lunes, 7 de noviembre de 2022

LOGOS

INE, nuestra mejor institución

FRENAMOS A DON PERPETUO

        Cuando un presidente mañoso levanta polvaredas es que intenta encubrir algo de especial interés.

        Pero cuando ese presidente genera tolvaneras para ocultar la mismísima institución que pretende destruir, y que fue la que le reconoció su máximo triunfo electoral, entregándole la constancia de presidente de los Estados Unidos Mexicanos, la marrullería presidencial está al desnudo.

        No le ha gustado al presidente López el pedestal institucional en el cual se encuentra, y se baja de él para derrumbarlo, y elevarse con otro sustento como el que sueña: el maximato, ser don perpetuo, o el tirano permanente.

        Así, afirma nuestro presidente de manera socarrona: “Miren lo que hizo el INE, que tiene muchísimo dinero, porque además los dos, junto con el tribunal, ganan más que el presidente, y por ello no acatan lo que establece la constitución, y se dan la gran vida. Pero guardaron las encuestas que ellos pagaron, y no dieron a conocer los resultados. Y ayer sale el presidente del INE que son de hace dos meses, y todo eso me dio pena ajena”.

        Lo anterior lo transcribo tal cual, con todas sus faltas lógicas, y su tardo y entrecortado lenguaje.

        Analizaré toda esa confusión.

        Amlo, ¿habla del INE, del presidente del INE, o de los dos? Al parecer se refiere a los dos, sin especificar las faltas de la persona moral ni de la persona física.

        ¿Quién de los tres tiene muchísimo dinero?, ¿el INE, su presidente, o el Tribunal? (suponiendo que se trata del electoral). Considero que se refiere a los tres, a las dos personas morales y a una persona física.

        ¿Quiénes ganan más que el presidente? Seguro que se trata de los sueldos de los miembros del INE y de los del Tribunal Federal Electoral; y esto, es una mentira.

        La cantidad neta al mes que gana el presidente del INE es de 163 mil pesos. Mientras la cantidad que mensualmente nos cuesta el presidente López es de mucho más de un millón de pesos; y a su decir, se lo da a su esposa. Así sigue dragoneando de honesto y pobre.

        Todo funcionario, en cuanto a salario, acata la constitución de México, ya que nadie gana más que el presidente, mensualmente; y éste, tiene a su disposición más de siete billones de pesos, manejados a su caprichosa voluntad. ¡Y vaya que es autoritario!

        ¿Quiénes se dan la gran vida? Sé que el presidente habla de los directivos del INE y del Tribunal Federal Electoral; pero ninguno de éstos vive en un palacio, como el Palacio Nacional, ni tiene a tantas personas a su servicio ni goza de un foro de mentidero nacional como el de las chuscas maña-neras, ni trae tantos guardaespaldas militares, vestidos de civil, del supuestamente desaparecido estado mayor presidencial.

        Nadie en México se da la gran vida, como se la da el presidente López.

Además, el INE puede hacer encuestas legales, pagarlas, y no darlas a conocer, si son de uso interno. Y puede salir el presidente del INE a señalar que son sondeos de hace dos meses. Y esto ¿le da “pena ajena” al presidente López?”

Pena ajena nos da a la mayoría de los mexicanos el presidente López, al ver que ordena cosas para su provecho y para el beneficio de los suyos, que ha generado 10 millones de pobres más, llevando al caos a los mexicanos, por inseguridad pública, por inflación imparable, por la caótica educación, por la corrupción presidencial y el océano de sus mentiras que todo lo ahoga.

En esas condiciones, nuestra mejor institución es el INE; y quiere destruirla el presidente López.

Pero decenas de millones de mexicanos no van a permitir que se toque al INE ni al TRIFE.

Yo, un mexicano más, me sumo con firmeza y convicción a todos ellos.

 


lunes, 31 de octubre de 2022

LOGOS

Flores para los muertos

ABRAZOS Y BALAS QUE ASESINAN

        En México celebramos todo. Hasta tenemos asignado el 2 de noviembre, de cada año, como Día de los Muertos, y en él incluimos a todos los difuntos, sin ninguna distinción.

        Aunque la muerte es más bien un asunto de los vivos, de los sobrevivientes, a los fallecidos les atañe su fin, pero ya no les interesa, pues han llegado a ser nada, de lo que fueron en vida. Son extintos y se han convertido en otra cosa.

        Ese jovencito poeta coahuilense, estudiante de medicina en la Universidad Nacional de México, Manuel Acuña (1849-1873), suicida con motivo amoroso relacionado con la encantadora y legendaria Rosario de la Peña, nos dejó grabado, en ‘Ante un cadáver’, un macizo y claro mensaje:

“Que al fin de esta existencia transitoria

a la que tanto nuestro afán se adhiere,

la materia, inmortal como la gloria,

cambia de formas, pero nunca muere.”

