lunes, 25 de marzo de 2024

LOGOS

Una peón a reina

LA ESTUPIDEZ NO VENCERÁ

        El poder de 9 billones del erario federal, la cúpula cómplice de las fuerzas armadas, el crimen organizado con cabeza gubernativa, la bien cebada servidumbre de medios de comunicación masiva a favor del tirano, y una multitud de despistados, suponen que ganarán la elección presidencial del 2 de junio del 2024, en un México cada día más consciente y activo.

        A ese México reflexivo y dinámico de más de 70 millones de mexicanos que han tomado las calles, las plazas y las conciencias del país, con inteligencia y con orden (sin acarreo de ninguna especie, sin pintar paredes ni destruir puertas, sino con un gran respeto y humanismo), el porvenir le pertenece, ya.

A nadie ofenden, y todos quedamos, orgullosos, motivados por su existencia.

        Frente a esa sociedad organizada y en marcha (a su manera), nos encontramos con la estupidez de un presidente autoritario, ególatra y adocenado, en todo lo que dice y hace.

        Por órdenes del presidente Amlo, la secretaria Alicia Bárcena de Relaciones Exteriores confesó en una mañanera: ”Acabamos de firmar un convenio con el presidente Nicolás Maduro. Nuestro gobierno les está dando a cada venezolano 110 dólares al mes, durante seis meses, del Programa de Jóvenes Construyendo el Futuro.”

        Ese acto de autoridad del gobierno mexicano (aparte de constituir varios delitos), viola derechos humanos garantidos por el artículo 13 de nuestra Carta Magna: “Ninguna persona o corporación puede… gozar más emolumentos que los que sean compensación de servicios públicos y estén fijados por la ley”.

        Además, arrastra ese acto de autoridad un sinnúmero de ilicitudes. ¿Tiene atribuciones el presidente para estos convenios?, ¿el senado los conoce?, ¿por qué sólo son venezolanos y no con todos los migrantes, incluidos los mexicanos?

        Como todo el estragado mundo de Amlo pasa en las mañaneras, el presidente aseguró en una de ellas: “… hago un llamado a los migrantes en los EU para que no voten por ningún partido, ni por ningún candidato a cualquier cargo, que sean antiinmigrante o estén en contra del pueblo de México; o el qué diga que los mexicanos y los migrantes son una amenaza para EU. Voten por quien ofrezca, por escrito y firmado, regularizar la migración mexicana y les dé ciudadanía estadunidense. Éste es el primer tema, pero les seguiré diciendo por quién voten y por quién no.”

        Olvida el presidente mexicano que el principio de reciprocidad opera en el derecho internacional.

Así que su intervencionismo de aquí para allá está provocando y aceptando el intervencionismo de allá para acá, en una elección mexicana tan delicada como ésta, de 2024.

Para colmo, el llamado internacionalmente “narcopresidente”, aseveró en su diario oficial, alias la mañanera: “No vamos a actuar como policías de ningún gobierno extranjero. No lucharemos contra los cárteles, ni menos por órdenes de EU”.

Pero qué necedad del presidente de ejercer la diplomacia con estridencias de un golpistas de barriada.

El presidente mexicano me recuerda a Pepe Ronzal, un personaje en la novela de ‘La Regenta’ del español Leopoldo Alas “Clarín” (1852-1901).

Ronzal ejercía su poder con la fuerza bruta, frente a la razón; y hasta jugando al ajedrez, a capricho y chanchullo, llevaba a una peón para convertirla en reina, listo a tirar puñetazos, al tiempo que disponía: “A reina va, y lo hago cuestión personal”.

Y en el presente, en la realidad mexicana, el presidente impuso, por su ocurrente antojo, a una peón como candidata presidencial de sus maniobrables partidillos.

Por cierto, respecto a España, el presidente mexicano se lanzó en contra del Rey Felipe VI: “No hay buena relación con ese monarca, que anda recibiendo y premiando a una señora buscadora, ya que fue a acusarme con él. ¡Imagínense!, acusarme a mí”.

Aseguro que no pueda existir la estupidez eternamente.

Creo que, en México 2024, la estupidez no vencerá.

 


martes, 19 de marzo de 2024

LOGOS

¡Pobre tirano casero!

SEMBRÓ VENDAVALES; COSECHA MALES

        El actual crimen organizado de nuestro país, en su faceta de narcotráfico, tiene sus raíces en necesidades gringas, respecto a su participación en la Primera Guerra Mundial.

        Los estimulantes de la marihuana condujeron a los soldados yanquis a la furia bélica de matar al enemigo en turno; en aquel entonces a los alemanes.

        La necesidad de drogas en EU creó un mercado exigente, y motivó la producción de ellas en territorio mexicano.

        Desde esa cepa, y con su proceso dialéctico de más de un siglo, llegamos a la caótica, desbordada y enredada, situación del 2024.

        Dentro de esta realidad, y en el inicio de la campaña presidencial, Xóchitl Gálvez impone tema:

“El gobierno de Andrés Manuel López Obrador pactó con la delincuencia. Este gobierno pactó con los narcotraficantes. Este gobierno fue a saludar a la mamá del ‘Chapo’. Este gobierno soltó a Ovidio Guzmán. ¿Qué más evidencia quieren?”

