lunes, 31 de diciembre de 2018


LOGOS
Apariencia y estulticia
SUBEN SALARIOS; BAJA HUACHICOLEO
       El huachicoleo afecta a México desde hace sexenios, y fue prohijado por funcionarios públicos de alto nivel. Era secreto a voces, y muchos (sin pruebas fehacientes y sólo por intuición) lo denunciamos en labor periodística.
       Reconozco la decisión del presidente Andrés Manuel López Obrador al confirmar públicamente que “desde el gobierno y  PEMEX se organizaba el robo de combustible”, tomando medidas de inmediatez que pueden ser insensatas; pero, sólo los resultados y el tiempo le darán o no la razón.
       Ojalá ese tipo de robo al patrimonio nacional no se repita; no vaya a ser que los huachicoleros de antes sean suplidos por los morenos huachicoleros de esta cuarta transformación.
       La inicial duda nace porque el mensaje del presidente de México, al caso, genera más suspicacias que aclaraciones.
       Dijo AMLO que “dentro del gobierno y PEMEX se encontró una red  dedicada a robar y distribuir hidrocarburos… extraía diariamente 600 carros cisterna con capacidad de 15 mil  litros cada una… tres funcionarios están detenidos, y la PGR investiga a otros integrantes de la red… que desde PEMEX se les ayudaba a los delincuentes perforadores de ductos… y que ese robo representa más de 66 mil millones de pesos al año”. Y aritméticamente estas cuentas parecen ser erróneas en exceso, si cada litro se multiplica por 20 pesos, valor que pagamos por los consumidores.
       Insinuó que no se revelará la identidad de los integrantes de esa red, cuando se trata de delitos de oficio; y la legislación penal jamás puede ser instrumento presidencial, menos juguete caprichoso del presidente.
       El País dio a conocer que PEMEX está intervenido por 4 mil militares; medida quizá necesaria, pero que debe sujetarse a los procedimientos constitucionales de nuestra carta magna.
       Según el presidente, "el 80% del robo se cometía por la red interna en PEMEX… y el 20% restante (en los ductos) únicamente como pantalla". Ese 100% da un valor por día, y por año, que no se aproxima a los 66 mil millones de pesos anuales.
       No expongan al presidente a cometer errores numéricos.
       Pero el monto real que tenga ese logro debe fortalecer a PEMEX!, buscando nuevas fuentes energéticas limpias, y el petróleo no quemarlo, sino transformarlo en cientos de derivados, de haber inteligencia, además de honradez.
       Si no fuese así, seguiremos padeciendo la estulticia oficial.
       Por otra parte, con los nuevos salarios de 2019 (en nuestra frontera norte de $176.72 diarios; y, en el resto del país $102.68) se sigue engañando a los mexicanos.
       Los trabajadores merecen y exigen un salario que alcance para pagar alimentos, vestido, educación, salud, vivienda, y sano esparcimiento para toda familia.
       Subir el salario como medida aislada es demagogia. Podían subirlo a 20 millones de pesos diarios, hoy mismo, y el kilo de tortillas subiría a un millón de pesos. Los precios son más veloces que los salarios.
       ¡Basta ya de apariencias!

LOGOS
Yo, el Eclesiastés
TORO VIEJO Y REUMÁTICO
       Martí Batres Guadarrama, presidente del senado mexicano, cargó en una reciente pastorela a un niño dios y, al parecer, entre bromas y veras hizo el señalamiento, o al menos aceptó, que ese crío divino tenía toda la carita de Andrés Manuel López Obrador.
       Con esa grotesca puntada Batres se forma en la fila de Solalinde (quien mira a AMLO como a dios) y de Porfirio Muñoz Ledo, quien asegura que "Andrés Manuel ha tenido una transfiguración: se reveló como un… iluminado."
       Esos tres burdos zalameros pueden llegar a ser sus apóstoles, para después traicionarlo por unas cuantas monedas, negarlo cuando cante el gallo tres veces, o desaparecer del rebaño, a la chita callando, como viles desertores.
       Supongo que ese trío sólo cultiva las vanidades a AMLO, para ganar como aduladores; sin embargo, pueden con sus visiones dioseras mezclar religión y política, dos elementos explosivos que colocarían en ascuas a todo México.
       La palabra "Eclesiastés" es griega; significa "el predicador", y a ninguno de los tres (simples barberos) les acomoda.
       La Biblia contiene el libro del Eclesiastés, y en su introducción comienza, "Vanidad de vanidades, y todo vanidad… Pasa una generación, y le sucede otra; mas la tierra queda siempre estable… Todos los ríos entran en el mar, y el mar no rebosa: van los ríos a desaguar en el lugar de donde salieron…"
       Y sigue: "No queda memoria de las cosas pasadas; mas tampoco de las que están por venir… todas las cosas tienen su tiempo… tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo que se plantó… tiempo de derribar y tiempo de edificar… tiempo de ganar y tiempo de perder… lo mejor de todo es estar alegre, y hacer buenas obras mientras vivamos… más vale ser reprendido del sabio que seducido por las lisonjas de los necios".
       El tiempo, al hacerlo nuestro los humanos, lo hemos parcelado en milenios, siglos, años, meses, semanas, días, horas, minutos y segundos; y a todos estos fragmentos los nominamos o numeramos.
       La vanidad loca de algunos los ha conducido a pensar que el tiempo se cuenta a partir de ellos: "antes que yo, y después de mí", ¡tal es su rústica y grosera percepción!
       El llamado año 2018 tuvo de todo, para unos mal, para otros bien; el destino imperó, mezclado con la inconsciente, o libre, voluntad individual de todo ser humano, causando sus propias tristezas o sus personales alegrías.
       Este 2018 está en los estertores de su ansia agónica; trajo sorpresas que aún no estallan, o aún no germinan. Y así las hereda al año venidero.
       2019 está por llegar, y algunos aseguran que los años nones son de cabezones, pero otros apuestan a que son de dones. Mi incurable optimismo me conduce a estar con éstos.
       Quiera el destino (y nuestro esfuerzo) que así sea, en bien de todos los mexicanos, a pesar "del gobierno que parece toro viejo y reumático" visto por AMLO frente al espejo de la política, pues él y los suyos ya son gobierno, sin darse cuenta.

