domingo, 25 de abril de 2021

 LOGOS

Gobiernos pésimos

MÉXICO BAJO FUEGO

        Los bosques de México, como gran parte del país, están bajo fuego. El gobierno actual ha desarticulado, técnica y económicamente, lo poco que había para combatir los incendios forestales.

        Esperar a que lleguen las lluvias es lo más eficaz de la política oficial, actual, en esa materia.

        Acontece en los asuntos de seguridad pública algo parecido; bajo el fuego de las armas de alto poder está la vida de muchos mexicanos.

        Las balas y las llamas afectan a la existencia humana, tanto, como el covid en el desorden de la salud pública nacional.

        Todo eso es producto de los malos gobiernos que hemos padecido; y las autoridades de ahora son peores, pues las sufrimos en el presente como basura infame con poder.

        El filósofo danés Sören Kierkegaard (1813-1855) escribió en su libro Diapsalmata: “En un teatro se declaró un incendio en los bastidores. Salió el payaso a dar la noticia al público; y éste, creyendo que se trataba de un chiste, aplaudió. Repitió el mimo el mensaje, y los asistentes le aplaudieron más; así, pienso yo que perecerá la masa humana, con el júbilo populachero motivado por cabezas chistosas, y creyendo que se trata de un chiste”.

        El chistoso presidente mexicano asistió, recientemente, a la Cumbre de Líderes sobre el Clima convocada por la ONU.

        A causa de la pandemia esa reunión fue virtual. 40 líderes mundiales hablaron del tema, y formularon sus compromisos.

        Esa trascendental cumbre de líderes mundiales coincidió con la diaria conferencia llamada la mañanera, circo presidencial que, organizado a capricho del presidente mexicano, constituye lo más importante en su trabajo cotidiano.

        El presidente prefirió su mañanera, y abandonó la cumbre de líderes, faltándoles al respeto a todos los asistentes, ya que sólo se conectó al evento internacional para hacer uso de la palabra, retirándose de ella, sin escuchar a nadie.

        El presidente de México ponderó su proyecto “sembrado vida”, cuando su política ha generado centenas de miles de muertos.

        Como siempre mintió: “mi proyecto sembrando vida es el esfuerzo más grande del mundo sobre reforestación”; pero en los años 2019 y 2020 México perdió más de 350 mil hectáreas de bosque, y hoy las llamas las vemos arrasantes, y el humo de las quemas llega hasta nuestro hogar.

        Ese proyecto del presidente no es grande, es grandísimo como mentira.

        Y las enormes falsedades, aunque sean gubernativas, no las podemos exportar a Centroamérica; ni es ético recomendarlas al presidente Joe Biden de los EU como medicina contra la migración.

        El canciller mexicano Marcelo Ebrard ha dado a conocer que el 7 de mayo próximo habrá una comunicación cibernética entre la vicepresidente de EU Kamala Harris y el presidente mexicano.

        Deben de cuidar que esa entrevista virtual no sea a la hora de la mañanera, pues se corre el riesgo de que nuestro ejecutivo federal vuelva a ser majadero.

        Un consejo para EU y Kamala, todos los dólares que inviertan, adminístrenlos ustedes con mucha honradez y eficiencia. No se les ocurra dárselos al actual gobierno mexicano ni a ningún otro, pues sólo generan corrupción y más corrupción.

        Que cada dólar invertido luzca en las manos correctas, y cumpla, así, con exactitud su fin.

 


lunes, 19 de abril de 2021

 LOGOS

Golpes gorilescos

LOS DIOSES NO TIENEN TRASERO

        Beatriz Pagés con acierto asevera que “Salgado Macedonio es la esencia de lo que representa el régimen lopezobradorista”.

        Varias personas de diversas tendencias, entre las que se encuentra el senador morenista Germán Martínez, afirman que “Félix Salgado es el rostro de la 4T”.

        No hay duda de que ese Macedonio se ha convertido en personaje siniestro, sembrador de bravuconadas sin sentido, fantoche y violador, según denuncias.

        Sus supuestas violaciones son penales, y también electorales.

        El INE le aplicó a Félix (aspirante a la gubernatura de Guerrero), como a otros precandidatos, la única sanción que establecen los artículos 229 fracción 3, 445 inciso d), 456 inciso c), fracción III, de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.

