lunes, 4 de noviembre de 2024

LOGOS

Guerra y poder

GOBIERNO DE MENTECATOS        

Nada tiene de científico (pero porta mucho de supersticioso) el viejo refrán español: “En martes, ni te cases ni te embarques”.

Y, acontece, que el día de mañana 5 de noviembre del 2024 es martes, fecha en que se han calendarizado dos eventos de toral importancia para el futuro de México.

        Uno de ellos tiene su epicentro en nuestro país.

Se convocó a sesión al Honorable Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para discutir y resolver un dictamen suscrito por el ministro Juan Luis González Alcántara Carrancá, respecto a la Acción de Inconstitucionalidad 164/2024 y sus acumulados 165/2024, 166/2024, 167/2024 y 170/2024.

        Empero, esa litis, obligadamente conducirá al Pleno de la SCJN a atraer y a resolver las nuevas demandas de amparo, controversias, y acciones, de inconstitucionalidad provocadas por nuevos actos de la presidente Sheinbaum y de sus lacayos legisladores, quienes, por miedo, prisa y turbiedad, olvidaron que la “supremacía constitucional” corresponde no al congreso constituyente permanente, sino que es exclusiva del Congreso Constituyente Original.

        Es decir, que los 8 ministros que hasta el momento han dado muestras de inteligencia, capacidad jurídica, valor, dignidad y patriotismo, pueden y deben declarar inconstitucional toda la denominada reforma judicial manipulada por el ejecutivo federal inepto y avieso, por ser franca y claramente violatoria de nuestra Carta Magna y de los derechos humanos garantizados para toda persona.

        Ante una sentencia de ese tamaño, y de esa naturaleza, no tendrán los violadores de la Constitución más que dos caminos: o la acatan, o la desobedecen.

        Si la obedecen, los mexicanos y su gobierno lograrán una unidad histórica, deseada y urgente, base de nuestro futuro desarrollo en todos los órdenes.

        Si la desacatan, tarde o temprano estallará una guerra civil en contra de la dictadura que apenas asoma los dientes, las orejas, los ojos nerviosos y violentos, con sus garras armadas de pesos devaluados y   artefactos extranjeros para seguir asesinando a los seres humanos que constituyen al verdadero pueblo; éste, no como una entelequia utilizada y explotada por la autócrata Sheinbaum, sino como un símbolo de una unidad de individuos libres, informados y dignos.

        Así, este próximo martes, 8 ministros decidirán nuestro destino, en relación al problema de esa mal llamada reforma judicial que nos generó 1 presidente, un solo sujeto que concentró un poder desmedido, con instintos malignos y vengativos.

        También, bajo la sombra de ese aforismo (“En martes, ni te cases ni te embarques”), se desarrollará el 5 de noviembre de este 2024 el proceso de elección del presidente número 47º de los Estados Unidos de América: La demócrata californiana de 60 años Kamala Devi Harris, o el republicano neoyorquino de 78 años Donald John Trump.

En competencia electoral muy cerrada, y conforme a la normatividad especial conque se decide el triunfo para la presidencia entre nuestros vecinos y socios del T-MEC, sabremos hasta mañana martes quién será el próximo presidente.

Trump tiene todos los defectos del mundo: soberbio, mentiroso, delincuente, misógino, tramposo, con marcado odio en contra de los migrantes, racista. Al parecer muchos quisieran su muerte. Nunca reconoció que perdió frente a Joe Biden; jamás reconocerá si es vencido por Kamala.

Y lo peor de todo, está a un pelo de rana de volver a ser el presidente de EU. Las encuestas señalan un empate técnico; las apuestas están a favor de Trump.

Kamala denota inteligencia. Parece una mujer equilibrada. Ganó francamente el debate frente a un Trump. La dama ha aguantado todas las majaderías de su oponente, y con sagacidad y chispa les da respuesta. Su experiencia la respalda a cabalidad.

Y lo peor de todo para ella, y para muchos, es que está a punto de perder. Observan, los dueños del poder y de la guerra que como mujer dificultaría las decisiones de un cercano enfrentamiento atómico en el mundo; y en economía es de clase media frente a los millones de Trump.

Ahora, en relación con el actual gobierno mexicano, ni Kamala ni Trump simpatizan con quienes, hasta el momento, se han portado como un cártel de mentecatos.

En honor a la verdad, también a los mexicanos nos está haciendo mucho daño ese cártel de mentecatos, alías, gobierno federal.



lunes, 28 de octubre de 2024

LOGOS

Juegos sucios y mafiosos

REFORMAS, Y MÁS REFORMAS, A LA REFORMA JUDICIAL         

        Los “cárteles”, como formas de organización social, están de moda por su singularidad y su eficacia; empero, su actividad es una cadena de juegos sucios y mafiosos.

        Lo que era la cámara de diputados, ahora es el cártel de los diputados.

        Lo que solía ser la cámara de senadores, hoy es el cártel de los senadores.

        Lo que se conocía como poder ejecutivo, ha sido transformado como cártel ejecutivo.

        Y esos cárteles unidos, a golpes de juegos repugnantes, se han empeñado en destruir al Poder Judicial Federal en su naturaleza jurídica de órgano que controla los actos de autoridad violadores de derechos humanos, a través de juicios de amparo, controversias, y acciones, de constitucionalidad.