lunes, 17 de diciembre de 2018


LOGOS
Desató a la esperanza
UN PÍCARO CON COLMILLOS
       Sobre Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña, en su oportunidad sexenal respectiva, hice análisis de sus actos picarescos. Pero a moros muertos suelo no tirar lanzadas.
       La atmósfera política, económica y social, generada por los presidentes citados, durante sus respectivos sexenios (sumadas las raíces anteriores) empollaron la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la república.
       Su triunfo electoral fue una sacudida, y entre otros de sus cambios (supuestamente trascendentes) rectificó los colores de la banda presidencial.
       Todos los presidentes han sido “los jefes de la banda”, según la ironía popular que trasuda como título el libro de José Elías Romero Apis; y AMLO, con ese carácter, es ahora el jefe de la banda, en el mejor sentido.
       Y así lució el presidente López Obrador durante el informe rendido por Luis María Aguilar Morales como presidente de la Honorable Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la sede de ese Poder. He escrito “Poder”, porque nuestra federación se integra de tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial; y ninguno de ellos es “autónomo” ni puede serlo, pues ese calificativo no les va jurídicamente a ninguno de los tres.
       Esos poderes son los que ejercen directamente la soberanía nacional, respecto a las atribuciones que la Carta Magna les impone a cada uno. Del judicial, del legislativo y del ejecutivo, pueden salir organismos autónomos, por desconcentración, descentralización o participación, pero ellos no son autónomos, son "poderes".
       Pero regresando al presidente AMLO, en razón de su visita al Poder Judicial, ahí mostró sus colmillos a través de sus huestes furiosas por fuera de ese edificio, con gritos y pancartas fulleras asistieron (de encargo) para agredir a los ministros, magistrados y jueces federales; y con eso dar lugar a que el presidente pueda decir amorosamente que reprueba esas conductas violentas, y que respeta al poder judicial.
       Ofreciendo pícaramente, así, las dos caras contradictorias del presidente concentrador: la malandrina y la mesurada, en busca de hacerse también dueño del poder judicial, so pretexto de los sueldos de los ministros, magistrados y jueces federales; ingresos sobre los cuales AMLO ya se ha equivocado dos veces en sus montos, mostrando ligereza y equívoca improvisación, defecto azaroso en un presidente, quien debe ser el mejor informado.
       "Error de dedos", así lo aseguró, cuando en su iniciativa sobre la educación suprimía toda la fracción VII del artículo 3o Constitucional, o sea, la autonomía universitaria.
       AMLO desató la esperanza popular; pero, ahora, en su propuesta de Presupuesto de Egresos de la Federación 2019 redirecciona el gasto público al desarrollo social, pero con claros efectos electorales. Regala dinero público y obtén votos.
       Pero además, el simple dar desarrolla pordioseros, pero no expande la producción ni hace justa la distribución de la riqueza.

lunes, 10 de diciembre de 2018


LOGOS
AMLO, Maduro, Bolsonaro, Trump…
LA COLERA DE LA MASA
       Andrés Manuel López Obrador, Nicolás Maduro Moros, Jair Messias Bolsonaro y Donald John Trump son presidentes y líderes, cada uno de su propio país: México, Venezuela, Brasil y Estados Unidos de América, respectivamente.
       Los cuatro, independientemente de su propia ideología, (de supuesta izquierda los dos primeros, y de derecha los últimos) tienen rasgos comunes en sus expresiones y en sus conductas.
       Nacionalistas todos ellos, en época que parecía de esencias globalizadoras. De palabras bruscas y agresivas que dejan de lado la mesura tradicional de quien ejerce el poder. Su constante actitud de quiebre. Su advenimiento al poder con base en la cólera de la masa.
       A lo anterior hay que agregar su narcisismo exacerbado, encubierto de sugestiva modestia. Su sobrado gusto por el poder, y entre otras cosas más, su inquietud solapada para agudizar contradicciones.
       Las frases del presidente Trump, y sus erráticos actos, llenarían el espacio al que tengo que sujetar este artículo. Los mexicanos hemos recibido su ataque verbal maledicente. A sus críticos estadunidenses los ha llenado de fango. A sus iniciales colaboradores los ha corrido con duros adjetivos. De Rex Tillerson (al primero que encargó la Secretaría de Estado) dice que "es más tonto que una piedra, es un vago del demonio".
       Y para dragonear de que el pueblo lo quiere, asevera que "podría dispararle a la gente en la Quinta Avenida, y no perdería ni un solo voto. Mi pueblo me es leal".
       Trump, sobre las mujeres, ha dicho leperadas grotescas, similares a las que el presidente Bolsonaro ha pronunciado. Ante la acusación de violador, este brasileño argumentó públicamente: "No merecen que las viole, porque están muy feas".
       Afirma que "los mejores gobiernos de Brasil son las dictaduras militares", "las torturas y las ejecuciones deben autorizarse por la constitución", "privaticemos todo lo que se pueda"; así triunfó, y ejercerá como presidente el próximo primero de enero.
       Maduro ha polarizado a los venezolanos, y ha puesto en choque a los gobiernos y a los pueblos del planeta. Nadie olvida que hablaba con "un pajarito", y que suele hacer referencias retóricas chuscas, como la de la "Chimoltrufia", personaje cómica mexicana que "como dice una cosa dice otra".
       Observo que el gobierno de EU promueve un golpe de estado en su contra (conducta indebida) pero no dejo de percibir las puntadas y errores de Maduro: "Ante mi comandante Chávez no dudé ni un milímetro de segundo"; "Les prometo trabajar las 35 horas del día"; "Los capitalistas especulan y roban como nosotros… los acabaremos, pues no hacerlo significa un autosucidio colectivo para la economía".
       Y en nuestro territorio patrio, AMLO nos asegura que le hacen "lo que el aire a Juárez", "la Suprema Corte se equivoca", "el triunfo del PAN en Puebla es antidemocrático", y así, como presidente, agudiza las contradicciones, sin encontrar, aún, su propio equilibrio.