        “Si un precandidato incumple la obligación de entregar su informe de ingresos y gastos de precampaña dentro del plazo establecido, y hubiese obtenido la mayoría de los votos en la consulta interna o en la asamblea respectiva, no podrá ser registrado legalmente como candidato… y si ya está hecho el registro, se cancelará.”

        ¡Ésa es la única sanción!, no hay otra.

        ¿Es excesiva? Esta pregunta es irrelevante, pues lo ordena la ley que el mismísimo Andrés Manuel López Obrador impulsó, cuando fue opositor.

        Es una sopa de su propio chocolate; y de chocolate saben todos los miembros de la familia del presidente Amlo, ya que han establecido una industria chocolatera próspera, bajo la sombra del poder.

        Pero esa legal y debida aplicación de la ley se ha convertido, para Andrés Manuel y todos sus ciegos seguidores, en un terrible agravio.

        Y como gorilas se dan golpes de pecho, con el ánimo de infundir terror en instituciones y personas; y como toros embravecidos tratan de arremeter al que se les oponga.

        Con el Tribunal Federal Electoral no tienen problemas esos supuestos agraviados; la mayoría de los magistrados que lo integran son ofuscados amlovers.

        Sin embargo, no es nada fácil para ese tribunal obsequioso, ya que reconoció oficial y públicamente que los precandidatos sancionados sí actualizaron las faltas establecidas en las hipótesis jurídicas de la ley; y esa ley, repito, tiene exclusivamente esa sanción: no registrar o perder el registro.

        ¿A quién le harán caso esos magistrados, a su dios Amlo o a la Ley?

        Y no sólo para lo electoral, sino para algo más delicado: el proyecto de nueva Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, equívocamente aprobado por el senado; donde en artículo transitorio otorgan inconstitucionalmente dos años más como presidente ministro de la SCJN a Arturo Zaldívar Lelo de la Rea, como si le pagaran un soborno o lo estuvieran cohechando.

        El cuarto párrafo del artículo 97 de nuestra Carta Magna es claro, y no pude ser reformado por un artículo transitorio, ni por el senado ni por el Congreso de la Unión, sino sólo por el Congreso Constituyente Permanente, y lo que este constituyente aprobara no puede ser retroactivo: “Cada cuatro años, el Pleno elegirá dentro de sus miembros al presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el cual no podrá ser reelecto para el periodo inmediato posterior.”

        Y López Obrador arteramente dijo, primero, “no sé nada, pero estoy de acuerdo con que Zaldívar siga como presidente”; y, después, confesó que él lo había propuesto.

        El jesuita del siglo XVII Caspar Wanderdrossel, personaje del que escribió el argentino Jorge Luis Borges (1899-1986), al igual que el italiano Umberto Eco (1932-2016), dijo que en un naufragio se salvó el capitán y cinco marineros. Festejaron con aguardiente su sobrevivencia en una isla. Salió el sol y fueron sorprendidos por negros guerreros. El capitán de gran estatura, atlético, blanco, barbado, rubio, de ojos azules, tomó su pistola y disparó a quien encabezaba la agresión, matándole de inmediato. Los isleños se arrodillaron sumisos ante el capitán, considerándole un dios, obsequiándole el collar y la lanza del jefe muerto. El capitán tomó los regalos. Se dio vuelta para alcanzar su ropa y vestirse, pues estaba desnudo. Al verlo de espaldas los guerreros se lanzaron en contra de él hasta matarlo, al darse cuenta de que tenía nalgas, ya que para esa tribu los dioses carecían de trasero.

        En este siglo XXI tenemos que aprender del sentido común de esos aborígenes.

        Urge saber si nuestros presidentes son dioses, o no; nos basta ver si tienen trasero, ya que hay quienes lo enseñan en cada uno de sus nocivos actos de autoridad.

 


lunes, 12 de abril de 2021

 LOGOS  

Manos de los políticos

SE LAVAN CON AGUA SUCIA

        La pandemia de covid sorprendió a México en el momento que el país padece un gobierno con política de salud muy cercana a la Edad Media: “detente maligno… un billete de dos dólares… invento de los conservadores… presidente vacunado con los baños de pueblo… anillo al dedo… toco madera”.

        Y como en la época feudal, las autoridades mexicanas no saben, a ciencia cierta, ni cuándo ni cómo ni por qué llegó, ni cuántos muertos produjo ese mal, agravado por el poder público.

        Tampoco comprenden ni vislumbran, con técnica exacta, por qué baja y sube la mortandad, la razón de sus oleadas, y la forma en que extremas temperaturas contrapuestas, o aguaceros torrenciales, llegarán a ser los liberadores naturales de ese contagio viral.

