lunes, 8 de julio de 2024

LOGOS

Servidumbre y grandeza

ELOGIO DE LOS JUECES       

        Guiseppe Chiovenda (1872-1937), Francesco Carnelutti (1879-1965), y Piero Calamandrei (1889-1956), son los tres grandes procesalistas de la escuela italiana del derecho.

        Los libros escritos, por cada uno de ellos, siguen siendo obras consultadas o leídas, por infinidad de Abogados de diversos países del mundo.

        Calamandrei, florentino de cepa, ejerció la abogacía con talento y valor en el régimen fascista de Benito Mussolini, cuando este dictador había logrado concentrar todo el poder en su persona, pues la mayoría de los legisladores y los jueces, sumisos y ciegos, le rendían pleitesía.

A la caída definitiva de Mussolini en 1945, los partisanos postulan como Rector de la Universidad de Florencia a Calamandrei; años más tarde, este excelente Abogado publicaría el libro ‘Elogio de los jueces’.

Los temas que trata en esa obra son tan significativos y estimulantes, como múltiples y actuales: la fe en los jueces como primer requisito de los abogados, y de los justiciables; de cierta inamovilidad de los jueces; la verdad para los jueces, y su obligada imparcialidad; el manejo técnico de los jueces respecto a los hechos y al derecho; el sentimiento y la lógica en las sentencias; las delicadas y peligrosas relaciones entre la justicia y la política; el gran sentido de responsabilidad de los buenos jueces; el orden judicial no es una rama de la burocracia; sobre la independencia de los jueces, y sobre su servidumbre; ciertos heroísmos en la vida de los jueces.

Actualmente en México, la política electoral es un asco; y todos nuestros partidos políticos se encuentran desquebrajados, y en atasco.

Una de las urgentes tareas, para todos, es establecer un sistema de partidos que, en su pertinencia y novedad, genere confianza a la ciudadanía; más, si a eso, la agregáramos normas equitativas para los procesos electorales, sin permitir la intervención de los funcionarios gubernativos en estos procesos; así, lograríamos un avance, e iríamos en la dirección correcta.

Empero, jamás los jueces deben ser electos a través de campañas políticas de tipo electoral, pues la naturaleza de su trabajo se contrapone a ello. El juez, en cuanto tal, sólo habla en sus resolutivos.

Ellos, los jueces, se encargan de aplicar las normas jurídicas a los casos concretos con interés controvertido, que se les presenten, con toda independencia e imparcialidad.

Con tanta imparcialidad e independencia, responsable y valiente, casi a grado de heroísmo, como lo hicieron no pocos jueces en contra de actos del duce Mussolini, en los tiempos de su mayor fuerza tiránica.

Para eso, entre otras razones y por su naturaleza jurídica, el Poder Judicial se encarga de proteger a toda persona que haya sido violentada, en sus derechos humanos, por un duce, dictador, führer,  tirano, autócrata, abusador, arbitrario, o por un soberbio y rencoroso presidente López.

Y vaya que el tirano López es un contumaz violador del derecho.

El próximo 12 de julio es el día del Abogado. En este 14 de julio venidero se cumplirá el CCXXXV aniversario de la Toma de la Bastilla parisina, siendo, también, el inició de la Revolución Francesa, en donde los Abogados dominaron en la época del asambleísmo.

En esa revolución se estableció el sistema jurídico renacentista, que aún seguimos desarrollando en México, y el que es pisoteado, brutal y diariamente, por el autócrata López.

El Poder Judicial Federal mexicano, en este tiempo, no es perfecto; pero este poder judicial es más trabajador, más digno, más eficaz, más honrado, más veraz, más leal a la población, más honorable, que el Poder Ejecutivo Federal mexicano presidido por ese déspota centralizador de poder llamado López, vil corruptor de conciencias a través del dinero del erario.

A ese López se le pasó la mano en el chanchullo electoral 2024, y le puso a su candidata 33 millones de votos, creando con ello un estercolero.

        Por ello, el pueblo de México irónicamente afirma: “33 millones de moscas no pueden estar equivocadas”.

        Mientras, el pueblo de México viendo y viviendo la servidumbre y la grandeza de sus órganos jurisdiccionales, suscribe el elogio de los jueces.       

 


martes, 2 de julio de 2024

LOGOS

Se gangrena el poder

FAROS EN LA NIEBLA       

        El 7 de mayo de este año 2024, por quinta ocasión el abogado Vladimir Putin retomó el poder como presidente de la Federación de Rusia.

        Sin embargo, ahora, de 112 millones de electores, votaron 98 millones de ciudadanos; y, de éstos, 88 millones sufragaron a favor de don Vladimir.

        Putin afirmó recientemente: “La democracia de occidente ya no funciona. Nuestra democracia rusa, en cambio, es soberana, orgánica y popular. Aquí no hay trampas ni manipulaciones.”