        Claro que no todos nuestros muertos han ejercido su voluntad para perder la vida, y no todos por romanticismo imitan la autoinmolación del joven Werther, personaje de Goethe.

        Nuestros millones de muertos, en el México actual, son difuntos porque el gobierno, directa y/o indirectamente, los ha asesinado.

Desde luego, unos gobiernos han sido más asesinos que otros.

Para explicar lo anterior, partamos de la base que el primer deber de todo gobierno es brindar seguridad pública a su población, siguiendo, las reglas fundamentales al respecto.

Antes que mal construir un supuesto aeropuerto internacional que no funciona, una refinería en un pantano que se inunda cada año, o las vías con tren turístico que pasará cerca del rancho del presidente, un gobierno, digo, tiene que cumplir su fundamental obligación de garantizar la seguridad pública de todos los que vivan en nuestro país.

Si el presidente López hubiera logrado resolver el grave y peligroso problema de la inseguridad pública que padecemos; con sólo eso, hubiera logrado el reconocimiento y el aplauso de todos.

Al no cumplir con ése, su primordial deber gubernativo, es responsable el presidente López de 127 mil, 894 asesinatos acaecidos en 3 años 10 meses de su ejercicio presidencial.

Y como Andrés Manuel ha sido el presidente más mentiroso que ha tenido México, prometió que en pocos días tendría al país pacificado; lo que no ha cumplido.

De seguir esos altísimos montos de ultimados, a su cargo, al entregar el poder el presidente López llevará, en su conciencia, más de 200 mil asesinados por su irresponsabilidad.

Pero el rubro de salud pública también lo descuido, por su ambición personal de construir obras faraónicas por el camino de su propia corrupción, y con todo el peso de su ineptitud.

Desplantó la política de salud contra el Covid, asegurando que ese virus era inventado por los conservadores y los neoliberales, que era enfermedad de ricos, que él tenía un escapulario milagroso para detener al maligno, más un amuleto consistente en un billete de dos dólares, y otra serie de charlatanerías.

Cuando se espantaron por tantos muertos, y muchos pobres, no quisieron hacer gastos en pruebas, y obtuvieron vacunas caras, algunas sin certificación internacional, usándolas con procedimientos electoreros.

Los asesinados de esta manera por un gobierno chistoso y tonto, oficialmente fueron 500 mil víctimas, pero organismos internacionales contabilizan un millón de martirizados por esa proceder jocoso y perverso del presidente y sus títeres cómplices.

        En salud pública olvidaron hasta los niños con cáncer, sacrificados por un pésimo ejercicio de poder presidencial.

        Tarde o temprano, el presidente tiene que responder por tantos asesinatos gubernativos, en tribunales nacionales y/o internacionales.

        Mientras, manos mexicanas llenarán el territorio patrio con flores para nuestros muertos. 



lunes, 24 de octubre de 2022

LOGOS

Autócrata zopilote

DEL FANGO POR ÉL CREADO

        Dos elementos iniciales se requieren para formar un Estado: población y territorio.

        Empero, tres cosas derivadas de la población son indispensables para consumar el establecimiento de un Estado: soberanía, sistema jurídico, y gobierno.

        De esos cinco elementos nos quedan, íntegros, en los Estados Unidos Mexicanos para este año 2022 los iniciales: población y territorio.

        ¿Qué le ha pasado a nuestra soberanía, la que reside esencial y originalmente en el pueblo?

        Pues conforme a los artículos 39, 40, 41, 49, 50, 51, 56, 71, 80, 94, 115, 116, 135 y 136 de la Constitución federal, hemos entregado para su ejercicio esa soberanía, al gobierno federal y a sus tres poderes (legislativo, ejecutivo y judicial), a treinta y dos gobiernos de entidades federativas (legislativo, ejecutivo y judicial), y a 2487 ayuntamientos, incluyendo a las 16 alcaldías de la CDMX.

        Todos esos poderes públicos ¿qué han hecho con nuestra soberanía?

Al exterior, el presidente timorato se dobla; y al interior del país, el presidente se convierte en zopilote autócrata bravucón.

Ese presidente ha arrebatado el ejercicio soberano al resto de las autoridades mexicanas, pero ha habido algunas que no se lo han permitido, para bien de México.

Así el autócrata dragonea de heroico, pero exhibiendo sus ineptitudes, corruptelas, traiciones, mentiras, y enfermedades graves, anatómicas y psíquicas.

        México se quedó sin poder legislativo federal, puesto que obedece ciegamente todo lo que ordena el presidente; legislativo que nos cuesta, supuestamente, más de 16 mil millones de pesos al año.

        En la realidad ese poder legislativo federal ya está desvanecido. O lo restablecemos con gente libre, capaz y honorable, o el presidente López lo va a desaparecer de plano, pues ni de tapadera le sirve.