        Parte de nuestra edad media está, actualmente, en una fracción del cerebro del presidente Andrés Manuel López Obrador y, acaso, muchos mexicanos vivamos también con esa mezcla.

        Nuestra política electoral en este año 2021 también sufre, en su estructura, conductas de feudalismo salvaje, basta con ver el contubernio del presidente Amlo con Félix Salgado Macedonio.

        La forma en que opera el poder presidencial para que (con razón o sin ella) el Tribunal Federal Electoral del Poder Judicial de la Federación se lave las manos, y regrese la papa hirviendo al Instituto Nacional Electoral, es feudal.

        Jesús Reyes Heroles, ideólogo político mexicano, afirmó con denunciadora agudeza que: “en la política hay que aprender a lavarse las manos con agua sucia”.

        Y está tan hediondo ese líquido producido al lavarse las manos López Obrador, Salgado Macedonio y el Tribunal Federal Electoral que, para el caso, el propio Reyes Heroles le hubiese aplicado al candidato guerrerense otra de sus frases: “No se olvide, donde cabeza chica se calienta, cabeza grande no piensa”, y se cometen pendejadas, las que deben castigarse.

        Al presidente las instituciones y las leyes no le valen nada, salvo las que le sirven para sus intereses de tono medieval.

        Recordemos que las instituciones y leyes del país le permitieron a Andrés Manuel llegar a la Presidencia de México, como la legislación electoral y el INE.

        Pero, ahora, el ejecutivo federal está dispuesto a destruirlos.

        La veda electoral (que nuestro derecho establece para toda autoridad) para López Obrador no existe. Sus mañaneras siguen siendo su apoteosis propagandista.

        Y con toda su publicidad el presidente cubre su impericia, su pudrición y los fracasos de su obradorato.

        Con todo y los equívocos presidenciales, vivimos en un renacimiento avanzado, pero cargamos con un feudalismo autócrata enarbolado por Andrés Manuel López Obrador.

        Toda su fuerza dictatorial se ha descargado contra el INE, realizándose, como se esperaba, una elección de Estado. La edad media mexicana no se ha ido del todo.

        López Obrador prometió acabar con la pobreza, y ha generado 10 millones más de pobres.

        Ofreció Andrés Manuel subir en su primer año, de ejercicio presidencial, nuestro producto interno bruto a más un 8%; y a poco más de dos años de su gobierno lo derrumbó a cerca de menos 9%.

        Amlo dio su palabra de que en su primer año de gobierno iba a generar un millón de empleos; y en sus cerca de 28 meses de administración se han perdido 12 millones de plazas laborales.

        Observemos, ¿cuánto ha subido el litro de la gasolina?; y aseguró el presidente que no habría gasolinazos.

        ¿Cuánto te cuesta ahora, estimado lector, la tortilla, pan, leche, huevo, frijol, y todos los demás alimentos básicos? Y la carestía crece, y se nos viene encima.

        Mientras la población sufre, desde el palacio del presidente feudal se siguen manipulando sus promesas y, curiosamente, cada mañana con el mismo montaje; y con ese montaje repetido, el mismo discurso.

 


lunes, 5 de abril de 2021

 LOGOS

A todo autoritarismo

CORTARLE LAS ALAS

        Millones de mexicanos estamos en contra de Andrés Manuel López Obrador, al percatarnos que constantemente miente en su carácter de presidente de México.

        Muchas de sus falsedades son directas y precisas, y quienes

somos libres las hemos venido señalando.

        Pero otras de sus hipocresías son indirectas y distractoras; por ejemplo, al defender a su colaboradora Sanjuana Martínez Montemayor, directora de Notimex, de los señalamientos del Departamento de Estado de los Estados Unidos de América.

        Ese informe oficial, de uso interno para aquel país, suscrito por el secretario Anthony Blinken, indica al respecto que: “… los periodistas que asisten a la conferencia de prensa mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador y le hacen cuestionamientos difíciles son víctimas de ataques”.

        Esas acometidas, de diferentes graduaciones, han ubicado a México en 2019 y 2020 como “el país con el mayor número de periodistas asesinados en el mundo”, según datos del Comité para la Protección de Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés).

        Así, Sanjuana Martínez resulta supuesta violadora de derechos humanos. Puntualmente le señalan sus actos de autoridad, vulneradores de garantías fundamentales, en registro estadunidense abierto a todo público.

