domingo, 24 de noviembre de 2019


LOGOS
¿Mil discursos de AMLO?, NO
UN DISCURSO REPETIDO MIL VECES
        ¿Por qué en los medios masivos de comunicación se critica tanto a AMLO? Esta pregunta tiene respuestas diversas y encontradas.
La primera, puede ser por haber suprimido en algunos casos y, en otros, rebajado al 50% los apoyos económicos gubernativos a esos medios, según declaración del mismo presidente. Este motivo sólo es en relación a quienes escriben por paga.
Pero en esta pudrición chayotera tan corrupto es quien da como quien recibe, aunque lamentablemente el que corrompe es el mismo presidente de la república.
Empero, existen medios informativos y de opinión que jamás venden su criterio, sino que suscriben contratos profesionales para ofertar espacios y, así, poder subsistir en la libre concurrencia.
Otra causa de esta crítica también la provoca el mismo AMLO, al haberse auto convertido López Obrador en el único autorizado para hacer declaraciones de todo, en todo y para todo.
Si Andrés Manuel se ha adueñado del monopolio para ser él, siempre, la noticia exclusiva, es obvio que la función crítica del periodismo responsable y serio no tienen más objetivo de análisis político que AMLO.
Observemos lo que a ese respecto declaró recientemente Elena Poniatowska en relación al presidente: “Como lo quiero, me resulta difícil criticarlo… Sobre las conferencias mañaneras le recuerdo que en boca cerrada no entra mosca, pues se ve cómo va cansando a la gente”.
Por mi parte, agrego que AMLO en su ejercicio presidencial no ha tenido mil exposiciones oratorias, sino una exposición oratoria repetida mil veces, y esto abruma al espectador, y debilita al parlanchín.
Poniatowska observa críticamente: “La sociedad está muy polarizada. Hay ya un abismo entre una clase social y otra. Decirle a la gente, fifí, también es problemático y me parece un error”.
Eso me recuerda un sugestivo editorial de Beatriz Pagés de hace aproximadamente un año cuatro meses: “A Andrés Manuel no le gusta ser analizado críticamente, por eso llama a la prensa fifí, y la ofensa no queda en el folclor, sino puede traducirse, por alguien solícito y furibundo seguidor, en un balazo para agradar a su mesías, y dividir más a los mexicanos”.
A un año de su toma de posesión como presidente, AMLO ha dicho solamente una mentira: “yo no miento, no robo y no traiciono”, embuste que por cierto fue acuñado por Evo Morales, según la presunción de éste en sus entrevistas en México.
Todos somos testigos de que AMLO prometió que en llegando a la presidencia acabaría con la corrupción y la inseguridad. Esa promesa se ha convertido en farsa, pues 2019 ha sido el año más violento y lleno de corrupción.
¿Quién gana y quién pierde con el presupuesto federal 2020? El pueblo de México pierde, y gana AMLO, pues conforme al Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2020, de ganar 108 mil pesos mensuales en números cerrados, ahora ganará poco más de 228 mil pesos netos, entre sueldo, compensación garantizada y prestaciones.
Además de que cerca de la mitad de 6 mil billones de pesos estarán bajo su voluntad absoluta, pues se acabaron "los moches", ahora únicamente habrá un "moche", ya sabes de quien.
Pero eso poco importa al decir de sus fanáticos devotos, porque AMLO es "honrado".

lunes, 18 de noviembre de 2019


LOGOS
AMLO y Evo
ASILO CON BENDICIÓN DE TUMP
        El secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, aseveró adelantándose a posibles preguntas: "No esperamos ningún reclamo de los Estados Unidos por haber dado asilo político a Evo Morales".
        Verdad es que, a explicación no pedida, confesión manifiesta. Seguramente (y esto lo sabremos con el tiempo) México consultó previamente a EU sobre ese asilo o, incluso, Washington sugirió a Paraguay y a México que ofrecieran ese asilo a Evo, ya que con ambos países "la Casa Blanca está en sus mejores momentos".
        Así, las dos naciones seleccionadas por el presidente Trump asintieron de inmediato a ese necesario asilo; empero, Evo Morales escogió a México.
        Al gobierno de EU le convenía sacar a Evo de Bolivia lo antes posible, para no crear un molesto y peligroso mártir en su acto intervencionista, o un renovado caudillo exitoso que con su presencia encabezara a una izquierda vengativa.
        Recuérdese que Bolivia tiene el 70% de litio del mundo, recurso necesario para todos los aparatos cibernéticos y para arrancar la producción masiva de automóviles eléctricos, además de otras riquezas naturales, suficiente para ser un platillo apetitoso frente a voraces capitales.
        Evo Morales en los 14 años que ejerció el poder, en Bolivia, auxilió a un aceptable desarrollo para ese pueblo hermano; pero la política y la corrupción, tarde que temprano, siempre van del brazo, y Evo ha llegado a afirmar que no hay nadie más que él para gobernar.
        Ha asegurado: "yo no miento, yo no robo, yo no soy flojo y yo no traiciono… tengo experiencia… es difícil, casi imposible encontrar alguien como yo".
        En su primera elección presidencial juró no reelegirse. ¿Fue un propósito sincero?, o ¿la corrupción política lo infectó?
        Hoy, so pretexto de proteger a su pueblo y a sus proyectos, le urge el retorno al poder presidencial, tanto como a cualquier adicto.
        Pero fuerzas superiores a él lo llevaron a más de 5 mil kilómetros de distancia de su país, en donde hay muchos bolivianos que reconoce al Evo Morales que se asiló, y no al Evo que quiere esa presidencia hasta la eternidad.
        Evo provocó un buen desarrollo económico social para la población boliviana, como también provocó la crítica situación que sirve de coyuntura para la encubierta intervención imperialista del gobierno gringo.
        A la administración del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, tan auto golpeada por sus equívocos y contradicciones, le llegó como anillo al dedo el asilo para Evo con la bendición de EU.
        Pero eso le ganó una grave responsabilidad: la seguridad y manutención del ex presidente Evo y su numerosa comitiva, también en asilo.
        Al tratar de cumplir con ese deber, el presidente AMLO volvió a destapar uno más de sus engaños.
        Certificó que desaparecía 10 mil plazas del viejo estado mayor presidencial para ahorrar a nuestro país miles de millones de pesos, y emplearlos en mejores cosas; pero ahora que sacó a destacados integrantes de esa elite del ejército para cuidar a Evo (descubierto en su mentira), afirma que siempre no los corrió, sino que sólo los trasladó a la Secretaría de la Defensa.
        Más pronto cae el mentiroso que el cojo, dice el pueblo sabio.