        En el primer intento, su reforma judicial les resultó inservible, debido a su falta de razón, aunada a su supina ignorancia.

        Su segunda pretensión quiso recomponer sus deficiencias primerizas, y les resultó peor.

        Ahora, a su tercer afán caprichoso, y torpe, le llamaron “supremacía constitucional”, tomando como base el principio que sustenta el artículo 135 de nuestra Carta Magna, y añadiéndole en sus artículos transitorios efectos de anulación a procesos jurisdiccionales que se encuentran, activos, en secuela de juicios de amparo, controversias, y acciones, constitucionales en varios órganos del Poder Judicial Federal.

        Pero, entre más tontean esos cárteles unidos, más exhiben su mala fe y su idiotez en el campo del derecho.

        Todos esos actos de autoridad, en donde los perversos talacheros (Sheinbaum, Adán Augusto, Noroña, Monreal, y anexas) se enredan en sus propias sevicias y vilezas, siguen con mayor razón sujetos al control jurisdiccional del Poder Judicial Federal.

        Sólo le falta a esta caterva de cárteles gubernativos suscribir su siguiente reforma a la reforma, de la reforma a la reforma judicial, en donde su extrema iniciativa ordene:

‘Se abrogar toda la Ley de Amparo y, además, se abroga toda la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, con todas sus adicciones y reformas’.

        La fuerza de las pasiones de ese morenísimo chabacano se puede sintetizar en una frase: malos sentimientos y pésimas acciones.

        Se han podrido demasiado pronto, y de manera acelerada.

        Ya es tiempo de que el Honorable Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación resuelva los juicios de amparo, las controversias, y acciones, de constitucionalidad referidas a todas esas reformas de las reformas al Poder Judicial Federal; y reciba, admitiéndolas a trámite, las que se sigan presentado, atrayendo todos los casos existentes con la facultad legal que tiene para ello.

        La aplicación del derecho a los casos concretos con interés controvertido es una de las más nobles tareas, y debe hacerse con independencia, ejercicio soberano, responsabilidad e inteligencia.

        Que nadie se burle de los mexicanos. ¡Nadie!

        Ni la tóxica Sheinbaum con sus continuos juegos sucios, desde sus orígenes hasta sus lances de encomendera despistada y testaruda.

        Ni el resto de los lacayos de la encomienda mafiosa, desorientados por un Adán, por un Noroña, por un Monreal, y los innombrables anexos, tan alejados del pueblo.

        ¡Que nadie se burle de los mexicanos!

        Todos, unidos, reconstruyamos a las instituciones de México, en torno a un Poder Judicial Federal, con todas sus facultades de control constitucional, sin tómbolas payasas ni votos del narcoterrorismo manipulado por los cárteles gubernativos.

        México vive, y seguirá viviendo.

  


martes, 22 de octubre de 2024

LOGOS

Malicias y milicias

DISPARATES RECALENTADOS         

        Al parecer, todo el proceso legislativo para la reforma al Poder Judicial Federal está atiborrado de violaciones a nuestra Constitución y, por ello, la Juez del Distrito Décimo Noveno, con sede en Coatzacoalcos, Veracruz, Nancy Juárez Salas, dictó y firmó un resolutivo ordenando a la presidente de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y al director del Diario Oficial de la Federación Alejandro López González, para que en el término de 24 horas eliminen la publicación de la llamada reforma judicial, previniéndoles que, de no obedecer, se les aplicarán las penas que para esos casos de incumplimiento se disponen en la Ley de Amparo.

        La reacción de la presidente Sheinbaum, ante ese mandato judicial, fue flanquearse por dos colaboradores que, siendo abogados (Ernestina Godoy y Arturo Zaldívar), le aconsejaron responder con disparates políticos, en lugar se ceñirse a estricto derecho.

        Así, Sheinbaum con lenguaje terso, pero amenazante para la titular de ese juzgado, señaló: “La juez no tiene atribución para solicitar que se quite del Diario Oficial de la Federación esta publicación; esta juez no tiene sustento, no está por encima del pueblo de México, y se extralimita; debe leer el artículo 61 de la Ley de Amparo. No vamos a bajar la publicación, por el contrario, vamos a hacer una denuncia de esta juez al Consejo de la Judicatura, para que quede antecedente de lo que hace, y se le sancione”.

        El artículo 61 de la Ley de Amparo tiene XXIII fracciones, pero seguro que la presidente se refiere a la fracción I: “El juicio de amparo es improcedente… contra adiciones y reformas a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”.

         ¡Atención presidente Sheinbaum!, esa fracción I se refiere exclusivamente al juicio de amparo, Así que contra esas adiciones y reformas sí proceden las controversias constitucionales, y las acciones de inconstitucionalidad.

        ¡Atención presidente Sheinbaum!, en la realidad jurídica puede darse una variante muy amplia de casos respecto a esas adiciones y reformas. Señalaré sólo un ejemplo, a un juez, a un magistrado, o a un ministro, o a algún trabajador administrativo del PJF, a quienes se les aplique de manera retroactiva esas adiciones o reformas, tienen legitimidad para promover el juicio de amparo, no por ser adiciones o reformas, sino por aplicarse de manera retroactiva en perjuicio de un quejoso, violando su derecho humano garantido por el artículo 14 Constitucional: “A ninguna ley se le dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna”.

