martes, 23 de julio de 2019


LOGOS
Una casita que tengo
EN PALACIO NACIONAL
        El presidente Andrés Manuel López Obrador para dar prueba suficiente de su austeridad republicana, su honradez y su humildad, se negó a ocupar, ya con su investidura de titular del ejecutivo federal, la residencia oficial de Los Pinos.
        Su determinación al respecto la anunció desde la campaña, y se observó ad hoc con su repulsa a lo fastuoso.
        Pero el poder suscita cambios sorprendentes en los seres humanos, y los hace buscar a cualquier costo sus ansiados sueños respecto a sus necesidades vitales, como el dónde habitar.
        El bucólico sentido artístico de Manuel José Othón (1858-1906) dio lugar al hermoso poema La casita: "Que de dónde amigo vengo, de una casita que tengo más abajo del trigal…"
        Y Oscar Chávez con su canto hizo una rebelde y llamativa parodia al verso del potosino: "Que de dónde amigo vengo, de una casita que tengo por allá en El Pedregal…"
        Pero ahora, el presidente AMLO so pretexto histórico de que en Palacio Nacional vivió y murió el Presidente Benito Juárez, y con la excusa histriónica de que ahí el presidente Felipe Calderón hizo un departamentito, decidió con toda modestia (haciendo arreglitos de varios millones de pesos a ese inmueble centenario) ir a vivir oficialmente con su familia a Palacio Nacional.
        Ese acomodo de hacer su casita en tan ostentoso inmueble, supongo que lo tomó solo él. Ignoró si en alguna de sus conferencias incesantes, o en algún mitin, pidió a los respetables asistentes que levantaran la mano quienes estuvieran de acuerdo en que su nidito matrimonial fuera en la sede oficial del poder ejecutivo federal.
        No sé si le pidieron o exigieron los 70 millones de mexicanos que asevera AMLO que lo apoyan ya, en este verano 2019, que ahí asentara su mansión.
        Tampoco tengo datos de cuánto puede costar la renta diaria de ese inmueble gubernativo, con todos los servicios que recibe, y si AMLO pueda sufragar ese costo con los 108 mil pesos mensuales que le pagamos.
        Estoy lejos de la mezquindad y de la envidia, mi manera de pensar, decir y hacer, está demasiado distante del neoliberalismo, pero no me parece ni jurídico ni ético que un bien inmueble público y catalogado como histórico, sea casa habitación de un funcionario, por más alto que sea el cargo.
        En México el presidente de la república es la figura más poderosa; y su conducta incita a la imitación (casi siempre burda y ridícula) de la apodada clase política.
        Y como siempre los comportes óptimos son muy difíciles de remedar, la emulación al poderoso se realiza en sus pésimos actos.
        En esa virtud (no tan virtuosa) los señores gobernadores o los presidentes municipales podrían hacer su casita marital en los palacios de gobierno y en los palacios municipales, respectivamente, con todo y familiares.
        No califico bien ese logro de la cuartísima (o cuatísima) transformación.
        Palacio Nacional, en nuestro tiempo, no tiene vocación de alcoba conyugal ni sede para la familia reinante.

lunes, 15 de julio de 2019


LOGOS
Crimen Organizado, S.A. de C.V.
AMLO HACE DEL ESTADO UNA EMPRESA
        "Tuvimos diferencias con Carlos Urzúa… en la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo… imagínense, presentó una versión que no reflejaba el cambio, era como si la hubiera hecho Carstens o… este… Meade… ¡se me fue!, es tan buena persona, como también el otro".
        He transcrito, textualmente, lo externado en foro nacional por el presidente Andrés Manuel López Obrador, en donde él mismo, en tic de arrepentimiento, confiesa: "¡se me fue!"
        Si fuese una excepción golondrina, de aquellas que no hacen verano, no valdría la pena analizarla, empero, constantemente al presidente de México se le va la lengua, sin haberla conectado debidamente al cerebro; y, esto, no presagia nada bueno.
        En Buenavista Tomatlán, territorio michoacano de la tierra caliente, AMLO aseveró: "vengo sin guardaespaldas", cuando toda esa población observó a centenares de la guardia nacional por doquier.
        Preciso, todos queremos la seguridad personal del presidente de nuestro país. Qué bueno que tenga una protección suficiente en sitios candentemente inseguros, pero qué malo que presuma con actitudes y palabras falsas, y llegue a la mentira de que "vengo sin guardaespaldas", cuando a su derredor estuvo a la vista de todos la misma labor del desaparecido estado mayor presidencial, realizada por fuerzas armadas con otro nombre, y con ligeras diferencias secundarias, pero con fondo idénticos.
        En ese mismo sitio, AMLO, innecesaria y equívocamente, retó al crimen organizado: "A los jóvenes los tenemos que atender, y vamos a competir en ese terreno con la delincuencia organizada, decirle: a ver, tú te llevas a los jóvenes, vamos a ver quién puede más, porque yo les voy a dar opciones a los jóvenes, porque no quiero que te los lleves, porque yo no quiero que los jóvenes se echen a perder".
        Analizando lo anterior, significa que la lucha entre el gobierno y el crimen organizado ya no es con armas, confrontando fuerzas brutas y matándose mexicanos entre sí; y esto en principio es lo correcto.
        Pero también significa: a ti, crimen organizado, te legalizo y reconozco tu personalidad para que el gobierno mexicano compita en libre concurrencia contigo, a efecto de ver quién gana a los jóvenes del país.
        Bajo esa transformación, llamada de cuarta, nuestro gobierno deja de ser quien representa al Estado, y se convierte neoliberalmente en una empresa más, para competir con la empresa crimen organizado, sociedad anónima de capital variable, y que se decida, en el léxico que gusta a AMLO, de qué cuero salen más correas.
        Además de que, AMLO, yoísta siempre, reduce al estado y al gobierno en un "yo" impúdico y ñoño, al asegurar: "yo les voy a dar opciones a los jóvenes… yo no quiero que te los lleves, yo no quiero que los jóvenes se echen a perder".
        Cuando eso corresponde al Plan Nacional de Desarrollo, y a programas y proyectos que de ahí legalmente se desprendan.
        ¿Hasta cuándo aprenderá?

