lunes, 25 de junio de 2018


LOGOS
Sísifo, y su humillante roca
TRAMPA PARA ENGAÑAR VOTANTES
        Gracias al gobierno (legislador de normas jurídicas que calendarizan tantas elecciones en el país) llegamos al final del mediocre y costoso proceso electoral 2018. Así, les decimos ¡adiós! a las urnas.
        Pero le damos la bienvenida al amenazador proceso post electoral, agradecidos con ese mismo gobierno que parece ser malo, aunque algunos aseguran que es peor.
        AMLO, Meade, Anaya y el Bronco, se portaron en campaña como el Hamlet de William Shakespeare (1564-1616) cuando aseguró: "El mundo está fuera de juicio; suerte maldita. ¡Que haya tenido que nacer yo para enderezarlo!"
        Es decir, todos se sobrevaloraron, "el ya sabes quien", "el más chingón", "el mejor", y "el único". Y como siempre, de lo que uno presume, es de lo que más carece.
        Y cada uno de los cuatro, para subrayar el elogio de sí mismo, se convirtió en fabrica inagotable de promesas, y más promesas, olvidando que "la promesa de la política", según la aguda inteligencia de Hannah Arendt (1906-1975), es no prometer algo que tenga un fin, sino sólo "el empeño nunca acabado por parte de la pluralidad de seres humanos por vivir juntos y compartir la tierra bajo una libertad mutuamente garantizada".
        Cuando eso no se entiende, las promesas del candidato se convierten siempre en los incumplimientos del funcionario electo; y, así, la tradicional e ignorante acción política nos degrada a todos.
        El elegido, aunque sea el presidente de México, se trueca en vil mentiroso, mientras los electores nos trasmutamos en sus cómplices. Y en esta deshonra nos retroalimentamos en cada elección y proseguimos en esa actitud durante el ejercicio del mandato.
        De esa forma, todos caemos en nuestra propia trampa, manejada por el candidato, después funcionario, o aceptada por el ciudadano y la población en proceso electivo o en la vida cotidiana.
        Condenándonos eternamente a que la roca de Sísifo nos mantenga en la humillación continua.
        Recordemos a Sísifo, personaje de la mitología griega, fundador y rey de Éfira, a quien por impiedad, Zeus le impuso el perpetuo castigo de empujar, desde abajo hasta arriba de una montaña, una enorme piedra. Y con gran esfuerzo, ya muy cerca de la cima, la piedra caía hasta abajo, para que Sísifo reiniciara la tarea.
        Ese frustrante proceso le ha sido impuesto al mexicano, quien con enorme esfuerzo electoral, y alentado por promesas, cada seis años lleva hasta la cima a su nuevo presidente, quien en lugar de permanecer en esa responsable cúspide de poder cumpliendo cabalmente lo prometido, en pleno servicio a la población, retorna hacia abajo, al desencantar con sus mentiras y su mala labor, a quienes lo eligieron.
        Y todo por esa trampa que constituye el eje de nuestro sistema electoral, tan costoso, inútil, y carente de ética.
        Cinco largos meses nos esperan, turbulentos de una u otra forma, antes que nuestro presidente llegue a la cresta, para reiniciar el eterno cuesta abajo.

Cancha dispareja; balón cuadrado
Y CUATRO CANDIDATOS CORRUPTOS
        A días del inicio de la veda electoral, obsérvese que el problema más tratado por los cuatro candidatos a la presidencia de México fue la corrupción, y no lo hicieron honestamente.
        Meade asegura que AMLO y Anaya son corruptos. Andrés Manuel afirma que Anaya y Meade son corruptos. Anaya asevera que Meade y AMLO son corruptos. El Bronco manifestó que Meade, AMLO y Anaya, son corruptos; y estos tres minimizaron al Bronco, ya que, en su insignificancia, cargó con deshonestidad de origen, calificada por el INE.
        Y la promesa más importante de los cuatro prospectos es que van a acabar con la corrupción, sin decir claramente a cuál se refieren: la suya o la ajena.
        De ser ciertos las acusaciones lanzadas mutuamente, ¿será posible que un corrupto acabe con la corrupción?, ¿lo haría con sistema homeopático?, ¿será posible su reconversión? o, incluso, ¿es posible acabar totalmente con la corrupción y los corruptos?
        Partamos de algo esencial: ¿qué es la corrupción, y desde qué punto referencial la enfocaremos?
        Recordemos: no hay nada absoluto; ni la corrupción ni la honestidad lo son. Ambos conceptos son relativos, concretos, y son conductas humanas de la vida cotidiana que, en la diaria existencia de todos, se presentan inicial y constantemente como opciones.
        Hay seres humanos con amplios márgenes de honestidad; y otros con manchas de corrupción inmensas. Y esto está sujeto a la dialéctica, lo mismo para individuos como para naciones.
        Noruega actualmente genera mayor honestidad que Sudán, sin que esta situación sea para la eternidad, y los motivos que existen para ello son muy explicables.
        Empero, nuestro tema electoral, con todo y sus corruptelas, palidece una vez que ha aparecido el atractivo asunto mundial del fut bol, más aún con el satisfactorio triunfo del equipo mexicano sobre el de Alemania, campeón del mundial próximo anterior.
        Este logro futbolístico de México cobra mayor importancia que todas las promesas de campaña juntas de los cuatro candidatos a la presidencia.
        Guardada toda proporción, y el debido respeto, de circo a circo, el voto mayoritario se lo lleva, de calle, ese triunfo deportivo comercializado de nuestro país en Rusia 2018.
        Los rusos han encontrado infinidad de formas eficaces para intervenir en los más altos asuntos políticos sucesorios del resto de los países.
        Donald Trump es testigo y beneficiario personal de esas travesuras con las que juega ese gobierno excluido del actual G7, y para quien, en pago de sus malévolos servicios, el actual presidente de EU propone su reingreso, para que vuelva a ser (ese club de gobiernos ricos) el G8.
        Mientras eso acontece o no, (pues podría convertirse en el G6 por la grosera tozudez de Trump) los rusos indirectamente inciden, con ese mundial futbolístico, en las grandotas elecciones mexicanas.
        Así, iremos a votar con cancha dispareja y balón cuadrado, por alguno de los cuatro corruptos.

