lunes, 26 de octubre de 2020

 

LOGOS

AMLO, el camorrista

AHORRADORES, ¡UNÍOS!

        De una lengua tarda y un cerebro intricado, como el de AMLO, escuchamos afirmar públicamente en una mañanera de hace pocos días: “Es necesario que bajen más las tazas de interés. Las está bajando más el Banco de México, pero tienen que bajar más todavía.”

        El presidente Andrés Manuel López Obrador debía saber, y obrar en consecuencia, (o no sería buen obrador) que el Banco de México, conforme al artículo 28 de nuestra Carta Magna es “un banco central… autónomo en el ejercicio de sus funciones y en su administración. Ninguna autoridad podrá ordenar al banco…”, ni presionarlo, sobre todo si dicho estrujón proviene del presidente de la república.

        Por eso, Andrés Manuel incumple con la constitución al forzar descaradamente a esa institución bancaria que tiene, como objetivo prioritario, el procurar la estabilidad económica del país.

        Los limitados conocimientos en economía, de López Obrador, no le permiten comprender que su manifestación, ya transcrita, conlleva en el fondo dos cosas: el interés que los bancos pagan a los ahorradores; y, el interés que el banco cobra a quienes les presta el dinero de los ahorradores.

        El dinero propio de los banqueros es poco (menos del 10% del capital manejado) a comparación con el dinero de los ahorradores (más del 90% de ese capital en oferta).

        Esos recursos monetarios de los ahorradores en el banco, para que no se deprecien ante una inflación grave y a la vista, deben recibir como mínimo el monto de esa inflación y un poco más para estimular el hábito de ahorro.

        Oficialmente la inflación anda en un poco más del 3%, pero el gobierno engaña a los mexicanos, pues la inflación real es más alta, acaso del 6%, medida con los mismos parámetros oficiales.

        Así que, en esta época, ahorrar es perder.

        Logre, el Banco de México, que los banqueros paguen más interés al ahorrador, y que cobren menos interés a quien solicite crédito; pero, sin romper la estabilidad y el equilibrio económico de la nación y, sí, regulando los ingresos de los dueños de esas empresas bancarias, con análisis serios, y sin demagogia, ni siquiera la de AMLO.

        Qué pasaría sí todos los ahorradores se unieran, y decidieran, al unísono, ir al banco a retirar su dinero. Esto cimbraría a nuestro sistema económico.

        Sería un suicidio; tan irresponsable, como irresponsable es qué el presidente AMLO presione para que (directa o indirectamente) bajen el interés a los ahorradores.

        El camorrista AMLO debe dejar de tirar patadas a todos: a los conservadores, a los médicos y enfermeras, a los fideicomisarios, a los neoliberales, a los agricultores, a los ministros de la corte, a los periodistas, a las feministas, a los expresidentes, a los abogados, a los empresarios, al gobierno español, al vaticano, a los gobernadores, total, a todos los que integran la lista interminable de sus ofendidos.

        A ese padrón de agraviados, hoy, se suman los ahorradores.

        Las patadas de un presidente (más si es autoritario) son muy peligrosas, porque no son como las de Platero, aquel burrito que las lanzaba al viento con la gracia de una bola de algodón para agitar el aire por donde transitaba una linda mariposa; como magistralmente describe, a su borrico, el lenguaje poético del Premio Nobel 1956: el español Juan Ramón Jiménez (1881-1958).

        Y en tratándose de dinero, López Obrador debe ser súper responsable, ya que el dinero es una ficción extraordinariamente útil, y sutil, una de las más maravillosas mentiras que el hombre ha creado, en base a la confianza colectiva y mutua.

        Otra vez: ¡cuidado presidente!, sólo la responsabilidad genera confianza. No incite a los ahorradores a destruir, como usted lo hace, diariamente, al dividir a los mexicanos.



 

lunes, 19 de octubre de 2020

 LOGOS

Y si EU apresa

AL PRESIDENTE DE MÉXICO

        La aprehensión del general Salvador Cienfuegos Zepeda, secretario de la Defensa Nacional en el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto por parte del gobierno de los EU, provoca espasmo.

        No sólo por privarlo de la libertad para sujetarlo a proceso, allá, y no acá, sino por todas las dudas e implicaciones que genera esa decisión.

        Parece que no hay estado ni gobierno en México; y, a su falta, el estado y gobierno estadunidense se encargan de aplicar la justicia que aquí no se obtiene.

        Recordemos lo que aseguró (al inicio de su mandato) el presidente Andrés Manuel López Obrador: “Muchas gracias al general Salvador Cienfuegos Zepeda, un extraordinario general, un hombre institucional…”

        También AMLO afirmó, hace dos años, que pidió consejo al general Cienfuegos para designar como secretario de la Defensa Nacional al general Luis Cresencio Sandoval González, agregando que éste “es un militar honesto y leal a la patria”.

        Todos recordamos que el presidente Andrés Manuel manifestó (no hace mucho) qué, si pudiera, desaparecería al ejército, y a todas las fuerzas armadas del país; y, al paso de los meses, encontró que su mayor apoyo real era el ejército, la marina, y las fuerzas armadas, a pesar de lo que cargan desde la malhadada guerra declarada al crimen organizado.