Y sacándole al bulto real y pesado, Claudia (la consentida marioneta de nuestro tirano doméstico) contestó sesgadamente:

“El que pactó con el crimen organizado fue el presidente Felipe Calderón.”

Xóchitl volvió sobre ese asunto, pero ahora dirigido contra Claudia:

“Hago un llamado a Claudia para que informe quién pagó sus multimillonarios espectaculares dentro y fuera de nuestro país. Y si fue o no el crimen organizado.”

Y Claudia volvió a morder el anzuelo:

“No sé quién los pagó. Desconozco el origen de estos espectaculares.”

La respuesta de Xóchitl fue:

“Yo estaría preocupada, e investigaría quién pagó esos espectaculares, y quién paga los costosos acarreos de masivas reuniones intrascendentes de Claudia.”

Esas confrontas son indicios característicos de las contendientes presidenciales; sin embargo, el fondo del problema es de mayor envergadura.

Desde el presidente José Venustiano Carranza de la Garza (en 1917), hasta el presidente Ernesto Zedillo Ponce de León (en 2000) el negocio del crimen organizado en su forma de narcotráfico tuvo cauce y control del gobierno.

Empero, la llegada del siglo XXI y la pérdida del poder presidencial por parte de un gobierno con un partido hegemónico (PRI), desajustó la vertiente y la intervención gubernativa.

Esa causa detonante no es única, pero sí suficiente para la cascada de motivos nacionales que se provocaron con ella; impulsos que se mezclaron a fenómenos internacionales mundializadores de todo lo bueno y lo malo generado en un planeta convulso y masivo.

En síntesis, en esos lodos pestilentes nos encontramos.

El expresidente Vicente Fox Quesada es quien se inscribió como número uno en la lista de los aspirantes a producir droga. El expresidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, a propuesta del gobernador michoacana Lázaro Cárdenas Batel, declaró tontamente la guerra al narco. El expresidente Enrique Peña Nieto, hundido por su pésimo y frívolo gobierno, nada en escondidas aguas extranjeras.

Y si íbamos mal, peor nos ha ido con la narco política del presidente Andrés Manuel López Obrador: más mentiras, más traiciones, más corrupción, más ignorancia, más asesinados, más militarización, más inseguridad, más pobreza, más drogas, más ineptitud en la salud y en la educación, más narcos, más inmoralidad.

El talentoso poeta uruguayo Mario Benedetti (Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia, 1920-2009) escribió algo que le queda a la medida a Andrés Manuel López Obrador:

“Pobre señor presidente, ya no hay nadie que lo aguante; nunca hubo aquí gobernante con menos dedos de frente… Y ya que todo le falla, y no hay que tener rencor, yo opinó que lo mejor, lo mejor es que se vaya.”

Y con ese presidente, su marioneta Claudia con su lastre debe irse, y de liso, pues quiere a ese desastre, ponerle segundo piso.

 


lunes, 11 de marzo de 2024

LOGOS

Carta sin réplica

¿’GRACIAS’?; PURAS DESGRACIAS

        Héctor Manuel Ceballos Garibay (1958-2020) nació en Uruapan, Michoacán, en el hotel ‘al pie de la sierra’, en donde se encontraba el hogar y la empresa turística de sus padres.

        Estudió en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, hasta obtener su doctorado en sociología.

        Escritor y maestro, Héctor fue persona sobresaliente, siendo reconocido, entre otras formas, en una obra de gran formato que presentó a 50 michoacanos en los primeros lustros de este siglo XXI, quienes fueron declarados (por el gobierno del Estado) “Tesoros Vivos de Michoacán”.

        Murió (Ceballos Garibay) por su libre decisión, en el sitio de su origen, dejando una carta firmada y dirigida “A LA COMUNIDAD DE URUAPAN, A MIS AMIGOS Y FAMILIARES DE TODA LA REPÚBLICA MEXICANA”, en donde textualmente externó lo siguiente:

“Por medio de la presente hago responsable de mi suicidio a AMLO, el peor presidente que ha tenido este país. Debido a sus políticas retrógradas y a su delirio de grandeza (vive en otra realidad; sus propias fantasías), este país se ha ido a la debacle social y económica, como lo demuestran los datos duros del año pasado.”

“De haber tenido un verdadero líder, con políticas de confianza a la inversión y a la productividad, hubiéramos estado en mejores condiciones de fortaleza para enfrentar la crisis sanitaria causada por el Coronavirus a nivel mundial.”

“El viacrucis que vivirá este país apenas comienza, y las malas decisiones del gobierno se traducirán en una catástrofe que irá en aumento y durará muchos meses. Habrá desempleo, pobreza, violencia delictiva, odio de clases y probablemente un gobierno dictatorial.”

“No quiero vivir más con estas perspectivas que presupondrán un escenario de caos y zozobra. Me niego a ser testigo de este pequeño apocalipsis nacional que les espera a los mexicanos”.

