lunes, 5 de diciembre de 2022

LOGOS

Salario por día: un millón de pesos

KILO DE TORTILLA A MEDIO MILLÓN

        El gobierno federal impone un juego desalmado a los salarios y a los precios. Las duras consecuencias de estos distractores las padecen los hogares mexicanos.

        Los sueldos son las tortugas y los precios las liebres; éstos corren veloces, aquéllos se arrastran lentamente.

        Ése, es un problema económico complejo, en donde no ha habido ningún presidente que nos diga la verdad de forma clara y breve.

        Con todo su “humanísimo macuspano”, su “4T-cuatrote”, su “pejelagarto”, y su “ganso cansado”, el actual presidente miente a la población, pues ha resultado ser el más radical de los conservadores neoliberales.

        Asegura el autócrata López: “Para el año 2023 el salario mínimo general subirá el 20%. Actualmente en la mayor parte de la república está en $172.87, y subirá a $207.44; pero en la frontera norte de nuestro país está en $260.34, y subirá a $312.41.”

        Añadiendo alegre el presidente: “Nadie ha elevado los salarios como yo. Primero los pobres”.

        Y es que nadie ha elevado los precios como él; y nadie ha hecho tantos millones de pobres como el totalitario López.

        Fuerte elevación de precios advendrá en la encantadora y costosa navidad que nos espera.

        El kilo de tortilla costaba 8 pesos en el año 2018; ahora en el 2022 el kilo de tortilla cuesta 25 pesos. Ha subido este artículo vital más de tres veces su valor en el obradorato.

        Además los precio seguirán subiendo, y el salario seguirá a la zaga.

        A la permanente mentira presidencial se suma su disfraz de “amigo del pueblo”. Ya en el semblante del bisoño déspota no cabe tanto impudor truhanesco, por eso todo se le enchueca.

        Con seguridad confirma: “He reducido la pobreza… Estoy calificado internacionalmente como uno de los dos mejores jefes de Estado del mundo”.

        La ONU informa: “En el mundo, se descarriló por completo la lucha contra la pobreza… México está con 60 millones de pobres, antes que Malí”; y por un buen número de actos de autoridad del gobierno (mexicano) ha recibido duros señalamientos que denotan a un ejecutivo muy descalificado internacionalmente.

        La realidad, es que el presidente López es quien se autocalifica como segundo lugar, con base en sus “otros datos”, los que nunca ha enseñado públicamente.

        Irritado, el autoritario presidente señaló: “La oposición y el INE pueden seguir juntos, porque al fin y al cabo les falta pueblo.” Y el alcalde morenista de San Juan de Sabinas, Coahuila, Mario Alberto López, mostró clara y públicamente cómo se gana al pueblo su tocayo López Obrador: lanzando billetes al viento como limosna a gente necesitada. La foto publicada resulta ilustrativa, majadera y penosa.  

        Hace año y medio el presidente garantizó: “Acabamos con el huachicol; ese problema está resuelto”.

        Empero, en Veracruz este reciente fin de semana confesó: “Seguimos teniendo problemas con el huachicol… antes robaban mucho, ahora no tanto”.

        Respecto a lo malo del gobierno, el presidente, a cuatro años de su ejercicio, culpa a sus antecesores. No sólo mintió al asegurar que el problema del huachicol estaba extinto, sino que sigue mintiendo cuando afirma que antes ese robo de combustible era enorme, era un huachicolote, y ya para terminar su ejercicio sólo es un huachicolito.

        No olvidemos cuando a finales de su campaña en 2018 se comprometió a que el litro de la gasolina costaría en su mandato a $10 pesos el litro. Ahora está en $24.15, y subsidiada.

Total, basta ya de mentir. Si suben el salario mínimo a un millón de pesos al día, el kilo de la tortilla estará a medio millón de pesos.

¡Esa no es la solución!



lunes, 28 de noviembre de 2022

 

LOGOS

¿Marcharon millones?