        Estimado lector, ¿tú le crees a Putin? Yo lo pongo en duda.

En Venezuela oficialmente hay 28 millones de electores, y su próxima elección presidencial será el 28 de julio del año que transcurre.

Nicolás Maduro se inició como líder obrero, y tiene 11 años como presidente de Venezuela.

Antes de morir el presidente Hugo Chávez lo designó su sucesor y, en ese mismo año 2013 se organizó una proceso electoral para reiterarlo en el cargo, lo que se hizo sin contratiempos, mientras Maduro escuchaba y obedecía a un pajarito.

Para 2017 se celebraron elecciones, postulándose Maduro de nueva cuenta a la presidencia, y resultando un proceso contrastante y pedregoso.

Nacional e internacionalmente se denunció un gran fraude; resultando, incluso, reconocido su oponente el ingeniero Juan Guaidó como ganador.

Con todo ello, Maduro sigue ejerciendo el poder, y argumenta: “En Venezuela somos una democracia de verdad. No somos una democracia de las élites que sólo reparten privilegios. Somos una mayoría, por eso estamos aquí, para servir al pueblo. Las dictaduras vienen de EU, yo soy el apóstol de la democracia bolivariana.”

Estimado lector, ¿tú le crees a Maduro? Yo lo pongo en duda.

El presidente actual de México tiene “otros datos” sobre su propia democracia.

Teóricamente repite (sin reconocer la autoría) la definición que Abraham Lincoln expuso en su discurso de Gettysburg el 19 de noviembre del 1863: “La democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.

        Realmente los actos del presidente mexicano están muy alejados de esa democracia, ya que ejerce (López) un poder autocrático, concentrado en su persona, e inconstitucionalmente ejercido, unos días sí, y otros también.

        Horas después de las elecciones del 2018, fuera de toda ley, ya ejercía como presidente de la república, con la complacencia irresponsable de su antecesor.

        Y, ahora, afirma: “Yo me retiro. Me voy a Palenque. Sólo que hubiera una situación gravísima, una guerra, yo ayudo.” ¡Sálvenos la virgencita de Macuspana!

Todos sabemos que Andrés Manuel ya no regresa, porque nunca se irá del poder mientras viva. La “guerra” es él; la “situación gravísima” sigue siendo él.

“Es tiempo de mujeres”, se dijo recientemente en una reunión de Sheinbaum con damas de diversos grupos que le volvieron a dar un bastón de mando, con signo femenino. ¿Qué harán todas ellas con el autócrata que no quiere irse?

¿Quién le impondrá a Sheinbaum la banda presidencial? El fraude cometido, o el autócrata López, a través de una mano femenina de edad respetable.

En EU también el poder se está pudriendo, y eso que es de las mejores democracias en el mundo de hoy. La débil y desvaída memoria de Biden, por su edad, no auxilia a nadie. La maldad delincuencial personificada en Trump anuncia un perverso caos.

        Por otra parte, y por fortuna, existen en el mundo muchos honestos y talentosos humanos que, como faros iluminan la oscurecida niebla, y aportan prácticas y talentosas soluciones para nuestra trastornada realidad.

Con respeto, estudiemos las reflexiones de esas personas, y apoyemos para que se apliquen sus aportaciones pertinentes.

  


lunes, 24 de junio de 2024

LOGOS

Rompecabezas nacional

CONTRADICCIONES QUE SE AGUDIZAN       

        El Tribunal Federal Electoral (TFE) dictó su ejecutoria el 20 de junio del 2024, y concluyó responsabilizando al presidente Andrés Manuel López Obrador de difundir propaganda gubernamental en periodo prohibido, lo que vulneró la equidad en las elecciones.

        Consideró que las elecciones en todo el país no fueron limpias ni hubo piso parejo.

        Reconoció que el presidente utilizó recursos públicos a favor de la ganadora Claudia Sheinbaum, impactando en el proceso federal y en las 32 entidades federativas.

        Sin embargo, sentenció el TFE que el presidente no puede ser sancionado porque se encuentra en un régimen de excepción, con fuero constitucional.

        La ejecutoria de ese tribunal es legalmente correcta; empero, ¿por qué no nulifica todas las elecciones?

        Daré mi punto de vista, al respecto.

El daño para el país sería brutal. Carecemos de cauces legales visibles para salir de este estercolero, y las cirugías severas, para el caso, son más peligrosas que la realidad enferma.

        Todo lo anterior constituye una contradicción que se agudiza.

        Culpa de un irresponsable; o mejor aún, culpa de millones de imprudentes.

        Ése, es el único escenario para la actuación de todos.

        Dentro de esa atmósfera contamos (aiga sido como aiga sido) con una futura presidente de México a quien le toca reconstruir el rompecabezas nacional, en donde cada pieza contiene explosivos de diversos calibres.