lunes, 18 de junio de 2018


LOGOS
México 1; Alemania 0
NO EXISTEN LOS IMPOSIBLES
       El fut bol soccer ha llegado a ser, desde el siglo XX, el juego deportivo de mayor importancia en el mundo; no sólo por el número de aficionados y espectadores que tiene, sino por su cobertura mundial, su influencia en la vida humana, y los recursos económicos que en él se mueven.
       Y aunque no es original de América, en nuestro continente y especialmente en México, ha tomado carta de naturalización plena.
       Torneos en este deporte hay muchos, pero sobresale, entre todos ellos, el Mundial de Fut Bol, el cual se está realizando actualmente en Rusia del 14 de junio al 15 de julio de este 2018.
       Dados los anteriores antecedentes, y sumado a ellos que México sólo ha participado en quince ediciones, desde 1930 en Montevideo, Uruguay, la selección de nuestro país ha obtenido como máximo logro (en 1986 siendo por segunda vez sede de ese evento mundialista) llegar a cuartos de finales.
       Ayer domingo se enfrentaron en Rusia los equipos de México y Alemania, siendo indiscutibles favoritos los germanos; ayer domingo el equipo mexicano nos dio dos gratas sorpresas: la primera, jugó muy bien y, la segunda, se alzó con el triunfo con marcador de 1 a 0.
       Esto muestra, prácticamente, que en el fut bol y en todo deporte no hay nada imposible; como no hay nada imposible en la realidad de hombre.
       Es prueba, además, de que los mexicanos bien organizados, decididos, preparados, sumando todos su mejor esfuerzo, pueden lograr muchas cosas, incluyendo las que parecen imposibles, y no únicamente en el fut bol, sino en todo deporte.
       Y no exclusivamente en el deporte, sino en la educación, en  economía, política, en ciencia, cultura, y en toda nuestra vida cotidiana.
       Pero regresando al fut bol, y a los mexicanos que integran este equipo, su segundo paso es no llenarse de soberbia por este triunfo que, aunque meritorio, sólo es logro inicial.
       Nadie debe echar las campanas a vuelo, sino se debe tener la sensatez de seguir apoyando al equipo mexicano, sean cuales sean los resultados. Esperando que ellos sigan rindiendo el mejor goce de sus esfuerzos deportivos.
       Y el equipo y sus directivos deben dedicarse a cuidar su equilibrio emocional, a conocer muy bien, a través de medios audio visuales recientes, al próximo equipo adversario: Corea del Sur, ejercitando tácticas pertinentes al estilo del rival, pero siempre decididos al ataque, y veloces y eficaces para el repliegue defensivo.
       Todo deporte es juego sistemático para que el ser humano ejercite sus habilidades físicas y mentales; empero, con el tiempo, se ha pretendido, para bien, que el deporte sustituya a la guerra.
       A esto se opone la poderosa industria de las armas; pero la mayoría de los humanos preferimos el deporte y no la guerra.
       Mientras, bien por todos y cada uno de los integrantes del equipo mexicano de fut bol; ojalá, por su destreza, coraje y talento, sean campeones mundiales. No hay nada imposible para los mexicanos.
       Y si por alguna razón no lo fueran, sigue nuestro apoyo, y gracias por su muestra ejemplar de inicio.