        El gabinete de AMLO, salvo excepciones, ha sido la de un equipo inútil, deshonesto, ciego, sordo y mudo. AMLO así los quiere.

        La disciplina y capacidad de las fuerzas armadas le han sido gratas, y las ha empleado, incluso, inconstitucionalmente.

        Los fideicomisos de las fuerzas armadas están intocados. Sus recursos económicos se multiplican como nunca. El poderío de estas fuerzas ha crecido peligrosamente. No hay auditorías eficientes para los recursos que se les dan. Y todo esto, en lo que va de este sexenio, sólo por la voluntad autocrática del presidente López Obrador.

        Así, “las bayonetas sirven para todo, menos para sentarse en ellas”, según Charles Maurice Talleyrand-Périgord (1754-1838), ministro de Napoleón Bonaparte.

        Recordemos. EU es el gran demandante de drogas en el mundo. EU le impuso a México la producción de marihuana, para que sus soldados la consumieran en la Primera Guerra Mundial, en la segunda y en las siguientes guerras.

        Para vigilar y regular todos los aspectos de su enorme y actual consumo (con extensa variedad de drogas) tienen a la DEA, la CIA, al FBI. En esto no mete a sus militares.

        México, desde hace algunos sexenios, dispone para esos menesteres del ejército y la marina; y el antiguo narcotráfico ha ampliado sus actos delictivos, usando poderosas y sofisticadas armas y municiones que les entrega EU, en franca complicidad de intercambio.

        De México salen drogas a EU, y de allá mandan armas y municiones a nuestro país. Este intercambio es tóxico a morir.

        La DEA y otras agencias armadas entran, salen y se pasean por México como en su casa. Disponen o se coordinan con nuestras fuerzas armadas, prefiriendo más a la marina que al ejército.

        Esas agencias gringas y nuestras fuerzas armadas establecen planes, programas y proyectos tácticos para regular subrepticiamente la oferta y la demanda de enervantes.

        Para ello, lógicamente, deben tener contacto con los cárteles productores o comercializadores de esa aún ilícita mercancía.

        Supongo que esto deben autorizarlo, al margen del sistema legal, funcionarios de alto nivel de México y de EU. Tanta fuerza armada del crimen organizado y tantas decenas de miles de millones de dólares no pueden estar sin control alguno.

        En ese contexto, los secretarios de la defensa y marina, y el de seguridad, viven sus riesgos.

        Y su jefe nato, el presidente de la república igual. ¿Qué acuerdos habrá con los EU al respecto?, y ningún presidente ha sido ajeno a ellos, pues ninguno debe ni puede estar como florero para estos graves asuntos.

        Considero que el presidente de México y el de los EU, llámense como se llamen, deben ser socios confiables en y para todo este escabroso tema.

        Así, quiera el destino que nunca vivamos la sorpresa, y la humillación, de que el presidente de México sea aprehendido por alguna de estas agencias estadunidenses.

        Quien a hierro mata, a hierro muere.



 

martes, 13 de octubre de 2020

 

LOGOS

AMLO y su mensajera

CARTAS PARA EUROPA

        Los foros internacionales no son los de AMLO. Su pequeño mundo es el de la política electoral mexicana.

        Sí, el presidente Andrés Manuel López Obrador está en la campaña de reelección de Donald Trump, pero sólo como un objeto de éste.

        Es verdad que AMLO, desde México y cibernéticamente, recién habló en la ONU, causando pena entre los mexicanos, al verlo y escucharlo, y estupefacción en los observadores extranjeros.

        Ahora, el presidente López Obrador declinó ir a Europa. Decidió según lo expresado en papel oficial del “Gobierno de México”, y con firma del “presidente de los Estados Unidos Mexicanos”, que en su nombre y representación su “esposa Beatriz Gutiérrez Müller” se reúna con jefes de estado y de gobierno, para hacer gestiones oficiales, solicitudes de gobierno a gobierno, y llevar misivas del presidente.

        Pregunto, ¿ratificó y aprobó nuestro Senado a la nueva diplomática conforme a los artículos 76 fracciones II y XIV, 78 fracción VII, y 89 fracción III de nuestra Carta Magna?

        Si alguna primera dama de nuestro país hizo un viaje diplomático similar, en sexenios anteriores, es claro que violó nuestro sistema jurídico.

        Recordemos que la respetable esposa de AMLO renunció, desde el principio del mandato, a “ser primera dama”; por ende, ¿qué cargo oficial justifica su viaje diplomático representando al presidente de nuestro país? Ser esposa del presidente mexicano no es cargo público.

        Aun así (con todo ese quebranto a nuestra constitución), ojalá todo resulte bien para México, y el viaje sea placentero para la esposa de AMLO.

        Es bueno fomentar la lectura desde París, más con el apoyo de la señora Macron; resulta correcto inaugurar la Exposición Olmeca en Francia; positivo fue visitar la Biblioteca Nacional Francesa; la conversación con el presidente de Italia Sergio Mattarella debió tener su encanto; la entrevista con el Papa Francisco impresiona; las cartas firmadas por el jefe de estado y jefe de gobierno mexicano, a sus destinatarios europeos, son grave encargo, sobre todo por pedirles que nos presten códices, piezas y documentos históricos de México, ilegalmente radicados en el viejo continente.