        El poder judicial federal todavía tiene en sus magistrados y jueces profesionistas capaces y honorables, salvo excepciones; empero, en la Suprema Corte de Justicia de la Nación parece haber un equilibrio móvil, entre los ministros que juzgan obedeciendo ciegamente al presidente López, y los que juzgan, libremente, aplicando con responsabilidad el derecho al caso concreto con intereses controvertidos.

        Y nos cuesta el poder judicial federal, actual y supuestamente, cerca de 74 mil millones de pesos.

        Si el presidente López cooptara a todo ese poder judicial federal,  por la fuerza o por su impotencia, estaría no desvaneciéndole, sino dando un criminal golpe de estado.

        Respecto a los gobiernos de las 32 entidades federativas, el autócrata López dispone, y le obedecen ciegamente 24 de ellas.

        El 65% de los gobiernos municipales obedecen a ojos cerrados al autócrata, aspirante a dictador.

        Así, el gobierno mexicano está a punto de quebrar económicamente, pero está desvanecido en un cloaca putrefacta, política, educativa y moralmente.

        El presidente López no tiene gabinete, exclusivamente tiene floreros, y a sus “tres hermanos”, a quienes con el cariño de su dedazo ha convertido en sus “corcholatas”.

        Ciegas y obedientes, violando la Carta Magna a todo lo que da su actitud lacayuna.

        No olvidemos que los gobernados podemos hacer todo aquello que no nos prohíba el derecho; mientras los servidores público sólo pueden hacer todo aquello que expresamente el derecho les atribuya.

        Que nos diga el presidente, ¿en que precepto constitucional se le permite al secretario de Gobernación hacer campaña electoral, y presionar a garrote vil a los gobernadores y legislaturas locales, para que hagan a ciegas lo que manda el autócrata?

        Autócrata opresor que terminará como zopilote, ante el fango caótico por él creado.

        El presidente López ha ofendido a todos. Esto se lo podemos perdonar. Lo que no le podemos perdonar es que se ofenda a sí mismo.



lunes, 17 de octubre de 2022

LOGOS

Je, je, je, je, je, je, je

EBRARD ME DABA MOCHES

        Recién aseguró el presidente de México, en su púlpito comercial de todos los días: “No me interesa el dinero. Mis ingresos los maneja Beatriz. No traigo cartera ni tarjetas de crédito ni chequera. No traigo ni para pagar un café.”

        Y prosiguió en su autoelogio: “Mi escudo es mi honestidad y mi amor que es puro y se ha convertido en virtud.”

Pero poco antes le había pedido a uno de sus más cercanos colaboradores que pusiera en pantalla y declamara un poema de Rubén Darío, quien realmente se llamó Félix Rubén García Sarmiento (1867-1916).

Ese padre del modernismo hispano literario, poeta nicaragüense, armó la décima titulada ‘La calumnia’:

“Puede una gota de lodo

 sobre un diamante caer;

 puede también de este modo

 su fulgor oscurecer;

 pero aunque el diamante todo

 se encuentre de fango lleno,

 el valor que lo hace bueno

 no perderá ni un instante,

 y ha de ser siempre diamante

 por más que lo manche el cieno.”

        Exhibida y leída esa alabanza poética, en ese cada vez más desprestigiado foro de la maña-nera, no hay duda de que el presidente se autoevalúa como un “diamante”.

        Es decir, “es carbono puro cristalizado, incoloro, en bruto, pero sin pulir ni refinar”, su vanidad siempre está acompañada por su ignorancia.

        Además en ese 14 de octubre próximo anterior lo acompañó, en ese escenario machacón, Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Relaciones Exteriores, pero sobre todo una de sus tres corcholatas más queridas.

        Y frente a él, el presidente entre chacota y veras aceptó: “Ebrard me mandaba como jefe de la CDMX, mis moches millonarios”, al tiempo que se reía como un pícaro grosero y burlesco. “Je, je, je, je, je, je, je.”

        Con su truhanería, tuvo que responder a alguien que de inmediato lo interpeló: “¿Significa que el próximo presidente es Ebrard?”

        “No, no, no”, impugnó el presidente, “va a ser alguno de mis tres hermanos: Ebrard, Adán Augusto, o Claudia”.

        Mas volvió a sus propias discordancias descocadas: “No somos lo mismo de antes. Ya no hay tapados ni dedazo”.

Cuando todo el país sabe cómo el presidente los designó públicamente, y cómo él mismo les puso de mote: “Éstas son mis tres corcholatas”, sobajándolas sin ningún respeto para ellas.

Urgido, como ve naufragando a cada rato a sus corcholatas desgastadas, exige a una oposición de partidos políticos (ahora por él mismo divididos con todo su poderío y perversidad) “ya lancen a sus candidatos; no tengo ni debo meterme en eso”.

Pero se mete, y destapa a “43” supuestos candidatos de la oposición, número con el cual se burla (con carambola de tres bandas) del dolor de las 43 familias afectadas en el caso conocido de Ayotzinapa. Y lo hace sin ningún pudor, para eso tiene su escudo de ¿honestidad?, y su ¿amor?, que es ¿puro?, el que se ha convertido en su ¿virtud?