lunes, 11 de noviembre de 2019


LOGOS
Cristo y Marx
DESGASTES DEL CAPITALISMO
        El Presidente Andrés Manuel López Obrador en el ejercicio del poder ha adoptado, según su saber y entender, un principio y método cristiano: predicar la humildad a los poderosos.
        Obvio que esa predica no la aplica para sí, pues a la vista su soberbia ejecutiva diluye su frágil disfraz de sencillez.
        Pero cuando su poder presidencial choca o puede colisionar con otro u otros que sí pueden, tiende a catequizar a los pudientes, sin importar la licitud o ilicitud de su fuerza.
        Por eso ante el poderío de la delincuencia organizada echa reversa, y trata de convencerlos para que no sean malos, con adoctrinamiento a través de sus progenitores, o de ofrecimientos de trabajo o becas cuyo monto está muy lejos de competir con los ingresos delictivos en vigencia.
        Frente a los poderosos y violentos grupos sindicales del magisterio o alumnos normalistas se contiene, y ha buscado alianzas dándoles cabida en el reparto del pastel, a costa de lo que sea, encubriendo los graves daños que ocasiona con esto al país, y usando sólo evangelización con ellos para ilusamente alentar una buena conducta.
        De faz al duro y arrogante presidente de los EU, Donald Trump, ha doblegado más a nuestra política internacional, sirviéndole de agente migratorio y de eficaz activista electoral en su reelección, y ofrendándole el inútil sermón de que no es con la fuerza como se combate al terrorismo.
        Igual hace con los multimillonarios mexicanos, a partir de que ha sentido el poder de sus inversiones y sus ligas con grandes capitales extranjeros, les ofrece más prebendas de lo que les entregaban administraciones anteriores y, claro, les adjunta la homilía sobre la humildad conque deben comportarse los poderosos.
        El filósofo y sacerdote español Juan David García Baca (1901-1992), excelente traductor de todos los presocráticos, y de Platón, aseveró en su cátedra en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo en el año 1942: "Cristo predicó la humildad a los poderosos… Marx vino al mundo a predicar el orgullo a los humildes; de sabios es mudar de consejos".
        De esas dos opciones planteadas, AMLO escoge por táctica la primera (la cristiana) para el ejercicio de su poder sexenal, poniéndoles apelativo a sus adversarios: "conservadores", y "neoliberales".
        El primer apelativo corresponde a la historia de México, pero es de aplicación imprecisa en el presente para la mayoría de los mexicanos, mientras que el segundo contiene una carga económica que encaja en una simple característica del sistema capitalista.
        AMLO tiene confusiones teóricas que lo conducen a significativas contradicciones prácticas.
        Ya que el capitalismo desde su inicio (siglo XVIII), y en su mayor esplendor (segunda mitad del siglo XX) como un sistema, o forma estructurada de organización socioeconómica, revolucionario y de avanzada, está fallando peligrosamente desde hace algunos años en todo, y en todos los continentes.
        Se nota en los actuales problemas de EU, México, Bolivia, Argentina, Ecuador, Brasil, Nicaragua, Venezuela, Chile, para sólo hablar de América, un denominador común: el enorme desgaste del sistema capitalista, y aún carecemos de un sistema que lo supla, pues las puntadas de AMLO se observan ridículas frente a la magnitud de nuestros amenazantes peligros.