        No se olvide que el año 2021 llega en pocas semanas, y que, (entre tantos centenares de miles de muertos mexicanos por pésima política de salud y seguridad, y entre una acrecentada pobreza por nocivas medidas económicas en México) tendremos tres significados aniversarios.

        En 1321 se funda Tenochtitlán (700 años). En 1521 cae Tenochtitlán en manos de españoles encabezados por Hernán Cortés, y se inicia la colonia (500 años). En 1821 se consuma la independencia de la Nueva España de la Corona Española, y comienza la vida independiente de México (200 años).

        Bajo las luces y las sombra de esas fechas, AMLO pide en sus cartas llevadas a Europa lo siguiente: “La Iglesia Católica, junto con la Monarquía Española y el Estado Mexicano, debemos ofrecer una disculpa pública a los pueblos originarios que padecieron de las más oprobiosas atrocidades para saquear sus bienes y tierras y someterlos desde la conquista hasta el pasado reciente”.

        Si eso se reduce a simples disculpas públicas, es pura demagogia.

        La historia del hombre está llena, en su desarrollo evolutivo, de oprobiosas atrocidades y saqueo de bienes y tierras.

        Los aztecas así hicieron su imperio; de esa forma, por siete siglos, los moros explotaron a los habitantes de lo que hoy es España; los EU en 1847 robaron más de la mitad del territorio mexicano, y nos tienen sujetos a su hegemonía con la complicidad del presidente Andrés Manuel, quien ha puesto a las órdenes de Trump a 27 mil soldados mexicanos, según ironiza y presume, constantemente, el presidente gringo.

        En lugar de hacer demagogia con el pasado, solucionemos, primero, nuestra independencia frente a EU, para seguir después con todo lo del pasado. ¿Por qué AMLO no pide a Trump que pida perdón y entregue las aguas y los territorios robados?, pero sin generar problemas, y sin agudizar nuestras propias contradicciones.

        Reflexionemos, el mexicano es resultado de variados mestizajes, entre otros, el de los españoles que llegaron en 1519 con los humanos originales de aproximadamente 135 naciones existentes en ese año, en el territorio de lo que hoy es México.

        No ocultemos los graves problemas de hoy, levantando polvaredas con el pasado.

        Lo que urge es que el presidente AMLO ofrezca una disculpa pública a toda la nación, por provocar, con sus palabras y sus actos, el odio y la división entre los mexicanos. Ha dividido a los ministros de la Corte, a los gobernadores del país, a los diputados y senadores, a los de morena los trae peleados, y a todo el pueblo de México.

        Para acabar con la corrupción unámonos todos; y primero acabar con la corrupción que hay en el gobierno de AMLO, y después revisar los sexenios anteriores.

        AMLO necesita pedir perdón a los mexicanos, por su mala política en salud, seguridad pública, economía y educación.

        Que su mañanera se convierta en un espacio respetable para que, ahí, se escuche a todos, y se confronten con respeto las diversas ideas para resolver las dificultades nacionales que ahogan a los pobres, a las mujeres, a los investigadores, a las poblaciones originales.

        Todos los mexicanos unidos debemos decir no a la demagogia; sí a la sensatez, a la responsabilidad y a la inteligencia.



 

lunes, 5 de octubre de 2020

 

LOGOS

8 mil millones de pesos

NIÑOS CON CÁNCER o CONSULTA DE AMLO

        ¿Cuánto costará la consulta popular promovida por el odio del presidente Andrés Manuel López Obrador en contra de cinco expresidentes de México, y resuelta por una simple mayoría de los integrantes de la Honorable Suprema Corte de Justicia de la Nación como “constitucional”, pero con una nueva pregunta “genérica y poco clara”, según el propio AMLO?

        Funcionarios del INE calculan gastar poco más de 8 mil millones de pesos.

        Con esos datos me consulto a mí mismo; y pido a todos los mexicanos hagan lo propio.

        *Di “sí”, a una de estas dos opciones: 1.- Que se inviertan esos 8 mil millones de pesos en la salud de los niños con cáncer en México; y, 2.- Que se inviertan esos 8 mil millones de pesos en la consulta popular promovida por el presidente.*

        Respondo a esa auto consulta: “Sí”, para invertir en la salud de los niños con cáncer.

        Razonaré el porqué.

        La Honorable Suprema Corte de Justicia de la Nación, en el caso de la consulta popular promovida por el presidente Andrés Manuel, quedó dividida al resolver “sobre la constitucionalidad de la materia de la consulta”.

        En el fondo, como sintetizaron la materia de la consulta en una “pregunta” que, en su contenido conceptual y en su estructura era a todas luces inconstitucional, cinco ministros así lo explicaron y probaron, emitiendo su voto con toda congruencia legal y debida.

        Javier Laynez Potisek, Norma Piña Hernández, Jorge Mario Pardo Rebolledo, Fernando Franco González Salas, y Luis María Aguilar Morales, son quienes por sus reflexiones jurídicas legalmente fundadas y motivadas, y por su voto, se les recordará gratamente.   