        Crimen organizado, inseguridad pública, economía pegada con saliva por corrupción y en busca de pordioserismo, oscura militarización ilegal y costosa, un presidente en funciones con arraigados vicios de autocracia, enredado en sus mentiras, en sus traiciones y en su propia corruptela, al que hay que decirle a cada rato que es el mejor presidente del mundo, para apaciguar su egolatría.

        No la tiene fácil la futura presidente.

        Tampoco la tienen sencilla los elegidos para formar su gabinete: Juan Ramón de la Fuente, Alicia Isabel Adriana Bárcena Ibarra, Marcelo Ebrard Casaubón, Ernestina Godoy Ramos, Rosaura Ruiz Gutiérrez, Julio Berdegué Sacristán, más el primogénito Rogelio Eduardo Ramírez de la O, y el presentido Omar Hamid García Harfuch.

        Todos ellos forman parte, quiéranlo o no, de las contradicciones agudizadas.

        Y una prueba de fuego (para doña Claudia) es la presencia y vigencia del actual Poder Judicial Federal.

        A la futura cabeza del Poder Ejecutivo, y a su gabinete, más les valdría no autoengañarse con sus sondeos a modo, al gusto de un sondeador irresponsable y suicida.

Ojalá no provoquen la muerte gloriosa de una contradicción llena de esquirlas jurisdiccionales.

Recuérdenlo bien, son producto de una elección espuria, conforme la ejecutoria de TFE.

Debe empezarse con el arreglo de lo adulterado.

No se dejen llevar por el canto de las sirenas, que suelen cada seis años lanzar sus melodías al poderoso presidente que se inicia en las tareas propias de su encargo.

Todos van a la cargada; esa actitud bajuna bien conocida y descrita por el presidente Adolfo Ruiz Cortines.

Narraba el viejo y mañoso Adolfo que a su llegada a la presidencia iba un empleado de su oficina a hacerle halagos y a darle obsequios.

Los seis años de Ruiz Cortines se fueron volando; y al concluir su sexenio, días después, Don Adolfo se encontró con ese mismísimo burócrata, y le preguntó: ¿Por qué ha cambiado?, antes me saludaba y me entregaba presentes, y ahora ya ni me ve.

Se equivoca, le dijo su antiguo subalterno, el que ha cambiado es usted, ya no es presidente.

Yo le sigo llevando elogios y ofrendas a quien es presidente.

Ese hecho aconteció cuando no había tantas contradicciones hirvientes y agudizadas.

Señora presidente, ¡ese rompecabezas nacional la está esperando!

 


 

lunes, 17 de junio de 2024

LOGOS

Inviolabilidad Constitucional

DILUVIO DE AMPAROS 

        El presidente de México está dando pasos impulsivos para quebrantar al Poder Judicial Federal, a grado de transgredir el Principio de Inviolabilidad Constitucional establecido en el precepto 136 de nuestra Carta Magna.

        Explicaré lo anterior presentando, previamente, algunos básicos aspectos de la relación: Sheinbaum con el actual presidente.

        Si tuviésemos acceso a una secuencia fílmica completa de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum Pardo durante la visita de ésta a aquél, en Palacio Nacional el día 11 de junio del 2024, haríamos un mejor análisis psicológico de ambos, respecto a sus conductas.

        Poca espontaneidad hubo entre ellos; los dos llevaron muy estudiados sus roles; sin embargo, el machismo del que aspira a ser dueño de todo México ejerció a plenitud, en ese grotesco encuentro.

        Un franco jalón de López sobre Claudia; un apretón de pechos y de intestinos; el plantón de un beso inesperado y bucanero; el agarrón del cuello, para bajar la mano del varón y, por los hombros, conducir a la dama al interior del Palacio Nacional, la casita humilde de Amlo.

        Esta percepción, que describo en forma subjetiva, la objetivo al afirmar: el amo sigue siendo Andrés, y su grosero comportamiento es tanto para nuestra Constitución, como para la futura presidente.

        Es decir, es un hecho la destrucción del actual Poder Judicial Federal, por odio y por capricho del autócrata voraz que padecemos.

Y… ¿la ganadora de la presidencia?

Sheinbaum, si obedece a pie juntillas a su creador, será una cómplice; y dejará que ese redomado mentiroso mande al 100% en un poder judicial federal de mentiritas, elegido por votos comercializados a una falacia de pueblo, a la disposición plena del autócrata López.

El actual Poder Judicial Federal no es perfecto, y bien podría mejorarse, pero no en manos de un perverso dictador que jefatura a lo más poderoso del crimen organizado.

De otra manera, sea cuál sea el futuro del Poder Judicial Federal, éste debe de tener siempre, dentro de sus funciones legales y debidas, amparar y proteger a toda persona en contra de lo actos del presidente Andrés Manuel López Obrador que violen los derechos humanos de los quejosos; aplicando en contra de esta autoridad responsable tanto la suspensión provisional como la definitiva, conforme a nuestra Carta Magna y nuestra Ley de Amparo, vigentes.