lunes, 11 de junio de 2018


LOGOS
Ansia por el poder
¡SERVIR A MÉXICO!, DOMESTICANDO TIGRES
       Reciclador de viejas frases, y puntero en la contienda electoral, Andrés Manuel López Obrador soltó hace algunos meses: “Si hay fraude, yo me voy; a ver quién amarra al tigre”.
       Lo del fraude electoral es una antañona y mala costumbre mexicana que suele aparecer, ayer sí, y hoy también.
       Respecto al “tigre”, es una metáfora amenazante. Este animal de instinto asesino ni siquiera corresponde a nuestra fauna.
       En fin, como alegoría es aplicable, pues con ello se anuncia la posibilidad de que masas enfurecidas incendien a México, si no gana “ya sabes quién”.
       Pero esa advertencia bravucona es nimia, y queda corta, frente a la peligrosa realidad que vive nuestro país.
       Reutilizando la metáfora, México está rodeado de tigres.
       Tigres gringos encabezados por Trump (tan ajenos y enemigos del mismo pueblo estadunidense) están haciendo daño atroz a nuestra economía, en sus primeros embates. Y su intervencionismo puede pasar de la economía a la política, y de éstas a lo militar.
       La satrapía de Trump no tiene freno, ni con el Grupo G7 ni con sus vecinos inmediatos: México y Canadá.
       Los rápidos y furiosos nos pueden encender las praderas del norte, y las selvas petroleras del sur. Frente a esto, y ante todo mal, 120 millones de mexicanos debemos estar sólidamente unidos, en torno a quien resulte presidente.
       Por otro lado, nuestros hermanos de Centroamérica y Sudamérica también tienen a sus tigres rabiosos, y sus irascibles impulsos pueden alcanzar a nuestra frontera sur.
       Las garras y colmillos del norte y del sur aprisionan a México.
       A esos tigres externos se suma nuestra propia fauna asesina; y ésta proviene de los ambiciosos de poder, sea poder político o económico, o del orden o desorden que sea. Y nos advierten y amenazan.
       Curioso resulta que no pocos dueños de tigres, mexicanos de nacimiento, desde hace años huyeron de nuestro país, lugar donde amasaron sus fortunas. Sus residencias, con sus familias, se domicilian en poblaciones lujosas de EU.
       A pesar de todo ello, lo primero que los mexicanos debemos hacer es estar unidos en torno a valores que nos son comunes: estamos en contra de la corrupción; el derecho debe de aplicarse a favor y en contra de quien corresponda, sea quien sea; tendamos al empleo pleno y a una mejor distribución de la riqueza, en base a la  productividad y al trabajo eficaz; educación y salud eficientes para todos; fortalecer nuestro sentido humanista de patria, con respeto para todos los pueblos del mundo, mientras no haya condiciones de un serio humanismo sin fronteras ni países.
       Y nuestra unidad, bien puede iniciar este nuevo sexenio, si el triunfador invita a trabajar en su gabinete a sus contendientes; suponiendo que, los tres restantes, algún trabajo honrado y digno sabrán hacer por México.
       Así, en esta rifa de los tigres 2018, al ganador le tocaran todos, y al resto, al menos uno. ¡Servir a México, domesticando tigres!

lunes, 4 de junio de 2018


LOGOS
Presidenciables desconocidos
MEADE: EL MEJOR COMO PERSONA
       José Antonio Meade Kuribreña, quien se encuentra según encuestas en tercer lugar, es (muy lejano de los dos primeros sitios, de los cuatro contendientes a la Presidencia de México) el mejor como persona.
       Posiblemente no gane, pero concurre como el único contendiente a quien Andrés Manuel López Obrador podría confiarle su tan jactanciosa y "honrada cartera".
       Nunca lo he visto personalmente ni pretendo hacerlo; tampoco busco tratar personalmente a López Obrador ni a Anaya ni a Rodríguez.
       Si el padrón electoral para 2018 registra cerca de 90 millones de mexicanos, seguro estoy que más de 89 millones nunca hemos visto personalmente a ninguno de los 4 candidatos a la presidencia, menos hemos convivido con ellos.
       Sólo los conocemos a través de la publicidad, deformada por su comercialismo y su destreza falaz para la añagaza; pero aún así, todos nos dejan una impresión.
       Desde esa ceñida perspectiva, mi percepción sobre Meade es que resulta, en principio, una equívoca pieza humana urdida por Luis Videgaray y Peña Nieto, y mal orientada por sus consejeros.
       A Meade se le sigue notando la carencia de esa malicia que únicamente da la aptitud experimentada de la praxis política. Sus adversarios le aventajan en esas malas artes.
       Incluso las palabras malsonantes que ha utilizado José Antonio, ni le van ni le quedan. No le son naturales ni propias.
       Sus ataques a dos de sus contendientes, debiendo ser filosos, los hace romos en su tono meloso.
       Mucha gente buena votará por él, pensando que en comparación a los otros tres, resulta un buen hombre, sin que sea perfecto.
       No ha podido, o no ha querido, tener desplante y estampa de líder; y, según se ve, siempre ha sido un aceptable segundo o tercero en la maquinaria del poder.
       Quien gane la presidencia, incluyendo a Andrés Manuel, bien podría invitarlo a formar parte de su gabinete. Se vería bien ese gesto en el triunfador.
       Pero, llegado el caso, se observaría mejor que él no aceptara.
       Como en este mundo y en este tiempo nada es imposible, no descartemos que Meade pueda ganar, siempre y cuando pasen circunstancias extraordinarias, o hagan su aparición contextos ordinarios, para sorpresa de todos.
       La ley da mayor valor al voto ciudadano que a todas las sabias encuestas de los oráculos mexicanos.
       Meade sería mejor presidente, ya que como candidato nos queda  a deber.
       Como presidente tendría que sacudirse tanto lastre, y escoger un equipo de sobresalientes en trabajo, honradez y talento; poniendo el ejemplo con su capacidad y esfuerzo.
       Inmediatamente curar y cicatrizar heridas de todos los contendientes. Unificar al pueblo para servirlo, y no para explotarlo.
       Convocándonos a todos a resolver esos problemas que nos siguen lacerando, pero con apego a la ley.
       Desde esa faceta de gente buena, el segundo lugar lo ocupa López Obrador, tercero Jaime Rodríguez, y el último resulta Anaya, el maloso de la cuarteta.