¡CONMOVEDORA SOLEDAD!

        Sobre todo en el capítulo VIII y en el apéndice de ‘El laberinto de la soledad’, Octavio Paz (1914-1998), nuestro Premio Nobel de Literatura en 1990, nos hace sentir la soledad de nuestros días y su dialéctica.

        Ahí nos explica lo que ha sido la tutela gubernamental generada por la Revolución de 1917. La protección y el patrocinio del gobierno es para todos, tanto para los trabajadores como para los patrones dueños del capital.

        En la unidad de todos, el presidente tenía como tarea lograr el equilibrio armonioso de las fuerzas productivas.

        Empero, al insertarnos en una globalización obligada por el desarrollo, y de utilidad para encontrarnos con todas las naciones, hubo en nuestro país confusiones y ajustes, que no hemos tratado con la inteligencia debida.

        Y tomando esta base, nos habla Paz del “doble significado de la soledad”; en una de ellas, en “fiestas, reuniones, desfiles, marchas, manifestaciones y demás actos rituales, el hombre piensa despierto, y esto lo lleva a sinuosas pesadillas, que desembocan en la soledad”.

Hasta aquí nuestro poeta Octavio Paz, quien hace muchos años nos obsequió su palabra por muchas horas de dos días, a 9 jóvenes nicolaitas ansiosos de convivir con él y analizar sus textos.

Sábado 27 de noviembre del 2022, fecha en que convocó y organizó una marcha multitudinaria nacional el actual presidente de la república, frente al Palacio Nacional, en donde vive con “rigurosa austeridad”, ya que sólo gastó del erario federal decenas de miles de millones de pesos, sin sentido para el bienestar de México.

En esa grandísima “marcha, fiesta, desfile, reunión, manifestación o simple acto ritual” para el tlatoani en turno, hubo seguramente gente que asistió por sus medios y por su voluntad; empero, ahí se congregó una cantidad mayoritaria que no asistió por sus medios ni por su voluntad.

Y ellos, los acarreados, los obligados, deben de sentir en su conciencia un vacío, por ser utilizados como cosas, como objetos numéricos, al placer del poderoso, y viviendo su soledad dentro y fuera de esas multitudes.

La afrenta que les ha causado ese autócrata no la deben olvidar nunca, porque sería olvidar demasiado.

Todos debemos de saber que los presidentes autoritarios y dictatoriales, de izquierda o de derecha, jamás pueden transformar la economía de un país a favor de las mayorías.

Seguramente observaron y escucharon como el presidente de México socarrón afirmó, confesando, en cadena nacional: “Son tantos los acarreados que ya no hay camiones… vengan todos, ¡ayúdenme!… cada contingente debe de venir por estados y cada uno de sus gobernadores debe encabezarlos… hay que apoyar con todo a los que asistan a la marcha”.

  Con torpeza dieron la orden de que elementos de las fuerzas armadas del gobierno fueran al ese desfile, o fiesta, sin armas y vestidos de civil.

¡Todo eso afecta a México!

Ese silencio de la soledad está plagado de voces, y muy pronto de actos eficaces y organizados por decenas de millones de mexicanos para lograr seguridad pública, desarrollo educativo y económico, productividad pertinente, justa distribución de los producido, paz con justicia y libertad con orden.

 


lunes, 21 de noviembre de 2022

LOGOS

De un presidente enfermo

UN MENTIR INTERMINABLE

        Un ingenioso twittero, llamado ‘danieloso’, sintetizó el perfil egocéntrico y desatinado del actual presidente de México: “AMLO convoca a una marcha, organizada por AMLO, donde acudirá AMLO, hacia el palacio donde vive AMLO, y terminará con un discurso de AMLO, a favor de AMLO.”

        Pareciera que se pretende ridiculizar al presidente, pero no es así, ya que el presidente se ridiculiza a sí mismo.