lunes, 8 de julio de 2019


LOGOS
Presidente palabrero
LA FALLA DE SAN ANDRÉS…
        No hay movimiento ni menos partido de MORENA, lo que sí hay es un líder llamado Andrés Manuel López Obrador; no hay gobierno federal, sólo existe AMLO; no hay un poder ejecutivo de la república, únicamente percibimos a AMLO.
        AMLO para todo, el AMLO nuestro de cada día, multiplicando su imagen a cada hora, y repitiéndose con la constancia de un disco rayado: "me canso ganso", "yo tengo otros datos", "son fifís", "es culpa de la mafia en el poder", "amor y paz", etcétera, etcétera, etcétera.
        Todo eso lo convierte, lamentablemente, en un presidente palabrero.
        Obvio que AMLO tiene cualidades como todo ser humano. Es tenaz, pero egocéntrico: él es quien piensa, él es quien se expresa, él es quien hace, él es el honesto, él es el bueno.
        Tiene márgenes de honradez aceptables, pero es equívoco en su proyecto de acabar la corrupción; y, con ese plan medio apasionado y medio tuerto, puede destruir al país.
        A mí no me cabe duda que AMLO resultó trabajador, pero sus meros moles son los asuntos electorales, y todos los problemas los enfoca a través de la perspectiva de votaciones a mano alzada, o de los futuros y tradicionales votos.
        Tiene el buen ánimo de estar al pendiente de todo, pero su personal preparación es tan superficial como endeble, lo que provoca dudas, sonrisas, y enojos, en quienes observan sus puntadas.
        Parece no ser un ambicioso del dinero, pero ha hecho capital y lo ha repartido entre sus hijos y su esposa; además de que tiene el apetito de controlar a los multimillonarios que nuestro sistema ha producido; aparte de que pretende dominar al poder religioso, al poder intelectual, al poder de los medios masivos de comunicación, al poder político, y a todo lo que tenga poder.
        Incluso, ha expresado su deseo de que en México no haya ejército ni marina ni aviación ni fuerzas armadas, instituciones que no han sido perfectas, pero que, siendo perfectibles, han sido y son fuente de orgullo nacional.
        En lo que sí tiene razón el presidente AMLO es en su propósito de finiquitar al crimen organizado; sin embargo, la solución que aplica es verborreica, al hacer sólo llamadas a los delincuentes: "no hagan sufrir a su mamá, y ya pórtense bien".
        Todos sabemos de la existencia de la falla de San Andrés, la que avisa de cataclismos en las californias. ¡Quiera el destino que nunca se produzcan!
        Como también existen las azarosas fallas del presidente AMLO, a quienes algunos lambiscones le han visto calidad de santo.
        Pero… ¿cómo ayudarlo para que supere esas fallas?, máxime que es el presidente de todos los mexicanos, aunque él no lo crea ni se haya comportado a la altura de tan dignísimo cargo, al dividir y odiar.
        ¿Cómo puede AMLO transformar a México si no se ha transformado a sí mismo?
        Liga la moral a la religión, violando al laicismo.
        La mayoría de nuestros compatriotas son buenos seres humanos, y merecen un presidente que esté conciliado consigo mismo y con sus mandantes.