lunes, 28 de mayo de 2018


LOGOS
Ni todo el poder ni el dinero
B. TRAVEN; FUEGO AL TRASERO
       De formación europea, B. Traven (1882-1969) indagó los usos y costumbres de pueblos indígenas del sureste de México, hasta llegar con certidumbre a describirlos, literariamente, como preciados valores de la Humanidad.
       Recordaré algunas partes realistas de su libro GOBIERNO, las que vienen a cuento en este 2018, año en el que nuestros malos gobernantes nos impusieron la atroz tarea de elegir, el próximo 1 de julio, a 3416 funcionarios de los tres niveles de gobierno, entre ellos, al Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.
       Traven observó que entre los pueblos chiapanecos había tantos sistemas de gobierno como en todo el mundo: elegir a un cacique de por vida; autoridades que ascendían poco a poco hasta alcanzar el máximo puesto; gobiernos de cuatro jefes; caciques elegidos por un año, o por cuatro; con reelección o sin ella; cacicazgos por herencia; un cacique y su consejo; y muchos otros modelos equivalentes a los conocidos por la Humanidad. Eso sí, todos, tendiendo a la llamada "democrática".
       El más exitoso y antiguo, bajo la honrada valoración de Traven, era "el sistema de gobierno Pebvil": 4 barrios unidos, a cada barrio le tocaba, en asamblea general de jefes de casa, elegir por un año al cacique anual de entre los suyos, no había reelección, el año que no les tocaba a los tres barrios restantes, éstos para nada intervenían.
       El cacique elegido no recibía pago por sus funciones, pero entre los cuatro barrios satisfacían las necesidades del jefe y su familia.
       Una curiosidad de esa forma de gobierno era que el cacique saliente entregaba al entrante, en la plaza, el bastón de mando, diciéndose frente al pueblo frases poéticas rituales.
       Después, el nuevo jefe se bajaba los calzones de manta, y se acomodaba en la gran silla del cacique, la que en el asiento tenía un tremendo agujero, abajo del cual colocaban un brasero con carbones al rojo vivo, y a partir de ahí el nuevo cacique expresaba  a la multitud su discurso.
       Lo que el cacique sintiera, por el calor de los carbones, no podía expresarlo ni con el más leve movimiento de sus cejas.
       Pero una vez concluido su sabio, y seguramente breve mensaje, un miembro de la comunidad explicaba las razones de aquel fuego bajo la silla: "para recordarte que el cargo es para trabajar por el pueblo, y no para que descanses placenteramente; para que no se te olvide que sólo es por un año; para que no actúes jamás como dictador; para que no perjudiques a tu pueblo; y, para que sepas que si no cumples, ese fuego te consumirá a ti y a la silla."
       Gobierno es gobierno, en todo tiempo y en todo espacio, y debieran conformarlo los mejores humanos de la población; pero, a veces, lo constituyen los peores.
       Si nuestros antepasados les ponían fuego en el trasero para que recordaran sus deberes, hoy, eficazmente, votemos para no crear dictadores.
       Al poderoso, ni todo el poder ni todo el dinero.