        Los otros seis ministros (acaso por convicción, temor, o interés; ¡sólo su conciencia lo sabe!) se mostraron plegados al ciego antojo inconstitucional del presidente AMLO.

        Ese tipo de rogativas, solicitudes, presiones o amenazas del presidente en turno a los ministros de la SCJN son añejas. Unos más que otros, pero todos los titulares del ejecutivo federal han hecho peticiones a la Corte, pero la mayoría con discreción y mesura, cuidadosos de las formas entre poderes.

        En el caso del presidente López Obrador, por desgracia para México y sus instituciones, sus órdenes impulsivas llegan al cinismo amenazante: “Sería lamentable que la Corte frenara la consulta sobre expresidentes… Espero que resuelvan bien; si no, de inmediato reformaré el artículo 35 constitucional”; esto dijo AMLO horas antes de la sesión de la Suprema Corte, frente a la nación.

        Sin embargo, aun con esas déspotas bravuconadas del presidente, ocho ministros de la SCJN, (como con remordimiento de conciencia) en una forzada interpretación del artículo 35 fracción VIII, numeral 3º de nuestra Carta Magna, y en una discutible y discutida segunda votación, aprobaron reelaborar la pregunta formulada por López Obrador, suprimiéndole, sin pudor alguno, mucho de lo inconstitucional que portaba esa “materia de la consulta”.

        Así que, a la pregunta de AMLO, le quitaron los nombres de los cinco expresidentes; quitaron “que se investiguen y sancionen”, y en su lugar pusieron “que emprendan un proceso de esclarecimiento”; quitaron “presunta comisión de delitos”, y pusieron “decisiones políticas de actores políticos”; y, quitaron “antes, durante y después de sus respectivas gestiones”, y pusieron “en los años pasados… encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas”.

        La nueva pregunta quedó así: “¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes con apego al marco constitucional y legal para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?”

        La original pregunta de AMLO era una inconstitucional trampa electoral en llamas, y ahora quedó como fútil y endeble palillo para dientes, infectado de AMLO-covid.

        Gastar 8 mil millones de pesos en eso (estando quebrada nuestra economía, y con tantas necesidades), sería otra enfermiza torpeza más de AMLO.

        Reflexione presidente; supere sus odios, no divida, no dañe más a los mexicanos.






 

lunes, 28 de septiembre de 2020

 

LOGOS

Lealtad dogmática para AMLO

SOLICITA COLABORADORES CIEGOS

        Jaime Cárdenas García, quien fuera titular del instituto para devolver al pueblo lo robado, renunció a su cargo porque en ese instituto se roba, y dijo que él lo probó ante el propio presidente Andrés Manuel López Obrador, recibiendo por respuesta: “Espero de mis colaboradores una lealtad ciega”, y Jaime le aclaró que la suya era “una lealtad reflexiva”.              

        El presidente López Obrador mostró en sus palabras, crudas y sin gracia, su fundamentalismo, y lo poco ilustrado de sus valores.

        En posterior conferencia mañanera, el presidente Andrés Manuel reiteró: “Sí, escuché a Jaime; tiene razón, sí, pido lealtad a ciegas, pero no para mí, sino para el proyecto de transformación”.

        Total, las corruptelas y arbitrariedades, que están realizando en ese instituto los amigos y colaboradores designados por el propio presidente, están probadas.

        Ahí, quienes trabajan para devolver al pueblo lo robado, se roban lo que les da la gana.

        Y AMLO, en lugar de investigar de inmediato los hechos ilícitos descubiertos, exigió “lealtad a ciegas”.

        Después de publicitarse los datos anteriores, el presidente buscó aclarar el alcance de su frase, embrollando más su decir.

        Ese instituto recién creado por AMLO ha desnaturalizado su objetivo, pues opera con privilegios y abusos, y para que roben los de la 4T. Por eso, AMLO se opuso a la limpieza del sitio.

        Vale la pena analizar cómo puede haber un pedimento presidencial que solicite “lealtad a ciegas” para un proyecto de transformación, cuando la lealtad es, básicamente, un sentimiento entre seres humanos, o, como excepción, entre seres vivos, sobre todo entre humanos con animales domésticos.

        Sin embargo, aunque valga sólo metafóricamente la lealdad humana para un proyecto, si esa lealtad es a ciegas, constituye una deslealtad en contra de la razón y la libertad humanas.

        Quien roba dinero del pueblo (los amigos de AMLO), y quien se los permite (AMLO), no pueden ser leales a un proyecto contra la corrupción, los abusos y los privilegios.

        Por otra parte, decir “a ciegas”, significa decir, sí, a algo que no se conoce ni por la vista, ni el oído, ni el olfato, ni el tacto, ni por el gusto; cinco únicas ventanas que tiene normalmente nuestro cuerpo humano para conocerse a sí mismo y al mundo que le rodea, según el británico John Locke (1632-1704), y que no se conoce ni por el sentido de razón que, según el alemán Godofredo Leibniz (1646-1716), también recibe información y genera conocimientos.

        Obstruidos para observar no podemos conocer ningún proyecto de transformación, ni acabar con la corrupción, abusos y privilegios, de esos “malvados conservadores y neoliberales”, a quienes, cegado, AMLO amenaza con no darles tregua.

