de 2022

LOGOS

Hay solución

HONOR A LAS FUERZAS ARMADAS

        El actual presidente de México, desde que era candidato a este honroso cargo, prometió que si triunfaba disolvería a las fuerzas armadas.

        Ya como ejecutivo federal, durante los primeros meses en el ejercicio del poder, ratificó su decisión de regresar al ejército y a la marina a sus cuarteles, y estudiaba, dubitativo, cómo destruir a esas instituciones militares.

        No hay duda de que esa determinación unipersonal, y autoritaria, estaba en un posición de extremo.

        Todos los ciegos lacayos de ese poder le aplaudían a rabiar su antimilitarismo al presidente, y repetían como pericos domesticados las supuestas razones de estar en contra de la militarización.

        Ahora, en este agosto 2022, el péndulo presidencial se colocó en el otro extremo.

        El movimiento de extremo a extremo no fue violento, ya que poco a poco fue transformándose, el presidente, de radical civilista a fundamentalista castrense, con los matices convenencieros que le permitió el ser jefe nato de las fuerzas armadas.

        La determinación presidencial fue de facto e inconstitucional, por entregar al ejército y a la marina muchas de las atribuciones que corresponden legalmente al resto de las secretarías del ejecutivo federal, en cada entidad federativa, y adjudicarles, con amplia discreción y sin licitaciones, una enorme tajada del erario federal.

        Ha estado violando el presidente la Carta Magna que protestó cumplir (respecto a las fuerzas armadas y de forma directa) en los artículos 5º, 13, 21, 31, 36, 76, 89 y 129; preceptos que pretende derogar, reformar o adicionar, y de manera indirecta otros que le estorbarían en su proyecto militarista.

        Y con la ansiedad de sus ocurrentes prisas, el presidente, sin esperar a un proceso legislativo del congreso constituyente permanente, se adelantará el próximo 16 de septiembre para entregar la Guardia Nacional (a la que la constitución instituye como organismo civil) a la Secretaría de la Defensa Nacional y a la Secretaría de Marina.

        En franco desprecio al sistema jurídico mexicano, lanza la bravata el presidente: “que juzgue mi acto de autoridad la Suprema Corte de Justicia de la Nación”.

        Mientras eso acontece, el presidente, con su política de seguridad pública, está incendiando al país.

        Al tiempo que un periodista chayotero del obradorato, cercano al ejecutivo federal y llamado Epigmenio, asegura que “el narco y la derecha” son los causantes del caos, cuando a la vista el presidente es responsable de todo, por su autoritarismo.

        Por otra parte, si hubiese narcos con la derecha, también habría narcos con la izquierda.

        Ese es el galimatías desbarajustado al que nos ha conducido el actual presidente; porque la vocación de éste no es unir, sino desunir, no es sumar sino restar, no es multiplicar sino dividir, en todo y a todos.

        Así, se ha metido en callejones sin salida, y en ellos, cada vez se atasca más.

        Todos sus palafreneros bajunos que antes le aplaudían su antimilitarismo, hoy por hoy festinan con hurras su militarismo.

        Claro que este engorroso problema tiene solución.

Pero se necesita que el presidente, sea quien sea, con carácter y totalmente permeable, decida firme y con buen sentido, sobre lo que le presente un pequeño equipo multiprofesional de mexicanos inteligentes, honrados y trabajadores, que planeen, a corto, mediano y largo plazo, con puntualidad, valentía y lucidez, las operaciones precisas a seguir de inmediato.

        Desde luego, reconociendo y partiendo del cochinero en que estamos.

        Y al arrancar de dónde y cómo estamos, tener por meta, entre otras cosas positivas, la desmilitarización de México, reentregando a nuestras fuerzas armadas, con reconocimiento, dignidad y decoro, el honorable lugar que nuestra Carta Magna les otorga.

 


martes, 9 de agosto de 2022

LOGOS

Fabricar culpables

SIN MIRARSE AL ESPEJO

        Dentro de la misma familia López Obrador el agua está llegando al cuello, todo por obrar mal y no precaverse a tiempo.

        Pablo Hernández Romo, abogado de Pío López Obrador, aseguró que su cliente pide que su hermano, el presidente Andrés Manuel López Obrador, sea citado por la Fiscalía General de la República en la investigación que Pío tiene en su contra.

        Asevera su abogado Pablo: “Me dijo Pío que hay una persona que lo sabe absolutamente todo, todo, y ese es mi hermano Andrés Manuel, respecto a los sobres con dinero que para el movimiento recibí de David León”, quien fuera director de Protección Civil del gobierno federal.

        Ya hace tiempo que Latinus presentó el video de Pío recibiendo dinero, como una información denunciadora; y, a parte del tosco enojo presidencial, la soberbia en el poder no previno nada, y el caso otra vez se desborda.

        Y frente a esta confronta entre hermanos, el presidente hará lo que sabe hacer, distribuir la culpa hacía otros, porque él es incapaz de aceptar falla alguna.

        Ése no es un caso aislado de negligencia. La mayor parte de los actos presidenciales están improvisados.

        La mina de carbón que colapso en Sabinas, Coahuila, tiene como causa la falta de cautela presidencial. Obvio que en una administración federal estándar los malogros son de los colaboradores respectivos; empero, el gobierno actual es unipersonal, todo lo piensa, dice y hace el presidente.