        ¡Atención presidente Sheinbaum!, es necesario aplicar una certera hermenéutica en nuestra Carta Magna, ya que procede el juicio de amparo en contra de procedimientos inconstitucionales que hayan provocado adiciones y reformar a nuestra constitución federal, con las que se alteren sus principio básicos y esenciales protegidos por ese principio de inviolabilidad constitucional establecido en el artículo 136 de nuestra Carta Magna.

        En mi opinión, la Juez Nancy Juárez tiene atribución legal para suspender actos reclamados, y uno de ellos es suspender esa publicación en el Diario Oficial y sus efectos, cumpliendo a cabalidad su deber jurisdiccional en el caso; mientras que Usted, presidente Sheinbaum, está incumpliendo como autoridad responsable.

        La Juez sí tiene competencia para admitir y resolver en este juicio, y su suspensión tiene nivel profesional; mientras que la presidente Sheinbaum transgrede, con el mal uso de un poder presidencial, los derechos humanos garantidos de la parte quejosa, tratando, además, de avasallar a una Juez digna y respetuosa, en el ejercicio de su labor jurisdiccional.

        La Juez Nancy, al realizar con precisión sus atribuciones, cumple con el pueblo al ejercer la soberanía popular otorgando la suspensión y haciéndola valer como eficaz resolutivo; en cambio, la presidente Sheinbaum traiciona al pueblo al no sujetarse al estado de derecho que protesto respetar y hacer que se respete.

        La Juez, firme y con humildad de servidora pública, ha respetado a la presidente Sheinbaum; y, ésta, pletórica de soberbia y poder, amenaza a la Juez con castigarla.

        Las malicias de la presidente Sheinbaum, al paso de los días, se observan con mayor claridad, recrudeciéndose; y pronto sus milicias saldrán a reprimir a la población opositora.

        Entiéndalo hoy, presidente Claudia, sus disparates recalentados (reforma judicial, inseguridad pública, falta de crecimiento económico) van a estallar en su mandato, perjudicándonos a todos.

        Suprima su malicia. Ajuste a su milicia, a la Constitución, porque el día de mañana será demasiado tarde.

 


 

lunes, 14 de octubre de 2024

LOGOS

Beneficio de la duda

DUDA DEL BENEFICIO         

        El clima político de México ha cambiado, y no para bien. El material humano energizado tiende hacía el caos en todos los fenómenos sociales.

        La inseguridad pública agudiza sus atrocidades, y parece una competencia entre malignos terroristas de intereses contrapuestos, y de diversos rangos, que van desde lo internacional, hasta narcos en tienditas de barrio.

        Nuestra economía se sigue desacelerando peligrosamente, a grado de ahogamiento abrasivo.

        Si observamos el fenómeno educativo mexicano, éste ha perdido tiempo, esfuerzo, calidad y rumbos.

        Empero, aún hay millones de mexicanos, y centenas de miles de personas morales que constituyen la parte productiva, excelente y salvable del país.

        De esa parte buena se sustenta la gente mala. Los delincuentes son portadores de perversidad, y sujetos activos de delitos; y los sujetos pasivos, es decir, las víctimas, son por lo general los humanos productivos.

        Obvio, ese panorama de hechos, y actos, tiene causas y efectos que, en forma dialéctica se retroalimentan, con dirección a un choque de contradicciones que no presagia nada bueno.

        Frente a ese agobiante panorama, la presidente Claudia Sheinbaum está compresionada.

        Sus presiones tienen muchas causas, desde sus múltiples pecados originales de carácter electoral, hasta su equívoca negación a tener una luna de miel de los primeros 100 días de su mandato.

        Apenas ha cumplido 15 días como presidente, y no está en la cúspide.

Todavía no termina de subir a la cima del poder, y ya se le nota el desgaste.

        La ascensión al poder se paga con el descenso. La tristeza del declive es el precio con que se sufraga el júbilo de subir.

         Ni siquiera el gabinete es de la presidente Sheinbaum; menos le son propias las ideas ni las palabras que ha externado.

        La maña, y la nera; es decir, la mañanera, le fue impuesta y heredada; y el ligero y banal maquillaje (que le puso a ese evento) remarca una burda imitación que la rebaja.

        Si lo anterior, la reprueba en la forma; en el fondo obtiene una calificación más reducida. Se envilece al ser paupérrima copia de un cuatrote que se apropió del poder presidencial.

        Por ende, no ha lugar al beneficio de la duda.

Prosigue la presidente Sheinbaum, con mayor inquina, la destrucción de todo lo mejor que se tenía, y retoma el derrotero hacia la dictadura.

Está a punto de masacrar al Poder Judicial Federal, eligiendo a jueces y magistrados a través de tómbolas burlescas y amañadas.

Hasta a la embajada de los EU han llegaron los vientecillos dictatoriales.

La presidente Sheinbaum ordenó, e hizo pública la orden personalizada para el embajador Ken Salazar (para ningún otro): “Se establecieron claramente lineamientos generales; porque a veces el embajador acostumbra a llamar a un secretario, otro secretario, a otro secretario más. Ahora le dijimos, bueno, si quiere tratar algún tema que corresponda a la secretaría de energía, porque hay algún empresario estadunidense interesado en invertir, y ver la disponibilidad, pues a través de la cancillería. Esos son algunos de los lineamientos. Así se ordena de manera importante esa relación”.