¿Qué no le interesa el dinero y qué no tiene ni para pagar un café? Ni sus colaboradores se lo creen.

Cuando salga de la presidencia, será un multimillonario pobre, o un pobre multimillonario, con prestanombres familiares y amigos, pero con bolsillos vacíos, porque a él no le interesa el dinero a su nombre, pero sí a su alcance.

Este futuro ex presidente vivirá de los millonarios moches, y seguirá riéndose del pueblo mexicano: “Je, je, je, je, je, je, je.”



martes, 11 de octubre de 2022

LOGOS

Premio Nobel de la Paz

EL MENTIROSO DE PALACIO

        Cuando alguien es poderoso, la gente a su derredor suele cultivarlo.

        “Señor, amaneció hoy usted con la piel muy tersa”, solía decirle como cumplido su secretario particular a un gobernador michoacano cacarizo.

        A un presidente de México de lengua ranchera arrebatada e inculta, su auxiliar, quien le preparaba discursos de ocasión, le alababa: “¡Qué buena intervención oratoria ha tenido el día de hoy!”

        Algo similar le sigue aconteciendo al actual presidente de la república, quien desde sus primeros años de gobierno ha soñado con el Premio Nobel de la Paz.

        Recuérdese que, a tras mano y en secreto, el ejecutivo federal ordenó se le propusiera para recipiendario de ese ameritado premio. La diputada morenista Carmen Patricia Armendáriz Guerra fue la encargada de postularlo, y la masa ciega de la 4T aplaudió la ocurrencia con el bobo estribillo oficial que rima “honor” con “Obrador”.

        Parecida táctica echó a andar el presidente en este año 2022, pero ahora él mismo se involucró personalmente.

        Antes de que se decidiera por parte del Comité Nobel Noruego, auxiliado por su instituto, quién o quiénes recibirían ese galardón, el presidente López se mostró visiblemente indignado en una de sus mañaneras con el Parlamento de la Unión Europea, porque supuestamente proponía al presidente de Ucrania Volodímir Zelenski y al pueblo ucraniano.

        Y nuestro presidente (con tono de ridículo aspirante enojado) externó: “¿Cómo uno de los actores en guerra va a recibir el Nobel de la Paz?, ¿qué no hay otros que luchan por la paz? Debe haber muchos más. Pero esos organismos están cooptados por el conservadurismo mundial”.

        Sólo le faltó al presidente mexicano, con su lengua viperina, exigir a esos organismos noruegos: “Voto por voto, casilla por casilla”, para exhibir plenamente tres de sus pecados capitales: soberbia, ira y egoísmo.

        Yerros que lo conducen a ser un emisor constante de mentiras, en detrimento de los mexicanos, y en daño a sí mismo.

        Tenemos un presidente que en excesiva se estima, con arrogancia marrullera. Según él, es el único presidente honrado, que no miente y no traiciona. Se califica a sí mismo como poseedor de virtudes, y amado por todos los pueblos de la Tierra. De todos los jefes de Estado del mundo, él supone que ocupa el segundo lugar en excelencia, y que pronto ocupará el primero. Todo lo malo que vivimos los mexicanos, en su mandato, López asegura no tener ninguna culpa. Los culpables, según él, son sus cinco antecesores inmediatos; ellos son los malos, mientras él es el bueno.

        Su ira es un sentimiento inmenso de desagrado, de odio y de rechazo, para los que no lo sigan ciegamente, lo que lo conduce a una agitación nerviosa que, tratando de encubrirla, le afecta a su salud personal, poniendo en riesgo la estabilidad de la nación, al fracturar la unidad de los mexicanos.

        El egoísmo presidencial lo conduce a un egocentrismo desmedido. Todo lo determina él en México, al ordenar que no haya nada que no gire en torno a Andrés Manuel.

Ese autoritarismo conduce a la dictadura; y el presidente se está ahogando en sus propias y constantes mentiras.

Comparten el Premio Nobel de la Paz 2022: una persona física, el bielorruso encarcelado, Ales Bialiatski; y, dos personas morales, Grupo Ruso Memorial y el Centro Ucraniano por las Libertades Civiles. Ésta ha sido una decisión sensata, pero al presidente mexicano le ha dolido mucho.

Parafraseo un verso del poeta español Antonio Machado (1875-1939): presidente, miente usted más de la cuenta, y hasta su verdad la inventa.

El mentiroso de palacio, nos sigue avergonzando.

 


martes, 4 de octubre de 2022

LOGOS

Tragedias del mal gobierno

DESPOTISMO DESLUSTRADO

        El líder aparente de Morena, Mario Delgado Carrillo, externó por órdenes de su amo y señor: “El ejecutivo federal… sabe cuidar su salud con la misma responsabilidad con la que gobierna al país.”

        Lo anteriormente entrecomillado significa conforme a la realidad, a la vista de los mexicanos, que el actual presidente de la república ha venido gobernando al país con una torpe contundencia que nos ha anonadado.