lunes, 4 de noviembre de 2019


LOGOS
Igualito a Cristo
BOZAL PARA PRESIDENTES
        Benito Juárez fue prudente en su disertar. Francisco I. Madero fue parco en su decir. Lázaro Cárdenas fue sobrio en su hablar.
        Los tres son arquetipos históricos del presidente Andrés Manuel López Obrador, según propia confesión de éste; empero, AMLO carece totalmente de la mesura verbal de sus ejemplos políticos.
        Lamentablemente el presidente López Obrador (teniendo cualidades personales) nos resultó locuaz y vanidoso, sin medir para nada las consecuencias de su machacona palabrería.
        Ahora indica AMLO: "La mayoría me respalda, y no permitiría un golpe de estado en mi contra… como lo hicieron con el presidente Madero".
        Observo que no hay razón para que él invoque "un golpe de estado", pues no hay peligro real y presente para ello, y sólo lo denuncia, como un repudiable hecho de hace más de 100 años, con el que AMLO pretende, erróneamente, comparar su realidad, o, acaso, para justificar un futuro golpe de estado organizado por él mismo.
        La mayoría de los mexicanos (me cuento entre ellos) ni deseamos ni permitiremos un golpe de estado en contra de ningún presidente de México, incluido el actual, y venga de donde venga.
        AMLO debe gobernar constitucionalmente a nuestro país, el tiempo para el que fue electo, ni un segundo menos y ni un segundo más.
        Pero también, no creo que la mayoría de los ciudadanos estemos a favor de todo lo que dice y de todo lo que hace, ni de todo lo que calla y omite en su discursear repetitivo y bofo.
        Pésima aplicación, por ejemplo, dio AMLO a la frase de Gustavo Madero en cadena nacional a través de su conferencia mañanera: "los periodistas le muerden la mano a quien les quitó el bozal", adaptando dicha locución histórica a los presentes comentarios críticos de los medios masivos de comunicación al caso reciente de Culiacán.
        Con esa expresión ajena, llamó a los periodistas "perros"; se auto designó (engañosamente) como el liberador de ese bozal; y cuando se dio cuenta de su metida de pata, al tratar de remediarla, la agravó: "deben saber que yo respeto y quiero mucho a los perros, pues son muy buenos animalitos".
        En cambio, su pedantería jactanciosa lo llevó a asegurar que la 4T es cristiana, y a compararse con "Jesús Cristo, a quien también atacaron y lo espiaron por estar a favor de los necesitados y los pobres, tal como lo estoy haciendo yo".
        Acaba también de afirmar que "ahí están los conservadores y neoliberales atacándome... a ellos, y a todos, les digo que vamos bien; pues ya hasta entregué mi próximo libro a la editorial, en él digo el cómo voy haciendo la cuarta transformación… pido un año, solamente un año más para cambiar a México".
        Desde hace lustros, AMLO aseveró que con su sola llegada a la presidencia cambiaría a México; y en esto mintió.
        Es su derecho y su deber ejercer constitucionalmente su mandato hasta el final de su periodo.
        Sólo espero que en su nuevo libro incluya un capítulo sobre "Bozal para presidentes", tan urgente hoy en día.

lunes, 28 de octubre de 2019


LOGOS
Gas lacrimógeno a munícipes
PRIMERO LOS POBRES
        Qué ocurrencia la de los cerca de 200 presidentes municipales: ir a la casita hogar del presidente Andrés Manuel López Obrador, ubicada en lo que fuera Palacio Nacional, a pedirle que los recibiera para plantear problemas económicos que afectan actualmente a los municipios del país.
        Su presencia agravió severamente al presidente, por eso ordenó, con su humanismo, que se les lanzara gas lacrimógeno, "para evitar una situación más grave… pues se equivocaron de instancia", según insólita explicación de AMLO para el caso.
        Se le olvidó al presidente su imperativo categórico: "primero los pobres".
        Desdeña y ataca, con fuerza pública, a la parte más pobre y débil del gobierno mexicano.
        El gobierno de nuestro país (constitucionalmente) está estructurado en tres niveles: 1 federación, con su capital CDMX (disfrazada de entidad federativa en la fila de los estados); 31 estados; y, 2457 municipios.
        Conforme un convenio ventajoso para la federación, ésta es la que recauda los impuestos y derechos más cuantiosos de todo México; y el gobierno federal es quien los distribuye. En cada entidad federativa se recolectan montos distintos, y cada una de ellas recibe participaciones federales de cantidades diferentes.
        Lo que el gobierno federal considera obtener para el año 2020 es poco más de 6 billones 96 mil millones de pesos.
        De ese enorme monto, el 19% aproximadamente va a las 32 entidades federativas; mientras el 81% se queda en las arcas del gobierno federal.
        Ese 19%, como un total, se divide en 20% para los municipios, y el 80% para los gobiernos estatales y el de la CDMX.
        Así, el único poderoso y multimillonario es el gobierno federal.
        La clase media la constituyen los gobiernos de las entidades federativas: la de mejores ingresos la CDMX, Michoacán en la media, y Tlaxcala al final.
        Los pobres, y mayoritarios, son los miles de municipios de México, unos más y otros menos; tocándoles a éstos el trato humillante de ser gaseados por órdenes del presidente AMLO, a quien se le olvida su ofrecimiento retórico: "primero los pobres".
        Y el buen juez por su casa empieza, pero no para arremeter desde su hogar (antes palacio nacional) a la parte más indigente y frágil del gobierno mexicano: los municipios; sino para imaginarnos que a éstos se les entregue el 81% de toda la recaudación, y a las entidades federativas el 19%, para que éstas le aporten a la federación el 20% de ese 19%.
        Es decir, soñemos que se reparte a la inversa, para que la pirámide no esté peligrosamente sustentada en el vértice, y para que el gobierno federal vea lo que se siente, aunque no es cosa de "quitarle el agua al pez" (o al peje), sino que legal y debidamente todos tengamos agua, al trabajar, todos, productivamente por ella.
        Más cuando el presidente AMLO presume: "trabajamos 16 horas diarias, y usamos 8 para descansar… así, es como si hiciéramos 2 sexenios en 1, y para que queden sentadas las bases de un verdadero cambio".
        Una de las leyes de la dialéctica es la relación entre la cantidad y la calidad. A mayor cantidad menor calidad, y a la inversa. Así que en cuanto más trabaje, la calidad de su labor será descendente; y de un sexenio no se harán dos, sino será un sexenio deslustrado.
        Y cuando AMLO habla en plural: "trabajamos 16 horas", no sabemos si se refiere a todos los mexicanos, o a todo el gobierno mexicano, o al federal, o al ejecutivo federal, o a su gabinete, o a su familia, o simplemente usa el pluralismo gramatical del Papa.
        En cuanto al verdadero cambio, sólo será el de las estructuras económico sociales.