De seguir así la presidente Sheinbaum, con desatinos en el derecho internacional público, el próximo embajador de EU en México vendrá bajo los lineamientos de que se le escoja a través de una tómbola, en donde se deje operar la experiencia electorera de doña Claudia.

Dada esa realidad, ¿merece nuestra presidente Sheinbaum el beneficio de la duda?

¡No!, lo que prosigue es la duda del beneficio.

Por ejemplo, la principal medida económica tomada, hasta el momento por la presidente, es la ampliación de más dádivas, y con mayores montos, para seguir comprando la voluntad de los electores.

Así, pronto nuestra economía estallará.

Una nación que sólo come, y no produce, no es viable.

Urge que el Poder Judicial Federal frene tanta bribonada y tontejez gubernativa. 



lunes, 7 de octubre de 2024

LOGOS

Inconstitucional reforma judicial

CHIFLADURA DE UN PRESIDENTE         

        La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), con todos sus tribunales, tiene el legal y debido sustento, conforme a los artículos del 103 al 107 de nuestra Carta Magna y su Ley de Amparo, para analizar la constitucionalidad, o la inconstitucionalidad, a la reforma al Poder Judicial Federal (PJF), cometida por el ejecutivo federal, y por el supuesto Congreso Constituyente Permanente (CCP), violadores de nuestra norma jurídica fundamental.

        Convocado por el presidente de la república para esa tarea, ese ejecutivo y ese CCP transgredieron a la Constitución, afectando derechos humanos garantidos, y vulnerando severamente a la parte dogmática y a la orgánica de esos preceptos constitucionales.

        Así, la presidente Claudia Sheinbaum se equivoca, totalmente, al decir que “los ocho ministros de la SCJN saben que lo que están haciendo está mal porque ya fue aprobada y publicada esa reforma”.

        Sí, el supuesto Congreso Constituyente Permanente ya aprobó dicha reforma, y el poder ejecutivo ya la publicó en el Diario Oficial de la Federación; y justo, por eso, ahora le toca al Pleno de la SCJN revisar la constitucionalidad, o la inconstitucionalidad, de esa reforma judicial, a petición de todos los quejosos que, con interés legítimo, soliciten la protección o amparo requerido.

        La SCJN es competente para admitir demandas, y juzgar en el caso, con su facultad de atracción.

        Los que han demandado son los quejosos.

El CCP es la autoridad responsable, junto con el titular del Poder Ejecutivo, promotor de la iniciativa, y transgresor de todo ese procedimiento.

Este vínculo procesal debe entenderlo la ciudadana presidente Claudia Sheinbaum, y con actitud responsable defender, en cada juicio, el interés jurídico que representa.

Ahora, ese Pleno de la SCJN debe cumplir profesionalmente con sus atribuciones constitucionales de manera imparcial, gratuita, completa, pronta, sin discriminar a ninguna de las partes, de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad, reparando (si las hubiese, ¡que sí las hay!) las violaciones a los derechos humanos, en los términos legales que correspondan.

Los ministros de la SCJN con su capacidad jurídica, honestidad, sensible inteligencia, deben probar, además, que bajo las togas también las gallinas ponen, y que son totalmente ajenos a la soberbia, en virtud a su servidumbre.

Dos ministras que exhiben frecuentemente sus deficiencias en el campo del derecho (Batres, y Esquivel), afirmaron que esa decisión de la SCJN “es un golpe de Estado”, cuando apenas están admitiendo el caso, y cuando un golpe de Estado sólo lo puede dar el jefe de Estado que, en México, es el presidente de la república.

Si hubiese, en la especie, golpe de Estado, sería el presidente y el CCP los golpistas, al generar esa reforma al PJF; por eso, ni siquiera la presidente Sheinbaum aceptó esa torpe frase, señalando: “Yo digo más bien que es un golpe aguado, no un golpe de Estado… Yo supongo que ellos están provocando para ver cuál es nuestra reacción, queriendo parar la transformación, que es una decisión del pueblo de México… Y los jueces, magistrados y ministros son privilegiados; y nosotros somos demócratas”.

En esas afirmaciones de la presidente Sheinbaum se denotan, otra vez, varios extravíos.

La decisión revisora es del Pleno de la SCJN, no de ocho ministros, ¡es de todo el pleno!

Ese resolutivo de la SCJN no es producto de provocadores; es un acuerdo fundado y motivado en nuestra Constitución y en la Ley de Amparo, por un poder que en sus atribuciones ejerce soberanía.

Es mentira que el pueblo de México haya votado a favor de esa reforma judicial; ya que ésta, en sus términos actuales, es claramente impopular.

Sí, los jueces, los magistrados y los ministros son privilegiados; empero, son más privilegiados la presidente Sheinbaum y los integrantes del CCP. ¡Demócratas, demócratas, demócratas!, ninguno.

Además, tenemos la confesión y hecho notorio del presidente de la república, cuando ante el país explicó como intervino para elegir él a su sucesora, inconstitucionalmente, y cómo controló los principios y la eficacia, respecto a un senador pelele, para ganar la votación en el senado con ese voto lleno de la peor de las porquerías del ejecutivo federal y del CCP.