        Pero siendo el ejecutivo federal el responsable, él, irresponsablemente, se encarga con toda desvergüenza de distribuir las culpas, a su antojo y beneficio.

        Un minero sobreviviente de ese derrumbe e inundación señaló desde el inicio de la tragedia: “Vi que el agua cubría a mis compañeros”, ojalá ese redivivo haya visto mal, por el bien de esas vidas humanas y de sus familias.

        Sin embargo, la información inicial de las autoridades de minería en nuestro país indicaron: “Desde el 2018 nos retiraron los recursos para inspeccionar las minas, sin saber a dónde los enviaron”.

        Acaso los mandaron a las grandes obras, también para fortalecer al movimiento.

        En ese dramático caso más hubiese valido el cuidado para no provocar mineros ahogados en lo profundo de la mina, y recuperar sólo cadáveres, para después únicamente tapar los agujeros, y que el gran jefe presidencial, otra vez, distribuya las responsabilidades, a ojo de buen cubero virtuoso.

        La visita relámpago del presidente en domingo 7 a esa mina, provocó más confusión y protestas.

        María Elena Álvarez-Buylla, directora de CONACYT, recién reveló ante senadores y diputados que más de 25 mil millones de pesos de 91 fideicomisos extintos se destinaron a otros proyectos federales.

        En este caso no se evaluó el grave daño que se produce a la educación al cercenar recursos imprescindibles para la ciencia y la tecnología.

        Mas que se puede esperar de un inepto educativo que utilizó la secretaría de Educación Pública como simple nido electoral a favor de su incondicional Delfina Gómez Álvarez, a quien el gran dedo presidencial acaba de designar como candidata de Morena a la gubernatura del Estado de México.

        La delicada área educativa ha sido severamente dañada por la improvisación del actual presidente; él se lamentará, y el pueblo de México también se la-mentará.

        Pero el caprichoso distribuidor de culpas fabricará culpables, sin mirarse al espejo.

 


lunes, 1 de agosto de 2022

LOGOS

Convulsivo y fanfarrón

EJERCE NUESTRA SOBERANÍA         

        Prácticamente, al parecer según el actual presidente mexicano, la diplomacia, la soberanía, la teoría general del estado y el derecho internacional público, se ejercen en sus mejores conceptos, con un “¡uy!, qué miedo, miren como estoy temblando”, pero al ritmo de Chico Che.

        Ésa es una burla fanfarrona y convulsiva, en cualquier foro mundial respetable.

        Eso se lo hicieron comprender al presidente Amlo, quien, ahora, su patológica reacción primeriza la está matizando a través de una contradicción que genera un callejón sin salida.

        Con cierta tardanza asevera el presidente: “Aun tratándose del mercado más importante del mundo. Si tener acceso a ese mercado nos implica ceder soberanía, no lo aceptamos… Voy a escribirle una carta al presidente Biden para explicarle a detalle… Pero no va a haber ruptura, eso sí se los adelanto; porque el tratado le conviene a México, y le conviene a los EU”.

        Cuando firmó el mandatario mexicano ese T-MEC, y lo aprobó el senado de nuestro país, tanto el ejecutivo como esa parte del legislativo estaban ejerciendo la soberanía nacional, y separaron los hidrocarburos en un exclusivo capítulo, de todos los demás energéticos.

        Si hoy se dice engañado nuestro presidente, con esto revela claramente su ineptitud. No estuvo preparado para comprender los alcances jurídicos de un tratado de libre comercio. Ni tiene preparación para entender qué es la soberanía.

        Eso, es lamentablemente para México.

        Jean Bodino (1533-1596), francés educado en la orden de los carmelitas, y desarrollándose como filósofo, jurista y político, escribió ‘Los seis libros de la república’.

        En ese texto parte de la base del “poder”, tanto de cada familia como en las pequeñas comunidades de aquel entonces. Y llega a precisar lo que es el “poder” que se encuentra por encima de todos los demás podres, el “Súper Omnia”.

        Esa “soberanía” que posee el pueblo cuando se trata de una democracia.

        Esa “soberanía” que poseen los nobles, pequeña parte del pueblo, cuando se trata de una aristocracia.

        Esa “soberanía” que posee un solo hombre cuando se trata de una monarquía.

        Esa “soberanía” constituye las tres formas del estado a plenitud, asevera Bodino, personaje que tenía un pie en el final de la Edad Media, y el otro pie en el inicio del renacimiento.

        Claro está que de la soberanía de ese tiempo, al año 2022, ha tenido un desarrollo, pero sus raíces y su tronco siguen prevaleciendo, aunque muchas veces en combinaciones promiscuas.

        Si con toda seriedad científica analizamos al México actual respecto a su “soberanía”, la veremos relativa con relación a otras “soberanías” más poderosas, o con otras más débiles.

        Hemos tenido presidentes de carácter, inteligencia y patriotismo de verdad, que han ejercido una soberanía más fuerte y más amplia, tanto en el exterior como en el interior del país.

        Sin embargo, en la actual administración, en donde un solo hombre determina las cosas de importancia, debilitando a todo lo que le rodea, instituciones y personas, tenemos una monarquía, disfrazada de república presidencial, perdida y enredada en su propia telaraña.

        Algún día, superada esta mala administración, con la distancia y el sosiego, estudiaremos con mayor objetividad: ¿por qué nos pasó esto?