        Su gobierno es tan despótico como lo fue en la segunda mitad del siglo XVIII el gobierno del rey Carlos III de España (1716-1788); éste asumió todo el poder en los territorios españoles, con un autoritarismo real que terminó anulando a las fuerzas que se le opusieron.

        Empero, toda esa concentración de poder tuvo una planeación ilustrada. Desde niño, sus padres lo prepararon para el ejercicio del poder. Siendo joven lo coronaron rey de Nápoles y Sicilia, donde tuvo un éxito contundente, y logró la admiración europea.

        Ese fue el despotismo ilustrado.

        En cambio, nuestro vigente despotismo mexicano carece de talento, responsabilidad e ilustración; no tiene plan ni programas ni proyectos que correspondan a las embarazosas contradicciones que México sufre.

        El nuestro es un despotismo deslustrado.

        Sus colaboradores o cómplices dan palazos de ciegos, comandados por otro ciego superior despótico y turbio que pensó, también, ser el titiritero del crimen organizado, y ha concluido, por sus perversos enredos, siendo el títere de esos grupos delictivos con poder y tentáculos internacionales.

        Eso me hace recordar la profunda sabiduría del poeta argentino Jorge Luis Borges (1899-1986), en su doble soneto ‘Ajedrez’: “Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. ¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza?”

        Las tramas dolorosas, burlescas, desgastadoras, sangrientas y dialécticas, siempre tienen un manipulador, detrás de otro manipulador, quien es manipulado por otro más, y así, sucesiva de manera inacabablemente.

        Un eslabón de nuestra delgada cadena cumplió a ciegas su encomienda: “El ejecutivo federal… sabe cuidar su salud con la misma responsabilidad con la que gobierna al país”, sin reflexionar sobre su desatinado contenido.

        “La rebelión de los militares” de la que escribió puntualmente Beatriz Pagés movió el tablero nacional por falta de talento, responsabilidad e ilustración del presidente.

        El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles ya se inauguró, pero aún no tiene los suficientes vuelos para no perder, pero lleva gastado más de 75 mil millones de pesos, y aún no se termina su infraestructura ni se han pagado multimillonarias deudas, más lo que se perdió en el proyecto del aeropuerto de Texcoco. Todo esto debido a la falta de talento, responsabilidad e ilustración del presidente.

        Aseguró el presidente que la refinería de Dos Bocas no rebasaría el costo de 8 mil millones de dólares, y que en año y medio estaría terminada. Pero ni está terminada y se han erogado más de 17 mil millones de dólares, sin que produzca ni un litro de gasolina. ¿Por qué?, por la falta de talento, responsabilidad e ilustración del señor presidente.

        En el inicio del proyecto del trenecito maya se estableció un costo de 80 mil millones de pesos, y ahora se indica que su costo será superior a 350 mil millones de pesos, más lo que se sume con el tiempo, y más lo que se reste al invaluable medio ambiente y a la apreciada arqueología de la península de Yucatán. Esto, por la falta de talento, responsabilidad e ilustración del señor presidente.

        Se les caen los helicópteros, y lanzan a la muerte a marinos y soldados, por falta de… combustible y por criminal aplicación de la mal entendida pobreza franciscana.

Vaya tragedias, lamentables, de un mal gobierno sin plan ni programas ni proyectos pertinentes.

 


lunes, 26 de septiembre de 2022

LOGOS

José María Morelos

SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN 2022

De familia humilde, en el quicio de la puerta trasera de un convento agustino, en la ciudad de Valladolid de la Provincia de Michoacán y en la mañana del 30 de septiembre del año 1765, nació un niño al que pusieron el nombre de José María Teclo Morelos Pavón y Pérez.

A la hora de su muerte (el 22 de diciembre del 1815 en Ecatepec), y en la mayor parte de su fecunda vida, el nombre que utilizó fue José María Morelos, designando a la ciudad de su nacimiento como “el jardín de la Nueva España”.

        Fusilados Hidalgo, Allende, Aldama y Jiménez, miembros de la primera oleada de esa iniciación de la independencia de la Nueva España de la Corona Hispánica, el líder indiscutible de la segunda ola insurgente fue Morelos.

        Estratega militar, ejecutor, juzgador, legislador; todo esto lo operó con el denominador común de “Siervo de la Nación”; y con esa sensible capacidad y humildad franca discernió y plasmó, en escrito breve y preciso, los “Sentimientos de la Nación”.

        Esos sentimientos fueron de 1813, y son raíz fecunda de lo que siente la nación mexicana y los mexicanos en septiembre del 2022, a distancia de 209 años.