lunes, 3 de diciembre de 2018


LOGOS
Primero los pobres
EN LA ERA AMLOZOICA
       Hace tres días estrenamos presidente de la república; y éste sigue hablando todo lo que quiere, repitiendo machaconamente lo que viene diciendo desde hace años.
       Dijo que antes de él todo estuvo mal, que recibe un México quebrado; pero, a partir de su presidencia todo estará bien, si le tenemos paciencia y confianza, porque no tiene derecho a fallarnos, como le exigió ese joven ciclista "espontaneo".
       El presidente Andrés Manuel López Obrador necesita cuidar sus decires, pues hay mucha gente buena que le cree; pero lo que haga, si no lo hace bien, resultará peligroso para los mexicanos.
       Ojalá y con su tenacidad haga el bien a todos, y el mal a nadie.
       Rindió protesta ante el Congreso de la Unión como Presidente de México, usando el viejo ceremonial del siglo XX, con la diferencia de que el presidente AMLO se trasladó en auto modesto, y su discurso, desformalizado, tuvo el moralismo popular de Cantinflas en la película Su Excelencia.
       No lo cito en demérito del gran actor ya fallecido ni del político que lleva meses en el ejercicio del poder; ya que ambos, estimados por muchos mexicanos, tocan el sentimiento humano respecto a necesidades graves, apuntando soluciones simplistas oídas con agrado por la concurrencia.
       El ego de AMLO siempre disfrazado de modestia quedó insatisfecho. Su sueño y ambición histórica lo llevó a organizar otro evento más importante para él, agraviando, así, en lo profundo al Poder Legislativo, aunque los miembros de éste ni siquiera se den cuenta.
       En el Zócalo de la Ciudad de México armó el presidente la ceremonia más importante según sus palabras, con el pueblo a quien se debe.
       Ese Zócalo con todo y sus calles aledañas tiene una superficie de 46,800 m2. Si le quitamos las calles quedan 29,000 m2; y si en cada metro caben 3 personas, para que no se ahoguen en la multitud, el número de asistentes, cuando mucho, fue de 87 mil.
       Es tradición que el gobierno mienta cuando se trata de presumir capacidad de convocatoria, y al parecer sigue mintiendo, aunque ya estemos en la nueva y honrada era amlozoica.
       El nuevo presidente valora más ese baño de pueblo, que el  evento formal impuesto por la Carta Magna; y él mismo lo anunció, usará los dos escenarios en su mandato. Ante los representantes populares y de entidades federativas, y directamente ante su pueblo. Esos 87 mil, él mal supone que representan a 120 millones de mexicanos, pues tiende, sin entender los graves problemas que creará al modificar la Constitución para que se establezca una “república democrática”, en lugar de una “república representativa”.
       “Primero los pobres” es lo correcto, si eso significa acabar con la pobreza, y no hacer más pobres para que su plan sea permanente, y con ello asegure votos, a través de dádivas con el erario.
       Pero si termina con la corrupción y la inseguridad, la gran esperanza que ha generado, quedaría satisfecha. Así de simple, pero así de difícil.