lunes, 1 de julio de 2019


LOGOS
Real y metafóricamente
AMLO NOS BAILÓ
        Con el triunfo electoral del 1 de julio del 2018 llegó a manos de Andrés Manuel López Obrador el poder presidencial, ya que sin abdicar formalmente, el presidente Peña Nieto le entregó los bártulos del mando.
        El candidato AMLO trabajó mucho durante sexenios para triunfar, recibió vasto y oculto apoyo gubernativo, y se dedicó a prometer en exceso a los mexicanos.
        Respecto a los problemas engorrosos de inseguridad, miseria, ignorancia, corrupción. desempleo, explotación, salud, vivienda, educación, y todos los demás que se denuncian, el candidato AMLO empeño su palabra de que en llegando a la presidencia los solucionaría por ese simple hecho de éxito.
        Fue un burdo engaño, y un incumplimiento cabal; y ahora a 365 días de distancia, la mayoría ciudadana con responsabilidad observa que, el presidente AMLO también nos llevó al baile, real y metafóricamente.
        Hasta las cosas superficiales que parece haber cumplido (no tener avión ni vivir en Los Pinos ni que su esposa dirija el DIF, etc.) son irrelevantes ante los conflictos peligrosos que nos siguen aquejando.
        A un año de esa victoria electoral, en donde la mano negra oficial sumó 30 millones de votos, nuestro país va, en la vía de la comedia, proa a la teatralidad, y en el camino del drama rumbo al caos.
        Un simple ciudadano como yo, pide al presidente de todos los mexicanos, que medite un poco, pero con responsabilidad, de que nunca será demasiado tarde para mejorar el rumbo, y perfeccionar la acción gubernativa, respecto a nuestra delicadísima realidad.
        En cadena nacional ejecuta actos ilícitos el presidente: "instruyo al director de PEMEX para que no se use ese plan de exploración…", cuando la máxima autoridad de PEMEX es un consejo, dada su descentralización por norma jurídica legislativa.         Los anteriores presidentes si se metieron con PEMEX, cuidaron formas, pero AMLO lo hace con cinismo, todo porque a su decir, él sí es honesto, cuando ordenar en PEMEX es más que una deshonestidad, es un conducta violatoria de la ley.
        Militarizar a México con Guardia Nacional y con sabor a AMLO acarreará más problemas que soluciones. Qué podemos esperar de un gobierno desorganizado contra un crimen organizado.
        Política de austeridad contra de todo lo productivo, pero un derroche de decenas de miles de millones de pesos para las tropas de asalto electoral.
        La reforma educativa lopezobradorista ni es reforma ni es educativa.
        Las acciones del gobierno federal actual son tan neoliberales como las de los sexenios próximo anteriores. La libre concurrencia sigue su marcha, y sólo fue sepultada de palabra, ya que goza de cabal salud.
        La reforma laboral ni arranca ni respira, menos el desparramadero de las secretarías del ejecutivo federal a diversas entidades federativas. El desempleo crece, y el salario que aumentó tiene más baja capacidad de compra que el anterior.
        AMLO nos seguirá llevando al baile. ¡Salvo…!