martes, 22 de octubre de 2019


LOGOS
Tristeza por México
LA 4T DE UN ALMO EMBROLLADO
        Entre más explicaron lo acontecido en Culiacán, Sinaloa, más se enredaron el presidente Andrés Manuel López Obrador, y los secretarios de Seguridad Pública y de la Defensa Nacional.
        "Iban en operativo de rutina, y fueron sorprendidos", dijo uno. Otro mencionó: "Cumplimentaban la orden de un juez federal". Mientras el tercero aseguró: "Ingresaron a la casa en espera de que llegara la orden de cateo del juez".
        "Era el ministerio público y la policía", señaló; "Fue el ejército", se indicó; "Se trató de un operativo de la guardia nacional", quedó aseverado.
        "No se le alcanzó a detener", "sí se le arrestó", "se le aprehendió realmente, pero formalmente no". "Era para extraditarlo, a pedido de los EU", "EU no lo ha solicitado".
        Ante ese enredo contradictorio y penoso, hecho por los tres más importantes funcionarios de seguridad pública mexicana, el crimen organizado fue el ganador de esa batalla frente al gobierno federal; y México fue víctima de la torpeza oficial.
        Muchos muertos, demasiados heridos, daño en las cosas, afectación grave a los habitantes de esa población y mentiras oficiales del más alto nivel sobre el enfrentamiento, ante la mirada atónita del mundo, y todos descalificando la política de seguridad pública de AMLO.
        Y esos actos cada vez más violentos, según la secretaria Sánchez Cordero, "siguen ocurriendo pese a las tareas que el gobierno federal ha implementado".
        "Amor y paz", "abrazos y no balazos", "fuchi, guácala", "atacar las causas y no los efectos", "no vamos por las cabezas del crimen organizado", "pórtense bien, si no los acuso con su mamá", "dar dinero de erario (becas, auxilios, pensiones, limosnas) sin intermediarios", a nombre de AMLO y con transfondo electorero personalísimo.
        Más la justificación del presidente AMLO frente al degradante hecho de Culiacán: "Valen más, vidas y amor al prójimo, que una aprehensión".
        ¿Por qué, entonces, fueron a ejecutar esa aprehensión? Y el secretario de Defensa confesó que se actuó "precipitada e imprudentemente"; éstas, son las palabras exactas que califican la política real de AMLO: apresurada y azarosa.
        La errática conducta de un presidente educa a su pueblo. Todos sabemos, desde ahora, que para evitar las aprehensiones debemos amenazar con eficacia a la mayor cantidad de vidas humanas posibles, pues el presidente por amor al prójimo las impedirá. Y él, inconstitucionalmente, está mandando sobre los jueces que dictan esas órdenes; y, así, las aprehensiones o desaparecen de la constitución o se establecerán nuevas excepciones para no ejecutarlas.
        Pero en el caso de Culiacán no se trató de una simple aprehensión, sino se mostró a los mexicanos y al mundo que la fuerza y capacidad de organización del crimen, en nuestro país, es muy superior a las fuerzas armadas que comanda el presidente AMLO con su guasona política al respecto.
        Es cierto, "autoritarios enlutaron a México", pero ahora uno más autoritario enluta más al país, y con más muertos.
        Nadie le ha pedido a AMLO que use la violencia, sólo que sepa aplicar, y aplique, la coercitividad del derecho.
        Debe aclarar el presidente AMLO si su "doctrina de hermandad" consiste en que él está hermanado con los asesinos, secuestradores, violadores, delincuentes multimillonarios, pobres o de clase media.
        El Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, en la reciente presentación de su nueva novela "Tiempos recios", señaló: "un país no se jode en un día"; pero algunos creemos que, en un día como el de Culiacán, la política de AMLO jodió bastante a México".