        Haciéndose de la vista gorda, el presidente está permitiendo el robo de sus leales a ciegas, quienes totalmente perdidos en su oscuridad apoyan a AMLO.

        En gabinete de ciegos, el tuerto es rey; y, el de AMLO, será el equipo presidencial de los sin vista, sin ojos que, acaso por eso, han agravado los feminicidios, los problemas de inseguridad, salud pública, economía y la educación de México.

        Acabar, responsable y seriamente, con la corrupción, los abusos y los privilegios, sí; pero no a ciegas.

        El Premio Nobel de Literatura 1998, el portugués José Saramago en su libro Ensayo sobre la Ceguera nos advirtió de los tiempos sombríos que estamos viviendo: “en donde la ceguera se expande súbitamente y de manera fulminante… en un sistema de cuarentena aterradora…”, pero frente a este mal, el pensador nos llama a que ejerzamos: “La responsabilidad de tener ojos cuando otros los perdieron”.

        Todos los mexicanos debemos abrir muy bien los ojos para acabar con los malos gobiernos sean del partido político que sean.

        Pero a ciegas, nada.



martes, 22 de septiembre de 2020

 LOGOS

Sobre expresidentes

INCONSTITUCIONAL SOLICITUD PRESIDENCIAL

        El presidente López Obrador es imperioso y pagado de sí mismo; a tal grado que, desprovisto de autocrítica, se visualiza en la historia como parteaguas del tiempo: antes que Andrés Manuel, y después de Andrés Manuel.

        Pero, para lograr ese sueño, en lugar de hacer realidad sus grandes y buenos propósitos externados por su lengua, AMLO sólo logra pésimos y enormes fracasos con sus acciones concretas.  

        Hoy, analizaré un solo ejemplo.

        Su intención de acabar con la corrupción a nivel presidencial es excelente; pero su conducta y la de sus íntimos está infecta de ilicitudes.

        Su acción práctica de pedir para las próximas elecciones federales una consulta popular de enjuiciamiento, contra cinco expresidentes de México, es inconstitucional, y está llena de desaseo raposo.

        1. Se observa en la petición que la presidencia publicó, dirigida únicamente “A las y los Senadores de la LXIV Legislatura del Honorable Congreso de la Unión”, que aplica inexactamente el artículo 35 fracción VIII, numeral 1º, inciso a) de nuestra Carta Magna, al no dirigir su solicitud al “Congreso de la Unión”, y no sólo a los senadores, como equívocamente lo suscribe AMLO; obvio, puede presentarlo vía el senado, pero dirigido al Congreso de la Unión, lo que no hace, incumpliendo un deber procesal.

        2. La exposición de motivos de esa petición contiene formalmente 16 motivos, pero materialmente no todos llenan las características legales para serlo, ya que gran parte de los motivos décimo quinto y décimo sexto no tienen naturaleza jurídica de motivos.

        3. Los motivos que expone son abstractos, genéricos, imprecisos y oscuros. No señalan, con toda exactitud, tiempo, espacio, circunstancias, modo, ni concreciones específicas de los actos u omisiones que se imputan a los mencionados.

        No aporta el presidente peticionario las pruebas necesarias; y quien afirma está obligado a probar. Además, la expresión de estos llamados motivos trasluce valoraciones y sentimientos subjetivos.

        Se denota desaseo en la enumeración de esos motivos. Del décimo pasa al undécimo, y al duodécimo, para después proseguir con décimo tercero hasta el décimo sexto. Estas fallas no son dignas de un presidente, quien se supone tiene capaces asesores jurídicos.

        4. Suscribe el presidente en su petición: “PREGUNTA DE LA CONSULTA POPULAR”; “de” es una preposición multívoca, pero en este caso está mal usada en genitivo. En la especie lo correcto es “PREGUNTA PARA LA CONSULTA POPULAR”.

        5. Y esa pregunta es textualmente: “¿Está de acuerdo o no con que las autoridades competentes, con apego a las leyes y procedimientos aplicables, investiguen, y en su caso sancionen, la presunta comisión de delitos por parte de los expresidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto antes, durante y después de sus respectivas gestiones?”

        Ni gramatical ni lógicamente está bien armada esa pregunta. Tiene un tácito afirmativo y un expreso negativo; y estas dos opciones desequilibradas no logran unir a conceptos de contenido impreciso, su expresión induce, no se fija su tipología, se enredan los supuestos sujetos activos, se utiliza la analogía y la mayoría de razón prohibidas por nuestra constitución en el orden criminal, no concreta qué delitos, ni indica si se enjuiciará a todos en conjunto o separadamente, sin clarificar tiempo preciso con el antes-durante-después, como es oscuro eso de sus respectivas gestiones, y provocando, así, una inaceptable confusión.

        El presidente peticionario cita los artículos 6, 12 fracción I, 21 fracción III, y 27 fracción I, de la Ley Federal de Consulta Popular. Respecto al 6, sí, el tema contiene elementos que repercuten en la mayor parte del territorio nacional e impactan significativamente en la población, para bien o para mal de los mexicanos. El 12 fracción I, sí, el presidente de la república puede solicitar esta consulta popular. Aunque AMLO previamente impulsó y presionó para que la petición partiera de las cámaras del Congreso de la Unión, o de los ciudadanos.