De no operar así el Poder Judicial Federal, los mexicanos sobreviviremos en una tiranía, con un opresor locuaz que pregona, trágica y/o cómicamente, que él es el primer demócrata del mundo, y propietario monopólico de un aparato electorero que elegirá jueces, magistrados, ministros, senadores, diputados, presidentes de la república, gobernadores, alcaldes, síndicos y regidores, hasta la eternidad, al antojo del amo.

No olvidemos, nunca, que a nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos le cubre un PRINCIPIO DE INVIOLABILIDAD CONSTITUCIONAL, establecido, como lo señalé, en su artículo 136: “Esta Constitución no perderá su fuerza y vigor, aun cuando por alguna rebelión se interrumpa su observancia. En caso de que por cualquier trastorno público, se establezca un gobierno contrario a los principios que ella sanciona, tan luego como el pueblo recobre su libertad, se restablecerá su observancia, y con arreglo a ella y a las leyes que en su virtud se hubieren expedido, serán juzgados, así los que hubieren figurado en el gobierno emanado de la rebelión, como los que hubieren cooperado a ésta.”

La reforma constitucional que pretende el tirano López vulnera el Principio de Inviolabilidad Constitucional; y podemos y debemos solicitar el amparo de la Justicia Federal por ello.

Concluyo.

Hace unos días, en gira rumbo al norte, Amlo y Sheinbaum, en Monclova, Coahuila, el tropel de las camionetas oficiales se pasaron un semáforo en rojo a alta velocidad, ocasionando el choque de uno de esos vehículos del gobierno con una camioneta ajena a esa caravana política. Ahí murió quien viajaba en el vehículo particular, la que sí obedeció a la luz verde del semáforo; habiendo varios heridos y cuantiosos daños.

¡De sentido común! Quién anda a alta velocidad, y no hace caso a los semáforos en rojo, provoca lo indecible.

Claudia Sheinbaum: el gran semáforo en rojo, para nuestro asunto, es el artículo 136 de nuestra Carta Magna.

Le pido reflexione: ¡No accidente Usted a la nación! Respete el Principio de Inviolabilidad Constitucional.

        De no hacerlo, un diluvio de amparos inundará a México.

 


lunes, 10 de junio de 2024

LOGOS

Fisuras a la vista

“EL PODER TOTAL” 

        Para hacer un análisis de lo que significa “el poder total”, es conveniente retornar a los textos del británico John Locke (1632-1704), médico, jurista, escritor, científico, político y filósofo.

        Dentro de los variados temas, en los libros que escribió Locke, encontramos los ‘Dos tratados sobre el gobierno civil’, donde se declara enemigo de la monarquía absoluta, por ejercer, ésta, “el poder total”.

        La realidad británica que provocó la ‘Revolución Gloriosa’ de 1688, y sus lecturas a las obras de Aristóteles (384.322 antes de nuestra Era), Thomas Hobbes (1588-1679), y René Descartes (1596-1650), le sirvieron para influir de manera destacada en todo el mundo, incluida la Revolución de Independencia de los Estados Unidos de América, la Revolución Francesa, y las constituciones mexicanas, desde la de Apatzingán en 1814 (pre la Independencia de la Nueva España de la Corona Española) hasta la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, vigente todavía, pero amenazada expresamente por ‘el poder total’ que produjo de manera suicida la elección presidencial mexicana el 2 de junio del 2024.

        Locke se lanzó en contra de su connacional Robert Filmer (1588-1653) quien elogiaba al patriarca que concentraba, en aquel entonces, todo el poder; y propuso (Locke) la desaparición de ‘el poder total’.

        Por ello proclamó la división de poderes, dividiendo el ejercicio de la soberanía (la que reside esencial y originalmente en la población) a través de otorgar atribuciones legales al Poder Legislativo, al Poder Ejecutivo, y al Poder Federativo (el que se convirtió más tarde en el Poder Judicial).

        Diseñó una maquinaria jurídica, política y económica, de pesos y contrapesos, para que estos tres poderes se vigilaran entre ellos, se llamaran a cuentas recíprocamente, conforme a reglas fundamentales establecidas en una Carta Magna, en armonía, pero en plena libertad en sus facultades, sin ninguna dependencia entre sí.

        Para Locke, los humanos tenían derechos que no provenían de ningún dios y de ningún emperador, rey o patriarca, sino de la naturaleza; esto es, de la propia naturaleza humana; de ésta se desprende la libertad, la igualdad, la propiedad, la fraternidad, entre muchos otros derechos humanos concretados.

        El pensamiento de John Locke no nos llegó (a lo que hoy es México) de manera directa, sino a través de los estadunidenses, de sus padres fundadores: John Adams, Benjamín Franklin, Alexander Hamilton, John Jay, Thomas Jefferson, James Madison y George Washington, con su Revolución de Independencia del 1776.