        Andrés Manuel, sabedor de esos actos infringidores de su colaboradora, en lugar de investigar todas y cada una de esas supuestas o reales conductas ilícitas de Sanjuana, y poner remedio como lo ha pedido Artículo 19, en su caso, o hacer público la inexistencia de tales violaciones, se pone, nada más, a descalificar a esa organización y al gobierno de EU.

        López Obrador siempre sale por peteneras, como dicen en la fiesta brava. Le huye al problema. Si le están diciendo que Sanjuana es violadora de derechos humanos, y nada contesta sobre esto, está aceptando las inconstitucionalidades de su designada, independientemente de que el gobierno gringo esté descalificado o no, al igual que Artículo 19.

        Lo mismo cuando lanza ataques contra los periodistas Carlos Loret de Mola y Brozo, afirmando que Latinus tiene como dueños a Silvano y a Madrazo.

        Pero nada dice sobre el mensaje de fondo que llevan esos trabajos certeros y atractivos; reflexiones serias y graciosas que se convirtieron en una de las más eficaces oposiciones al autoritarismo de Amlo en México.

        También, López Obrador evadió el asunto principal denunciado por el presidente de El Salvador Nayib Bukele, quien formuló denuncia precisa sobre el asesinato de la salvadoreña Victoria Esperanza Salazar en manos de la policía de Tulum, Quintana Roo, en donde hay enredos de intereses encubiertos nada limpios.

        Pero el presidente Andrés Manuel, en lugar de seguir la pista del lamentable homicidio, arrojó a sus hordas cibernéticas, ciegas y majaderas, en contra del presidente centroamericano; sin necesidad alguna, ya que a la familia de la asesinada le dieron trato jurídico normal, y a Bukele nada le importa ese arrebatado dispositivo de Amlo.

        Total, muchos mexicanos estamos contra la ineptitud de López Obrador.

        Queremos acabar con la corrupción, y hasta con la corruptela promovida por Amlo.

        Deseamos terminar con la inseguridad pública y el crimen organizado, porque Amlo los ha acrecentado

        Exigimos una política de salud pública plena y eficaz, pues reprobamos las torpezas de Amlo, provocadoras de la muerte de cerca de medio millón de mexicanos y de la catástrofe que se nos viene por el desabasto de medicamentos.

        Necesitamos trabajar, producir más y mejor; distribuir lo producido con mayor justicia, porque con Amlo ni hay trabajo ni producción ni sana justicia distributiva.

        Urge buena educación para todos; y al autoritarismo del presidente Andrés Manuel López Obrador, y a todo autoritarismo, es urgente cortarles las alas, de una vez por todas, a golpe de votos.



domingo, 28 de marzo de 2021

 LOGOS

Un pícaro vacunador

AMLO EN CAMPAÑA ELECTORAL

        Todas las encuestas han caído en descrédito. Son tan falsas como los títulos emitidos en la Plaza de Santo Domingo en la Ciudad de México.

        Dichas encuestas se han comercializado de manera tan sucia que, como ilegales mercancías, se venden al mejor postor.

        Al gusto y a la medida de quien más paga, estos sondeos se emiten con todo descaro.

        “¿Sabe quién es el presidente Andrés Manuel López Obrador?”

        Esa es la primer pregunta boba de las encuestas oficiales; y, a ella, casi el 100% contesta que sí.

        Por ende, el puntaje de aceptación se eleva.

        Y los que quieren bajarle el puntaje de aceptación de inmediato preguntan: “¿cree usted, como lo afirman varios, que Amlo es mejor que Jesucristo?”

        Cuando la realidad es que una inmensa mayoría de mexicanos sabemos quién es López Obrador, y que sólo gente sin escrúpulos lo compara con Jesucristo.

        También se observa que Andrés Manuel acepta y promueve ese tipo de ridículas comparaciones, apostándole a la ignorancia y dogmatismos de ciertos sectores de nuestra sociedad.

        Pero en la lógica gramatical nos encontramos con que “encuesta”, no es lo mismo que “en cuesta”.

        Las encuestas como sondeos están descalificadas; empero, la realidad, vista por todos, es que la presidencia de Amlo ha colocado a México “en cuestas” respecto a todos los graves problemas que padecemos.

        Vivimos los mexicanos en pendientes accidentadas, bajadas y declives escabrosos, en salud, economía, seguridad pública y en otras materias, en franco peligro de desbarrancarnos.