martes, 15 de octubre de 2019


Carlos Torres Manzo
INTELIGENCIA DISCRETA Y EFICAZ
        "Me despido, no sé cuándo pueda retornar. Se me empiezan a olvidar los nombres Doña Rosenda, y no recuerdo quién es el autor de esa novela que lleva su nombre…", recién nos dijo Carlos Torres Manzo.
        "José Rubén Romero", le respondemos casi al unísono mi esposa y yo, ya casi para levantarnos de la mesa del restaurante moreliano en donde comimos, el día viernes 4 de octubre de este año 2019, mi esposa y yo, con Doña Luz Alou y Carlos Torres Manzo.
        Bismarck Izquierdo Rodríguez, también ahí presente, ya le estaba dando su celular al dueño del establecimiento para que con ese teléfono moderno nos tomará una foto del recuerdo a los cinco comensales.
        Durante muchos años, cada que venía a Morelia la pareja Torres Manzo, recibíamos el obsequio de su presencia y, así, llegamos a armar tertulias, agitadas y serias, con temas variados de interés social.
        Hoy, a diez días de aquel grato encuentro, recibo la llamada telefónica de Arturo Álvarez del Castillo, quien lacónico me suelta sin más: "acaba de morir el licenciado Carlos Torres Manzo".
        Le pido que me repita la noticia, y después le expreso: "como sigue siendo nuestro común amigo, te doy el pésame, y espero de ti lo mismo".
        Carlos Torres Manzo, nacido en Coalcomán, advino a una familia de clase media provinciana. Su padre fue, por muchos años, juez del Registro Civil en ese lugar, y como Carlos fuera el segundo de una familia numerosa, tuvo restricciones que él supo convertir en retos, a pesar de su corta edad.
        Su tío Ricardo Torres Gaytán, economista destacado de la UNAM, impulsó a su sobrino Carlos al estudio; éste fue inscrito en una escuela internado en Zamora, Michoacán, ahí tomó aprecio por la literatura, y se dedicó con gozoso deleite a leer la poesía de Amado Nervo, poeta nayarita que estudió en esa ciudad de Zamora en el siglo XIX.
        Torres Manzo, economista mexicano con postgrado en Inglaterra, resultó un escritor de calidad. Un decena de libros son su producción, entre novelas, cuentos y ensayos: El ameritado profesor Urzúa, Simplemente un té de limón, Cuentos de azul y verde…"
        Su discreción táctica en el mundo de las letras fue su agrado.
        Torres Manzo fue un hábil economista, lo demostró en Michoacán como gobernador, y en otros cargos de nivel federal. Como secretario, en el gabinete presidencial, no logró hacer prevalecer sus teorías, ya que le tocó un tiempo en que la economía nacional se manejaba directamente por el presidente, y desde la residencia de Los Pinos.
        Así que aplicó su discreción en el mundo de la economía, incluidas sus bien organizadas empresas.
        Carlos Torres Manzo mostró una gran habilidad en el mundo de la política, desde la presidencia de la Federación de Estudiantes de la UNAM hasta la gubernatura de Michoacán, logrando, con mucha discreción, lo que muchos de nuestros gobernadores han deseado, pero no han podido, hilar fino y calladito, para hacer que tres de sus colaboradores llegarán, a su tiempo, a la gubernatura de Michoacán, interinos, pero gobernadores a fin de cuentas.
        "Yo no soy político", aseguraba, pero operaba bien y con toda cautela dentro de esa ciencia.
        En el mundo de la educación fue sobresaliente. Organizó toda una universidad: la Latino de América, con eficiencia en todos los órdenes, pero eso sí, con especial mesura de su parte.
        A sus 94 años era un joven macizo lleno de proyectos, nunca perdió el capital, como tampoco perdió el interés; me refiero al interés más importante: el interés por vivir, y vivir de excelencia.
        Tengo mucho material histórico literario sobre la personalidad de Carlos Torres Manzo, como poseo substanciales datos de todos los gobernadores que me ha tocado en suerte conocer y tratar. Espero que pronto esa información se convierta en libro.
        Tuve con  Carlos Torres Manzo muchas diferencias; pero ambos nos encargamos de fomentar nuestra amistad.
        Los seres humanos, que destacan, causan duradera impresión en las personas a quienes han tratado. Dona Luz y Don Carlos son arquetipos perenes y estimados; a ella, a sus hijas y sus nietos, nuestra solidaridad y respeto, para él, quien tuvo la delicadeza de armar para nosotros su ceremonia de su adiós, nuestro reconocimiento y estima.