        Y más tarde esas reflexiones de Locke llegaron, trece años después, a través de la Revolución Francesa del 1789, con los libros de Juan Jacobo Rousseau, Carlos de Secondat, barón de Montesquieu, Francois Marie Arouet, mejor conocido como Voltaire, y Denis Diderot.

        Cuando los vuelcos y revuelcos históricos, los de antaño, los de ogaño y los porvenires, nos vuelven a imponer “el poder total” concentrado, en un solo individuo constituido en dictador (alias Andrés Manuel López), retorna otra vez el proceso inicial de las fisuras que lo volverán a desquebrajar, pero, en mientras, no podemos ser simples observadores impasibles.

        El padrón electoral de México para las elecciones del 2024 fue de 98 millones 472 mil ciudadanos; se considera que no se inscribieron aproximadamente 2 millones de electores. La suma de esas cifras nos da más de 102 millones de votantes.

        Empero, el número oficial de los votantes fueron 60 millones. Así que más de 42 millones no fueron a votar, los que pueden manifestarse ante una abusiva y peligrosa acción caótica gubernativa de concentración dictatorial.

        Las fisuras de “el poder total” no sólo serán causadas por fuerzas del exterior, sino también las fuerzas internas se harán sentir.

        Cuidemos, por ende, la unidad de 130 millones de mexicanos. La sensatez no le ha hecho daño a nadie, hasta el momento.

        Las fisuras de nuestro amenazante poder total han comenzado.

 


miércoles, 5 de junio de 2024

LOGOS

Reelección presidencial

NO IDOLATRAR A MANDATARIOS 

        Donald Trump fue declarado culpable de treinta y cuatro delitos por un jurado popular, por simples ilícitos penales, en una Corte de Manhattan, Nueva York, cuando durante su presidencia cometió conductas de mayores gravedades.

        Su sistema jurídico, de modelo irracionalista a través de decisiones judiciales, castiga a los culpables aunque no sea por sus delitos mayores, sino por sus faltas menores.

        Al Capone, uno de sus gánsteres más famosos, no lo encarcelaron por los múltiples asesinatos que él cometió, sino por ilícitas evasiones de tipo fiscal.

        Y sus sanciones penales suelen ser abrumadoras: 10 penas de muerte, 18 cadenas perpetuas, 250 años de cárcel.

        En ese caso de Trump la fiscalía probó, fuera de toda duda razonable, que hubo relación sexual de Donald con Stormy Daniels (quien realmente se llama Stephanie Clifford); y para silenciar a ésta en las elecciones del 2016, Trump le pagó 130 mil dólares a través de su abogado Michael Cohen.

        Todo eso fue negado por Trump; pero, al probársele, mintió. Y en los EU a los mentirosos se les castiga de manera severa.

        Obvio, aquí, en México, a un presidente mentiroso hay quienes lo idolatran; y a ciegas, aceptan ir al abismo, creyendo sus falsedades.

        El gran jurista estadunidense Oliver Wendell Holmes Jr. (1841-1935), alumno y maestro en Harvard, destacado abogado postulante, autor de valiosos libros de derecho, y ministro presidente en la Suprema Corte de Justicia de los EU, quedó registrado en un hecho histórico cuando era un joven soldado en la Guerra Civil.

        Oliver hacía guardia en la parte alta de la muralla en la Fortaleza Stevens, cuando un hombre larguirucho y flaco se acababa de subir a la muralla.

        En ese momento el soldado Holmes, dando un fuerte empujón al visitante impertinente, tirándole en el pasillo alto, le grito: “Agáchate maldito demente”; y, así, fue como le salvó la vida al Presidente Abraham Lincoln, pues una lluvia de tiros empezaron a zumbarles demasiado cerca.

        Ya como presidente de la Suprema Corte de Justicia de los EU, Wendell Holmes pronunció un discurso memorable en donde se refirió a las complicidades de altos funcionarios públicos de su país con el crimen organizado de sus legendarias mafias: “¡Basta!, basta ya de tres generaciones de imbéciles haciéndole daño a los Estados Unidos de América”.

        Aquel regodeo entre gánsteres y autoridades nos recuerda los “abrazos y no balazos” que (como torpe política de seguridad pública) enarbola muy orondo el señor de Palacio Nacional.

        Regresando al ejercicio presidencial de Donald Trump, podemos decir que estuvo pletórico de podredumbre; y, ante él, sin más, se dobló, en ese entonces, el actual presidente mexicano.

        Curiosamente, nuestra elección presidencial del 2024 parece ser una reelección del presidente López, encubierta por muchas maniobras obscuras de Andrés Manuel.

        Ese nuevo quiebre en la vida de nuestro país pudiera coincidir con una reelección de Donald Trump, y llevarlo desde la cárcel a la Casa Blanca, para encontrarse, otra vez, con un expresidente López que seguirá ejerciendo el poder ejecutivo federal en México, a trasmano.