        Pero al observar nerviosamente que no lo lograba, él lo pidió. La fracción III del 21 está inexactamente aplicada por el presidente peticionario, ya que la pregunta tiene contenidos tendenciosos, carga juicios de valor, y está formulada para que se produzca una respuesta categórica de sentido positivo; también, no aplica de manera exacta el último párrafo de este artículo: “Sólo se podrá formular una pregunta en la petición de consulta popular”; y el presidente propone varias preguntas: en el ámbito material dos, se investigue, y se sancione; en el ámbito personal cinco, CSG, EZPL, VFQ, FCH, y EPN, pues hay cinco supuestos sujetos activos, (peor sería plantear, jurídicamente, que todos o ninguno); y, en el impreciso ámbito temporal tres, antes, durante, y después. El 27 fracción I no es aplicable, ya que la petición no proviene de cualquiera de las cámaras del Congreso de la Unión, sino que proviene del presidente de la república. El artículo aplicable es el 26 fracción I, el que rige la petición que proviene del presidente, y éste pide que se envíe a comisiones, pero el presidente de la mesa directiva de la Cámara de Senadores dio cuanta y envió tal petición a la Honorable Suprema Corte de Justicia de la Nación, la que tiene que resolver conforme a derecho: si es constitucional o no la materia de esta consulta popular.

        Otra razón para que la SCJN declare inconstitucional esa materia es que viola flagrantemente el artículo 35 fracción VIII numeral 3º de nuestra Carta Magna, pues no pueden “ser objeto de consulta popular la restricción a los derechos humanos” otorgados y reconocidos por la constitución.

        Y esa petición de consulta es violatoria de los derechos humanos de todos los expresidentes ahí citados. Es un linchamiento teatrero para que AMLO logre más fuerza política, so pretexto de acabar con la corrupción presidencial, vulnerando en perjuicio de los cinco exhibidos, los artículos 1º, 14, 16, 17, 20, 21, 22, 35 y 108 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

        Con estas reflexiones defiendo al derecho de nuestro país.

        Si alguno de los expresidentes es responsable de delitos, que se le juzgue conforme a las leyes de México, pero no permitamos que AMLO practique ni circo ni escarnio ni atropello ni infamia contra ellos, o contra cualquier otro ser humano.




lunes, 14 de septiembre de 2020

LOGOS

Un México caótico

EL TIGRE CONTRA AMLO

        El caos va ganando terreno en México, y empieza a echar raíces; esa desorganización se nota porque va acompañada de violencia.

        Mujeres en desesperación toman a la fuerza espacios; primero las calles, y ahora comisiones de derechos humanos por todo el país. Aplican un ardor destructivo que trasluce odio.

        Agricultores se apoderan de presas, luchando por el agua; y lanzan fuera de sus instalaciones a las fuerzas armadas, provocando en éstas miedo y coraje, lo que les hizo disparar y matar, en burdo desquite.

        Las tradicionales protestas de los normalistas aumentan su furor, y los agredidos responden con ira atropelladora.

        La delincuencia organizada se enfrenta al ejército y a la marina con mayor constancia, generándose bajas mutuas, pero produciendo, lastimosamente, muchas muertes de gente inocente.

        El crimen común asalta más tiendas, combis, casas habitación, bancos, y a transeúntes, con mayor arrebato y frecuencia.

        El covid ya alcanza 71 mil muertos en la engañadora contabilidad del gobierno mexicano, o 180 mil víctimas, conforme el balance de organismos internacionales.

        Mientras, la corrupción goza de cabal salud. Por purificadoras razones electoreras se exhibe oficialmente a algunos corruptos enemigos de López Obrador; y éste púbicamente, también, exonera a los corruptos que son sus parientes, amigos o colaboradores.

        En franca caída se encuentra nuestra economía, y los pobres, como siempre, son los más perjudicados.

        Ante estos hechos dolorosos, pero ciertos y a la vista de todos, el presidente Andrés Manuel López Obrador hace repetitivamente el diagnóstico de siempre: “los causantes de todo son los pripanista, los conservadores, los neoliberales, los corruptos”.

        Y se inventa un enorme desierto constituido por todos sus enemigos, y él y sus colaboradores en un oasis: el oasis de la ineptitud.

        Ante ese espectáculo (en aumento) de inseguridad, de corrupto hedor, enfermedad, desempleo, pobreza, con todas sus consecuencias, no atina AMLO a resolver, de fondo nuestros graves problemas, y exclusivamente da limosnas, sin estructurar plazas permanentes de trabajo productivo.

        El presidente Andrés Manuel se imaginó que iba a encabezar a los pobres de México en contra de los millonarios del país, para sólo distribuir riqueza, pero sin producirla.

        Y ahora, la realidad lo hizo aliarse con esas familias multimillonarias en dólares; y el pueblo pobre que era su supuesto tigre, inicia su agresividad contra AMLO, y éste sólo le repite su demagógico discurso desgastado.

        Ante esa inicial rebeldía popular, caótica, el presidente López Obrador usa la total tolerancia, sin permitir que la coercitividad del derecho se aplique; y, con esta táctica, está agudizando los conflictos concretos, suscitando caos por doquier.