martes, 27 de noviembre de 2018


LOGOS
Federalismo infatigable
CONTRA CENTRALISMO PRESIDENCIAL
       El Presidente electo con sus 30 millones de votos es un triunfador, y todo poderoso forja su propia oposición, al tamaño de su conducta vencedora.
       Eso se ve en la dialéctica del fenómeno histórico. El agudo filósofo Hegel (1770-1831) lo observó con claridad.
       Para los mexicanos lo mejor sería que los pesos y los contrapesos a los aciertos y a los errores de AMLO se dieran en el poder legislativo y en el poder judicial de la federación.
       Pero en el legislativo ya no se dieron. Los ciudadanos estaban tan enojados que eligieron como diputados y senadores, salvo honrosas excepciones, a porristas de Andrés Manuel.
       Y el poder judicial federal, con todo y sus fallas, puede convertirse en un jurídico equilibrador de actos ilícitos del presidente centralizador, si hubiese capacidad, valentía y decoro, en la mayoría de los ministros de la Honorable Suprema Corte de Justicia de la Nación, y si sus magistrados y jueces siguen con su independencia de juzgadores en aplicación, legal y exacta, del derecho vigente.
       Si esos poderes (legislativo y judicial) abdicaran de sus responsabilidades de ejercicio directo de la soberanía nacional en aquellas atribuciones que les impone la Carta Magna y sus leyes reglamentarias, para operar como controles jurídicos frente al presidente, entonces serán, acaso, los gobernadores de los estados quienes puedan ser reguladores de conductas antijurídicas de dicho presidente centralista, como ejecutivos de entidades federadas.
       Ese positivo caso se ha presentado ya, en inicio, por parte del gobernador electo del Estado de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, al públicamente salir a defender el pacto federal y la libertad y soberanía de la entidad federativa que representará próximamente.
       Si eso hicieran la mayoría de los gobernadores del país, no sólo como acto político, sino jurisdiccionalmente por vías constitucionales ante la Honorable Suprema Corte de Justicia de la Nación, los mexicanos estaríamos más tranquilos; más, si el pleno de ese cuerpo colegiado resuelve pronto y conforme a derecho todas las controversias que vayan suscitando las ocurrencias improvisadas de quien, acaso por ingenuidad, está polarizando hasta en su daño a los mexicanos.
       No es sano que la conducta del presidente provoque tanto choteo y broma en los hogares, calles, escuelas, redes sociales, medios masivos de comunicación, y en los centros de trabajo. Y aún no toma el poder formalmente.
       En 1824 nuestro federalismo imitó al federalismo que con 13 colonias dio lugar a los Estados Unidos de América. Aquí, en lo que hoy es México, sólo había una colonia: la Nueva España, la que se tuvo que dividir artificiosamente para crear varios estados.
       Hoy el federalismo tiene raíz y prestigio, y con sus altas, y más con sus bajas, está infatigable, y como oposición será triunfante.
       Ojalá AMLO acepte una oposición jurídica, porque, si no, se puede dar en formas peligrosas.