        La vieja frase del callismo volverá a estar de moda: Aquí vive la presidente, y quien gobierna vive en frente.

        Donald y Andrés, en ese sueño de reelección en una larga noche de verano.

 


martes, 28 de mayo de 2024

LOGOS

Votemos todos

¡VOTEMOS EN LEGÍTIMA DEFENSA! 

        Antes de Amlo éramos un México plural en todos los órdenes, pero con un sentido de unidad nacional y tolerancia.

        El actual presidente sembró el odio y la división entre los mexicanos, irresponsablemente y de la manera más tóxica.

        Prometió López, como candidato a la presidencia y ante una población harta de corrupción e inseguridad, que en llegando él, al cargo presidencial, acabaría con esos males.

        Casi para concluir su mandato, el presidente no ha terminado con esos problemas, sino que los ha agravado a nivel caótico.

        Los multimillonarios gastos disfrazados de programas sociales, que los publicita como de cuño personal por motivos electoreros, tienen quebrada a la economía mexicana.  

        Nuestro actual déficit presupuestario para el año 2024 es de 1 billón 693,000 millones de pesos, equivalente al 5% del Producto Interno Bruto. Lo que empeorará nuestras condiciones de vida en lo que resta del año 2024, aumentando su deterioro en 2025.

        Eso es un auténtico producto de la transformación de cuarta, aplicada por el irresponsable autócrata de nuestro país.

        Con su transformación, ¿Amlo redujo la pobreza? NO, ahora tenemos más pobres. En seguridad pública, López con su programa de transformación de “abrazos y no balazos”, ¿qué logró? Más violencia, más asesinatos, más extorciones, más feminicidios, más narcotráfico, más fentanilo, más corrupción, sobre todo en los niveles de él y de su familia, socios, amigos y colaboradores.

Y todo eso está probado con documentales públicas exhibidas.

        En el haber de Amlo se cuentan más de 1 millón 200 mil muertos, sobradamente más de los ocasionados por la Revolución Mexicana del 1910.

        Fallecidos que ya no podrán votar en su contra; pero las familias agraviadas sí saldrán a votar el próximo 2 de junio.

        Otras de las transformaciones del presidente López se padecen en el área de la salud pública.

        En esa materia Amlo sardónicamente suele reírse cuando afirma que pronto estaremos mejor que en Dinamarca; cuando millones de mexicanos se alivian, de sus enfermedades, como los animalitos en el bosque.

        Transformó para bien la educación, NO; transformó la cultura, mejorándola, NO. Bajó la inflación de México, NO. Abarató el precio de la gasolina a 10 pesos el litro, NO. Sacó a las fuerzas armadas de las calles, NO. Está promoviendo las energías limpias, NO. Ya terminó, a plena satisfacción, el tren maya, la refinería de Dos Bocas, el Aeropuerto Felipe Ángeles, NO. Estas tres obras se están construyendo al precio que dijo, NO. Ha licitado todas las obras pública, NO. Sus colaboradores son los mexicanos más capacitados de México, NO. Ejerce bien la diplomacia mexicana de no intervención y autodeterminación de los pueblos, NO. PEMEX y CFE ahora sí son rentables, NO. Se acabó la mafia en el poder, NO. Vive el presidente de manera modesta en vivienda barata y en forma humilde, NO. Viaja el presidente en su pequeño automóvil y en aviones comerciales, NO. Su hijo menor va a escuelas públicas mexicanas, NO. El presidente respeta las leyes, sobre todo las electorales, sin meterse para nada en el proceso electoral 2024, NO.

        No tiene el gobierno de López ninguna política para el drástico cambio climático en México,

Los grandes lagos del país se están convirtiendo en lodazales. Padecemos secretos apagones de luz por todo el país. Nuestros bosques son incendios permanentes. El problema del agua rebasa la idiotez presidencial.

        Esas son algunas espinas envenenadas de nuestra caótica realidad nacional.

        No dejemos que la DEA castigue al presidente Amlo.

        Castiguémosle nosotros con nuestro voto el próximo 2 de junio. Nadie vote por candidatos de Morena.

 


lunes, 20 de mayo de 2024

LOGOS

Crímenes execrables

TRAICIÓN A LA PATRIA 

        El actual presidente de México ha sido muy adjetivable. Difícilmente encontraremos entre sus antecesores (ejecutivos de nuestra nación) que hayan recibido tantos y tan variado adjetivos.

        Algo más, la mayor parte de los adjetivos que le han endilgado, no son, siempre, producto del coraje u odio de los emisores, sino simplemente esos calificativos corresponden, justo, a lo que es nuestro presidente López.

        Ejemplificaré.

        Es un “mentiroso”; esto es cierto.

Quien lo analice con riguroso método científico podrá dictaminar fundada y motivadamente que el presidente Andrés Manuel constantemente, en sus mañaneras, está emitiendo falsedades.

        Sus embustes no tienen freno ni límites, y le han producido daños severos a la nación.