        La pésima política de Andrés Manuel frente al covid parecería cómica, si no fuera tan dramática la muerte de 500 mil mexicanos, aproximadamente, según la contabilidad de organismos internacionales.

        Porque hasta en el número de fallecidos miente el presidente Amlo.

        En salud pública, López Obrador ha falseado todo, al “me canso ganso”; frase equivalente a la que usaba el cacique potosino Gonzalo N. Santos: “cartucheras al cañón, quepan o no quepan”.

        Aunque el Papa Francisco le captó otro sentido a eso de “me canso ganso”, al pedirle (con fina ironía) a la esposa de Amlo durante su improductiva visita al Vaticano: “Dígale a su esposo que no se canse”.

        Pero a estas alturas de abril del 2021, ante la matazón que ha provocado de medio millón de compatriotas el presidente Andrés Manuel López Obrador (con su política), ya no repite sus mentiras de que “el covid es invento de los conservadores, de mis enemigos”, ni refrenda su “apártate maligno” ni muestra sus “estampitas”, o “el billete de dos dólares”, y su “como anillo al dedo”.

        Ahora, sin remordimiento, renueva su política de salud pública con otro dicho: “Toco madera, para que no haya una tercera ola de covid en México”, cuando la primera oleada no ha terminado aún.

        Las vacunas (sea cual fuere) están elaboradas al vapor, y certificadas (no por tres o cinco años de experiencias) sino por la urgencia y, así, todos los vacunados son conejillos de indias, al no haber otra cosa que genere esperanza.

        A ello hay que agregar la ineptitud del obradorato, de muy poca calidad moral, al convertir la vacunación en actos de campaña electoral para ayudar a los candidatos de Amlo.

        Apenas firmaba el presidente (con la mayoría de los gobernadores) su compromiso de no entrometerse en la próxima campaña electoral, y ya estaba electoralmente peleando con el INE, con toda su tozuda torpeza.

        Amlo es un gesticulador. Afirma sin ninguna vergüenza: “Las elecciones próximas deben ser limpias y libres. Debe haber contrapesos para el poder. El poder no debe ser de uno solo hombre”.

        Cuando él ha manchado, ya, esas elecciones al sujetarlas a su exclusivo capricho. Ha acabado con sus contrapesos; y el poder es de su exclusiva propiedad.

        Amlo no ha dejado de hacer campaña electoral, y en esta sucia tarea es un pícaro eficaz.



lunes, 22 de marzo de 2021

 LOGOS

Tropiezos presidenciales

SEMANA DE LA PASIÓN

        El presidente Joe Biden, de 78 años, es un buen hombre, y lamento que haya sufrido varios tropiezos en la escalerilla del avión presidencial Air Force One.

        Su médico, de inmediato certificó que el presidente estaba saludable al 100 por ciento.

        Los medios de comunicación masiva dieron cuenta de esas caídas, y las reacciones en el mundo fueron variadas.

        La familia Trump, por ejemplo, a través de uno de sus juniors hizo comentario irónico: “Fíjese en el hecho de que el presidente de EU es tan frágil que cae, golpeado por el viento”.

        Días antes, Biden tuvo otro traspiés al lanzar feroz expresión contra el presidente de la Federación Rusa, de 68 años: “Vladímir Putin es un asesino que pagará el precio por su intromisión en las elecciones de EU”.

        El líder ruso contestó en pocas horas y con breves conceptos: “Le deseo mucha salud al presidente Biden. En la historia de cada nación hay muchos momentos dramáticos y sangrientos, y quien señala a alguien como asesino, se está viendo en el espejo.”

        Putin es ágil de palabra, pero en su acción política ha sufrido caídas frente a sus opositores, y en foros internacionales sus porrazos no han sido menores.

        Los golpazos políticos que se ha dado el presidente de la República Federativa del Brasil, Jair Bolsonaro, no son pocos; él mismo asegura que sufre “una guerra, como nunca presidente brasileño la ha tenido”.

        No acepta haber cometido errores. Explica que todos los problemas actuales del Brasil los crearon sus enemigos; y sus enemigos son los comunistas.

        Las mortandades por covid en Brasil, sólo superadas por EU y por México (si se toma como base la contabilidad internacional sobre nuestro país), las siguen provocando los comunistas.

        A tres ministros de Salud ha despedido el presidente brasileño. El último destituido fue un general de nombre Eduardo Pazuello; y nombró, en su lugar, a su cuarto ministro en esta materia hace unos días, al cardiólogo Marcelo Queiroga, pero dejando a todo el personal militar dentro de ese ministerio.