lunes, 21 de mayo de 2018


LOGOS
Instituciones en pudrición
RETORNO AL CAUDILLISMO
       En las elecciones 2018 no ganará MORENA. Triunfará, al parecer, Andrés Manuel López Obrador. Se vota por el hombre, no por el partido.
       Aquella acertadísima decisión del grupo encabezado por Plutarco Elías Calles, en 1928, se desquebrajó: “La época de los caudillos termina; comienza el tiempo de las instituciones”.
       Y no fue sólo la voluntad de AMLO la causa para convertirse en personaje hegemónico, fue sobre todo la torpeza de los ataques de sus enemigos, quienes durante sexenios lo cincelaron en su faceta de individualidad caciquil.
       José Antonio Meade, con todos sus pros y contras, está en campaña presidencial por ser ciudadano; como tal lo impusieron en el PRI, institución que ha sido el vientre de todos los partidos políticos del México actual.
       El nombre de Meade aparece más grande que el tradicional círculo tricolor, emblema que induce al mexicano, subliminalmente, a votar por su bandera.
       Para Meade, y para quienes lo asignaron, ser ciudadano es lo que vale, y no la institución partidista.
       PAN, PRD y Convergencia Ciudadana, son menos que Ricardo Anaya; él es lo valioso; por ello los ataques en su contra son muy personales. Y más pronto que tarde, Richard regresará al país de sus sueños: USA.
       Jaime Rodríguez, el menos independiente de los candidatos a la presidencia, es quien se individualiza más, por “bronco”, y por sus rústicas propuestas, prontas a formar en el anecdotario folclórico de la negativa picaresca mexicana.
       Mientras, los enemigos de AMLO siguen tonteando al atacarlo, ahora, por “adulto mayor”, cuando esto, a la vista, es una de sus ventajas: entre la senectud honrada y un joven ratero, mil veces el primero.
       Incluso, muchos jóvenes mexicanos huérfanos y pobres son atraídos, electoralmente, por el candidato que tiene mayor imagen paternal, o de abuelo.
       ¡Cuidado!, no provoquen lucha de generaciones.
       Hay jóvenes muy sensatos, y viejos muy inmaduros; muchachos flojos y envejecidos, y adultos laboriosos de alma juvenil. Ninguna edad monopoliza el bien ni el mal.
       El problema que se actualiza, y se agrava, es el retorno del caudillo, colocado por encima de las instituciones; la individualidad exacerbada frente a los colectivos generacionales; el “yo”, que ya gané las elecciones, (aunque el día de la votación no haya llegado) pide que votemos por sus candidatos a diputados y senadores al Congreso de la Unión, para poder hacer todo lo que ustedes ya saben.
       El “yo seré como Benito Juárez, Madero, o Cárdenas, mis guías”, cuando ni es deseable ni posible; por el cambio dialéctico, por la acción recíproca, por las transformaciones de calidad y cantidad, y por la contradicción, principios que operan en todo el universo.
       No permitamos que nadie esté en contra de las instituciones, en sí.
       Claro que hay instituciones en pudrición; sustituyámoslas por otras mejores, que auxilien a la mayoría de los mexicanos, sujetos pensantes, y jamás objetos de ningún caudillo.

lunes, 14 de mayo de 2018


LOGOS
Encabronamiento
MÉXICO EN DESGARRE
       Miguel Hidalgo (1753-1811) hizo cita genérica de los sentimientos de la nación; José María Morelos (1765-1815) los acuñó en forma precisa. Tiempos, eran, en que se derrumbaba la colonia de la Nueva España, y se gestaba el nacimiento de la América Mexicana.
       Esas y otras raíces históricas provocan brotes de sentimientos nacionales actualmente, hoy enriquecidos por circunstancias del presente, y orientados hacia un futuro, al que le urge nacer.
       Herbert Spencer (1820-1903), pensador inglés cuya tumba es vecina a la de Karl Marx en el cementerio de Haihgate, nos dice que "las ideas no gobiernan ni transforman al mundo; el mundo es gobernado o transformado por los sentimientos".
       Esa idea de Spencer, que flemática y exclusivamente pretende explicar la realidad, puede elucidar la actitud de candidatos y electores mexicanos en este proceso 2018, pues más que razones, se manejan sentimientos, incluidos los sentimientos presidenciales, tan llenos de interés personal, que nos invitan a votar razonadamente.
       Tan sentimiento es el del presidente Enrique Peña al concebirse rebasado y en rápido declive, como sentimiento resulta el enojo colectivo de los mexicanos en contra de su gobierno; y ambos sentires son de signo negativo y, para desgracia, afectan a México.
       Todos los candidatos presidenciales emiten, por todas las vías, sus sentimientos de ambición, enojo, envidia, odio, repudio, soberbia, miedo, y hasta el sentimiento de "amor y paz", de alguno de ellos, va cargado de despecho.
       Pocos conceptos de valor han externado quienes codician la presidencia, y algunas de sus razones carecen de practicidad frente a nuestras necesidades.
       Jaime Rodríguez, el bronco o el mocha manos, dejó paralizado a López Obrador, cuando éste afirmara que "ya le ofrecí en venta el avión presidencial a Donald Trump", al replicarle: "¡oye, Andrés Manuel!, con qué carácter estás ofreciendo en venta lo que no es tuyo".
       En lo anterior hay razones de hecho, aunque cargadas de sentimientos. La decisión prematura e ilícita de AMLO de ofrecer en venta un avión ajeno; fallo con razones, al menos formales. Y la razón de cuestionar de Jaime sobre la personalidad o personería del oferente oficioso, quien al parecer fue víctima de su lengua.
       Sería una tarea interminable analizar los inicuos e inocuos sentimientos de los presidenciables.
       Pero el ímpetu del sentimiento nacional 2018 lo produce la compleja suma de varios hechos a la vista: la falsa democracia, la enorme riqueza de pocos fincada en la dura pobreza de muchos, cínica corrupción, mal gobierno que volvió a imponer la reelección, sistema electoral carísimo e ineficaz, delincuencia organizada a todos los niveles, con impunidad, candidatos presidenciales inadecuados, educación particular mediocre y costosísima, enormes gastos so pretexto de la educación pública de bajísima calidad, y una guerra fratricida que se nos viene encima.
       ¿Cómo salvar a México?