Nuestra Carta Magna debe interpretarse e integrarse en su conjunto, y a la luz de los principios que ella misma erige. Los artículos constitucionales 39, 135, y el 136, no le permiten a un CCP, que en tiempo y modo estuvo inconstitucionalmente integrado, trastornar en forma pública a nuestras instituciones, para establecer un gobierno alterado y modificado en su estructura constitucional, contrariando los principios de nuestra norma jurídica fundamental.

Tampoco se debe admitir que ese inconstitucional CCP viole los derechos humanos garantidos de una persona, sea quien sea ésta; cuanto más si los quejosos son decenas de miles.

Se equivoca quien piense que todo lo humano es perfecto: lo humano es perfectible. Nuestra presidente Sheinbaum y nuestro Congreso Constituyente Permanente son humanos, y han violado nuestra constitución; y, para esos casos, está la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para amparar y proteger a los quejosos.

Remodelar al capricho, al antojo y chifladura, de un presidente al Poder Judicial Federal, ¡NO!

 Mejorar a los tres poderes de la Unión, para que sirvan con mayor calidad y eficacia a los mexicanos, ¡SÍ!

Háganse ya reformas a los tres Poderes de la Unión; sin prisas, pero sin pausas.



martes, 1 de octubre de 2024

LOGOS

López receloso

TEME A SUS PROPIAS TRAMPAS     

Tres grandes etapas históricas sigue teniendo México: Independencia, Reforma, y Revolución.

La Independencia se conquistó en relación a la corona española, fundando a la nación mexicana, aboliendo a la esclavitud y a las castas; dejó de ser la colonia de la Nueva España, para llamarse Estados Unidos Mexicanos.

Con la Reforma, nuestro país dejó de ser un estado eclesiástico, para constituirse en estado civil, liberal y laico, con reconocimiento de derechos humanos, positivista, y con feudos productivos denominados ‘haciendas’.

Nuestra Revolución estableció de manera plena el capitalismo en México, con tendencias de carácter social, sobre un nacionalismo respetuoso de la internacionalidad, desarrollando instituciones para abolir caudillismos, y en base a una Carta Magna bajo principio de inviolabilidad.

Llegado a la presidencia, en 2018, Andrés Manuel López Obrador prometió una cuarta transformación, asegurando que sin violencia estaría, mínimo, a la altura de la Independencia, de la Reforma, y de la Revolución; incluso, que la 4T sería superior a las tres etapas históricas anteriores.

Y que sin mentir, sin traicionar, y sin robar, transformaría a México, resolviendo los principales problemas que lo aquejaban en el inicio de su mandato.

Prometiendo, además, que lo haría con apego a la Constitución, en la unidad de los mexicanos y sujeto a las instituciones nacionales.

Desde sus mañaneras, con fraseo pausado, repetitivo y machacón, supo explicar nuestros graves problemas (aunque simplona y superficialmente), pero, lo que no pudo fue resolverlos; al contrario, los multiplicó y los agravó.

Se convirtió Amlo en un empeorador, de todo.

Mintió López Obrador más que Pinocho, el popular personaje del italiano Carlo Collodi (1826-1890), falseó Andrés Manuel todo lo que quiso, y cuantas veces le dio su regalada gana, dañando a centenas de millones de seres humanos, nacionales y extranjeros.

Como presidente, Amlo, traicionó por doquier; empero, lo más grave, se traicionó a sí mismo.

Y robó, a trasmano, pero a su favor finalmente, igual o más que sus antecesores. Es, Amlo, más de lo mismo, o de lo mismos, pero más. Derivó en un afanoso ladrón de cuello blanco, de cuello tricolor, de cuello amarillo o de cuello moreno, pero ratero del erario nacional.

Su obra pública nunca fue licitada (al menos legalmente), y está sin terminar, malhecha, carísima, caprichosa, con afectaciones trascendentales al medio ambiente. Esas grandes construcciones fueron fuente de muchos de sus robos.

A la chita callando, la mayoría de las personas que recibieron, y receptan, dinero del presupuesto público en formas de becas, ayudas económicas, o pensiones a personas de edad avanzada, afirman: “¡Bueno!, López Obrador robó, pero salpicó algo de lo robado”.

No entienden (los que eso dicen) el significado de la política de la redistribución del ingreso nacional. Esa política fue implementada desde el presidente Plutarco Elías Calles en materia fiscal, retornando de una u otra forma los ingresos a la población, a partir de leyes y presupuestos que regulan las prestaciones y las contraprestaciones, en impuestos, derechos, productos, aprovechamientos y donaciones.

Mi pensamiento ha sido educado dentro de la dialéctica de Heráclito de Éfeso (535-480 A de E), de Jorge Federico Hegel (1770-1831), de Carlos Marx (1818-1883), de Federico Engels (1820-1895), y de Max Planck (1858-1947); así entiendo, y me apego a la teoría del cambio, en el amplio territorio humano.

Por ello, concluido el mandato presidencial de Amlo, formalmente al menos, invito a todos los mexicanos para que comparemos el México del 2018 con el México del 2024, y veamos objetiva, crítica y científicamente qué fue lo que se transformó.