        Su yoísmo es brutal y sus errores están fuera de serie.

        La genialidad del mexicano se denota de variadas formas. ‘Kemchs’ (caricaturista en el periódico El Universal) pinta en uno de sus estupendos cuadros al presidente listo para la próxima marcha que organiza a su favor.

        El caricaturizado tiene toda la figura de Andrés, y su atuendo está ad hoc para hacer movimientos cabareteros en el clásico tubo.

Sentado en un banquito el presidente, con sus medias amarillas cuadriculadas con hilo negro con zapatos rojos de tacón alto, a su lado, sobre el piso está una caja repleta de billetes obtenidos del billonario presupuesto federal para pagar su marcha, y diciendo: “A mí, nadie me gana en hacer streaptease.”

Por escupir hacia arriba, sus propios escupitajos lo babean.

Recordemos que en su espanto y asombro ante una marcha multitudinaria y ciudadana, el mismo López acusó a todos esos marchistas de hacer streaptease; todo por ejercer sus derechos humanos de reunión, traslado y libertad expresiva.

        Otra pinta que circula en redes expresa un sentir popular respecto a la marcha de la ira presidencial: “El domingo 13 marcharon quienes pagan impuestos. El domingo 27 marchan quienes viven de los impuestos.”

        El Ayuntamiento de Morelia, en 1973, en cada obra pública construida nunca puso placas de inauguración con el nombre de ningún servidor público, como las que suele colocar el actual presidente de México con su nombre destacado. Aquellas placas municipales tenían conceptos culturales; una de ellas, en la Cerrada de San Agustín, dice: “En los muros y en las calles el pueblo hace y escribe la historia de su ciudad.”

        Por otra parte, la ciudadanía mexicana ordenó con sus votos emitidos, en la próxima anterior elección federal del 2021, que el presidente no tuviera en el congreso de la unión los suficientes votos para reformar o adicionar la Carta Magna.

        La voluntad de los mexicanos no se escuchó, y ha sido burlada.

        Respecto a ello, con las marchas organizadas por la sociedad civil (y no por el autócrata) los mexicanos en las calles hacen y escriben su historia de nuestro país, apegados a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

        En las XX facultades y obligaciones que se le otorgan al presidente en el artículo 89 constitucional, en ninguna de ellas tiene derecho ni deber de organizar marchas a su favor, ni menos con el dinero de los mexicanos.

        A su enfermedad de corazón, ojalá controlada, está la severa enfermedad de su mitomanía interminable.

        Sus caprichos nos cuestan mucho a todos; y no tenemos buena seguridad pública, ni pertinente educación ni trabajos ni economía estables.

Lo que sí tenemos, son marchas convocadas por el presidente, organizadas por él, a donde acude él, hacia un fastuoso Palacio Nacional donde él vive, y en las cuales el presidente dice un discurso, a su favor, repetitivo, costosísimo, y con lengua venenosa que divide a los mexicanos.

        Este presidente López ya perdió, hasta la vergüenza.



lunes, 14 de noviembre de 2022

LOGOS

Nuestras revoluciones 1810, 1854 y 1910

PUE QUE NO; PUE QUE SÍ

        Hasta el año 2018, creíamos el común de los mexicanos respecto a nuestra historia (como nación independiente) que se dividía en tres grandes etapas: Revolución de Independencia, Revolución de Reforma y Revolución Social.

        Si personalizamos la consumación de independencia en 1821, el caudillo a la vista es Agustín de Iturbide, enemigo y vencedor militar de los iniciadores de esa causa en 1810.

Sin embargo, Hidalgo y Morelos lucharon, básicamente, entre otras cosas: 1.-Por la independencia de la Nueva España de la Corona Española; 2.- Por la abolición de la esclavitud; 3.- Por la desaparición de las castas; 4.- Por la legislación de normas jurídicas fundamentales para el inicio y desarrollo de un nuevo país; y, 5.- Por la reintegración de sus tierras a las comunidades indígenas.