lunes, 19 de noviembre de 2018


LOGOS
Inasaltable es la razón
EL MAL SABOR DEL MILITARISMO
       Militarizar a México no es necesario ni deseable. Nuestro pasado nos previene, el presente nos condiciona, y nuestro futuro nos exige, ser un México de auge civil, con acendrado respeto a los derechos humanos garantidos para toda persona.
       El movimiento revolucionario de 1910 tuvo más civiles improvisados como soldados, que militares de carrera; y al triunfo del Ejército Constitucionalista, su Primer Jefe Venustiano Carranza expidió convocatoria a elecciones para diputados al Congreso Constituyente el 14 de septiembre del 1916, bajo el decreto de que podía votar todo ciudadano, pero sólo podían ser electos "los que hayan tenido la calidad de ciudadanos o vecinos del Estado respectivo en los días del cuartelazo de la Ciudadela, siempre que hayan demostrado después con hechos políticos su adhesión a la causa constitucionalista."
       Así que quienes aprobaron la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que hoy nos rige (con sus cerca de 700 reformas o adiciones en la mayoría de sus 136 artículos y 16 transitorios originales) eran en su mayoría de origen civil, pero políticamente involucrados con la fuerza militar revolucionaria, en boga durante sexenios.
       Nuestra Carta Magna establece regulación a las fuerzas armadas. En los artículos "9o… Ninguna reunión armada tiene derecho a deliberar"; en el "10… Guardia Nacional", instituyéndola so mención de las armas exclusivas para las fuerzas armadas mucho antes de que nacieran Andrés Manuel López Obrador y todos sus designados colaboradores, quienes ni siquiera parecen darse cuenta de este precepto fundamental, y creen que han inventado el hilo negro; en el "13… Subsiste el fuero de guerra pero los delitos y faltas contra la disciplina militar; pero los tribunales militares en ningún caso y por ningún motivo podrán extender su jurisdicción sobre personas que no pertenezcan al ejército. Cuando en un delito o falta del orden militar estuviese complicado un paisano, conocerá del caso la autoridad civil que corresponda"; "16… En tiempos de paz ningún miembro del ejército podrá alojarse en casa particular contra la voluntad del dueño, ni imponer prestación alguna. En tiempo de guerra los militares podrán exigir alojamiento, bagajes, alimentos y otras prestaciones, en los términos que establezca la ley marcial correspondiente"; "21… Las instituciones de seguridad pública serán de carácter civil; "31. Son obligaciones de los mexicanos: … III. Alistarse y servir en la Guardia Nacional, conforme a la ley orgánica respectiva, para asegurar y defender la independencia, el territorio, el honor, los derechos e intereses de la Patria, así como la tranquilidad y el orden interior"; "35. Son derechos de los ciudadanos: … IV. Tomar las armas en el Ejército o Guardia Nacional, para la defensa de la República y de sus instituciones, en los términos que prescriben las leyes"; "36. Son obligaciones del ciudadano de la República: … II. Alistarse en la Guardia Nacional"; "73. El Congreso tiene facultades: … XV. Para dar reglamentos con objeto de organizar, armar y disciplinar la Guardia Nacional, reservándose los ciudadanos que la formen, el nombramiento respectivo de jefes y oficiales, y a las entidades federativas la facultad de instruirla conforme a la disciplina prescrita por dichos reglamentos"; "76. Son facultades exclusivas del Senado: … II. Ratificar los nombramientos… y coroneles y demás jefes superiores del Ejército, Armada y Fuerza Aérea Nacionales, en los términos que la, ley disponga… IV. Dar su consentimiento para que el Presidente de la República pueda disponer de la Guardia Nacional fuera de sus respectivas entidades federativas, fijando la fuerza necesaria"; "78. La Comisión Permanente… tendrá las siguientes (atribuciones): … VII. Ratificar los nombramientos que el Presidente haga de… coroneles y demás jefes superiores del Ejército, Armada y Fuerza Aérea Nacionales, en los términos que la, ley disponga…"; "89. Las facultades y obligaciones del Presidente son las siguientes: … VII. Disponer de la Guardia Nacional para los mismos objetos, en los términos que previene la fracción IV del artículo 76"; 129. En tiempos de paz, ninguna autoridad militar pude ejercer más funciones que las que tengan exacta conexión con la disciplina militar. Solamente habrá Comandancias Militares fijas y permanentes en los castillos, fortalezas y almacenes que dependan inmediatamente del Gobierno de la Unión; o en los campamentos, cuarteles o depósitos que, fuera de las poblaciones, estableciere para la estación de tropas"; y "132. Los fuertes, los cuarteles, almacenes de depósito y demás bienes inmuebles destinados por el Gobierno de la Unión al servicio público o al uso común, estarán sujetos a la jurisdicción de los Poderes Federales en los términos que establezca la ley que expedirá el Congreso de la Unión; mas para que lo estén igualmente los que en lo sucesivo adquiera dentro del territorio de algún Estado, será necesario el consentimiento de la legislatura respectiva".
       En el fondo, por todo lo anterior, hace días que la Honorable Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió, en Ejecutoria, que la Ley de Seguridad Interior es inconstitucional, ya que perpetúa el papel policial al ejército, Marina y Fuerza Aérea, y esa ley vulnera a la Carta Magna.
       Todos esos artículos y algunos otros deberán reformarse o adicionarse para permitir que la Guardia Nacional que está vigente desde el primero de mayo del 1917 se dedique, conforme a su proyectada cuarta transformación, a las tareas de seguridad pública, y para supuestamente lograr la paz, el orden y el desarrollo, de México.
       Son inasaltables estas razones jurídicas que tuvo el constituyente para no militarizar a México.
       El mal sabor del militarismo nunca lo aceptado el paladar mexicano, y las mismas fuerzas armadas saben que su mayor energía es el ser soldados emanados de la profunda raíz popular, con digno orgullo.
       Por otra parte, a nuestra constitución exclusivamente se le puede "restringir y suspender" en derechos humanos y garantías, bajo los lineamientos de su artículo 29; y exclusivamente se le puede "adicionar y reformar" en toda su parte dogmática y orgánica conforme a su artículo 135 con el voto de las dos terceras partes de los individuos presentes del Congreso de la Unión, y con la aprobación de la mayoría de las legislaturas de los Estados y de la Ciudad de México.
       Pero nuestra Carta Magna no faculta expresamente para que se cambien los directrices de las disposiciones fundamentales, como la que dispone un México civil, y no militarizado.
       Restringir y suspender, no permiten ni la abrogación ni la derogación de los sustantivo. Se restringe y suspende sólo por término o por condición, concluido el lapso o terminada la situación, las normas constitucionales regresan a su plena vigencia.
       Reformar es dar nueva forma a un valor básico de tipo constitucional, para que sin afectarlo en esencia, con su nueva forma se ajuste a nuevas circunstancias, tiempos y espacios. Y se adiciona, cuando se agrega a un precepto constitucional algo que le va a permitir mejorar en beneficio de los mexicanos, pero sin afectar para nada su naturaleza jurídica.
       Así que nuestra Constitución no permite que se le altere en sus valores fundamentales, como introducir en ella la esclavitud, la monarquía, la dictadura, el militarismo, el estado eclesiástico, y muchos otros etcéteras.
       Que sentirá el presidente electo Andrés Manuel López Obrador cuando el 1 de diciembre próximo pronuncie, al tomar posesión de su encargo conforme al artículo 128: "protesto guardar la Constitución y las leyes que de ella emanen", sabedor de que va a ir en contra de ella, restableciendo el militarismo en México.
       Están confundiendo los síntomas con las causas. Y la solución a éstas no es la franca vía militar. Qué bueno que AMLO no acepte reprimir a ningún gobernado, y que no permita que nadie reprima a ninguna persona. ¡Excelente!, pero su obligación es que use, y sepa utilizar, bien y rápido, la coercitividad que nuestro sistema jurídico permite para aplicar las consecuencias de derecho a todo el que actualice las hipótesis que nuestras normas jurídicas establecen.
       Deben orientarse bien, pues al parecer el camino que están tomando agravará nuestros problemas. La guerra es de ambiciosos y de necios. La coercitividad jurídica es de paz, como nuestro ejército, la marina y la fuerza aérea.
       La seguridad pública, el orden, la paz, la justicia, la armonía, la tranquilidad en la comunidad, en la familia y en los trabajos, son asuntos no exentos de nuestras fuerzas armadas, pero son tareas sobre todo de educadores, economistas, juristas, psicólogos, profesionistas de toda índole, padres de familia, de mujeres y hombres de bien, de niños y de jóvenes.
       Todos los mexicanos podemos aportar algo. Unidos, por una razón que nos convenza, no habrá ningún asaltante en contra de esa razón. La exacta e inmediata coercitividad jurídica, con el auxilio de las fuerzas armadas del país y todas las instituciones con atribuciones de derecho para el caso, podrán solucionar nuestros grandes problemas de seguridad pública, sin militarización de ninguna especie.
       Por qué hacer de nuestros buenos militares malos policías. La tropa es tropa, y como tal, sin andarla disfrazando, constitucionalmente nos puede auxiliar en muchos problemas a los civiles, como ya lo ha hecho, ganándose el aplauso y el respeto de todos. Pero hay que saberlo hacer jurídicamente.