lunes, 24 de junio de 2019


LOGOS
AMLO y Trump
PELIGROSOS DISPARATES GUBERNATIVOS
        Mientras el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador reveló que también tiene erráticos movimientos corporales, el presidente salvadoreño Nayib Bukele mostró natural sentido del humor en la política exterior.
        Ambos mandatarios se reunieron recién en Tapachula, Chiapas, y sin más, AMLO con su mano derecha tomó la siniestra de Bukele, la alzó en señal de triunfo compartido, y equivocando la dirección de su fuerza descargó un puñetazo en el lado izquierdo de la mandíbula de presidente salvadoreño.
        Ese involuntario accidente, por fortuna, no provocó la guerra; sólo observamos la confusión nerviosa de AMLO, y a un Bukele sonriente frente a las cámaras y ante los asistentes, para después ofrecer variadas y simpáticas explicaciones sobre el hecho.  
        Dijo: "en realidad, el presidente López Obrador quiso sentir la potencia de mi barba en su puño"; "veo que el presidente Andrés Manuel gobierna con puño de hierro; y, "eso me pasa por andarle diciendo a AMLO cabecita de algodón".
        Obvio que ese golpe fue impensado, pero evidenció la ambigua convulsión mecánica de alguien que, en el ejercicio del poder, inclusive, trasluce actos de autoridad cargados de dislates.
        Daré un ejemplo.
        Si a mano alzada (como a AMLO le fascina) se preguntara a los 125 millones de mexicanos si están dispuestos a ayudar a Donald Trump para que gane la reelección a la presidencia de EU, casi nadie subiría su palma, y sí gritarían un rotundo "NO", chiflando ensordecedoramente cinco rítmicos sonidos en contra de ese "diabólico personaje".
        Contra la opinión de los mexicanos, AMLO disparatadamente se ha convertido en un obsequioso colaborador de Trump, para que éste pase cuatro años más en La Casa Blanca, y siga sembrando males en todos los pueblos de la Tierra.
        Aporto dos muestras de la descomposición social que vive el mundo: casi la mitad de los ciudadanos estadunidenses ama a Trump, y casi la mitad de los ciudadanos mexicanos ama a AMLO; así, ambos dividen a su pueblo, tanto el poderoso rubio como su servicial peón.
        Hace días, Trump dispuso el despegue de aviones de guerra y el envío de misiles en contra de Irán. Las flotillas aéreas salieron al ataque, los misiles estaban listos para ser lanzados; pero 10 minutos antes de la hora para iniciar la criminal embestida, el presidente estadunidense dio la contraorden.
        La orden, según Trump, fue porque Irán derribó un drón gringo que se introdujo a territorio iraní.
        Lo que motivó la cancelación de la orden, según el mismo Trump, fue un diálogo superficial que tuvo con un general, a quien preguntó: "¿con este ataque cuántas personas morirán?" La respuesta fue "de 150 a 150 mil". Por esto dispuso Trump: "No vale la pena", y revocó la ofensiva.
        Trump puso a la Humanidad en altísimo peligro, ¡que irresponsabilidad de tipo!; además, mostró que le temblaron las corvas y reculó por miedo.
        Todos los disparates gubernativos son peligrosos.

domingo, 23 de junio de 2019


Fox, Felipe, Peña y AMLO
PRUEBAS DE NUESTRO AGUANTE  
        Samuel Ramos (1897-1959), primero, y Octavio Paz (1914-1998), después, dedicaron tiempo y talento para encontrar los perfiles que distinguen a lo mexicano.
        No han sido los únicos indagadores de esas peculiaridades étnicas, pero sí, los más destacados.
        El laberinto de la soledad, de Paz, retoma tema y elementos del libro de Ramos: El perfil del hombre y la cultura en México.
        Ambos a su estilo (y con ciertas diferencias) cumplen su propósito, y nos aportan el cómo somos, desde su visión.
        Los sintetizaré.
        De agudo mimetismo inconsciente, con supuesto complejo de inferioridad que resulta una máscara, nos auto denigramos, el indígena pasivo, el citadino mestizo o blanco activo, hipersensibles, falta de armonía con nosotros mismos, reprimidos, de actitudes patrióticas, huimos de sí mismos y nos refugiamos en mundos ficticios, de cultura superficial y de poco aprecio a ésta, de espíritu utópico los jóvenes, tendiendo a la pedantería para simular algo.
        Usamos máscaras para estar lejos de todo, hasta de nosotros mismos, la soledad del mexicano arma fiestas y actos públicos, en nuestras fiestas suele desaparecer el orden, parecemos indiferentes ante la muerte y la vida, el concepto de la chingada y el de la madre están muy ligados en nosotros, seguimos sintiéndonos hijos de la Malinche, introducimos anarquía en el lenguaje, la conquista española y la colonia sólo cubrieron nuestras costumbres ancestrales, el goce de la mexicanidad pasa por la lucha de contradicciones, lo que pone en vilo a la nación.
        Tanto Paz como Ramos nos sugieren que nos desprendamos de las máscaras, “porque sólo así podemos ser contemporáneos de todos los hombres.”
        La inteligencia esforzada y sensata de los dos pensadores es digna de admiración y respeto; pero lo mexicano en el 2019 ha tenido cambios causados por variados motivos, entre otros: la masificación, los avances cibernéticos acelerados, y la globalización.
        Además, a muchos pueblos del planeta se les pueden acomodar los rasgos que descubrieron en lo mexicano Ramos y Paz.
        Por otra parte, observo que los mexicanos (mestizos como son todos los pueblos del mundo) tenemos una gran capacidad de aguante, desde nuestro doloroso inicio, por ese revoltijo de ADNes tan sinuoso entre españoles a partir de 1519 y gente de 135 naciones originales en el territorio de lo que hoy es México.
        Quetzalcóatl les anunció la llegada de esos dioses en casa que flotaba en el mar; mientras, el Papa y la Corona Española se tardaron en afirmar que los aborígenes de las nuevas tierras descubiertas no eran animales, sino humanos. Así se mestizaron.
        Desde entonces el mexicano ha sido muy aguantador, y ha crecido frente a los castigos del destino.
        En la dureza del siglo XXI ha podido y ha sabido soportar, el mexicano, a los presidentes: Vicente Fox, Felipe Calderón, Enrique Peña, y a Andrés Manuel López Obrador.
        ¡Ésta es la mejor prueba de nuestro aguante!