“Sé que mi hijo Emiliano está preparado educativa y emocionalmente para salir al paso de estas adversidades. Estoy orgullosos de él en todos los sentidos. Él sabrá comprender las razones de mi decisión. Lamento perderme de su compañía. A todos los familiares y amigos, les deseo la mejor de las suertes y les expreso mi cariño.”

“Atentamente: Héctor Ceballos Garibay”

“ABRIL 2020, Uruapan, Michoacán.”

“P.D. DESEO QUE MI CADÁVER SE INCINERE EN UNA CAJA SIMPLE, QUE NO HAYA NINGÚN TIPO DE CEREMONIA FUNEBRE (POR PROTECCIÓN SANITARIA) Y QUE MIS CENIZAS SE ESPARZAN EN EL JARDÍN DE MI CASA.”

        ¡No haré jamás el elogio al suicidio!, mi sentir y mi razonar estarán siempre a favor de la vida, en su más amplio y dialéctico sentido.

        A mi parecer, ese fenómeno patológico ha encontrado infinidad de explicaciones en las áreas de la psiquiatría, sociología, filosofía, literatura, psicología, historia, cultura, religión y derecho, pero nunca justificantes decisivas.

        En textos del Viejo Testamento, en la Ilíada con ese pelida Aquiles, en libros de Platón, Aristóteles, Séneca, Epicteto, Cicerón, Marco Aurelio, Epicuro, Tomás de Aquino, Montaigne, Hegel, John Donne, Rousseau, Hobbes, Locke, Hume, Kant, Spinoza, Kafka, Goethe, Víctor Hugo, Freud, Durkheim, Schopenhauer, Rilke, Bertrand Russell, Albert Camus. Alfonsina Storni, Beckett, Foucault, Adler, Frankl, todos estos autores, y más, nos hablan del suicidio, a través de sus escritos y su vida.

        Respeto la decisión que tomó, en su momento, mi amigo Héctor Ceballos Garibay. Lo echaremos de menos, con su voto, en las urnas de este año 2024.

        Acaso, algún día, Andrés Manuel López Obrador conteste y replique la carta de Héctor.

Los nuevos lectores de esta carta, también se formarán un juicio.

En el libro que firma Andrés Manuel, titulado ‘Gracias’, debió ser la oportunidad para que hablara de esta misiva; aunque en la realidad, no encontramos ninguna gracia, sino puras desgracias.

Durante su reciente mañanera en Morelia, Amlo pertrechado en un cuartel, debió recordar públicamente esa carta.

En el costosísimo acarreo de su corcholata Claudia en el Estadio Morelos en Morelia (el mismo día de la visita de su jefe de campaña; ¡qué coincidencia!) debieron leer la carta de Héctor, y entonces, sí, la gente hubiera concurrido.

¡Esa carta sigue viva!

 


lunes, 4 de marzo de 2024

LOGOS

Xóchitl les madrugó

LA TOMA DE ZACATECAS

        El ansia por obtener el poder, o por conservarlo, motiva a cada persona a producir sus propias mentiras, o a generar sus insolentes verdades.

        Mostraré un expresivo caso.

        Era un profesor normalista, cuarentón, destacado en el basquetbol, fumador empedernido, de baja preparación académica, buen padre de familia, de filosa lengua viperina, que logró colarse bajo la sombra protectora del gobernador en turno.

        Su lugar de origen fue un pequeño municipio hacia el oriente michoacano, del cual salió huyendo su familia, siendo niño el personaje que cito.

        Eran los tiempos en que la verdadera lucha electiva se daba dentro del Partido Revolucionario Institucional, para lograr ser candidato; una vez alcanzado este triunfo, el cargo elegible estaba seguro, y salvo en rarísimas excepciones podía perderse.

        Aconteció, entonces, que el gobernador se empeñó en que ese profesor fuera diputado federal por el distrito electoral donde había nacido, lo que motivó reacciones adversas en la población.

        Ese profesor, ya candidato del PRI, inició e hizo toda su campaña prometiendo una sola cosa, la que repitió con exactitud y llaneza: “Una vez diputado, nunca volveré a este distrito”.

        Y lo cumplió. Nunca retorno a ese distrito electoral.

        El fenómeno político en México, con sus múltiples cambios formales, sigue tan terco como lo observó el poeta zacatecano Ramón López Velarde (1888-1921), en su ‘Suave Patria’: “Trueno de temporal, oigo en tus quejas crujir los esqueletos en parejas. Oigo lo que se fue, lo que aún no toco. Y la hora actual con su vientre de coco; oigo en el brinco de tu ida y venida, ¡oh, trueno!, la ruleta de la vida.”

        Y Xóchitl Gálvez les madrugó a sus pares en varios sentidos. No desperdició tiempos, inició su campaña en el primer minuto del 1 de marzo del 2024; y lanzó el trueno de temporal, en el lugar dónde son más crueles los fabricantes de cadáveres por extinción de mexicanos. Retándoles en su ida y venida: “La gente aquí tiene miedo, porque este sexenio es el más violento de la historia. Morena es más narco, más muerte y más miedo. Todos unidos podemos vencerla. Vamos a dar la orden de investigar y perseguir a la delincuencia. Óiganlo muy bien aquí, se acabaron los abrazos para los criminales. Morena defiende la soberanía de los cárteles, yo defiendo la soberanía de los mexicanos. ¡Se aplicará la ley!, en todo México.”