Y aceptando y entendiendo que hubo múltiples variaciones dialécticamente, como las hay en cada sexenio, enumeremos y expliquemos los cambios que estén a la medida, calidad y altura, de las transformaciones de la Independencia, de la Reforma, y de la Revolución.

Si no hay cambios de esas dimensiones, ¿cómo ponerle un segundo piso a todo lo empeorado?

        El expresidente López se ha convertido en simple lopillo, quien receloso, enconchado y cariacontecido, sembró trampas, a las que ahora teme.

        En Valladolid, hoy Morelia, el 30 de septiembre del 1765, nació José María Morelos y Pavón, quien encabezó a la generación que aprobó la Constitución de Apatzingán, con los tres poderes en equilibrio de pesos y contrapesos: Legislativo, Ejecutivo, y Judicial.

        Morelos dio su vida por esa división de poderes; en cambio, López Obrador les quitó la vida al judicial, al legislativo y al ejecutivo, para apoderarse de todo, en una disparatada locura autocrática.

        Lopillo, por eso y por muchas perversidades más, será recordado como un tipo miserable.

 


lunes, 23 de septiembre de 2024

LOGOS

Don Perpetuo López

DUEÑO DE LOS PELELES      

        Andrés Manuel se convirtió en un presidente sinvergüenza.

Deshonesto, osado y tenaz, se hizo toda una fichita que ha logrado ser todo un personaje, merecedor de estudio por parte de los psicólogos de nuestro tiempo.

        Los actuales psicólogos portan en sus alforjas influencias de Wundt, Freud, Jung, Adler, Piaget; y éstos han dado como frutos en el siglo XXI a psicólogos como Martin Seligman, Steven Pinker, Albert Bandura y Susan Fiske.

        No hay uno solo de ellos que no haya estudiado, al menos referencialmente, a la mitología griega.

Tomemos como ejemplo a la última citada.

        Susan Fiske, nacida en 1952 en Chicago, graduada en la Universidad de Harvard con Cum Laude, se encuentra trabajando actualmente en la Universidad de Princeton, en Massachusetts.

        En su ‘Teoría del Poder como Control’ explica los motivos de ambición del sujeto que controla, y la aceptación (activa o pasiva) de la masa humana controlada; y expone cómo, el que manda, tiende a concentrar en sus manos todos los recursos a su alcance, estableciendo procedimientos y modelos para ir apropiándose del poder existente, usando estereotipos eficaces, imponiendo prejuicios atractivos, generando deformaciones sin escrúpulo alguno, y utilizando el sexismo ambivalente.

        Las profundas raíces helénicas de toda esa teoría se constituyen por personajes poco simpáticos de la mitología griega.

        Hesíodo (en el año 700 A de E), en su ‘Teogonía’, asegura que Eris es diosa que personifica la discordia, el conflicto, cuya labor era sembrar problemas por doquier, utilizando constantemente la mentira, y provocando la violencia.

        Esa diosa Eris nació teniendo como padres a Zeus y a Hera, diosa del matrimonio y la familia, protectora de las mujeres en parto; por ende, Eris es hermana de Ares, el dios de la guerra, quienes a su vez engendraron a sus perversos hijos, llamados los ‘pseudólogos’.

        Regresando a la fichita llamada Andrés Manuel, quien aún sigue en el cargo de presidente de la república mexicana, tenemos que su perfil de un ‘pseudólogo’.

En el ejercicio presidencial, su actuación pública resulta severamente marcada por su mitomanía.

Sus mentiras compulsivas siguen induciendo a discordias, divisiones y conflictos; causando, así, graves problemas en todo el país que, en algunos casos, han trascendido más allá de nuestras fronteras.

Productos de su actuar, a la vista del mundo, es el crecimiento de la violencia, la pobreza, el desempleo, el crimen organizado, las enfermedades, los cadáveres por pandemia o por asesinato.

Sus falsedades son argucias enredosas de un impudor brutal. Él no se cansa de ratificar que en México hay paz, mayor riqueza y mejor distribuida, elevado crecimiento de empleo, control del crimen organizado, nivel de salud púbica superior al de Dinamarca, a la baja todos los delitos, sin chanchullos electorales, con una economía sin deudas y boyante.

Empero, México nunca ha tenido un presidente tan mentiroso

El perfil psicológico del presidente López se ajusta al descrito por la Doctora Susan Fiske.

Andrés Manuel es un sujeto ambicioso con eficacia para controlar a la masa ignorante controlable; con todos los hilos de mando en sus manos; dominando todos los recursos que él mismo ha puesto a su alcance.

Exitosamente, para su personal egocentrismo, estableció procedimientos y modelos para concentrar todo el poder; utilizó estereotipos eficaces; entrelazó e impuso prejuicios como bandera de su lucha.

Claro que para eso, ha generado deformaciones sin escrúpulo alguno, manipulando sexismos ambivalentes

La ‘Teoría del Poder como Control’ de Fiske (sin ella pretenderlo) pinta de cuerpo entero a quien ya se va de la presidencia en pocos días, pero se lleva todos los hilos del poder en sus manos.

Tendremos, por ende, un tirano tras bambalinas, don Perpetuo López, dueño de todos los peleles.