lunes, 10 de junio de 2019


LOGOS
Sometidos a Trump
¿LA DIGNIDAD INTACTA?
       El presidente Donald Trump sólo ha sido exitoso, en su política exterior, con México.
       Bajo la dura amenaza de imponernos excesivos aranceles, Trump exigió al presidente Andrés Manuel López Obrador todo: el trapito, el martillito, el clavito, el aceitito, el esfuercito, y el agujerito.
       Y el gobierno mexicano le entregó todo, hasta un acto de reconocimiento en Tijuana, disfrazado de unidad nacional para la amistad con EU, en donde como orador sólo faltó el líder religioso Naasón, encarcelado en California.
       A cambio, Trump elogia la actitud servil de sus vasallos, y los arrea: "A trabajar duro, muchachitos"; y así, manda mensajes al mundo, pavoneándose de su victoria pírrica.
       A China dice: "firmen acuerdo o enfrentarán peores condiciones que México". Amenaza a Europa alentando el Brexit, coacciona a Cuba, ultima a Venezuela, constriñe a Corea del Norte, apremia a Irán, entre otros países, pero sin éxito.
       Únicamente ha dominado al gobierno mexicano, poniéndolo entre el muro y la espada arancelaria, y lo ha retenido como su peón de migra.
       Trump no ha podido seguir la construcción del muro, entre EU y México, fuerzas políticas estadunidenses lo han frenado; pero él sí obligó al gobierno mexicano, y éste aceptó, en tono de éxito propio, montar un muro con 6 mil efectivos de la Guardia Nacional en su frontera con Centroamérica.  
       López Obrador, así, traiciona sus principios y a su pésimo modelo migratorio, convirtiendo a México en "tercer país seguro" al servicio gringo; es decir, si los migrantes (no mexicanos) están seguros en México, ya no tienen derecho ante los EU a pedir asilo, siendo el gobierno mexicano el que le haga el trabajo sucio al estadunidense, contra organizaciones migrantes, criminalizándolas como terroristas, y sellando militarmente nuestra frontera sur, o cerrando el Istmo de Tehuantepec, a 160 kilómetros tierra adentro.
       México se obliga a comprar productos agrícolas de EU por miles de millones de dólares, condenándonos a seguir siendo dependientes en alimentos.
       Más "la colaboración directa del gobierno de los EU" en varios rubros les permitirá operar legalmente en territorio mexicano.
       Trump ha dicho: "Con México se acordaron cosas que no se informarán; pero se darán a conocer en su momento."
       ¿Cuáles son esas cosas secretas que violan principios de claridad y transparencia?
       En poco tiempo, a Ebrard le va a costar cara la frase: "Salimos con la dignidad intacta".
       El pícaro Porfirio Muñoz Ledo, quien es inteligente, se sintió obligado a decir: "Es inmoral el doble rasero. En la frontera norte pedimos que nos abran la puerta. Y en la frontera sur se nos pide cerrar la puerta para hacerle un oscuro favor a EU".
       La presidente de la Cámara de Diputados de EU, Pelosi, dijo: "El acuerdo entre EU y México viola los derechos humanos de los migrantes".
       ¡Cierto!, México perdió, y seguimos sometidos a Trump; éste ya le tomó la medida a AMLO.