lunes, 14 de octubre de 2019


LOGOS
Los castigos de Dios
RÍNDANSE, LOS TENEMOS RODEADOS
        Desde mi infancia he oído repetidamente un chiste. El gobernador de Michoacán, un general que poco asistía al Estado, le propuso a su poderoso secretario: "Emilio, y si metemos a todos los corruptos a prisión". Contestando de inmediato el requerido: "Sí mi general, estaría muy bien, pero… quién cerraría las rejas".
        Esa pícara broma viene a cuento, por el ladino exhorto que recientemente lanzó a los corruptos el presidente Andrés Manuel López Obrador: "Ríndanse, los tenemos rodeados".
        Al parecer esa advertencia (policiacamente peliculesca) fue dirigida a los corruptos en materia de agua, medio ambiente y sector inmobiliario, pero como AMLO suele disparar su discurso en horizonte de 360 grados, ese reclamo debe interpretarse de amplio espectro.
        Se lo digo a los deshonesto del agua, para que lo escuchen los deshonestos del poder judicial federal y, entonces, estamos en presencia de un presidente de la república que les grita de cuadra a cuadra a los ministros (que en su juicio sumarísimo son deshonestos), ríndanse, los tenemos rodeados.
        Porque a la parte deshonesta del poder legislativo federal no le puede exigir que se rinda, ya que ésta se sometió desde el inicio de sus funciones como LXIV Legislatura.
        A los deshonestos (según el leal saber y entender de AMLO) de la iniciativa privada, de las universidades públicas autónomas del país, las instituciones paraestatales, los gobiernos de las entidades federativas no afectos a la 4T, la prensa no afecta, los neoliberales, los fifís y anexas, sí los incluye en la conminación: ríndanse, los tenemos rodeados.
        Ese ultimátum seguramente por pura "honestidad" no se los lanza a los múltiples y diversificados grupos del crimen organizado, a quienes cometen delitos calificados de graves en nuestra legislación penal, pues para ellos AMLO sólo impone la "durísima" prevención de que los va a acusar con su mamá.
        Al parecer, vivimos otro sexenio de chiste; algo similar a lo vivido con el presidente Vicente Fox. Con éste sobrevivimos a su comedia, ojalá, al menos, podamos decir lo mismo en la conclusión final del ejercicio lopezobradorista, sin padecer tragedias.
        Entre tanto problema que padecemos, sufrimos del contagio que el presidente en turno transmite al país: sus vicios, flaquezas e imperfecciones.
        Obsérvese, en el caso de AMLO, cómo un prudente presidente ministro de la SCJN, como Arturo Zaldívar, que recién asegura: "No es papel de la Corte subirse a una arena pública a discutir con otros actores políticos sobre lo que hacemos, porque eso desvirtúa nuestra función", se infecta de amlosis, se sube a un ring de sucia política, discute con actores, respecto a recuerdos, ciertos o equívocos, sin más sentido que el barbear al actual presidente.
        Y a esos desaciertos, sumamos la mezquina e ignominiosa afirmación del gobernador de Puebla, Miguel Barbosa: "Yo gané, me robaron la elección; pero los castigo Dios". Un egoísta peleándose con dos muertos, y denunciando a Dios como sujeto activo de un doble delito de homicidio.
        ¿Dónde está la ciencia política? Amenazada, escuchando estupefacta: "Ríndanse, los tenemos rodeados".

lunes, 7 de octubre de 2019


LOGOS
Confusiones que destruyen
NINGÚN PODER ES PARTIDO
        Recientemente el constitucionalista Diego Valadés volvió al tema de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, asunto que había tratado hace aproximadamente un año de similar manera: "La SCJN no es ni debe ser un contrapeso del gobierno. La Corte resuelve conforme a derecho y no con criterios políticos. Los contrapesos deben estar en el Congreso".
        Claro, la SCJN no puede ni debe ser contrapeso del gobierno, puesto que es gobierno, o parte del gobierno federal, y representa a un Poder: al judicial de la federación.
        Obvio, todos los resolutivos de la Corte deben estar conforme a derecho, pero el poder judicial federal no es ajeno al fenómeno político; empero, el ejercicio de sus atribuciones constitucionales debe apegarse a la política que corresponde a la administración de la justicia.
        Respecto al gobierno federal, y sus tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial, deben trabajar armónicamente, en base a sus atribuciones constitucionales, como pesos y contrapesos internos y equilibrados, para poder ejercer la soberanía nacional en las áreas que se les han encomendado, para servir a la población.
        Así que los pesos y contrapesos no son monopolio del poder legislativo, sino funciones de los tres poderes, y el fenómeno político les concierne a los tres, en el ámbito de sus facultades.
        El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar, motivado por Diego Valadés volvió recientemente a insistir en lo que ya había señalado: "La SCJN ha sido y seguirá siendo independiente, autónoma y defensora de los derechos humanos de todos. Es poco serio decir que el Poder Judicial es sumiso. En México, difícilmente, se ha tenido una Corte más fuerte que ésta. La Corte no es un partido de oposición es un tribunal constitucional y un órgano equilibrador que tiene a su cargo la defensa del orden constitucional mexicano. Hay personas interesadas en generar conflicto para tratar de suplir con la Corte lo que la oposición perdió en las urnas. No creo que la independencia del Poder Judicial federal esté cuestionada o en riesgo. No es papel de la Corte subirse a una arena pública a discutir con otros actores políticos sobre lo que hacemos, porque eso desvirtúa nuestra función, nos hace perder neutralidad, y a la larga quien pierde es la sociedad".
        La "neutralidad" no es un término adecuado para la SCJN. Lo que los justiciables esperamos es que todas las resoluciones del poder judicial federal sean imparciales, completas y prontas, aunque el presidente AMLO o el congreso se opusiesen a ello.
        Nadie pide que la SCJN sea fuerte, deseamos que sea honorable e inteligente, y firme en sus resolutivos.
        La SCJN no es autónoma, pues representa a un Poder que ejerce la soberanía nacional respecto a sus atribuciones constitucionales. Autónoma es la UNAM o el IMSS, pero no el Poder Judicial Federal.
        Ninguno de los tres poderes del gobierno federal son partidos políticos, y andar aclarando esto, es una equívoca política gubernativa. Estas son de las confusiones que afectan al Estado mexicano.