        Brasil está militarizado; no hay función pública que no la realicen los militares, o que no esté supervisada por ellos.

        La pasión militar del presidente Bolsonaro le hace sufrir sus demás pasiones, incluyendo a la pasión pandémica.

        Esa semana de la pasión está, también, por vivirse en México; país peligrosamente militarizado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, al que el Pentágono le señala que entre el 30% y el 35% del territorio nacional está en poder del crimen organizado.

        Amlo vive, a su vez, una pasión presidencial que nos ha conducido a sufrir, según cifras internacionales, cerca de medio millón de muertos por covid.

        En donde, por arranques de pasión presidencial, nos amenaza con seguir reformando la constitución para que opere a su gusto y capricho la 4T; para manejar las suspensiones de amparos, y los amparos, al me canso ganso.

        Sólo falta que, si no le obedecen a López Obrador los jueces, magistrados y ministros; los cambie, para poner en su lugar a militares.

        ¡Faltaba más! Así se vive en México la pasión en el 2021.

        Aquellos recuerdos, entre Jerusalén y Betania de un dios que quiso ser hombre, se volvieron borrosos.

        Hoy hay un hombre que quiere ser dios, y que se empeña en hacernos felices, pero en todo fracasa, menos en lo electoral, pero a su favor.

        Para colmo, México dejó de ser el pueblo feliz número 23 en la lista de la ONU, para ocupar el número 46 en este año 2021.

 


 

lunes, 15 de marzo de 2021

 LOGOS

Magistrados y jueces federales

VOCES CON DIGNIDAD

        No todo está descompuesto en México; millones y millones de mexicanos son personas honradas, trabajadoras y dignas.

        El gobierno, como el pescado, se empieza a pudrir por la cabeza; pero, entre nuestras autoridades, aún hay partes que emiten pulcritud.

        Un alentador ejemplo de ese aseo público es el mensaje formulado, recientemente, por la Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito del Poder Judicial de la Federación.

        Afirmaron que su “único compromiso es con la constitución y la independencia que garantiza un efectivo estado de derecho”.

        Su breve comunicado genérico, sin señalar a quién va dirigido, fue una decorosa lección jurídica contra la impertinente y grosera autocracia del presidente Andrés Manuel López Obrador.

        El Juez Segundo de Distrito en Materia Administrativa con sede en la CDMX, Juan Pablo Gómez Fierro, concedió la suspensión provisional a los quejosos contra las reformas a la Ley de la Industria Eléctrica; esa ley a la que, por dogmática orden de Andrés Manuel, el poder legislativo no le cambió ni una sola coma.

        En esa actitud del ejecutivo (amo) y legislativo (vasallo), se ve la purulencia del gobierno.

        Más, cuando el presidente presionó desde su maña… nera, exigiendo obediencia al poder judicial federal para que se investigue a ese juez que osó otorgar esa suspensión provisional.

        Así, dijo: “Un día después que entró en vigor la ley, conceden el amparo… es el colmo que estén sirviendo a intereses particulares… en forma visible se muestra, en ese juez, un claro servicio al interés de los conservadores”.

        El presidente Amlo (como autoridad señalada como responsable en ese juicio de amparo) tiene el deber y el derecho de defender la constitucionalidad de esa ley, y de probar que con ella no se violan los derechos humanos garantidos a nadie.

        Pero su defensa debe hacerla por los cauces jurídicos. En su informe previo y en su informe justificado puede alegar lo que desee y aportar pruebas de que su acto de autoridad se ajusta, en el caso, a nuestra Carta Magna y a los tratados internacionales.

        Lo que no puede ni debe hacer (aunque ya lo hizo en sus maña…neras) fue provocar nuevos actos de autoridad que vuelven a vulnerar derechos humanos, en la especie, en contra de ese juez de distrito y de los quejosos.

        Esos que Amlo llama “particulares”, como si fueran los malos, conservadores y neoliberales, son a los que nuestra Carta Magna denomina: “… todas las personas gozarán de los derechos humanos”. Son, nada menos, los titulares de esos derechos fundamentales garantizados, sean personas físicas, o personas morales.

        Cuando el presidente Andrés Manuel tiene esos arranques desaforados y abusivos (que es un día sí y otro también) exhibe la inmundicia del gobierno.