martes, 4 de junio de 2019


LOGOS
Aves borrascosas
AMLO Y TRUMP; CON ESTILOS PROPIOS
       Si el abominable muro entre México y EU se concluye totalmente, los mexicanos terminaremos pagándolo, en porcentaje elevado.
       Así será, como ha sido que gran parte del rico patrimonio de EU lo ha aportado México, comenzando por el territorio más productivo de que gozan, superior a dos y medio millones de kilómetros cuadrados, arrancados de nuestro suelo por la fuerza de las armas.
       Además del talento y la millonaria mano de obra que por siglos le ha seguido tributado Estados Unidos Mexicanos a Estados Unidos de América.
       El vínculo es el del fuerte con el débil, endurecido por fenómenos geográficos, económicos, históricos, políticos, entre otros, y consolidado por la globalización creciente.
       Sólo formalmente somos soberanos frente a EU; y esta situación es un fuego que no debemos dejar que jamás se apague.
       Así, Trump ha ejercido el hegemonismo estadunidense de la manera más atroz con todo el mundo, pero agrava su prepotencia con los mexicanos, debido a sus ambiciones electorales, para ser presidente, primero, y ahora para reelegirse.
       Hace 4 años, el candidato Trump prometió a su pueblo resolver problemas de migración y drogas, sin cumplirlo. Este fracaso quiere taparlo con agresividad hacia México, aplicándonos aranceles crecientes del 5% al 25%, mes tras mes, durante 2019, a productos hechos aquí, para venta en EU, a efecto de volver a triunfar electoralmente.
       El rudo poder de Trump tiene contrapesos en los poderes legislativo y judicial, en poderes estatales, en poderes de las grandes empresas, y en la poderosa opinión pública de EU.
       Aun así, es ave de borrascas, y huracanadamente zangolotea a China, Corea del Norte, Irán, México, y al mundo.
       En cambio, el poder de AMLO no trasciende fuera de México, pero internamente carece de contrapesos dentro del gobierno mexicano. Sus frenos reales son grupos de opinión pública, ante los cuales se irrita y trata de vengarse e, ilícitamente, la CNTE y el crimen organizado, también lo frenan, para mal.
       Es AMLO, en lo interno, también ave borrascosa. Muchas  veces con aceptables propósitos; casi siempre con tácticas y procedimientos  inadecuados.
       Gusta de repetir: “no me falta valor… ni soy cobarde o timorato”, y esto tiene connotaciones psicológicas que internacionalmente se estudian.
       A Trump no lo vamos a convencer nunca, pero sí podemos lograr que los contrapesos estadunidenses lo frenen en su locura de tronar a la economía mexicana, lo que afectaría severamente a la economía de EU.
       El estilo de amenaza arancelaria de Trump, y el estilo de amor y paz internacional de AMLO, no compaginan. Pero la independencia de las 13 colonias en 1776 creó un EU que inspiró y auxilió a la independencia que devino como México en 1821, pues  hace 10 mil años no había México ni universidades ni imprenta, como AMLO lo asegura.
       Ojalá negociadores responsables, talentosos y prácticos, de ambos países, resuelvan el actual conflicto.

lunes, 27 de mayo de 2019


LOGOS
¿Qué es el "hampa"?
AMLO, VIOLA DERECHOS HUMANOS
       Es acto de autoridad (para el juicio de amparo), aquel que ejerce una autoridad gubernativa en forma unilateral, imperativa y coercitiva, agraviando a cualquier persona, al violarle derechos humanos garantizados por nuestra Carta Magna.
       El presidente Andrés Manuel López Obrador en cadena nacional (con sonrisa vengativa, por notas de prensa que le enojaron) dijo: "Es propaganda, es para afectarnos, ya ven cómo es el hampa del periodismo, no todos, desde luego, pero en el hampa del periodismo se usa mucho la calumnia que, cuando no mancha, tizna".
       Adosando: "Voy a dar la lista del hampa del periodismo". Y la dio, publicada bajo maña, pues al parecer ni son todos los que están (en la forma que aparecen), ni están todos los que son.
       Una vez publicitada esa lista (a través de un instituto que también es autoridad responsable para el amparo), el acto de autoridad presidencial perjudicó a varias personas que pueden promover como quejosos, separada o individualmente, juicio de amparo indirecto.
       Después, el presidente volvió a hablar: "Doy mi palabra de honor que yo no publiqué la lista del hampa del periodismo".
       ¿Quién le cree a un mentiroso que se contradice malévolamente?
       En ninguna de sus XX facultades y obligaciones expresas, que le impone el artículo 89 de nuestra Constitución, se le otorga al presidente atribución para juzgar a varias personas, dictándoles resolutivo condenatorio de ser "hampa del periodismo", sin legal y debido proceso, sin derecho a audiencia, sin motivo ni fundamento jurídico, vulnerando el principio de presunción de inocencia.
       "Hampa" significa un conjunto de personas que viven de forma marginal cometiendo acciones delictivas de manera habitual". Y el presidente AMLO no precisó cuáles son esas conductas delictivas que embonen con exactitud en alguno de los tipos de delitos que establece nuestro Código Penal Federal en sus 26 títulos de tipificación, desde los de seguridad nacional hasta los de derechos de autor.
       Además, esos pagos a periodistas los hizo el propio gobierno federal, supongo que porque su presupuesto de egresos anual se lo permitió; pero incluso, el presidente AMLO presuntuosamente señaló que los bajaría a la mitad. Esto significa (según su lógica) que él va a formar parte de esa supuesta hampa, o va a crear la suya propia, pero a media paga. ¡Triste ver cómo el presidente se enreda, se mancha y se tizna!
       Observen. A la muerte dolorosa de esas 6 personas en el helicóptero desplomado, hace días, a 5 nombró en un mitin (discriminando al sexto), coreando después del nombre: "murió por la patria", cuando por palabras grabadas del capitán piloto, antes de despegar, le negaron combustible para el vuelo; así que, murió cada uno de ellos por los hampones que no dieron combustible.
       Hampones son los que niegan recursos a la salud y a la educación, para guardarse cintos de miles de millones de pesos a efecto de comprar electores.