lunes, 30 de septiembre de 2019


LOGOS
Aeropuerto Santa Lucía
AMLO VIOLA LA SEGURIDAD NACIONAL
        El juicio de amparo mexicano tiene su raíz en las necesidades jurídicas que vivieron nuestros antepasados desde el inicio de nuestra vida independiente como país (27 septiembre 1821), hasta que se estableció el 21 de mayo de 1847 en el Acta de Reformas a la Constitución de 1824.
        Dos ilustres juristas mexicanos, entre otros, fueron sus precursores: el yucateco Manuel Crescencio García Rejón (1799-1849) y el jalisciense Mariano Otero y Mestas (1817-1850).
        Nuestro amparo, de más de 172 años, ha cambiado pertinentemente como la mayoría de las instituciones nacionales valiosas, pero dialécticamente es el mismo.
        Si la vida cambia, tiene que cambiar nuestro sistema jurídico.
        El conjunto de necesidades individuo-sociales motivan, siempre, cambios  normativos jurídicos para instituciones imprescindibles.
        Los juicios de amparo están a cargo del Poder Judicial Federal, a través del Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, o de sus dos Salas, o de sus Tribunales Colegiados de Circuito, o de sus Jueces de Distrito (y en excepciones de sus Tribunales Unitarios), quienes, previa demanda de persona que sienta violados, o en vías de que le afecten, sus derechos humanos garantizados por nuestra Carta Magna, nos amparan y protegen con la Justicia de la Unión.
        Nadie puede ni debe violar nuestros derechos humanos: a no ser esclavos, ni discriminados, a educación gratuita y de calidad impartida por el Estado, a proteger nuestra familia y domicilio, a la  igualdad entre mujer y hombre, a sana alimentación, a un medio ambiente benéfico, a vivienda digna y decorosa, protección a la niñez, acceso a la cultura y salud, derecho al trabajo, a manifestar ideas, a la información, libertad de escribir y publicar, derecho a pedir, a asociarse y reunirse, libertad de tránsito, protección a la vida, libertad, justicia pronta e imparcial, entre muchos otros derechos.
        Nuestra Ley de Seguridad Nacional (artículo 4o) tiene como uno de sus principios: "cuidar los derechos fundamentales de toda persona", y en su artículo 5o (en sus XII fracciones) indica cuáles son las amenazas a la seguridad nacional, y aunque en la fracción VI establece los "actos contra la seguridad de la aviación", es en casos de "espionaje, sabotaje, terrorismo, rebelión, traición a la patria, genocidio y contra los Estados Unidos Mexicanos", pero no por solicitar el amparo de la justicia federal por obras públicas de carácter civil que afecten derechos humanos.
        En el caso del aeropuerto militar de Santa Lucía, el órgano jurisdiccional de amparo que conoce de los juicios de garantías, seguramente acumulados, debe distinguir entre otras cosas, con pruebas contundentes, cuál es el aeropuerto militar, y cuál es el nuevo aeropuerto internacional para transporte civil a construir, porque no puede ese aeropuerto civil y militar al mismo tiempo.
        De serlo, es el propio presidente AMLO, con su proyecto impreciso, quien afecta la seguridad nacional.
        Y si modificaran la ley a modo para los casos de los amparos con suspensión definitiva, no la podrían aplicar retroactivamente en perjuicio de persona alguna.
        No cabe duda, quien ejerce el poder con ignorancia, siempre enreda las cosas.