        Los iniciales Sentimientos de la Nación fueron 22, pero al ser aprobados en el Congreso de Anáhuac, por unanimidad de votos, le añadieron el sentimiento 23º que ordena: “Que igualmente se solemnice el día 16 de septiembre todos los años, como el día aniversario en que se levantó la voz de la Independencia y nuestra santa libertad comenzó, pues en ese día fue en el que se abrieron los labios de la Nación para reclamar sus derechos y empuñó la espada para ser oída, recordando siempre el mérito del grande héroe, el señor Don Miguel Hidalgo y su compañero Don Ignacio Allende.”

        A este sentimiento de la nación en 2022 no se le hace caso. Porfirio Díaz lo cambió al 15 de septiembre, porque era el día de su cumpleaños.

        El 5º sentimiento dice, en lo substancial, que los integrantes de los poderes deben elegirse por un pueblo soberano, tanto el “Legislativo, Ejecutivo y Judicial… y éstos y los demás deben ser sujetos sabios y de probidad”.

        En 2022, los ¿diputados, senadores, presidente y ministros, serán sabios y de probidad? Muy pocos sí, la mayoría no.

        El sentimiento 11º tiene como sustancia: “La patria no será del todo libre y nuestra… si no abatimos al tirano”.

        ¿Tendremos tirano en el 2022? Esto sí merecería sujetarlo a consulta de la población ciudadana a través del INE, sin tonterías inútiles y mañosas.

        El sentimiento 12º ordena: “Como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, y se aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto.”

        En 2022 tenemos un autócrata que dispone qué ley es buena y cuál es mala; y él es superior a toda ley, y en esto el Congreso le obedece con ojos cerrados. El actual presidente ha aumentado la opulencia y ha hecho crecer a la indigencia. Y sí, aumenta el jornal del pobre, pero acrecienta mucho más el precio de las mercancías y de los servicios. La ignorancia ha crecido, y la rapiña, hurto, asesinatos y muchos graves delitos han aumentado en demasía.

        Los sentimientos 13º y 15º sustancialmente señalan: “sin excepción, no habrá cuerpos privilegiados… se proscribe la esclavitud, castas, todos iguales, distinguiéndonos el vicio y la virtud.”

        ¿Conoces, estimado lector. un cuerpo privilegiado, de armas, en este 2022 en México?, ¿tendremos esclavitud y castas camuflajeadas?, ¿todos seremos iguales?, ¿el vicio y la virtud nos distinguen? Que responda nuestra conciencia.

        Los sentimientos 17º, 18º y 22º expresan esencialmente: “Que se protejan las propiedades de todos, y se les respete en su casa como en un asilo sagrado, imponiendo penas a los infractores… que no se torture… que se quite la infinidad de tributos que nos agobian, y que cada individuo pague un 5% de sus ganancias…”

        En 2022 no se protegen cabalmente las propiedades ni se respetan los hogares como asilo sagrado ni se castiga a todos los infractores. Se sigue torturando, y los tributos andan entre el 35% y 40% de nuestras ganancias. Pagamos impuestos de primer mundo, y vivimos abajito del tercer mundo en servicios gubernativos, comenzando por el servicio de la seguridad pública.

        Conmemoramos con verdades (y sin mentiras) el natalicio de José María Morelos.

 


lunes, 19 de septiembre de 2022

LOGOS

Ocurrencias presidenciales

ZAPATERO, A TUS ZAPATOS                     

        En muchas ocasiones, para desventura de los mexicanos, nuestro actual presidente de la república anda fuera de lugar.

        Su discurso de este recién ido 16 de septiembre, día en que se conmemoró el CCXII aniversario del inicio de la lucha por la independencia de la Nueva España de la Corona Hispana, en lugar de tratar, centralmente, los actuales y gravísimos problemas de nuestro país en vínculo con el hecho histórico celebrado, se puso a juzgar y a tratar de resolver la dramática guerra entre Ucrania y Rusia.

        Desde luego que ese acto belicoso nos constriñe a todos los pobladores de la Tierra, pero el tiempo, las circunstancias y el lugar, no eran oportunos para tratar ese tema internacional.

Más parecía el presidente mexicano con su encendida voz, y su contraído rostro, candil de la calle y oscuridad de su casa.

En foro local militarizado el presidente se puso a explicar su criterio personal sobre esa delicada guerra entre dos países, y seguramente sin consultar, al menos por simple atención, al senado mexicano.

Dijo, entre otras cosas: “Que se convenga una tregua de cuando menos cinco años entre Ucrania y Rusia, sin ejercicios bélicos ni uso de armas nucleares; y en la paz, con tres comitentes que presidan las reuniones de los dos gobiernos beligerantes. El comité de diálogo lo integraría el Papa Francisco, el Primer Ministro de la India y el Secretario de la ONU”.

El metiche presidente no resultó de buena voluntad ni tiene nada de ingenuo.

Lo que pasa es que ofreció en México, con bombo y platillo, que el día 16 de septiembre del año que corre pronunciaría un discurso histórico por la independencia y soberanía del país en contra del T-MEC y de la intervención de nuestros vecinos del norte, porque el presidente Biden no le contestaba sus misivas.