Esos planes se iniciaron, como nacen los bebés humanos, con todas sus limitantes conocidas, pero tuvieron desarrollo acelerado, dirección congruente y válida, sabedores Hidalgo y Morelos que en cualquier momento perderían la vida.

Iturbide y sus seguidores también fueron coherentes. Desde 1810 hubiesen admitido la independencia de la Nueva España; lo que no aceptaban eran las otras cuatro pretensiones básicas de Hidalgo y Morelos. Las juzgaban descabelladas.

Los detonantes de esa inicial lucha insurgente fue la invasión de Napoleón Bonaparte a España, la humillación impuesta por éste a los conflictuados reyes españoles (Carlos IV, el padre, y Fernando VII el hijo), el imponer a su hermano José Bonaparte (Pepe botella) como rey, sentándole en ese trono, pero elaborando previamente la constitución de Bayona, versión española de la constitución francesa.

Los insurgentes españoles que lucharon contra la invasión francesa se atrincheraron en el puerto de Cádiz, protegidos por marinos y soldados ingleses. No olvidemos, Inglaterra fue enemiga y vencedora de Napoleón.

Esos insurgentes hispanos legislaron para aprobar la constitución de Cádiz, y así competir con la constitución de Bayona. Ambas constituciones abolían la esclavitud, castas, la estructura de las encomiendas, y reconocían retroactivos y específicos derechos humanos, entren ellos, la propiedad.

Esas constituciones avanzadas se conocieron en la Nueva España, y con ellas, Iturbide y su generación vieron amenazados sus privilegios. Y por la misma razón que lucharon contra Hidalgo y Morelos, independizaron a la Nueva España, para no perder sus esclavos, para sostener las castas, para que las viejas leyes siguieran vigentes, y para no perder ni un centímetro de sus enormes encomiendas.

Para consumar la Revolución de Independencia se requirió de la simpatía y auxilio del gobierno de los Estados Unidos de América.

Igual, para llevar a cabo la Revolución de la Reforma y la Revolución Social fue indispensable la activa participación de EU; sin ella, no se hubiesen logrado esas revoluciones, en la forma, tiempo y circunstancias, en que se dieron.

Recién se editó (octubre del 2022) el sugestivo libro ‘Revolución’ de Arturo Pérez Reverte, visión de un impetuoso y distinguido miembro de la Academia de la Lengua Española, quien a través de su joven personaje “gachupín” Martín Garret Ortiz, ingeniero en minas, vive con su intensa perspectiva desde el inició de la Revolución Social en Ciudad Juárez (1911), hasta que hubo aquel “agarrón grande” en Celaya, entre Álvaro Obregón y Pancho Villa (1915), en donde se salvó de ser fusilado, por esas cosillas del destino.

Años después, le informaron en España sobre cómo fueron asesinados sus arquetipos Pancho Villa y Emiliano Zapata por parte del gobierno emanado de esa revolución, y con la bendición de EU.

Diana, o la señora Palmer, reencontró en Madrid a Martín Garret, y le preguntó: “Y valió la pena México, para usted?”, contestando Martín: “Claro que valió la pena”. Respondiéndole Dina: “sólo hay que mirarle los ojos para saber que no”. Martín selló la plática al decirle: “Por suerte, la gente se mira cada vez menos a los ojos”.

Este próximo 20 de noviembre conmemoraremos el CXII aniversario de esa revolución social, y ya no ha habido más revoluciones en México.

Sólo a un presidente mexicano vacilador, cuyos ojos destellan odio, mentiras y corrupción, se le ocurrió y prometió hacer una cuarta transformación pacífica y amorosa, superior a las tres revoluciones citadas.