        En el momento en que los legisladores federales (como lacayos de Amlo) lucen como su mejor razonamiento: “es un honor estar con Obrador”, despliegan la peor bascosidad de las autoridades.

        En el momento de la conferencia matutina en que, siendo día de la mujer, las colaboradoras del ejecutivo federal dirigidas por un varón entonan, la humillante versificación de “es un honor estar con Obrador”, afloran lo pútrido del gobierno.       .

        Aunque con retraso de días, que bien que el presidente de la SCJN Arturo Zaldívar, ante el execrable amago de López Obrador, reiteró: “los jueces actúan con independencia”.

        Es un aliento satisfactorio percatarse de que no todo el gobierno está podrido. Gran parte del Poder Judicial Federal, con todo y sus imperfecciones en algunos de sus miembros y alguno de sus actos, funciona conforme a derecho.

        Si los órganos jurisdiccionales de amparo tienen que negar u otorgar, en esos juicios, la suspensión definitiva y si amparan o no amparan, que sea en apego al sistema jurídico mexicano, pero nunca por órdenes del tirano ni por temor al dictador, por más terrorismo que quiera provocar con su alocada conducta en su circo televisado en cadena nacional.

        El gobierno mexicano se derrumbará, pútrido, cuando los ministros, magistrados y jueces, en lugar de aplicar el derecho con independencia, gratuidad, prontitud e imparcialidad, entonen: es un honor estar con Obrador.

        Los mexicanos somos libres, no lacayos; ni de este presidente totalitario ni de ningún otro.

 


domingo, 7 de marzo de 2021

LOGOS

No se frenará con muros

LA LUCHA DE LAS MUJERES

        Las mujeres mexicanas tuvieron, para hoy, su día, una respuesta clara y precisa del presidente Andrés Manuel López Obrador.

        Muros de acero aparecieron en la Ciudad de México, ante la marcha por ellas anunciada para este 8 de marzo.    

        ¿Agravios?, han sufrido infinidad por parte de Amlo. El más reciente, la expresión: “Hay toro”, pronunciada con toda soberbia por Félix Salgado Macedonio, al sentir el apoyo personal de Amlo, para sostener su candidatura al gobierno del Estado de Guerrero.

        Esas cercas de metal son una grosera provocación.

        La jefa de gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum Pardo, dijo: “Las vallas de acero son para resguardar el patrimonio nacional”.

        Y pudiera ser un buen propósito, si no hubiese el presidente Andrés Manuel López Obrador convertido a Palacio Nacional en su modesta casita.

        “Esos muros de acero son para garantizar la libertad… son para proteger, no para reprimir”, adujo el coordinador de Comunicación Social de la presidencia, Jesús Ramírez Cuevas.

        Pero su explicación parece burlesca. Cierto que el acero hecho muros ha servido para muchas cosas; pero, curiosamente, no congenia con la libertad.

        Y los cercos de hierro protegen a quienes los montan, y siempre reprimen a aquellas que rechazan, como en el caso.

        Mientras, el presidente López Obrador declaró: “Esas vallas se han puesto no porque tengamos miedo, sino porque hay mucha provocación e infiltrados… más valen muros que soldados”.

        A explicación no pedida, confesión manifiesta.

        Frente a un presidente autoritario, sin los pesos y contrapesos institucionales, surge la lucha de las mujeres mexicanas que puede derivarse a una limitante, eficaz, ante el enorme y peligroso poder de Andrés Manuel.

        No se trata de si López Obrador tiene miedo o no. Lo cierto es que mandó poner las murallas de acero como su respuesta a la lucha de las mujeres mexicanas.

        Y su réplica contra las mujeres sólo tiene dos pobres opciones: soldados o muros

        Cuando cada una de las mujeres de nuestro país debe pensar si ella es una provocadora, o una infiltrada, términos despectivos que se suman a la cadena de injurias gubernativas.

        Este Día de la Mujer en México dejará una huella de su presencia; obvio, esa impronta generará lecturas distintas.

        Desde las que exhuman a Sor Juana sobre las necedades del macho, hasta las que aceptan la presunción de toros, sin darse cuenta del animalesco comportamiento de estas bestias, a las que aún en la fiesta brava suelen cortarles las orejas y los rabos.

        Y bajo presión social, esos toretes de petate suelen bramar en mitin público electorero: vivan las mujeres.

        Lo cierto es que las mujeres en su día (cuando el día de la mujer debe ser todos los años de su existencia) no merecen cercas de acero ni para encapsularlas ni para contenerlas, menos por órdenes de un presidente insensible e insensato.