        Bajo toda proporción guardada, Xóchitl reafirmó, a 110 años, la Toma de Zacatecas, del mismísimo Pancho Villa.

        Claudia, la mayor corcholata del presidente, citó para su arranque a las 16 horas de ese 1 de marzo, con un acarreo masivo de todo el país. Dio pasaje, dinero, torta y refresco. El principal objetivo de la concentración (tan deslucida, carísima y desorganizada) fue un respaldo al presidente narco marcado, fue un empiece de campaña de Brugada en CDMX, fue un respaldo a los gobernadores de morena, y al resto de los candidatos morenistas. Fue todo un revoltijo mal oliente.

        A Claudia se le enredaron las neuronas, o la traicionó su subconsciente, al asegurar: “Sólo hay dos caminos a tomar este 2 de junio; uno, que siga la corrupción… transformación, el otro, que regrese la corrupción…”; o sea, ¿por cuál corrupción votarás?

        Brugada y Claudia coincidieron en sus palabras finales, subrayando el obvio vasallaje: “¡Que viva el presidente López Obrador!” Duda no existe: el amo es amo, y seguirá siendo el amo vitalicio.

        Respecto al fosfo-fosfo, esquirol del obradorato, no pinta en la cartelera. No perdamos el tiempo con él.

        El único “FOSFO-FOSFO” que sigue siendo un peligro, es el presidente, quien, en su carácter de jefe nato de campaña de su corcholata predilecta, prosigue en su proyecto de elección de estado, con su enjambre de mentiras e ilícitos; vamos, es la primera opción que ve Claudia: “Que siga la corrupción… transformación”. Más de lo mismo; o lo mismo, pero más.

Empero, sujeto a una promesa parecida a la de aquel profesor convertido en diputado, si votan por mí, les prometo que no volveré jamás, después de concluido mi mandato, a la política militante electoral.

Simplemente, porque no se puede estar siempre en la cima del poder. Apenas llegamos a lo más alto, y estamos destinados a bajar. La subida es ya un compromiso de descenso. El gozo de elevarse es un resarcimiento anticipado por la tristeza y soledad de la caída.

¡Entendámoslo todos!; entiéndelo, Andrés Manuel.

 


lunes, 26 de febrero de 2024

LOGOS

De mañanera a confesionario

¿QUÉ LE HIZO EL VIENTO A JUÁREZ?

        El cinismo del presidente se ha exacerbado; y en sus conferencias mañaneras ha hecho desahogo confesional que lo incrimina.

        Confesó: “Ha crecido mucho la delincuencia. Se dejó crecer desde hace años, y echaron raíces los cárteles. Ahora entraron y tomaron Chilpancingo; y ordené (para no provocarlos, porque eran muchos) el retiro de nuestras fuerzas armadas. ¡Es mejor no confrontarlos!”

        Esos mandatos de huida, dispuestos por el jefe nato de las fuerzas armadas de México, son para entregar las plazas a la delincuencia organizada, como parte de la política de seguridad pública decretada: “Abrazos y no balazos”.

        Esas compacientes entregas de plaza, y el real aumento de todos los delitos en nuestro país, por más que lo oculten o lo distorsionen oficialmente, conducen a la gente a pensar en un gobierno narco.

        Y esa fama delincuencial (que él mismo se generó) ha enfurecido al presidente confeso, quién teme más a la justicia de los EU que a la justicia mexicana.

        Confesó también: “Cuando estaba como presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación el ministro Arturo Zaldívar, yo hablaba telefónicamente con él, y le decía de los casos. Él, daba instrucciones a los jueces o a los magistrados; incluso, cuando las averiguaciones previas de los ministerios públicos estaban defectuosas, se corregían.”

        De esa forma, el presidente descalzonó a quien fuera ministro presidente (Arturo Zaldívar) Lelo de Larrea, quién por más que ahora explique lo inexplicable, sobre esas constantes llamaditas telefónicas, ha perdido totalmente el respeto que se le tenía a ese lelo, pues hoy, por hoy, oficia de matraquero en la campaña electorera, cara e inservible, de la corcholata mayor del presidente.

        Esa confesión presidencial también implica delitos en contra de la administración de la justicia.

        Además, el presidente lanzó la confesión respecto a la jefa de la corresponsalía del periódico The New York Times, Natalie Kitroeff, de quien hizo públicos sus datos personales, con toda malévola intención, en un país en donde la vida de los periodistas peligra constantemente.

        Así dijo el aspirante a dictador: “No los puede uno tocar ni con el pétalo de una rosa. Son hampa del periodismo. Deberían ofrecerme disculpas. El pueblo de México merece respeto”.

        Y otra vez el presidente se victimiza. Goza haciendo el papel de víctima. Considera que él es el pueblo de México. El NYT denuncia a las personas supuestamente receptora de dólares del narco, no al pueblo de México. No es contra nuestro país, es respecto a un mal presidente que no ha sido digno.

En su enojo, el presidente aseguró: “Mi autoridad está por encima de la ley”, lo que a todas luces no puede ni debe ser.