lunes, 23 de septiembre de 2019


LOGOS
Llueva, truene o relampaguee
EL TREN VA, AUNQUE NOS ATROPELLE
        Algo de la esencia de lo mexicano lo describió muy bien Chavela Vargas cuando le preguntaron: "¿De dónde es usted?"; y ella contestó: "Soy de México". "Pero se dice que usted nació en Costa Rica", señaló el preguntón; concluyendo lapidariamente Chavela: "Soy de México, y los mexicanos nacemos en donde nos da nuestra rechingada gana".
        Ese segmento de lo mexicano es un anarquismo popular que traemos atravesado, es una diabólica y a la vez santa voluntad. No es simple deseo, ni ganas sencillas. Es un grito de libertad salido de lo más profundo de un pueblo en constante mestizaje, mezcla dolorosa por su origen ignaro y abusivo.
        Así, y por ello, aspiramos a hacer, casi siempre, nuestra rechingada gana, ya para nacer o para morir, o para votar o para gobernar.
        Me concita este tipo de reflexiones la autocomplaciente, peligrosa y presumida, terquedad del presidente Andrés Manuel López Obrador: "Llueva, truene o relampaguee, el tren maya va, porque va"; frase retadora expresada en una reunión en un hospital rural de Campeche, en donde sobrevino una lluvia torrencial, con un estruendoso relámpago que cimbró el lugar, y en donde segundos después AMLO hizo referencia: "esos son verdaderos fuegos artificiales, fuegos naturales".
        Y ese testarudo presidente, impertinente al improvisar, tuvo en ese momento ideas gratas que expresó con error, como ya es su costumbre.
        Esa estridente descarga eléctrica, y las que le siguieron en ese lapso vivido, no son "verdaderos fuegos artificiales", como AMLO lo aseguró, ni siquiera son "fuegos naturales", ese fenómeno físico es otra cosa.
        Obvio que, a veces, sus metáforas y su fraseología populachera producen irrelevantes equívocos; pero en asuntos de mayor interés para el país, sus improvisaciones generadas por un irascible autoritarismo, muy íntimo, colocan a México en zona de peligro.
        ¿Qué es urgente invertir en el desarrollo del sudeste mexicano?
La respuesta de todos es: Sí.
        ¿Qué una de las opciones es un tren que realice un periplo turístico por varios estados de aquella región? La respuesta de la mayoría es: Puede ser.
        Pero si al presidente se le pide que haga públicos todos los estudios sustentables para esa obra, lo más probable es que sólo encontremos una irresponsable improvisación, fundada en "Va porque va", aunque truene, llueva o relampaguee.
        Y AMLO aplica la misma rústica retórica respecto a la salud, la educación, y el alza al salario, sin estudios que lo sustenten, a ojo de buen cubero, por su sentimentalismo frente a una necesidad real, y porque le da la gana.
        Todos los mexicanos deseamos una educación de calidad y gratuita de CENDI a doctorado. No hay nadie que no quiera tener un servicio de salud excelente, pleno y gratis. Ansiamos un salario superior al de EU, Suecia y Alemania.
        Pero lo anterior se logra con mucho trabajo productivo de todos, aparte de que los gobernantes no roben, con una superior forma de organización para producir cosas de calidad en cantidad, de consumo interno y para exportación, pero con una distribución justa de lo producido.
        Es decir, que nadie obtenga 100 mil millones de dólares, mientras otros sólo ganen diariamente, si bien les va, 102 pesos con 68 ocho centavos.

jueves, 19 de septiembre de 2019


LOGOS
Septiembre patriótico
MUCHEDUMBRE INSURGENTE
        Nunca es demasiado tarde para precisar algunos hechos históricos.
        El llamado "Grito de Dolores", ni fue grito ni lo dio Dolores; y equívocamente se reproduce año tras año, desde hace cerca de siglo y medio, a las 22 ó 23 horas de cada día 15 de septiembre, usando las sombras de la noche con fines de diversas índoles.
        A decir verdad, Don Miguel Hidalgo y Costilla, bien designado Padre de la Patria, no dio ningún grito ni el 15 ni el 16 de septiembre del año 1810, o al menos no fue registrado ningún alarido dado por él, ya que ninguno de los testigos de esos turbulentos días lo registra.
        Coinciden en sus declaraciones Hidalgo, Allende y Aldama, una vez que fueron aprehendidos en 1811, al reconocer que a las 5 de la mañana del 16 de septiembre del 1810, "Hidalgo a la cabeza de un grupo de insurrectos desembocó en el atrio de la iglesia de la población de Dolores".
        Y ahí, convocando a los feligreses a misa, bajo el recurso de que era día domingo, pudo reunir a una "muchedumbre en pocas horas, arengándola con razonamientos", no con gritos, ni menos con un solo grito.
        La gente reunida no sólo era de Dolores, sino de las rancherías circunvecinas, y explicó que "El movimiento que hemos iniciado tiene por objeto el derribar al mal gobierno… quitando el poder a los españoles que han entregado el reino a los franceses… en adelante no pagarán ningún tributo, y todo el que se aliste en las filas llevando consigo armas y  caballo se le pagará un peso diario, y la mitad a quien se presente a pié".
        Mandó que fueran a la cárcel, y dieran libertad a los presos, aceptando que participaran en la lucha insurgente; disponiendo, también, que fueran a la casa de cada uno de los gachupines de la población, y los aprehendieran.
        19 ricos y poderosos españoles fueron llevados ante Hidalgo. José María Liceaga elaboró la lista de ellos, entre otros: "Don Ignacio Díez Cortina, Don Francisco Santelices, Don José Antonio Larrinúa, Don Toribio Casillas, Don Francisco Irigoyen…"
        Esos gachupines personificaban el poder en toda la región, ante ellos la gente bajaba la vista, les cedía la banqueta, los obedecía; eran los Señores, el "Don" prefijaba su nombre y su dignidad.
        Y el que esas eminencias fueran amarradas, humilladas, degradadas, ante esa muchedumbre sorprendida que observó, además, que esos señorones estaban a disposición, ahora, de Don Miguel Hidalgo y Costilla, el cura del pueblo, éste, de inmediato, bajo el asombro de todos, concentró el poder. Y ese poder transformó a Hidalgo.
        Llegó a tener en su mando cerca de 100 mil personas, que nunca constituyeron un ejército, pero sí formaron una gran y heroica muchedumbre. Familias enteras lo siguieron, con niños y ancianos, con el metate, con el perro, con los marranos y las cabras, la cobija.
        Sus ideales fueron, para aquel tiempo, bellos y peligrosos sueños.
        Recordaré cuatro: independencia de la Nueva España en relación a la Corona Española, abolición de la esclavitud, supresión de castas, y reintegración de tierras a los indígenas.
        Todo eso nunca fue ni será producto de muchedumbres. Los seres humanos unidos, conscientes y preparados, son el motor de la Historia.