lunes, 12 de noviembre de 2018


LOGOS
Toc, toc, toc…
AMLOCENTRISMO Y CONSULTIVITIS EN EL CONGRESO
       El líder morenista en el senado Ricardo Monreal reveló sus limitaciones: “… la bancada de Morena no consultó a AMLO porque el Poder Legislativo es autónomo e independiente… La iniciativa para limitar comisiones bancarias va para adelante… En el senado no aceptamos regaños de nadie…”
       Y agregó: “Quisiéramos ver en Santander, como en México, aplicar las mismas comisiones altas en su país de origen; quisiéramos ver a Soctiabank fijar elevadas comisiones e intereses en su país sede… ¿Por qué en México existe desproporción en comisiones e intereses?, por eso planteamos… que reaccionen los usuarios… moderación y auto contención, una revisión profunda que vamos a continuar… estamos con los usuarios, en contra de los abusos, el agio y la usura… pero vamos a escuchar a las instituciones bancarias…”
       La sola presentación de esa iniciativa provocó en México una caída de hasta el 11% en el valor de acciones de los bancos en la Bolsa Mexicana de Valores, y el peso mexicano vivió uno de sus peores momentos.
       En el sistema amlocéntrico que ya se padece, nada se mueve sin la voluntad de Andrés Manuel, así que Montreal tuvo segura consulta con AMLO al respecto, y al no reconocerlo públicamente está diciendo una mentira; pero peor sería si no se consensó coordinadamente, pues luciría fallas peligrosas en ese sistema tan personalizado.
       Ni Monreal ni la fracción morenista en el senado son el Poder Legislativo, y si bien pueden presentar iniciativas de ley, no significa que como iniciadores representen a la Cámara de Senadores, menos al Congreso de la Unión como Poder Legislativo.
       Craso error es afirmar que el Poder Legislativo es autónomo e independiente. Estados Unidos Mexicanos es país independiente, pero su poder legislativo no. Y la autonomía en el sistema mexicano se da en forma descentralizada, desconcentrada o de participación estatal. Autónoma es la UNAM, el IMSS, pero no el poder legislativo. El poder legislativo ejerce soberanía en sus atribuciones.
       La iniciativa para limitar comisiones bancarias ya no va para delante. AMLO, como la fuerza de ese sistema ha descartado cambios próximos en el cobro de esas comisiones, aceptando, al menos por tres años lo que Monreal llamó “abusos, agio y usura”.
       Y lo de que “en el senado no aceptamos regaños de nadie”, no los aceptaran, pero a esos enojos les han hecho caso.
       Quiere Monreal ver que en Santander, Washington y Berlín, se apliquen las mismas comisiones bancarias. Ojalá, pero debe haber los mismos salarios, mismas ganancias, mismos precios, misma productividad.
       “La reacción de los usuarios”, huele otra vez a consultivitis, sin haber preguntado a éstos y a bancos oportunamente, antes de hacer el ridículo y el daño.
       Así, la torpeza, pero también el crimen, por el lamentable caso de Valeria Cruz Medel, hija de la diputada morenista Carmen Medel, están tocando, ya, en las puertas del Congreso de la Unión.