lunes, 7 de mayo de 2018


LOGOS
No mientes madres al cocodrilo
ANTES DE CRUZAR EL RÍO
       Hace 10 días, todavía, Andrés Manuel López Obrador iba bien, viento en popa, en su tercera candidatura a la Presidencia de México; ahora, lo que era casi seguro, se ha tornado impreciso.
       Sus emociones y sus odios le ganaron otra vez, y sus palabras, casi siempre parcas y tardas, fueron vencidas por su ansia de lanzar verdades a los empresarios poderosos de nuestro país.
       No les mientes la madre a los cocodrilos, antes de cruzar el río; le oí decir hace muchos años a un abuelo sabio a la orilla del bajo Balsas, en su desembocadura al Océano Pacífico.
       Ese concepto sigue siendo cierto, con independencia de las frases, folclóricas o no, que se empleen para expresarlo.
       Por así requerirlo los intereses de los adversarios de AMLO, el hecho ha sido súper publicitado e, incluso, ligera, pero intencionadamente, deformado.
       Esa etapa belicosa inició con la publicación de un desplegado bajo el título: "ASÍ NO", suscrito por varios integrantes del Consejo Mexicano de Negocios (CMN): "Condenamos que un candidato a la Presidencia de la República recurra a ataques personales y descalificaciones infundadas…"
       Los firmantes confiesan, entre otras, dos cosas: una, "Condenamos", apropiándose de una atribución que ninguna ley les confiere y, así, se suman a los adversarios de López Obrador; y, dos, que son inmensamente poderosos y ricos, al emplear "de manera directa a más de un millón y medio de jefes de familias mexicanas e invertir cada año miles de millones de dólares en nuestro país… generando 9 de cada 10 empleos formales".
       Y AMLO de inmediato se enganchó respondiendo (al participar en la LIX Semana Nacional de la Radio y la Televisión) a los autores de ese desplegado: "son una minoría rapaz… responsable de la tragedia por lo que atraviesa el país… que tiene secuestrado al gobierno… a la que le pido que se haga a un ladito… porque ya basta… ya que han robado demasiado… Ellos tienen confiscadas a las instituciones, tienen secuestrado al gobierno, y éste está al servicio de esa minoría que no quiere que haya cambio… para ser claros, no quieren dejar de robar ni perder privilegios, incluso son malagradecidos con el presidente Peña Nieto, pues se sienten los dueños de México."
       Y a ello agregó expresiones muy social demócratas: "no habrá expropiaciones ni confiscaciones… estaremos de cara al futuro… sin violencia cual ninguna… así como Juárez separó a la iglesia del Estado, ahora es necesario separar la política de la economía".
       Con este encontronazo entre AMLO y una minoría de empresarios (o la mayoría de los empresarios poderosos) se pueden generar tres opciones: se contentan pronto la economía y la política, y gana AMLO; o la economía gana a la política, y pierde AMLO y sale el tigre; o la política gana a la economía, gana AMLO y México y su pueblo sufrirán sacudidas económicas.
       Formal y realmente el voto ciudadano decide, no manda ni el mienta madres ni el cocodrilo.