        Y ese tigre tan domesticado por él (que le sirvió para espantar incautos), se puede lanzar en su contra por razones o sinrazones caóticas.

        Lo cuántico se da en la física y la química, al estudiar caóticos fenómenos que no encuadran en las leyes naturales, pero también se observan en la política, incluso brota en lo electoral, y en el área histórica.

        Cada punto de la historia cuántica es una encrucijada. El camino que une al pasado con el presente es objetivamente claro, aunque las explicaciones que hacemos de esa vía ya transitada (por la perspectiva que tenemos como observadores), pueden ser de subjetividad múltiple y contradictoria.

        Empero, el camino que vamos a escoger para ir, del presente al futuro, tiene posibilidades de 360 grados, y la gente que hace historia da giros y velocidades inesperados.

        ¿Quién será beneficiario del caos? Un presidente caótico puede ser devorado por su propio tigre.



 

martes, 8 de septiembre de 2020

LOGOS

Loret, AMLO y Brozo

LA MAÑANERA AL DESNUDO

        He visto varias mañaneras a cargo de la estrella principal: el presidente Andrés Manuel López Obrador; empero, la mejor mañanera disfrutada, por mí, es la producida por Carlos Loret de Mola y Víctor Trujillo, alias Brozo.

        Si no la ha visto Usted, respetable lector, se la recomiendo. El escenario donde se desarrolla es idéntico al espacio que ocupa AMLO para presentar, casi siempre, sus constantes conferencias de promoción electoral.

        Y ahí, Loret y Brozo suman a sus propias críticas (dialogando con soltura y gracia) las verdades que en los medios de comunicación masiva se generan, constantemente, al evaluar con responsabilidad los decires, actos y omisiones, del actual presidente de México, quien sigue lleno de mañas, contradicciones, mentiras y fracasos.

        Ojalá que en todos los hogares del país se viera ese excelente trabajo visual y auditivo de Loret y Brozo, como un material que en el fondo es serio y reflexivo.

        El mismo presidente López Obrador ha analizado, ya, esa atractiva mañanera; respondiendo: “… Loret y Brozo hicieron una parodia sobre estas conferencias, pero ya todos los conocemos. Te conozco bacalao, aunque vengas disfrazado. Qué nos digan quién pompo. Qué nos digan quién paga su programa. Todos debemos transparentar ingresos. Pero no haré censura nunca. Hay que promoverlos”.

        AMLO se equivoca, ya que no es “parodia”; usaron, sí, una escenografía similar al espacio de las mañaneras, para analizarlas y presentar con toda claridad las mentiras y contradicciones que en ese sitio expresa, sin ningún empacho, Andrés Manuel.

        Las “parodias” son simples remedos o imitaciones caricaturizadas de algo. Brozo y Loret no hicieron parodia, sino análisis crítico de buen nivel periodístico.

        Cuando AMLO dice: “Pero ya todos los conocemos. Te conozco bacalao, aunque vengas disfrazado”, también con esto yerra Andrés Manuel, ya que no todos los conocemos; y quienes hemos observado su trabajo profesional, a veces nos satisface y a veces no. Y lo de “bacalao disfrazado” es una gracejada o dicharacho de poco nivel y bajo contenido.

        Desacierta AMLO cuando trata de defenderse señalando: “Qué nos digan quién pompo. Qué nos digan quién paga su programa”, ya que en dicha presentación Loret y Brozo van exhibiendo, con la mayor precisión las mentiras, contradicciones, fracasos y mañas de López Obrador y, éste, en lugar de responder probando que no ha mentido, que no tiene contradicciones ni utiliza mañas ni ha fracasado su política, contraataca insinuando que estos comunicadores se vendieron, que alguien los compró, pagando su programa.

        Suponiendo, sin conceder, que alguien haya pagado esa emisión, lo dicho en ella sigue sin respuesta: AMLO dice mentiras, está enredado en sus propias contradicciones, ha fracasado en salud, economía y seguridad, y ha aplicado tantas mañas, que sus supuestas buenas intenciones han quedado ineficaces y tóxicas.

        En cambio, cuando AMLO manifiesta que “todos debemos transparentar ingresos”, acierta, pero no ante él, ni en su redil electorero de todos los días.

        Y en eso de transparentar ingresos el presidente AMLO debe ser el primero, ya que (lo qué nos cuesta él y su familia a todos los mexicanos) rebasa con mucho lo que registra el Presupuesto de Egresos Federal 2020.

        Que no haya censura nunca, es un excelente propósito de AMLO; sin embargo, el presidente López Obrador está haciendo censura a su manera, premiando a sus aduladores, y acosando a sus críticos.

        Por otra parte, me agrada que aconseje AMLO que “hay que promoverlos”, refiriéndose a Loret y a Brozo; yo le tomo la palabra, y le sugiero que, en una de sus mañaneras, exhiba completo el programa de estos dos comunicadores, en donde analizan ese escenario y lo estudian a él.



 

lunes, 31 de agosto de 2020

 LOGOS

Informe presidencial

AMLO, DESATINOS Y SOBERBIA

        El presidente de los EU Donald Trump exhibió (con tozudo orgullo) al presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, como un trofeo de sus logros en la ceremonia en que aceptara la candidatura republicana para ser reelecto.