Si no lo frena el Poder Judicial Federal de México, lo detendrá otro poder, aún impreciso, pero ya operante.

¡Qué pena para los mexicanos!


 

 

lunes, 16 de septiembre de 2024

 

LOGOS

Yáñez y López

NULIFICAN EL PROCEDIMIENTO LEGISLATIVO      

        Estrechamente ligados a la reforma del Poder Judicial Federal (del 2024) quedan dos nombres con sus rostros corrosivos: Miguel Ángel Yunes Linares y Andrés Manuel López Obrador.

        Durante una campaña presidencial de López Obrador, Yunes en un video le decía, con odio, a Andrés Manuel:

“Este loco vividor del sistema, sólo sabe agraviar y destruir. Él sólo se dedica a viajar por los pueblos para mentir y ofender a todo el mundo. Mañana voy a acreditar que es un mentiroso, y voy a probar que el gobernador Duarte lo mantenía, que le daba dinero a él, y a sus achichincles, para sus campañas. Le voy a probar que él es un corrupto que usa presta nombres, y que tiene ranchos en Chiapas y en Tabasco. ¡No le saques loco!; yo si trabajo, no como tú que sólo has vivido de los demás, vividor inmundo.”

Andrés Manuel dejó claro lo que pensaba de Yunes, durante sus mítines por Veracruz y sus mensajes en redes: “Yunes es un vil zopilote, un corrupto sin escrúpulos; es un tipo de lo más siniestro, ligado con el mundo pederasta. Yunes siempre ha sido un cínico nepotista que busca cargos públicos para sus hijos, y todos ellos son una bola de malandros de la política”.

Todo lo anterior fue externado por un López Obrador pletórico de antipatía rencorosa.

Ambos (López y Yunes), no cabe duda, se lanzaron, mutuamente, su más ácido excremento pestilente.

Hasta hace unos días, parecían irreconciliables; se observaban los dos, como antípodas en corrales opuestos y distantes.

Cierto, “de sabios es mudar de consejos”, reza el aforismo; pero ni López ni Yunes son sabios.

Ambos parecen más resabios; es decir, lacras mañosas llenas de vicios.

 Y de un momento a otro, el presidente López aceptó que se buscara al senador panista Yunes para que, bajo la presión más puerca y canalla, se lograra su voto en el senado a favor de la reforma al poder judicial.

El cártel delincuencial de palacio nacional impuso, a través de sus marionetas legislativas, las clásicas opciones metálicas: “ oro o plomo”; y el corrupto senador optó por el oro; lo que lo convirtió, a la vista de todo México, en el más odiado traidor de todos los traidores del siglo XXI, incluyendo (en ese juicio) al gran corruptor López.

Así que con desparpajo especulativo (de tipo agrícola por el uso de glifosato) el presidente absoluto se puso a filosofar sofísticamente:

“El secretario de agricultura quiere producir, y el secretario del medio ambiente está en lo suyo. Entonces cómo se concilia; es como la política, es el equilibrio entre los principios y la eficacia. Hay que actuar con principios, pero no sólo con principios, hay que tener eficacia en lo que se hace, porque si no, sería como estar en un monasterio dedicados a la meditación, y esto es política, pensamiento y acción. No puros principios, sin eficacia. No pura eficacia sin principios. Puro pragmatismo, pues no; porque entonces se cae en la corrupción. Es válido cualquier medio, lo que decía Maquiavelo, “el fin justifica los medios”. Hay que buscar el equilibrio. Y es bueno que esto se sepa”.

¡Bueno!, pues ya se sabe lo afirmado por maquiavelito López; y a confesión de parte, relevo de prueba. Así que el presidente absoluto López equilibró entre él y Yunes, cuando los dos carecen de principios, pero en cambio, tienen una multitud de vicios.

Con la confesión pública de esta caterva de alimañas, pregunto, ¿el procedimiento legislativo de la reforma al PJF será constitucional?

La respuesta exacta es NO. Ese procedimiento no es constitucional ni legal, por lo que URGE que la Honorable Suprema Corte de Justicia de la Nación ATRAIGA EL CASO, y DECLARE NULO ESE PROCEDIMIENTO LEGISLATIVO, con ínfulas de Constituyente Permanente, atestado de violaciones constitucionales, que no se convalidan con su publicación en el Diario Oficial, sino que se agravan, por haber una suspensión judicial para que no se publicara.

A todo lo anterior debe sumarse que esa reforma no puede ir en contra del artículo 136 de nuestra Carta Magna, en donde se establece el principio de Inviolabilidad Constitucional, puesto que jamás puede haber adiciones y reformas a la Constitución que la afecten en sus principios substanciales; por ejemplo, que restablezcan la esclavitud, o que destruyan el equilibrio de pesos y contrapesos de los tres Poderes de la Unión, quitándole al PJF el control de la constitucionalidad con la independencia y ejercicio soberano que todavía tiene.

Con todo y los desfiles y ceremonias militares del autócrata absoluto, los mexicanos exigimos que se le llame a cuentas conforme a los artículos del 103 al 107 de nuestra Carta Magna y la Ley de Amparo.

La Honorable Suprema Corte de Justicia de la Nación ya puede, y debe, ejercer sus atribuciones con inteligencia jurídica, con dignidad y con valor, ¡todo México lo demanda!