        Cuando Andrés Manuel roba, por sí o a trasmano, él lo justifica como una aportación para una causa justa.

        Si López Obrador traiciona, él lo explica asegurando que es una táctica para cuidar principios superiores.

        En cuanto Amlo miente, al afirmar que las mujeres pueden acercase siempre a él, les cierra el paso con altas láminas de acero, dando explicaciones baladíes.

        Amlo nos recuerda a Trump, cuando éste explicaba su muro contra México: “como el muro de la paz, y de la libertad”.

        Entendamos, no se frenará, con muros, la lucha de las mujeres mexicanas.



 

lunes, 1 de marzo de 2021

 

LOGOS

Inflación a la vista

AMLO, PÉSIMO ECONOMISTA

        La deuda del gobierno federal, según informe de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, cerró en el año 2018 con cerca de 7 billones 900 mil millones de pesos.

        Esa misma secretaría informa que la deuda del gobierno federal, al cerrar 2020, es de cerca de 12 billones 300 mil millones de pesos.

        Eso significa que durante poco más de dos años de ejercicio presidencial de Andrés Manuel López Obrador, éste nos ha endeudado con 4 billones 400 mil millones de pesos más.

        Esos son los datos de la SHCP; pero, Andrés Manuel, acostumbrado a mentir, ha asegurado que él no ha endeudado a México ni lo endeudará.

        Y siguiendo su reiterada costumbre, seguramente que, al ver estos informes hacendarios, dirá: “yo tengo otros datos”; aunque nunca ha exhibido sus “otros datos”.

        Esa machacona frasecita lo motivará a crear una nueva secretaría: La Secretaría de los Otros Datos, y a apabullar al secretario de Hacienda Arturo Herrera, hasta hacerlo confesar que hubo un lamentable equívoco en la contabilidad.

        La economía mexicana está dañada desde hace varios sexenios, agravándose severamente en estos dos años del presidente Amlo.

        88 años ha, que nuestro fenómeno económico no había padecido una caída tan drástica.

        Y la política económica de López Obrador no tiene vocación ni perfil productivo.

        Ha logrado ingresos en base a vender inmuebles y muebles del patrimonio federal dejados por anteriores administraciones; sus entradas han sido al convenir con ricos, supuestamente morosos, para que paguen antiguos impuestos, o que retornen lo sustraído, a cambio de no llevarlos a la cárcel.

        Su mayor inversión efectuada es regalar dinero público, en diversas modalidades (a niños, jóvenes y ancianos), para producir muchos votos a favor de Andrés Manuel López Obrador y de Morena.

        El dinero de los ahorradores mexicanos (baratísimo) lo usa en inversiones a fondo perdido, patrioteramente, en PEMEX Y CFE.

        La refinería de Dos Bocas tendrá mas costo que ganancia; el tren maya destruirá más de lo que genere; y el aeropuerto Felipe Ángeles, en manos de militares será poco turístico.

        Con esa política se ha debilitado a la economía mexicana desde dentro.

        Pero desde fuera (porque México no es una isla, inasible y solitaria), nuestro país ya sufre los embates del insensible capitalismo internacional.

        Ríos de dólares comienzan a recorrer por todo Latinoamérica, África, Europa, Oceanía y Asia, dinero barato que nos saldrá muy caro a la larga.

        Dólares estadunidenses inflacionarios (no para EU) para los países que los consuman, empobrecidos y necesitados por la pandemia, por la guerra, por el cambio climático, por su incapacidad productiva, por su altísima corrupción.

        Como quien pretende inflar un enorme globo (perforado en varias de sus partes) a base de quemar dinero para producir el calor necesario que lo eleve.

        Conforme a los datos de INEGI, la contracción económica en nuestro país equivale a una pérdida, hasta el momento de cerca de 823 mil millones de pesos, lo que significa un menoscabo, contablemente, de 6 mil 550 pesos por habitante.

        Mientras, el covid-19 sigue en el 2021 revolcando al gobierno mexicano, quien ha sido inepto e ineficaz con su “detente maligno”, su “billete de dos dólares”, su “cómo anillo al dedo”, y su electorera distribución de vacunas.

        Pero más que ese virus, la pésima política de López Obrador ha asesinado a centenares de miles de mexicanos, y ha forjado el quiebre de la economía de México.

        Recordemos, los eficaces politiquillos electoreros siempre han sido economistas pésimos.