martes, 1 de mayo de 2018


LOGOS
Discusión de personalidades
1 DE JULIO; "LLEGAR A TODA MADRE"
       En las campañas estudiantiles de la Universidad Nicolaita, en la década de los sesentas de siglo XX, se organizaban, entre otros, dos eventos: uno, debate sobre temas educativos del nivel universitario; y, dos, discusión de personalidades, donde públicamente se analizaban las características personales de cada candidato.
       Aplicando esos conceptos al llamado primer debate entre los candidatos a la Presidencia de México 2018, en realidad no hubo debate; lo que acaeció fue una discusión de personalidades y, más propiamente, una clara acometida contra AMLO, por los demás contendientes.
       Y el agredido, sabedor de antemano de esa ofensiva, perdió la gran oportunidad de defenderse con el mejor de los estilos: el que uso, cómodo y seguro, frente a miles de estudiantes del Instituto Tecnológico de Monterrey.
       Para mí no hay duda de que AMLO encabeza la preferencia de los electores, hasta este momento.
       No aseguro que AMLO sea el definitivo ganador.
       No he borrado de mi memoria la desafortunada aseveración de José Antonio Meade, en Tlalnepantla: "… ganaré la elección del 1 de julio, inspirado en el triunfo del PRI el año pasado en la elección de gobernador del Estado de México".
       Aun así, ni Meade ni Anaya ni Margarita ni el Bronco ni AMLO son peligro para México.
       Sólo son la materia humana que tenemos para elegir presidente, en pocas semanas, debido a nuestros procedimientos electorales súper deficientes; y esas personas no son los mejores mexicanos que tenemos en el país.
       Es una elección para escoger al "menos peor", como suele afirmarlo la gente.
       Después de una extraña paseadita por Alemania, el presidente Enrique Peña Nieto hizo un llamado de mensaje electoral, en la XXVI Reunión Plenaria del Consejo 2018 de Citibanamex: "No hay atajos ni fórmulas mágicas en el camino del progreso… Voten con la razón y no con el estómago".
       Previamente Ernesto Torres Cantú, director general de Citibanamex afirmó: "Será un grave error, con importantes impactos negativos a nuestra economía, detener o cambiar las reformas impulsadas por el presidente Peña Nieto".
       Rondaba por esos ámbitos la posibilidad de que algún o algunos de los candidatos presidenciales declinaran para, de hecho o de derecho, presentar un solo frente ante AMLO, y vencerlo otra vez, o, al menos, que no se llevé, como es su deseo tropical, el "cayuco completo".
       Y frente esos temores son muchos los que tontean.
       Emilio Azcárraga: "México no se puede inventar cada 6 años". Ya no es el caso; más bien, México no puede repetirse cada 6 años.
       AMLO: "Los partidos políticos se están desfondando". No es así, están desfondados desde hace tiempo, incluyendo a Morena.
       Meade: "No sé si es una buena metáfora; llegaré el 1 de julio a la meta rayando el caballo, a toda madre". ¿Metáfora o majadería?, pero no hay por qué no llegue al 1 de julio.
       Obsérvese, para México no son peligro, son peligro para sí mismos.

martes, 24 de abril de 2018


LOGOS
Beatriz Pagés Rebollar 
PERIODISMO Y POLÍTICA; BUENA PAREJA
       Entre la inteligencia y la mediocridad, elijo a la primera; si tengo que decidir entre la corrupción y la honestidad, voto por la segunda; al juzgar entre la trabajadora y la floja, aprecio a la laboriosa.
       Tengo muy claro el mundo de mis valores, y con esfuerzo cotidiano he constituido mi coherencia.
       Es cómodo recrearse en la axiología abstracta; y es delicado aplicar valoraciones a personas, tiempos y espacios, individuales y concretos; empero, ante un mundo tan negativo, vale estimular lo positivo existente.
       Así, quisiera en este 2018 ser ciudadano elector en la Ciudad de México para ir a votar, a cara descubierta y convencido, por Beatriz Pagés Rebollar, a efecto de elegirla senadora de la República.
       Lamentablemente no en todas las entidades federativas se ha postulado a gente aceptable y admirada, por la que se sienta uno orgulloso, virtud a que nos represente.
       La Ciudad de México, como todas las entidades federativas de nuestro país, merece senadores de esa talla. ¡Lástima que los dueños de los patógenos partidos políticos y sus nuevas y perniciosas alianzas ni lo entiendan ni lo sientan!
       Sé que Beatriz Pagés está postulada por el Partido Revolucionario Institucional, o por la alianza "Todos por México", pero podría ser candidata de cualquier otro partido o cualquiera otra alianza, y seguro estoy que muchos votaríamos por ella.
       Ahora y aquí, ante tantas degradaciones partidistas, lo que cuenta es la calidad del ser humano postulado.
       Beatriz, de reconocida y sólida cimiente familiar, es persona de amplios márgenes de honradez, capacidad de trabajo, talento, amor a México, de lógica eficaz y ordenada, que se expresa con veracidad, lo mismo en forma oral o escrita, y siempre de manera magistral y lúcida.
       Política al cien por ciento, y periodista al cien por ciento, a contra pelo de quienes afirman, inexactamente, que ambas actividades no hacen buena pareja.
       La cultura informativa de Beatriz es vasta, tanto como su formación cultural, de ello, cotidianamente nos deja testimonio en variados medios masivos noticiosos y, especialmente, en la Revista Siempre!, añoso crisol en donde prosiguen su forja y conviven, semana a semana, todas las ideologías y una amplísima gama de estilos.
       La atmósfera política de la capital de nuestro país está degradada. Sus gobiernos, para perpetuarse en el poder, han convertido en vil mercancía el voto popular, generan pobres para comprar su apoyo ciudadano, y organizan a esa masa humana como materia prima del crimen organizado.
       En cambio, el ciudadano elector de la Ciudad de México tiene, por lo general, un nivel educativo aceptable, se valora como individuo y ha extremado, por razones humanísticas, su sensibilidad social, en ellos descansa gran parte de la responsabilidad para sanear a la política, en esa capital que es de todos los mexicanos.
       Esa inmensa Ciudad de México y su zona conurbada, ya tan lejos de la visión poética de Bernardo de Balbuena (1562-1627) o de la perspectiva helenística de Don Alfonso Reyes (1889-1959), tiene gigantescos problemas de agua, corrupción, de supervivencia.
       Y urge, en todos los niveles del gobierno, gente de las cualidades de Beatriz Pagés.
       Quiera el voto ciudadano, con su libre pero razonada emisión, dar un primer paso: llevar a la Cámara de Senadores a la honradez, la inteligencia, a la capacidad de trabajo.