 


lunes, 9 de septiembre de 2024

Idiotez legislativa

AL FINAL DE LA NOCHE       

        Con su rostro de corruptor preocupado, el actual presidente de la república mexicana afirmó:

        “Aprovecho para hacer un llamado a los senadores, ya que estoy viendo que hay mucha presión sobre ellos; veo que Claudio X. González (que es como el jefe de la mafia en el poder, el defensor principal del interés de las minorías corruptas del país) está hablándoles a los senadores para que voten en contra de la reforma. Quiero dirigirme a los senadores, con todo respeto, para que actúen con independencia con libertad, para que pongan por delante, del interés personal, del interés partidista, el interés del pueblo y el interés de la nación. No le conviene a México mantener un poder judicial sometido a la delincuencia. El Poder Judicial está podrido, invadido por la corrupción… Si los 43 senadores de la oposición no ceden a favor de la reforma serán unos cínicos, que quieren ser dictadores”.

        Todos esos decires del presidente López son una prueba contundente de un acto de autoridad presidencial que viola tanto el procedimiento legislativo federal, como los derechos humanos garantidos de todos y cada uno los integrantes del Poder Judicial de la Federación.

        El presidente López, en este caso, presentó la iniciativa para la reforma judicial; empero, ya no tiene facultades para participar, de ninguna forma, en la discusión y menos en la aprobación de la susodicha iniciativa.

        Calladito y en silencio, debe esperar a que el Congreso Constituyente Permanente discuta, y no apruebe, o sí apruebe, para que la minuta correspondiente llegue otra vez a manos presidenciales.

        Si el Congreso Constituyente Permanente aprueba la iniciativa, el presidente la promulgará, y la publicará en el Diario Oficial de la Federación.

        Si el Congreso Constituyente Permanente no aprueba su iniciativa, el presidente la guardará en su archivo, rumiando sus rencores, como suele hacerlo, cuando lo frenan en sus perversidades.

        Lo que no puede ni debe hacer el presidente López es urdir esos llamados a los senadores, en las etapas de discusión y aprobación legislativas, pues carece de atribución legal para externar esos pronunciamientos, y claramente tiene prohibido exponer sus sentires en esa parte de la secuela; menos puede hacer presión sobre los senadores; tortuoso y malévolo resulta que cite a ese “Claudio X”, como “el jefe de la mafia en el poder”, cuando a la vista de todos, el jefe de la mafia en el poder, actualmente, se llama Andrés Manuel López Obrador.

        En el sistema legal mexicano, los particulares podemos hacer todo aquello que la ley no nos prohíba.

En nuestro sistema legal, las autoridades exclusivamente pueden hacer lo que la ley les permite.

Supongo que ese “Claudio” es un particular, y si maneja minorías corruptas, y se le prueba plenamente, que se le aplique la ley.

Pero si el presidente López lo acusa sin pruebas, el delincuente es el presidente López, amparado por un fuero, que mentirosamente dijo que ya no lo tenía.

Rufianesca es la conducta del presidente López dirigiéndose a los senadores para que voten a favor de su reforma al Poder Judicial.

El Poder Judicial Federal de México no está podrido.

Los poderes judiciales de las 32 entidades federativas no están podridos.

Ni siquiera el poder ejecutivo federal de México está totalmente podrido, aunque su cabeza huela a una fetidez perturbadora.

Pero si alguien está sometido a la delincuencia es el autócrata de palacio; éste es el que quiere ser dictador, no los 43 senadores de la oposición.

El destino ha colocado a estos 43 senadores como constituyentes reales de dignidad y decoro, para frenar las locuras de un tirano. ¡Ojalá y lo entiendan!; ¡ojalá concluyan su labor patriótica!

De Andrés Manuel sólo se pueden esperar vaciladas peligrosas, ya que maneja cerca de 10 billones de pesos.

Por otra parte, también esperamos que el Poder Judicial Federal, con sus atribuciones constitucionales (a pesar de su paro, motivado por el presidente López) que ponga en orden el revoltijo caótico ocasionado por Amlo y sus ‘poseídos’.

Por cierto, “Los poseídos” es el falso título de una novela espléndida del genial escritor ruso Fiódor Mijáilovich Dostoievski (1821-1881).

El título correcto es “Demonios”; y, la novela, en sí, es una crítica a los radicales nihilistas disfrazados de revolucionarios, cuyo líder (Piotr Stepánovich Verjovenski, carismático autócrata concentrador de poder) se convirtió en una calamidad, haciendo mucho daño a aquella población que fuera tranquila ciudad rusa.

Piotr, con sus prodigiosas habilidades de liderazgo, va por la vida sembrando discordia, manipulando a la gente para sus propios fines políticos; y después de su fracaso huye a su ciudad natal, arrastrando en su conciencia asesinatos, suicidios, corrupción, robos, violaciones, y un sin fin de delitos.

Cualquier parecido de ese personaje ruso, con ya sabes quién, es una mera coincidencia.

Andrés Manuel tampoco tiene llenadera. Simula que se va, pero deja a sus hijitos, a su familia, a sus colaboradores, a sus lacayos legisladores, a sus gobernadores títeres, a todos sus perturbados.

Mientras, la idiotez legislativa de nuestro país nos conduce al final de la noche.