Sin embargo, al confesar tamaña burrada y atrocidad, actualiza ilícitos con esos actos que, según él, y por ser emanados de él, son de jerarquía superior a toda norma jurídica.

        Confesó, por igual: Ordené a la Secretaría de Marina y a la Secretaría de la Defensa Nacional fueran a Panamá a buscar y a localizar los restos de Catarino Erasmo Garza Rodríguez, general de la revolución mexicana que desapareció en el siglo XIX en aquel país.

        En el México actual tenemos cerca de 120 mil desaparecidos que aumentan en número día con día, y, en nuestro territorio, existen grupos de buscadoras que piden ayuda para su heroica labor, sin ser recibidas ni escuchadas por el presidente.

        Bajo esa realidad, resulta absurdo e inexplicable la costosa búsqueda gubernativa de don Catarino.

        Total, la estupidez llegó a cierto cerebro que ha convertido su mañanera en un confesionario, donde el desahogo presidencial revela diversos ilícitos, trágicos unos, cómicos otros.

        Y el presidente sin escrúpulo alguno, pudiendo ser enjuiciado en EU y/o en México por supuestos delitos, sólo desatina al afirmar: “Me hacen lo que el viento a Juárez”.

        Pero hay quienes afirman que, en secreto, ya ordenó el presidente invertir varios millones de pesos para pagar a los investigadores designados sus hijos, a efecto de que le informen con toda exactitud, “qué le hizo el viento a Juárez”; todo esto por si las dudas, o por aquello del no te entumas.

 


lunes, 19 de febrero de 2024

LOGOS

Decisión mexicana

UNA MUJER PRESIDENTE

        De manera formal, hasta el momento, se han perfilado tres candidatos a la presidencia de los Estados Unidos Mexicanos: Dos mujeres y un hombre.

        Respecto al candidato varón, casi nadie recuerda ni recordará su nombre. La gente lo ha juzgado como un esquirol promovido por nuestro actual presidente para dividir a la oposición, y para que realice trabajos sucios a favor de Claudia, la corcholata oficial.

        Existe, por ende, la altísima probabilidad de que sea una dama la próxima presidente de la república, por primera ocasión en la historia de nuestro país.

        ¡Vaya responsabilidad para todos!; empero, se observa en un 99.99% que la ciudadanía ya lo decidió, sin emitir votos, pues el 2 de junio, no ha llegado.

Y así, la sociedad acepta con beneplácito esa intención del sufragio. ¡Que sea una mujer!, la presidente.

Preciso, que sea una mujer; ella como una ciudadana en ejercicio de su propia inteligencia, con márgenes de honorabilidad aceptables, sin dogmas partidistas, que se deba al gran océano de ciudadanos libres que por fortuna se han venido manifestando por doquier, y que sea capaz, trabajadora y sincera.

Entendiendo que no existen seres perfectos, debemos votar por el perfil más cercano a esas características.

Su equipo debe ser conformado sin cuotas de género ni de compromisos con pandillas, sino por mujeres y hombres de bien, con actitud profesional, capaces, honrados y con espíritu de servicio para todos.

Partiendo de la realidad, las dos opciones son Xóchitl y Claudia, que puede haber mejores prospectos qué ellas en todo México, estoy seguro de que sí.

Más en este momento, sólo contamos con dos candidatas.

Ahora bien, la candidata Claudia, por su propio decir, es dependiente 100% de un hombre llamado Andrés Manuel, quien lo mismo funge como presidente qué como único jefe de la campaña de su seleccionada.

Claudia únicamente repite lo que su amo le ordena; y, éste, le ha impuesto a todo su equipo, heredándole todo su plan sexenal, y maniatándola a un proceso de continuidad vergonzosa, en picada y en fracaso.

Desconfiemos de los candidatos que más gastan nuestro propio dinero, en su campaña electoral.

Todo el dinero que circula en nuestra nación es reflejo de los bienes y servicios que producimos con nuestro trabajo; y Claudia, a la vista de todos, ha venido gastando miles de millones de pesos y, para colmo, volverá a robar del erario para reponer “sus gastos”.

Claudia tiene en su pasado errores graves, incluyendo pérdidas de vidas. Visita al Papa Francisco, le pide bendecir una rosa de plata que será depositada ante el altar de la Guadalupana; y, antes, públicamente confiesa: “No soy católica ni religiosa”.

Xóchitl dice no depender de nadie, y ojalá así sea. Su campaña va en ascenso. Se inició como ciudadana, sin tener propiamente partido, aunque una alianza de partidos la postula.

Se enfrenta, Xóchitl, a una elección de estado, y debe tener la habilidad de neutralizarla.

Ante la mirada de la población, y frente al derroche milmillonario de su contrincante, se le ve de poco gasto, aunque curiosamente su contraparte informa a las autoridades electorales modestos gastos, muy por debajo de lo que comunica como erogaciones Xóchitl.

Quien mal hace, bien no espere.

        El futuro de la política mexicana es el de un gobierno de las mujeres, siempre y cuando se base y sirva a ese elemento dinámico, novedoso y en movimiento: la sociedad organizada, responsablemente libre, que está llenando las grandes plazas de todo el país.