Pero después de la visita a la capital mexicana del secretario de estado de EU, el presidente se echó para atrás o volvió a doblarse, y era urgente inventar una grandísima y nueva ocurrencia.  

¿Cómo salvar a toda la humanidad, inventando el hilo negro respecto a la guerra Rusia contra Ucrania? Y la chuscada se armó sobre las rodillas del autoritario.

La respuesta le llegó en pocas horas de un firme pero modesto vocero del presidente ucraniano Volodímir Zelenski: “El presidente López es uno de esos pacificadores que usan esta guerra como tema para sus personales relaciones públicas; y en este caso, está empleando el mismo plan ruso que desde hace tiempo se nos hizo llegar por nuestros enemigos”.

Los presidentes de China y de Rusia, Xi-Jinping y Vladimir Putin, se reunieron hace unos días en Uzbekistán para sentar las bases de un acuerdo: “China está dispuesta a hacer esfuerzos con Rusia para asumir su responsabilidad de grandes potencias, y juntas tomar el papel de guía para inyectar estabilidad y energía positiva en un mundo caótico… Juntos, Rusia con China, defendemos la formación de un mundo justo, democrático y multipolar, basado en el derecho internacional, con el papel central de la ONU, y no con reglas inventadas por algunos que intentan imponerlas a otros, sin siquiera explicar cuáles son”.

Frente a lo anterior, nuestro presidente ahora afirma dolido: “desechan mi plan de paz por sectarismo o intereses de élite”; y no es así, lo desechan porque ni es plan ni sirve para nada. ¡Qué vergüenza!

La diplomacia mundial siempre tiene cortesías. A todos se les dan las gracias por sus intenciones, malas o buenas; empero, en el fondo, la lección para el presidente mexicano es: las ocurrencias y la mediocridad, unidas, no sirven para ser candiles internacionales, menos son útiles para iluminar a su país, cuando lo tiene en pobreza, inseguridad e ignorancia.

¡A tus zapatos, zapatero!

 


lunes, 12 de septiembre de 2022

LOGOS

Laberinto nopalero

TRAGEDIA DE ENREDOS

        En México, los gobiernos militares concluyeron con la llegada al poder de un civil: Miguel Alemán Valdés, presidente en 1946.

        Desde ese año, si los militares deseaban contender en la política electoral tenían y debían que retirarse de su actividad castrense, conforme a los artículos 55, 58 y 129 de nuestra carta magna.

        Ésa ha sido la norma constitucional vigente hasta el día de hoy; sin embargo, el presidente actual ha violado la constitución a su antojo, y ha permitido que la ultrajen sus familiares, colaboradores, amigos y cómplices.

        Así, vemos hacer política electoral, con manga ancha, a los mandos superiores de las fuerzas armadas del país, quienes han obedecido ciegamente al presidente como jefe supremo de ellos, auxiliándole a generar una azarosa tragedia de enredos.

        El secretario de la Defensa Nacional acaba de reprochar: “Los efectivos actuaron al filo de la navaja… con Calderón y con Peña se negó marco legal a los militares… se cumplían las órdenes y, a la fecha, mucho personal está en prisión… Fue informativa la reunión con priistas…” Todo esto frente a su jefe en una de sus mañaneras.

        Por su parte, el presidente al saber sobre lo discutido y votado en sesiones parlamentarias se irritó.

        La voz presidencial se lanzó de inmediato: “Hay un alto nivel de cretinismo de los legisladores que votaron en contra del proyecto”; y respecto del senador Ricardo Monreal, quien se abstuvo de votar, sentenció: “Está avalando la falsedad, hipocresía y politiquería, del conservadurismo”.

        Y Monreal, coordinador de Morena en el senado comentó, más sereno y hábil que el presidente: “No vamos a confrontarnos con nadie. No hay odios ni rencores, sólo amistad, reconocimiento y respeto… las críticas que he recibido se han pagado con dinero del erario federal.  Sean congruentes en su vida…”

        Mientras, otra presencia fuerte en esos temas, portó el mensaje que EU desea enviarnos. Ken Salazar, el activo embajador del país vecino del norte, indicó: “Lo fundamental es la seguridad pública en México. Sin esta seguridad, no hay pacto comercial ni de ninguna índole que pueda prevalecer.”

        Para ratificar ese recado vino a nuestro país, comenzando la semana, el secretario de Estado Antony Blinken, con intención diplomática de que el presidente mexicano esté bien informado, y no vaya a cometer, con enardecimiento patriotero y sin sentido, una nueva gansada de efectos internacionales.

        La Organización de las Naciones Unidas fijó su postura: “Lamentamos que México aprobara las reformas para que la guardia nacional se militarice, ya que es un retroceso para la seguridad pública”.

        El presidente mexicano, por otra parte, reconoció que presionó a los ministros de la Suprema Corte para mantener a la prisión preventiva oficiosa, para después agradecerles su ayuda; en tanto que, personas físicas y morales mexicanas promueven amparos por el asunto de la guardia nacional como por la prisión preventiva oficiosa.