        Obrador es un “corrupto”; esto también es verdad.

A la vista de todos, día con día, comete actos y/u omisiones de corrupción, actualizando con su conducta tipos de delitos muy diversos que, poco a poco, lo han conducido a su putrefacción, en vida.

La semana anterior soltó la frase agresiva en contra de sus opositores: “traidores a la patria”.

Nuestro López es de los que primero dicen, y luego medio piensan. Él mismo notó que se había mordido la lengua.

“Traición a la patria” es el único delito preciso por el cual se pude juzgar a un presidente de la república, conforme al segundo párrafo del artículo 108 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Mientras que en el artículo 123 del Código Penal Federal encontramos la tipología de ese grave delito, con sus abundantes hipótesis jurídicas y sus penales consecuencias.

Xóchitl Gálvez, candidata a la presidencia, y el candidato a la jefatura de la CDMX Santiago Taboada, cada uno por su lado, denunciaron: “Andrés Manuel López Obrador es traidor a la patria”; y, a partir de ahí, la ciudadanía empieza a denunciar (de traidor a la patria) al presidente.

¡Qué necesidad tenía López!, a estas horas del partido, de andarse buscando broncas con gente poco dejada.

Por otra parte, compromisos inconfesables y las oleadas de calor elevadas, motivaron que Guadalupe Taddei, presidente del INE, saliera dando un tropezón disparatado:

“El rosa es el tono distintivo de este instituto; y el uso de este color puede generar confusión y falta de respeto para el organismo electoral. El INE respeta los colores de los partidos políticos; y todos los partidos políticos y sus candidatos deben respetar el color del INE. La marea rosa tampoco debe utilizar este color, en sus marchas”.

Varios integrantes del INE se inconformaron con Taddei.

Taddei lo dijo, porque así se lo ordenó el jefe de campaña de la corcholata Sheinbaum; empero, la marea rosa no es una partido, ningún partido político usa el color rosa, el INE tampoco es un partido político ni tiene el monopolio del tono rosa.

Y esa marea rosa, el 19 de mayo próximo anterior, pintó de rosa al autócrata López y a su marioneta Sheinbaum; tal es la inteligente fuerza ciudadana representada por Xóchitl.

Horas más tarde, de ese mismo domingo, se realizó el tercer debate entre dos partes.

Una de esas partes, Xóchitl Gálvez con toda su dignidad ciudadana.

La otra parte, son los dos títeres del tirano López, el esquirol Álvarez con su forzada dentadura, y la Sheinbaum, tiesa copia de su amo, a quien ya se le denuncia como traidor a la patria.

 


lunes, 13 de mayo de 2024

LOGOS

Zángano de la colmena

LO ELECTORERO ES SU MUNDO

        Recientemente, en Cabo San Lucas, la Sheinbaum dio un múltiple traspiés al afirmar: “Nosotros no vamos a llegar a la presidencia como lo hizo el presidente Andrés Manuel López Obrador, por una ambición personal.”

        Ante la sorpresa de todos los presentes, la corcholata Sheinbaum sintió el filo de su tropezón, e intentó corregir: “Quise decir lo contrario de lo que dije”.

        Pero… ¿qué es lo contrario de lo que dijo?

        Lo contrario de lo que dijo puede ser: ‘Nosotros sí vamos a llegar a la presidencia como lo hizo el presidente Andrés Manuel López Obrador, por una ambición personal’.

        Y si siguiéramos analizando lógica y gramaticalmente esa expresión, veríamos que su cerebro no le da para tener independencia; es decir, su estructura es de subordinada.

        Xóchitl Gálvez, en varias ocasiones, ha señalado con puntualidad aguda ese defectillo de su contrincante: “Una diferencia entre Claudia y yo, es que detrás de mí no hay nadie que me mande; en cambio, ella depende y obedece totalmente a Andrés Manuel López…”

        Sheinbaum pasó la prueba que nos describe con tanta gracia e inteligencia Armando Fuentes Aguirre en su breve y sutil ‘Mirador’: “… Di ‘sí’… ‘Sí’.- Di ‘no’… ‘No’.- Di que esto que es blanco es negro... Esto que es blanco es negro.- Di que esto que es negro es blanco… Esto que es negro es blanco.- Y entonces dictaminó el que preguntaba, muy bien, tienes lo que se necesita. Puedes entrar a nuestro partido”.

        Fue así como Sheinbaum entró al partido del obradorato.

        Y para el dueño y amo de ese partido todo es lo electoral; o, mejor sería precisar, lo electorero.

        La seguridad pública no le interesa; ni la economía ni la educación, ni los pobres ni la obra pública ni la cultura ni los medios de comunicación, ni el transporte ni la diplomacia ni las fuerzas armadas ni los energéticos ni el bienestar ni la planeación ni Pemex ni CFE, ni el Banco de México ni el poder legislativo ni el poder judicial ni la política ni la religión ni la ciencia ni el INE ni el INAI ni los sindicatos ni las organizaciones patronales.