 


martes, 13 de febrero de 2024

LOGOS

Ficticios demócratas

POR LAS BUENAS O POR LAS MALAS

        El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ha sentenciado en su discurso: “Los hijos del imperialismo, los hijos del colonialismo no tienen derecho a votar, le han vendido el alma al diablo”.

        Algo similar juzgó Nicolás Maduro, presidente de Venezuela: “El pueblo en el poder ganará las próximas elecciones, por las buenas o por las malas.”

        Parecida actitud tiene el actual presidente mexicano López, quien sigue, al estilo de los delincuentes electorales, dirigiendo y pagando con dinero del erario, la costosísima campaña presidencial de Claudia Sheinbaum.

        Expresamente dijo López: “Les vamos a volver a ganar, en este 2024, a esos tranzas, a esa mafia que estaba en el poder”. (Y la mafia que ahora está en el poder, encabezada por usted, presidente, más tranza que la anterior, ¿qué hacemos con ella?)

¡Bueno!, así, recién decretó el presidente de nuestro país, quien también liderea todo el operativo electoral de su corcholata preferida, violando, todos los días, la Carta Magna de 1917, la que protestó “guardar y hacer guardar, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión”.

¿Quiere pruebas de sus transgresiones a nuestra Constitución?, presidente. Están en sus propios actos de autoridad, y en sus confesiones en las mañaneras.

El presidente López vulneró el artículo 41 constitucional, al no cumplir los tiempos y las formas de los procedimientos electorales para esta campaña presidencial que padecemos y pagamos.

Nuestra Constitución dispone: “Durante el tiempo que comprendan las campañas electorales federales… hasta la conclusión de la respectiva jornada comicial, deberá suspenderse la difusión en los medios de comunicación social de toda propaganda gubernamental, tanto de los poderes federales, como de las entidades federativas, así como de los municipios… y de cualquier ente público”, exceptuando “información de las autoridades electorales, las relativas a servicios educativos y de salud, o las necesarias para la protección civil en casos de emergencia.”

Por esas órdenes constitucionales, las 20 iniciativas recién firmadas por el presidente, mañoso, no podrán ser difundidas en la propaganda de los medios de comunicación gubernativa de todo nivel y de toda índole; ya sean federales, estatales, de la CDMX, municipales, o de cualquier ente público.

En el fondo de su alma enfermiza, Andrés Manuel es una mala persona.

Todo lo que piensa, dice y hace es para causar daño a alguien. Es un hombre poseído por odios borrascosos y profundos.

Sus variado ilícitos lo inducen a situaciones pendulares y contradictorias; recuerden de qué manera se refería a Carlos Slim, como “parte de la mafia en el poder, haciendo trabajos sucios y amasando fortunas a costa de los pobres”.

Empero, ahora, Slim sigue haciendo lo mismo; mientras que el presidente López ha cambiado por su malsano interés: “Carlos Slim es nuestro orgullo. Es austero, institucional y honorable. Todo un ejemplo para seguir”.

Slim ha duplicado su fortuna durante el gobierno de Amlo.

El día que se conozcan los mecanismos y acuerdos del presidente López, a través de los cuales se han hecho multimillonarios sus hijitos, familiares, colaboradores, amigos y socios, la gente va a quedar horrorizada.

        Mas aún cuando se sepa, a detalle, los billonarios gastos salidos de nuestros impuestos, para sostener a un México que están desmoronando.

Sabremos, también, que la deuda pública la recibió el presidente López en 14 billones de pesos, en números cerrados, y que la entregará con 17 billones a pagar, de altísimos intereses.

López es un falso demócrata que, como Daniel Ortega y Nicolás Maduro, proyecta no respetar el voto de la ciudadanía mexicana, y pretende ganar con sus marionetas, por las buenas o por las malas.

Los votos libres, por decenas de millones, arrasarán y destrozarán al tirano López, y a sus sueños dictatoriales.

 


lunes, 5 de febrero de 2024

LOGOS

Conciencia putrefacta

RUMBO A LA DEA

        El actual presidente de México es todo un personaje. Se ha convertido en un prototipo de mágico surrealismo macuspano.

        Su pensar, su decir y su hacer desafían a la lógica y a la realidad; obvio, lo estoy calificando en forma literaria.

        Lo describiré, también, con riguroso realismo.

Nuestro presidente es un redomado mentiroso que, bajo una superficial apariencia de líder popular y honrado, ha sabido vivir, como millonario, en una estructura subyacente tan corrupta como eficaz.

        Aseguró Amlo: “Siempre he hecho de mi vida pública una línea recta. Tengo tres principios, que me guían: No mentir, no robar, no traicionar al pueblo. Y así voy a continuar, por el resto de mi vida hasta que muera.”

        Y hasta el momento de escribir estas líneas, el presidente López no ha muerto; deseándole, por mi parte, que sobreviva a su mandato presidencial, para el efecto de que responda jurisdiccionalmente a sus incumplimientos.

        A la observación de todos, la vida pública de López ha sido una línea quebrada, chueca, retorcida, a veces hecha a saltos, y con direcciones turbias.