lunes, 16 de abril de 2018


LOGOS
Todos vs AMLO; es apoyarlo más  
IDIOTEZ QUE PREVALECE
       AMLO se convirtió en el pararrayos de los ataques de los cuatro candidatos presidenciales restantes, a dos meses y días de la elección.
       Meade reta, y ordena, "Andrés Manuel: acepta debatir cada semana; quien no debate no merece gobernar… ¡Frenemos a López Obrador!"
       Anaya asegura y propone: "Es un hecho, el PRI sale del poder, y gana el cambio; el cambio viejo y deshonesto de López Obrador, o el que yo propongo con ideas nuevas y progresistas".
       Margarita enfrenta: "AMLO quiere amnistía para corruptos y criminales. Su propuesta es de un país de impunidad. Yo quiero un México respetuoso de la ley, y los criminales a la cárcel".
       Jaime Rodríguez embronca el ambiente electoral: "INE mintió, TRIFE hizo justicia; que se cuide AMLO, ¡voy por él!"
       Lo que se opone, apoya; lo que no mata, fortalece; el mal ataque se convierte en auxilio.
       Esas tres expresiones populares, veraces en principio, se desprenden del pensamiento de tres personajes, respectivamente: el científico inglés Isaac Newton (1642-1727) con su tercera ley; el filósofo alemán Federico Nietzsche (1844-1900) en El ocaso de los ídolos; y, el general chino Sun-Tzu (544-496 antes de n. e.) en El arte de la guerra.
       Física, filosofía y milicia, nos aconsejan no oponernos cuando con ello apoyamos; no intentar matar si con esa actitud vamos a fortalecer; y no mal atacar, porque con eso sólo auxiliamos.
       Todos contra AMLO es una idiotez antañona que sigue prevaleciendo, y que lo ha engrandecido.
       Independientemente de las cualidades y experiencias de Andrés Manuel, que las tiene, sus propios contendientes están utilizando tiempo, espacio y dinero, para publicitarlo más.
       Y con ese tipo de adversarios que le conquistan adeptos, López Obrador no requiere de amigos honrados ni capaces; es feliz y exitoso, y se regodea desde ahora con el triunfo.
       Meade, versifica mal, y confiesa: “Andrés, perderás otra vez… No temo a AMLO, temo a sus propuestas”; contrario a esta aseveración, yo no temo a sus propuestas, le temo a AMLO; claro, utilizando el verbo “temor”, para el caso, en su acepción de incertidumbre.
       Que promete AMLO: terminar con la mafia en el poder, de acuerdo; acabar con la inseguridad, de acuerdo; desaparecer la corrupción, de acuerdo; pedir auxilio al Papa, a Putin, a Trump, a todo el mundo para pacificar a México, de acuerdo; cobrar la mitad del salario, él y todos sus colaboradores, de acuerdo; vivir en un departamento y no en Los Pinos, y manejar su pequeño automóvil, de acuerdo; organizar su gabinete con pura gente honrada, trabajadora y capaz, de acuerdo, (aunque conforme a su prematuro enlistado hay ahí gente ratera, floja e incapaz); construir un mejor aeropuerto que el NAIM a un costo cien veces menor, de acuerdo; y así hasta la  eternidad de sus propuestas.
       Temo que su gran éxito electoral se convierta en enorme fracaso administrativo. Temo más por México que por él.