        Nada de la problemática mexicana le seduce; usa, sí, de todo ese engranaje gubernativo y social, para lo principal que hay en su vida, lo electorero.

        Las peligrosas tormentas solares, ¡qué le van a importar!; menos las altas temperaturas en el país.

        Tampoco le conciernen los apagones de energía eléctrica en todo México; y, le tiene muy sin cuidado que cada hora que la luz eléctrica se va, solo las maquiladoras pierden 200 millones de dólares.

        Le afecta, sí, lo que le pase a su corcholata Sheinbaum, como su juguetito electorero, su corcel de rueditas bien sujetado por su mano.

El tirano López ha hecho todo lo que se le ha antojado con la sucesión presidencial 2024. Las normas electorales le han servido de trapeadores para hacer su regalada gana.

        Todo lo electoral lo convirtió en el más grande lodazal de la ilegalidad; y siendo Amlo un irresponsable, en cualquier momento puede ordenar la nulidad de todo su inventado proceso.

        Empero, en nuestro sistema jurídico, no benefician en nada a esos zánganos irresponsables sus actos sucios, sino que los coloca en el banquillo de los acusados, y no los deja impunes.

        Al autócrata López el tiro le saldrá por la culata; pobre de su juguete Sheinbaum, movido por un hilito antidemocrático, que la conduce a un precipicio.

 


 

lunes, 6 de mayo de 2024

LOGOS

¡Corcholata Sheinbaum!

GRAVES DISLATES OFENSIVOS

        Reiteradamente la Corcholata Sheinbaum les falta al respeto a cerca de 100 millones de ciudadanos mexicanos.

        En varias ocasiones y lugares, con soberbia desmedida, ha aseverado: “Yo Diría que hay 100% de posibilidades de que gane la presidencia de México; es más, ya gané la elección… así que el 2 de junio a partir de las ocho de la noche todos a abarrotar el zócalo de la CDMX”.

        Sabido es de todos que ningún ciudadano mexicano ha emitido su voto todavía; y, por ende, esa simplona corcholata barbota su arrogancia sobre los electores, sin brizna de recato.

        Por ello, ni un solo voto merece la candidata Sheinbaum.

        Y es que, aparte de lo anterior, no se debe ni se puede votar a favor de quien gasta tantas decenas de miles de millones de pesos en su campaña a la presidencia de nuestro país.

        Gastar en tanto acarreo de gente para llenar las plazas, hiere a la dignidad del votante.

Todo elector se pregunta: ¿De dónde salen tantos billetes?, ¿o salen de algún grupo criminal, o los aporta el narco-gobierno, con dinero tomado de los contribuyentes?

Total, entre más dinero gaste un candidato en su campaña, menos votos debe obtener, porque a esas despilfarradoras gastalonas (como Sheinbaum) nunca les tengamos confianza.

Hoy roban para su elección, mañana seguirán robando desenfrenadamente.

Ni un voto para quien ofrece hacer el segundo piso de la 4T del obradorato.

El primer piso lo padecemos y se encuentra a la vista de todos: Una torpe militarización que ya se volvió corrupta; una atroz inseguridad, que con abrazos para los delincuentes organizados, y balazos para la población, vive en la plena impunidad; una economía quebrada, en donde el Sector Público Federal debe cerca de 15 billones 500 mil millones de pesos, estando quebrados PEMEX y CFE; una salud pública herida y sangrada, más cercana a Haití que a Dinamarca; una educación por la calle de la amargura esquina con la ignorancia; una obra pública planeada para robar, sin licitaciones, sin previos planes, en donde sus costos iniciales se han multiplicado por cuatro, y sin claridad ni transparencia, porque está etiquetada “de seguridad nacional”; un proceso electoral sin ley ni orden ni autoridades debidamente establecidas y, a las claras, parciales a favor del  tirano López y su corcholata.

Lo señalado anteriormente en forma sintética  (y mucho más inmundicia y caos) es lo que se llama el primer piso del obradorato, que está sostenido por alfileres, y a punto de desplomarse.

En esas condiciones, nadie vote por quien promete construir sobre lo dicho, un segundo piso. ¡Hágame usted el favor!, qué idiotez.

Ni un solo voto para el narco-gobierno, internacionalizado y con tentáculos dando pechugones a sus socios, el que ya está registrado en expedientes del gobierno de EU, y bajo la seguridad de sus agencias.

La corcholata Sheinbaum no anima a nadie, carece de originalidad; es seca y fría; es el reiterativo eco de su amo, con muchos pliegues y repliegues.

Sus graves dislates ofensivos para una contundente mayoría de mexicanos, la lleva a la derrota, o a cobijarse en una elección dirigida por el tirano López, lo que equivalente a un golpe de estado.

100 millones de ciudadanos mexicanos no le darán su voto, sino sólo su repudio.