lunes, 5 de noviembre de 2018


LOGOS
Mexicanos productivos y justos
AMLO NO ES DIOS MILAGROSO
"¿Son lo mismo: Dios y AMLO?
No, cada quien es diferente, pero AMLO tiene mucho de Dios.
¿Cuál es más milagroso?
Dios del cielo apoya, pero AMLO está haciendo el milagro de la cuarta transformación."
       Quien interrogó, de esa manera, es el periodista Fernando del Collado en su ágil programa Tragaluz, de Milenio; quien contestó fue Alejandro Solalinde, sacerdote católico y designado colaborador en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
       Esa aseveración de Solalinde provocó una reacción adversa en quienes vieron y escucharon el rápido juego de preguntas y respuestas, acaso preparadas, lo que no le resta nada de valor a esa producción televisiva.
       Empero, las respuestas proyectaron la ilusión óptica de conciencia del ministro religioso entrevistado, quien por interés, o por convicción, percibe a AMLO como un ser que tiene mucho de dios.
       Si esa fe divina en AMLO sólo quedara en una puntada personal de Solalinde, sin mayores consecuencias, podría incluirse en un anecdotario de boberías; sin embargo, la ignorancia y el fanatismo pueden ser eficaz caldo de cultivo para deformar la personalidad política de López Obrador en un procaz perfil religioso, vecino al mundo de los dioses y hacedor de milagros.
       Obvio decir que la religión y la política no hacen buena mezcla, y que las confrontas en esos fenómenos han derramado mucha sangre mexicana.
       Andrés Manuel es un ser  humano, con todas sus cualidades y defectos. No hace milagros, ni va a ser dios.
       Es un político mexicano que por su perseverancia, por sus márgenes aceptables de honradez al menos hasta el momento, y por su marcado empeño de encabezar una transformación supuestamente beneficiosa para la mayoría, ya lo registra, en principio, nuestra memoria histórica.
       La evaluación de su trabajo como presidente de México la hará cada mexicano, al final de su ejercicio; por mientras, lo que ha hecho y dicho tiene luces y sombras, ha provocado dudas razonables y apoyos, fundados unos, y fanáticos otros.
       Y será un error quererlo transformar en figura divina, como Solalinde lo pretende, ofendiendo a su creencia religiosa, afrentando al propio AMLO, insultando al sentido común de la gente sensata, pero sobre todo vejándose a sí mismo, cuando al parecer, ha realizado también buenos quehaceres a favor de los migrantes.
       Esa ilusión óptica de la conciencia humana la han manipulado los poderosos en la economía, la religión, la política, en la educación, a veces para mal y a veces para bien, y más ahora con los sofisticados medios masivos de comunicación.
       Cada conciencia humana debe prepararse para ser libre y no dejarse usar por nadie. No alimentar ilusiones en ella, sino transformarla en un instrumento preciso, de alto desarrollo humanista.
       El México de milagros quedó atrás, en tiempos oscuros.       
       El trabajo bien organizado, altamente productivo, con distribución de riqueza justa, urge que forme al México actual.

martes, 30 de octubre de 2018


LOGOS
Arcoíris, engaños, ilusiones…
DETRÁS DE LAS CONSULTAS POPULARES
       Lo mismo que hay sobre el arcoíris, hay sobre las consultas populares. Esa hermosa balada ganadora del Oscar 1939 y el Mago de Oz, siguen haciendo de las suyas.
       Dorothy, el hombre de hojalata, el de paja y el león, versión siglo XXI van ante un nuevo mago para resolver su problema y, otra vez, descubrirán que la solución no está en el mago, sino en los propios necesitados.
       El que Andrés Manuel López Obrador haya sido declarado presidente electo de los Estados Unidos Mexicanos no significa que sea autoridad, es y seguirá siendo hasta el último segundo del 30 de noviembre del 2018 un particular más, al menos jurídicamente hablando.
       Políticamente, pero en violación a nuestra Carta Magna, está ejerciendo más el poder presidencial que el propio Enrique Peña Nieto.
       Como simple individuo o presidente electo puede hacer las encuestas que quiera, si no hay norma jurídica que se lo prohíba. Como autoridad, una vez que proteste el cargo para el que ha sido elegido, requerirá motivar y fundar legal y debidamente sus actos de ejercicio soberano.
       Su propósito manifiesto, según sus palabras, es que "la consulta popular" llegó para quedarse al menos durante su ejercicio presidencial; incluso anunció ya (sin consulta cual ninguna de por medio): "A mis adversarios les digo que se vayan acostumbrando porque cada vez que sea necesario, cuando se amerite, va la consulta".
       Y añadió: "Es más, vamos a reformar la Constitución para que no haya límites y los ciudadanos puedan solicitarla cuando haya un tema de interés público".
       En principio, que el presidente consulte a uno o a 120 millones de mexicanos, si esto le es necesario y posible, personalmente y a su riesgo, no lo veo mal, si el resultado de su consulta es para bien orientar el ejercicio de sus atribuciones ejecutivas, y no para imponerlas al legislativo y al judicial.
       Deseo que escuche a las personas reales y capaces; pero lo que me da desconfianza es que consulte "al pueblo", cuando AMLO como todos los mexicanos sabemos que el pueblo, como tal, es una ficción, puesto que no existe con vida real y concreta.
       El pueblo no tiene un ontidad física, anatómica, psíquica. El simbolismo lingüístico de "pueblo" cubre a todos, y a nadie, e históricamente se ha utilizado más para mal, que para bien. Todos observamos que el llamado pueblo de México resulta ser la suma, y en el mejor de los casos la multiplicación, de más de una centena de millones de seres humanos que tenemos un orgullo: ser mexicanos.
       A algunos mexicanos recién se les consultó sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de México y el de Santa Lucía, con engaños o no, con errores o sin ellos, como biombo que cubre decisiones previamente tomadas o como inicial ejercicio experimental que tiende a un tipo de democracia.
       Lo que sea de buena fe está bien. Malo que en las consultas haya embustes, pero también existen sueños, como sobre el mágico arcoíris.