        La pasión electoral de AMLO es tan enfermiza, que aceptó ser objeto en la campaña presidencial de Trump y, ante el hecho riesgoso para México, sólo dijo: “soy respetuoso de la decisión de EU… no tengo opinión sobre eso… no quiero meterme en sus cosas”; y, así, se convirtió en una de sus cosas, en una cosa más de Trump.

        La osadía de haber exhibido al presidente mexicano en un importante acto de campaña electoral, del partido republicano, no fue disposición de EU, como equívocamente afirmó AMLO, sino fue determinación del candidato Donald.

        Y que carezca de opinión el presidente López Obrador sobre ese uso indebido de su imagen presidencial, para la campaña electoral Biden vs Trump, es intromisión inconcebible; más cuando agregó, “no quiero meterme en sus cosas”, pues el hecho es, repito, que el republicano lo exhibió como una de sus cosas.

        Eso significa que nuestra política internacional ha seguido cayendo demasiado bajo: el presidente AMLO es ahora lacayo electoral de TRUMP.

        ¿Qué nos dirá López Obrador, al respecto, en su próximo informe? No sabemos qué número de informe es el siguiente, pues el presidente sufre de diarrea informativa.

        No me opongo a que nos informe cada segundo, ni cada hora o cada día, si cree que no tiene otra cosa qué hacer, o si su compulsión al respecto es irrefrenable; empero, basta conque cumpla legal y debidamente con lo que ordena el artículo 69 de nuestra Carta Magna: “En la apertura de Sesiones Ordinarias del Primer Periodo de cada año de ejercicio del Congreso, el Presidente de la República presentará un informe por escrito, en el que manifieste el estado general que guarda la administración pública del país”.

        Y esa obligación, del presidente, no es delegable, pues es de carácter constitucional. Cada presidente que ha mandado, o que mande, a su secretario de gobernación o a otro colaborador a entregar ese informe escrito, viola la constitución, sea López, Peña, Calderón o Fox.

        Por miedosos y comodinos han preferido los presidentes mexicanos, desde hace ya algunos sexenios, hacer su reunioncita casera en lo que fuera Palacio Nacional, hoy casita de la sagrada familia López; y, obvio, discursean ante un público comprometido, sumiso, aplaudidor, y bien cebado.

        No pasa desapercibido que AMLO ha querido calentar el ambiente de su próximo y siguiente informe con algunos spots o mensajes, en los que, como siempre, él es el paisaje, anunciador y protagonista.

        Analicemos esos mensajes.

        “En el peor momento se cuenta con el mejor gobierno”. Aquí reconoce que México vive su peor momento; y él lleva ya más de dos años ejerciendo el poder, ya que se lo entregó Peña Nieto el día siguiente al de la elección en que salió triunfante AMLO, y éste prometió que, llegando, por este simple hecho se solucionarían los problemas nacionales. Aseverar que éste es el peor momento, es confesar el fracasó de ese mal llamado “mejor gobierno”.

        “No es para presumir. Soy hombre de palabra. Ya no hay avión presidencial”. ¿Cómo que no hay?, si él se acaba de subir al avión presidencial para mandarnos un mensaje. Él lo está rifando a través de la Lotería Nacional de manera desafortunada y oscura.

        “No he aumentado la deuda pública”; cuando los datos de la Secretaría de Hacienda nos indican que el total de la deuda pública de México al cierre de julio del 2018 era de 10 billones, 427 mil millones de pesos; y al cierre de julio del 2020 es de 12 billones 239 mil millones. Es decir, ha aumentado nuestra deuda (interna y externa) cerca de 2 billones de pesos.

        “Aumentamos los salarios”. Sí, es cierto, en 2018 el salario mínimo general era de 88 pesos 36 centavos, diarios; y en el 2020 este salario general es de 123 pesos 22 centavos, diarios, pero la capacidad de compra de aquellos 88 pesos con 36 centavos era superior a los del salario actual.

        “No ha habido aumento en luz ni en gas”, afirma personalmente AMLO, cuando todos hemos sufrido ese incremento de manera terrible.

        “Me han atacado, como no se había atacado antes a ningún presidente”; pero AMLO no dice que él, como presidente, ha agredido a todos. A toda acción corresponde una reacción igual, pero en sentido inverso. Es la tercera ley de Newton, en física, aplicable a la política.

        “Ya no hay servicio médico privado para funcionarios”; y se le olvida que él como presidente, y su familia, gozan del mejor servicio médico privado de México, pagado por todos los mexicanos.

        El día de su informe, más de 65 mil muertos por covid (número oficial) o 175 mil muertos latentes (según número indicado por organismos internacionales) incriminarán a la pésima política de salud del gobierno de AMLO, y éste sólo enchuecará su boca.

        A pesar de su cacareado empeño, a los pobres de México los ha hecho más miserables.

        Total, al presidente Andrés Manuel López Obrador le ha faltado humildad y eficiencia; en cambio, le han sobrado desatinos y soberbia.

        ¿Podrá transformarse AMLO, para bien de México?; porque alguien que aspira a ser transformador, primero debe transformarse a sí mismo.