lunes, 20 de mayo de 2019


LOGOS
AMLO y la luz del mundo
NO QUEDÓ ATRÁS LA NOCHE
       En México, gracias a la generación de la Reforma encabezada por Benito Juárez, la laicidad nos permite vivir a todos el fenómeno religioso, en libertad; claro, dentro de nuestras normas constitucionales.
       Toda religión que no quebrante las reglas fundamentales debe ser respetada, y sus feligreses han de ser dignos de consideración, al igual que la gente de bien sin creencia religiosa.
       La libertad religiosa, como toda libertad humana, tiene sus límites establecidos en nuestra Carta Magna: "que no constituya un delito o falta penada por la ley… que no utilice actos públicos de expresión religiosa con fines políticos… que ordinariamente se celebre en los templos… y que las celebradas extraordinariamente fuera de éstos se sujeten a la ley reglamentaria".
       En México la Constitución tiene una dirección correcta, mientras, para desgracia de todos, la conducta de los poderosos va con orientación incorrecta, pero con pícaro disfraz de apropiada.
       Tal es el caso de un evento religioso efectuado recientemente en Palacio de Bellas Artes por La Luz del Mundo, simulando ser un espléndido acto cultural.
       Los fieles congregados no son los responsables; lo son, los poderosos dirigentes religiosos, con la complicidad de la poderosa administración federal lopezobradorista.
       El poder ensucia a quienes no están bien formados para ejercerlo. Vivimos, además, en un tiempo en donde las psiques no reciben la luz del mundo orientadora para un buen desarrollo humano que mejore la economía, salud, educación, justicia, seguridad pública, política, cultura, individual y familiar de los mexicanos.
       Lastima observar que también los poderosos en la política hacen lo que les viene en gana y determinan lo que a su interés conviene. Así que, salvo excepciones, todo poderoso es transgresor de la ley.
       En estas épocas oscuras y confusas, el presidente Andrés Manuel López Obrador, como poderoso político y contumaz usuario de sentencias populares, ha mostrado una actitud dubitativa y de reserva.
       Al hablar sobre los temas que constante manipula, en sus conferencias, ha venido concluyendo con ligero esbozo de plan alternativo: "Bueno, por si las moscas".
       Por si acaso, o por si las moscas, tenemos el fondo de estabilización para apoyar a PEMEX, tenemos presionada a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, tenemos ofrecida la federalización de la nómina educativa, seguiremos cargándole la culpa de todo a los ex presidentes recientes, conservadores y fifís.
       Así, grotescos, se mueven los poderosos en todos los fenómenos sociales, y a nombre de la moral, justicia y derecho, tienen una conducta inmoral, injusta y contraria a la ley.
       Por si las moscas, la luz del mundo, pero en realidad, la noche sigue y perdura, sin quedar atrás como lo escribió el alemán Jan Valtin (Richard Julius Hermann Krebs 1905-1951) en su libro acusador.
       México tiene un ganso mosqueado, eficaz sólo en lo electoral.