El presidente, en su ejercicio, lleva dichas más de 125 mil mentiras, según la contabilidad de Luis Estrada.

        Las corruptelas del presidente (o sus robos) siempre han sido a trasmano; él, nunca mancha sus dedos con ese dinero sucio, y López tiene sus bolsillos vacíos de dinero mal habido.

Las manos de otros, sacrificadas y lacayunas, realizan esas corrupciones; y los productos de estos ilícitos los poseen esos mandaderos, en espera de lo que su amo ordene.

Por ello, las manos y las bolsas del presidente están vacías; empero, su conciencia se encuentra asquerosamente sucia.

Las traiciones al pueblo son un denominador común en su ejercicio presidencial. Él mismo confesó: “Decir que se ayuda a los pobres es parte de una estrategia política; así los indigentes respaldan a la cuarta transformación”.

En noviembre del 2020, declaró el presidente López: “Decidí, para no anegar a la gente rica de Villahermosa, Tabasco, inundar a los más pobres, a la gente indígena”.

De las 100 promesas que hizo el presidente López, sólo le faltan cumplir tres: No mentir, no robar, y no traicionar al pueblo; y en menos de ocho meses deja la presidencia

Para colmo y vergüenza de todos los mexicanos, ahora resulta que desde los Estados Unidos de América, Tim Golden, quien fuera escritor de The New York Times, ganador dos veces del Premio Pulitzer, incriminó a nuestro actual presidente como receptor de dinero de narco en el 2006, a través del famosísimo chofer de Amlo, conocido como Nico, quien de pobre se ha convertido en millonario, en compañía de su familia, según datos publicados recientemente.

Ésa, es otra operación a trasmano, estilo del obradorato.

La escritora Anabel Hernández también enfoca sus baterías al caso, afirmando que López Obrador “conocía el origen ilícito de esos millones de dólares que le envió el grupo narcotraficante” más cercano a sus abrazos, a su corazón y a sus intereses.

Y el acabose, el presidente López recién afirmó: “Anabel Hernández es una mujer que ha hecho trabajos de investigación de primer orden, profesional en el periodismo, valiente, excepcional“.

A esa conciencia putrefactamente sucia, el engrudo se le está haciendo bolas.

Nadie, más que él, construyó su futuro hacia la DEA.

 


lunes, 29 de enero de 2024

LOGOS

Del jardín de las delicias

AL INFIERNO DE LOS PECADORES

        El actual presidente mexicano vive en el jardín de las delicias, pero tiene el deseo de ir al infierno.

        Desde el inicio de su ejercicio se afincó en el gozo de tener a su disposición (cada año) más de una decena de billones de pesos, ejercidos con todo su autoritarismo.

        Todo su esfuerzo gira en sus mañaneras; ya lleva más de 1200 bloques informativos adoctrinadores; ahí, comete actos ilícitos (civiles y penales) en cadena nacional.

        Cada mañanera le ha costado, al erario federal, aproximadamente 500 mil pesos; es decir, que por estos eventos hemos gastado los contribuyentes, mínimo, en cinco años, 900 millones de pesos, dignos de invertirse en mejores causas.

        No cuento, en esas cantidades, los escurrimientos que la impericia y la pudrición oficial provocan.

        Estamos sobreviviendo a una sucesión presidencial adelantada.

        Por capricho del despilfarrador déspota, nos encontramos en un proceso electoral tan inédito, como inconstitucional.

Sin norma legal, le urgía al presidente electorero levantar polvaredas, para esconder, como lo hacen los gatos, sus porquerías.

Los primeros escarceos de este proceso sucesorio se asomaron a mitad del año 2021.

Desde entonces, el intrigante López obró, al mismo tiempo, como presidente de la república, a calidad de máxima autoridad electoral, a modo de exclusivo líder de su movimiento, y en su carácter de jefe de campaña para Claudia Sheinbaum.

Esas actividades del presidente López, al margen de nuestra Carta Magna, las sigue realizando a la vista de todos.

¿Cuándo dinero nos ha costado la campaña de Claudia?

Es tan enorme la cantidad, que nadie lo sabe.

Ni siquiera el presidente López tiene la cantidad exacta de esas ilegales erogaciones. Desde su jardín de las delicias, a similitud de la obra maestra del pintor de los Países Bajos Jheronimus van Aken (1450-1516), mejor conocido como El Bosco, nuestro burdo presidente no conoce con precisión cuanto le ha invertido a su corcholata.

Acarreos multitudinarios, murales, radio y televisión, periódicos, revistas, redes sociales, transportes aéreos y terrestres, banquetes, tortas y refrescos, carteles, obsequios, salidas al extranjero con séquitos caros, consejeros bien pagados, soldados, marinos, guardias, manutención de equipos directos, corruptos moches dentro de los moches, e innumerables cosillas, igual de costosas, hacen cantidades inimaginables de miles de millones de pesos.

El manirroto López, con el dinero de los impuestos, no está al tanto de lo que lleva gastado en su marioneta Claudia; empero, recién dijo el presidente: “Quiero ir al infierno, para ver a los pecadores”.