martes, 23 de octubre de 2018


LOGOS
Me canso ganso
LEVANTA POLVAREDAS, Y NO VERÁS LOS CAMINOS
       Las fuerzas armadas de México, respetadas y respetables, aun con sus errores tienen criterio y presencia y, desde hace días, en voz del soldado Urquizo le enviaron un razonamiento al presidente electo Andrés Manuel López Obrador.
       No sé si exista ese soldado; pero lo que sí existe es preocupación de las fuerzas armadas por el proyecto de AMLO respecto a ellas.
       Y no es el único avispero que anda moviendo con sus anticipados lances Andrés Manuel, luciendo una clara improvisación que afecta gravemente la posible buena fe que puedan tener sus proyectos.
       Veo un López Obrador que levanta polvaredas en vísperas de tomar el poder formal, pues el poder real ya lo trae en sus manos y en sus locuciones.
       Y el que levanta polvaredas nos daña la visión sobre los caminos a escoger.
       Ante problemas difíciles, AMLO repite pedazos de frases viejas, con un tono desdeñoso de poderío: "me canso ganso… dijo un zancudo cuando volar no pudo, su largo pico se le hizo engrudo, la pata flaca se le hizo nudo".
       Esa expresión cómica del cine mexicano, de medidos del siglo XX, es la que ahora utiliza AMLO para sostener que él puede sobradamente; y es justo lo que no se ve, pues por lo general, de lo que presumimos carecemos.
       Soy de los que desean que al presidente de México le vaya bien, para que éste haga bien a los mexicanos; y López Obrador fue elegido para ser presidente. Por ello me preocupa que se esté creando su propia indigestión, teniendo a su derredor pocos  capaces, y no todos honrados ni con ética de lealtad.
       Todo parece a punto de explotar, y el "me canso ganso" en nada auxilia para que no explote.
       Mientras el desasosiego se está expandiendo y enraizando, a tales niveles que hasta el presidente Enrique Peña Nieto, según notas periodísticas no desmentidas, solicitó amparo y protección ante la Honorable Suprema Corte de Justicia de la Nación, y este supremo órgano jurisdiccional, sus ministros y magistrados, también están recibiendo duros embates de diferentes calibres.
       Sólo falta que los 120 millones de mexicanos también solicitemos el amparo de la justicia federal en contra de tanto abuso, de los que se van y de los que llegan, tan parecidos ambos, pero tan enfrentados.
       Y la consulta "democrática al pueblo" para que decida sobre los aeropuertos es tan ridícula como ilegal. El futuro secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, con toda   ineptitud afirmó: "La consulta no tiene fundamento legal, pero no es ilegal".
       No entiende que en nuestro sistema jurídico las autoridades exclusivamente pueden hacer lo que la ley les faculta, mientras los gobernados podemos hacer todo lo que la ley no prohíba.
       Por otra parte, decenas de miles de migrantes centroamericanos entraron violentamente a México. Huyen de la muerte y el hambre de allá, pues prefieren la muerte y el hambre de acá, para ir rumbo a EU.
       ¡Algo está enloqueciendo a los humanos!

lunes, 15 de octubre de 2018


LOGOS
Economía de México
DE LOS MUROS Y DE LOS TRENES
       En la actual globalización planetaria, la economía de los Estados Unidos sigue siendo la número uno, y la economía china la segunda.
       Pero las vías del desarrollo de China, y las de EU, no corren en el mismo sentido, sino por caminos opuestos.
       Obsérvese. Desde el 1 de enero del 2017 China (contra la filosofía de amurallarse) inició el proyecto del tren "la ruta seda", para conectar el centro de China con toda Europa.
       Así, el gigante asiático promovió su interconexión global con 25 mil contenedores y 277 trenes, y ha generado éxito compartido, elevando constantemente la velocidad de sus trenes.
       Ahora China dirigirá sus convoyes al África oriental, buscando su desarrollo, pero compartiéndolo con africanos, para contener la migración que los desangra y que afecta a Europa.
       Opuesto a lo anterior, el presidente Donald Trump y masas estadunidenses se retroalimentan, mutua y torpemente, para aislarse de los países del continente americano. Ya construyeron parte de un muro entre EU y Latinoamérica, y proyectan completarlo.
       Al mismo tiempo alejan (con su política férrea y soberbia) a Canadá, orillándolo a fortalecer vínculos con la Comunidad Europea y Latinoamérica, saltándose a EU.
       Pronto, esas políticas harán de China la primer potencia, y desgraciadamente conducirán a EU al declive. Esto afecta a todos los pueblos de América, sobre todo a México, por estar tan cerca de los EU de Trump, y tan lejos de Europa y de la actual China.
       Ojalá el proyectado tren maya capte la experiencia del tren chino.
       Con brutalidad, Trump impuso a México y a Canadá un simple acuerdo limitado en tiempo y condiciones, y deshizo todo un tratado trilateral de libre comercio.
       Los dos países débiles aceptaron en principio, esperando las ratificaciones legales correspondientes.
       Las órdenes impuestas por Trump van diametralmente en contra de la tradicional política de libertad, apertura económica, y derechos humanos de amplio espectro, del EU traicionado.
       Ahora, ante la abdicación estadunidense para cumplir su responsabilidad como líder mundial y buen vecino, China toma la responsabilidad de la libertad y apertura económica, y de la globalización de derechos humanos, en base a una economía productiva con mejor distribución entre naciones.
       El Fondo Monetario Internacional observa a México como un país que (habiendo elegido como presidente a AMLO con márgenes amplios de aceptación ciudadana) ha resuelto problemas políticos, similares a los que aquejan a muchas naciones de América.
       Nos mira ventajas y nos augura crecimiento económico del 2.3 al 2.7%, siempre que sigamos reglas; pero esas reglas en lo concreto las impone un EU de Trump: nacionalismo y proteccionismo para ellos, y para México globalización y apertura.
       El calentamiento del planeta, en lo físico, es un gravísimo problema. A ello se está agregando el calentamiento económico.
       El calentamiento bélico vendrá después.