lunes, 13 de mayo de 2019


LOGOS
Exigimos a AMLO
NO MÁS ASESINATOS NI VOTOS COMPRADOS
       Cientos de ciudades mexicanas tienen en llamas a sus cercanos derredores, por equívocas razones agrícolas, o por táctica de voraces fraccionadores.
       Por doquier huele a humo de esas quemas vecinas. Los horizontes se acortan, neblinosos, y el cielo se observa gris y triste.
       A la creciente violencia entre humanos, se agrega el crimen contra el medio ambiente. Son tétricas esas agresiones contra fuentes de la vida. Contaminamos agua, tierra y aire, a grado de parecer suicidas.
       El presidente López Obrador apesadumbrado (en una de sus peroratas impositoras diarias de la agenda nacional) dijo: "El asesino, un joven, por una cantidad de poco monto, 5 mil pesos, fíjense a lo que llegamos…" Hablaba del tiroteo y asesinato en Cuernavaca hace días.
       Descubrió el precio que para los criminales cuesta una vida humana, primero, para después, como es su aviesa costumbre, asegurar que la culpa la tienen sus antecesores, aunque esos crímenes se cometan en su administración.
       En realidad, en las regiones pobres del país, por menos de 500 pesos se mata a una persona; además, si de precios se tratara, la cuarta transformación abanderada por AMLO, en el fondo, da del erario 2,500 pesos cada 2 meses, para la compra de votos futuros, disfrazada de generoso obsequio social.
       Cierto, la vida y el voto valen mucho más; pero si se paga para matar a un humano, o se paga para que sigan votando por AMLO, lo del precio es baladí, lo grave es que ésas, como otras compras ilícitas, vienen del gobierno y generan en México una atroz descomposición social.
       Que los anteriores presidentes hayan operado y permitido la corrupción, a su estilo y conforme a sus circunstancias, debería llevarlos a ellos, y a sus colaboradores culpables, a juicios apegados a derecho; pero lo protervo en el caso de AMLO es que sólo los exhibe públicamente a cada rato, pero sin hacer nada eficaz para sancionarlos. Esto lo hace cómplice.
       Y a eso se añaden las propias conductas que ejerce AMLO fuera de ley, envueltas a veces en frases aceptables, pero con claras intenciones electorales: "No me voy a rodear de lambiscones y barberos". Pensemos, ¿y qué va a hacer con la mayoría de sus colaboradores?
       "Ya se quitó el CISEN… porque yo me informo por medio del pueblo, por eso hablo con todos, y ahí me van diciendo, y voy recogiendo sus sentimientos".
       Que el CISEN se haya cerrado por no servir para nada, ¡a mí me parece muy bien!; pero que AMLO piense que el pueblo le trabaja ahora como CISEN, es injuriar al pueblo, aparte de auto engañarse.
       AMLO no habla con el pueblo, él no escucha al pueblo. Acaso habla con, y escucha a, personas físicas que él considera que personifican a esa ficción llamada pueblo, y a quien él, erróneo, convierte en lambisconas y barberas.
       Millones de mexicanos, no escuchados aún, le exigimos que no fomente ni permita más asesinatos, y que no compre votos con el erario, a ningún precio.

jueves, 9 de mayo de 2019


LOGOS
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AMLO CACAREA EL HUEVO
       El presidente Adolfo López Mateos tuvo, en su sexenio, destacados gobernadores en los estados del país.
       Entre otros: Juan José Torres Landa, Agustín Arriaga Rivera, Juan Gil Preciado, Manuel González Cosío, Juan Fernández Albarrán, Fernando López Arias, Carlos Alberto Madrazo, José Ortiz Ávila, Leopoldo Sánchez Celis, Julián Gascón Mercado, José Rodríguez Elías, Enrique Olivares Santana, y Francisco Martínez de la Vega, quienes promoviendo y generando obras de importancia supieron "cacarear el huevo".
       En esa época de fines de los años 50 y principios de los 60 del siglo XX se consideraba indispensable (aparte de hacer obra pública y manejar eficazmente la política en todos los fenómenos sociales en beneficio del desarrollo de la mayoría nacional) saber informar a la población de la labor gubernativa y sus buenos resultados, para organizar a las fuerzas productivas en esa dirección; es decir, sabían cacarear el huevo.
       Ese trabajo de difusión publicitaria no quedaba en las manos ni en la voz del presidente López Mateos ni en la de los gobernadores mencionados, pues se tenía como veraz, socialmente, que el "elogio en boca propia resultaba vituperio".
       Ahora, durante el ejercicio del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien se otorgó la exclusiva de auto publicitarse es el propio AMLO, pues se alaba, se alaba y se alaba, por sus repetitivos dichos, sus irrelevantes hechos, y sus proyectadas e inexistentes obras, durante la casi siempre aburrida prédica admonitoria de su conferencia mañanera.
       Así, AMLO se encarga de cacarear un huevo inexistente, para sostener con alfileres de saliva la noble esperanza de la gente más necesitada de nuestro país.
       Como candidato, aseguró Andrés Manuel que en llegando al poder, el crecimiento económico de México sería del 4%, y al concluir del 6%; que su política de seguridad pública nos conduciría de inmediato a la paz; que ipso facto pondría a funcionar correctamente al sistema educativo mexicano; y que nuestros problemas laborales finalizarían en tomando él las riendas de la nación.
       Pasan los días, las semanas y los meses, y todo lo fundamental, en México, se encuentra atascado. Se le enredó la madeja. Se le hizo bolas en engrudo.
       Si cada uno de los 125 millones de mexicanos voltea a su derredor, ve que las cosas y la vida siguen yendo de mal en peor.
       Por eso el presidente López Obrador toma la absurda táctica de seguir cacareando lo inexistente, repitiendo sus viejas promesas, y señalándoles lapsos cada día más lejanos.
       Recientemente afirmó, "lograremos bajar la inseguridad al 50%, y el crecimiento económico será del 4%", pero al final de su administración. Y calificó, sin razonamiento: "el pronóstico de bajo crecimiento sólo es una cantaleta de los críticos".
       Todos deseamos que nuestro crecimiento económico fuese del 6% o del 10% anual; pero sobre todo deseamos que el presidente AMLO no nos diga mentiras.