Para ese delicado viaje, ásperamente se inspiró en la “Comedia” del florentino Dante Alighieri (1265-1321), quien no la tituló como ‘Divina Comedia’, pues quien la nombró así, en 1375, fue Giovanni Boccaccio.

La primera parte de la “Comedia”, la denominó ‘infierno’, el que en su frontispicio sentenciaba: “Quien entre aquí, abandone toda esperanza”.

Por ello, para que no pierda la esperanza, presidente, no vaya al infierno sólo por ver pecadores. 

Basta con que usted se observe en un espejo, y aviste a todos sus colaboradores, junto a todas sus corcholatas.

Escudriñe bien a Claudia y confiese, en su personalidad de diablo mayor de este ejercicio presidencial, cuántos billones de pesos le invertirá a Sheinbaum, quien va que vuela para perder la elección de este 2024.

 


martes, 23 de enero de 2024

LOGOS

Democracia o dictadura

ES HABITUAL EL OLVIDO

        El presidente de México (el 15-enero-2024, en su cotidiana conferencia por la mañana, desde donde realiza su mayor esfuerzo gubernativo) reprodujo parte de uno de los atrayentes programas del periodista Víctor Trujillo, en su caracterización de Brozo, el payaso tenebroso.

        Brozo, en ese programa y con su peculiar estilo, planteó que para la elección presidencial del 2024 “no hay más que dos sopas: o se vota por la dictadura o se vota por la democracia… los ciudadanos requieren de un México libre y democrático. Tenemos que resolver cómo vamos a vivir los próximos 20 años” y, obvio, la dictadura la representa el presidente López, por su creciente autoritarismo.

        El presidente aludido exhibió ese fragmento, comentando: “Si yo fuese un dictador, él no estaría diciendo esas cosas. Nosotros no perseguimos a nadie… Además, yo sostengo que en México no ha habido democracia, ha habido una oligarquía con fachada de democracia, porque la democracia es el gobierno del pueblo y para el pueblo, y eso no ha existido nunca en México.”

Y agregó el presidente López: “Rumbo a la democracia, estamos, apenas, dando los primeros pasos. La verdadera democracia es que el pueblo elija libremente a sus autoridades, y que esas autoridades atiendan al pueblo, gobiernen para el pueblo. Los conservadores piensan que la democracia se agota hasta la elección, aiga sido como aiga sido; pero para los pobres la democracia tiene una connotación distinta porque es su sobrevivencia, por eso es tan importante.”

Y ya no dice más el presidente, quedándose ahogado y perdido en sus propias palabras, frente a un Brozo que fue implacablemente claro y preciso.

Explicaré.

La postura de Brozo representa la visión de decenas de millones de mexicanos. Debe votarse (2-junio-2024) por Xóchitl Gálvez para presidente de la república (y por todos los candidatos a gobernadores, legisladores, alcaldes y su cabildo, postulados por la Coalición ‘Va por México’), porque en este momento representan a la democracia.

Y esas decenas de millones de mexicanos han considerado que, en este momento, el presidente López, y sus corcholatas para todos los cargos públicos mencionados, representan la dictadura; y están gastando del erario federal más de un billón de pesos para hacer ganar ilegalmente a sus marionetas

A partir de ahí, el mentiroso López presenta fragmentos de lo editado por Brozo, y afirma retorcidamente: “Si yo fuese un dictador, él no estaría diciendo esas cosas”.

López olvida qué, desde el momento que inició su ejercicio presidencial, dio muchos pasos para ser dictador, pero lo frenaron las instituciones democráticas que se empezaron a crear desde el sexenio del presidente Ernesto Zedillo, a iniciativa de fuerzas sociales eficaces e impulsoras de la democracia.

Esas fuerzas sociales verían destruida su calificada labor, si las elecciones de este año 2024 las ganaran las polichinelas de López, tenaz aspirante a dictadorzuelo.

Los hijitos del autócrata López, no sólo se han hecho multimillonarios de la noche a la mañana (como valientemente lo ha denunciado y documentado Carlos Loret de Mola), sino que están llevando a sus incondicionales como candidatos a los cargos públicos a elegir este año, para que Clau esté siempre cercada y maniatada por ellos.

Por eso representan a la dictadura.

Desesperado, el mentiroso de palacio, está persiguiendo a todos en víspera de la elección. Por instrucciones de López el INE ha estado retrasando la expedición de credenciales de elector que (los jóvenes, los pobres y las clases medias) ansían obtener.

El postulante a alteza serenísima y dictador vitalicio, con gran desfachatez, sostiene que “En México no ha habido democracia, ha habido una oligarquía con fachada de democracia, porque la democracia es el gobierno del pueblo y para el pueblo, y eso no ha existido nunca en México”.

Así, López traiciona a los pobres, enviándolos al habitual olvido.

Y los pasos del alevoso presidente no son rumbo a la democracia, sino rumbo a la dictadura.

En estas elecciones del 2024, quien puede seguir dando pasos rumbo a la democracia es Xóchitl Gálvez, siempre junto a los ciudadanos organizados en la Coalición Va por México.

Claudia es una marioneta; y no hay pelele con poder. El titiritero es el poderoso.