        No sólo el presidente ha logrado dividir a los mexicanos; también nos tiene confundidos.

        Su autoritarismo empieza a mostrar rasgos fascistas.

        Se ha dado la instrucción a algunos senadores morenistas de atacar a la senadora panista Lilly Téllez con todo, acusándola de difamar al ejecutivo federal por tener acuerdos con el crimen organizado, cuando un legislador tiene fuero total por lo que expresa.

        Afirma el presidente: “Hay grupos muy poderosos en la delincuencia… pero se logró domar la inseguridad y violencia que se vive en México”; sin entender que el verbo “domar” significa amansar a un animal salvaje, haciendo que obedezca al domador. Esto significa que el presidente domador es quien manda en la delincuencia.

        De esta manera hemos creado nuestro propio laberinto mexicano nopalero y trágico, porque el presidente lleva al país cuesta abajo, espinado y enredado; trágico, porque habiendo tantos mexicanos (mujeres y hombres) talentosos, con valor, el autócrata apoyado por las armas ni escucha ni permite que nadie decida cómo salir de este embrollo.

        Pero al final, con autócrata, sin autócrata o en contra del autócrata, imperará un México libre y en desarrollo para todos.

 


lunes, 5 de septiembre de 2022

LOGOS

Retórica septembrina

PINOCHOS DE NARICES LARGISIMAS

        Por cantidad, el presidente mexicano que ha rendido más informes de gobierno ha sido Porfirio Díaz Mori, con más de 30 años en el poder.

Empero, desde esta misma perspectiva, el segundo lugar lo tiene el actual presidente de nuestro país, quien ha pronunciado más de 16 informes oficiales dentro de su lapso administrativo de 3 años 8 meses, además de sus cerca de 1250 mañaneras, que han dejado de ser conferencias presidenciales, para convertirse en su única forma de gobernar, repitiendo, con pequeñas variantes, el mismo discurso machacón, salido de los labios presidenciales, cada vez más torcidos.

Ni Antonio López de Santana, con 6 retornos al poder, tuvo tantos informes como su tocayo López Obrador.

La angustia del presidente actual ha sido no ser igual a sus antecesores inmediatos, entendiendo por ellos desde Miguel de la Madrid a Enrique Peña, a quienes ha etiquetado, a su conveniencia, como “ineptos, corruptos, omisos y traidores a la patria”, por supuestamente ser “conservadores y neoliberales”.

Y en esa su ansiedad socio paranoica (al estilo del hitleriano Goebbels)  no se cansa de ser un disco rayado: “No somos lo mismo… no somos lo mismo”, “no somos lo mismo”, pensando que de la mentira algo queda si se repite muchas veces.

        El observador neutral, en realidad, ve que no son lo mismo, sino que simplemente son más de lo mismo.

        En este septiembre del 2022, el presidente de la república se ha calificado a sí mismo ante un pequeño, selecto y aristocrático grupo de familiares y cercanos colaboradores: “Estoy feliz, feliz. Les confieso que ahora tengo más aplomo y serenidad que antes, han crecido más, sin duda, mis respetos y mi amor al pueblo.”

        ¿Dónde hemos oído eso antes?; en el mundo de los cuentos.

Espejito, espejito, ¿quién es el más feliz, el de mayor aplomo y serenidad, el que más ha crecido, y el que respeta y ama más al pueblo?

Ante la respuesta del espejito, el presidente brujo y fósil, rompe con encarnizado odio al espejito insolente.

“No somos iguales”.

No, no son iguales; veamos objetivamente por qué.

Sexenio de Fox fueron 33,635 homicidios.

Sexenio de Calderón 121,613 homicidios.

Sexenio de Peña 156,437 homicidios.

En 3 años 8 meses de López 122,102 homicidios.

        De las anteriores cuatro administraciones presidenciales, cuál ha sido su índice de crecimiento económico en su sexenio: Fox 2.3%, Calderón 2.2%, Peña 2.17%, López tuvo un decrecimiento económico de -8.9%, y en este año 2022 se espera un crecimiento del 1.8%, por lo que arrastramos un decrecimiento de -7.1%.

        Fox dejó la presidencia con 53 millones de pobres en México. Calderón dejó la presidencia con 53.3 millones de pobres en México. Peña dejó la presidencia con 52.4 millones de pobres en México. López a la mitad del año 2022 generó 64 millones de pobres en México.

        La retórica septembrina del presidente y sus comparsas produce una fiesta de pinochos con narices demasiado largas.

        Además, el supuesto “aplomo sensato” y la “serenidad armoniosa” del presidente se derrumban, faltándoles al respeto a las fuerzas armadas, por llevarlas a la inconstitucionalidad, al agredir brutalmente a los jueces, magistrados y ministros del Poder Judicial Federal, y al seguirles mintiendo sin respeto alguno a los mexicanos.