Para ello, ha dividido a los mexicanos, se dobla ante los gobiernos extranjeros poderosos, ha destruido a nuestras instituciones, ha generado millones de pobres, ha hecho millonarios a sus familiares, amigos y cómplices, protege al crimen organizado, son un fracaso sus tres grandes y ocurrentes obras, y es un caos la economía, la educación y la seguridad pública.

A ese aspirante a dictador, decenas de millones de mexicanos lo detestan.

El domingo próximo anterior, como un simple primer paso, hubo marchas multitudinarias y activas, por todo el país, para que nadie toque al INE, al menos hasta que concluya su mandato el presidente López, ya que éste, a la inversa del rey Midas, todo lo que toca lo convierte en inmundicia.

A lo anterior, él dice de manera burlesca: pue que no; mientras decenas de millones de mexicanos responsables y libres le respondemos: pue que sí.

  


lunes, 7 de noviembre de 2022

LOGOS

INE, nuestra mejor institución

FRENAMOS A DON PERPETUO

        Cuando un presidente mañoso levanta polvaredas es que intenta encubrir algo de especial interés.

        Pero cuando ese presidente genera tolvaneras para ocultar la mismísima institución que pretende destruir, y que fue la que le reconoció su máximo triunfo electoral, entregándole la constancia de presidente de los Estados Unidos Mexicanos, la marrullería presidencial está al desnudo.

        No le ha gustado al presidente López el pedestal institucional en el cual se encuentra, y se baja de él para derrumbarlo, y elevarse con otro sustento como el que sueña: el maximato, ser don perpetuo, o el tirano permanente.

        Así, afirma nuestro presidente de manera socarrona: “Miren lo que hizo el INE, que tiene muchísimo dinero, porque además los dos, junto con el tribunal, ganan más que el presidente, y por ello no acatan lo que establece la constitución, y se dan la gran vida. Pero guardaron las encuestas que ellos pagaron, y no dieron a conocer los resultados. Y ayer sale el presidente del INE que son de hace dos meses, y todo eso me dio pena ajena”.

        Lo anterior lo transcribo tal cual, con todas sus faltas lógicas, y su tardo y entrecortado lenguaje.

        Analizaré toda esa confusión.

        Amlo, ¿habla del INE, del presidente del INE, o de los dos? Al parecer se refiere a los dos, sin especificar las faltas de la persona moral ni de la persona física.

        ¿Quién de los tres tiene muchísimo dinero?, ¿el INE, su presidente, o el Tribunal? (suponiendo que se trata del electoral). Considero que se refiere a los tres, a las dos personas morales y a una persona física.

        ¿Quiénes ganan más que el presidente? Seguro que se trata de los sueldos de los miembros del INE y de los del Tribunal Federal Electoral; y esto, es una mentira.

        La cantidad neta al mes que gana el presidente del INE es de 163 mil pesos. Mientras la cantidad que mensualmente nos cuesta el presidente López es de mucho más de un millón de pesos; y a su decir, se lo da a su esposa. Así sigue dragoneando de honesto y pobre.

        Todo funcionario, en cuanto a salario, acata la constitución de México, ya que nadie gana más que el presidente, mensualmente; y éste, tiene a su disposición más de siete billones de pesos, manejados a su caprichosa voluntad. ¡Y vaya que es autoritario!

        ¿Quiénes se dan la gran vida? Sé que el presidente habla de los directivos del INE y del Tribunal Federal Electoral; pero ninguno de éstos vive en un palacio, como el Palacio Nacional, ni tiene a tantas personas a su servicio ni goza de un foro de mentidero nacional como el de las chuscas maña-neras, ni trae tantos guardaespaldas militares, vestidos de civil, del supuestamente desaparecido estado mayor presidencial.

        Nadie en México se da la gran vida, como se la da el presidente López.

Además, el INE puede hacer encuestas legales, pagarlas, y no darlas a conocer, si son de uso interno. Y puede salir el presidente del INE a señalar que son sondeos de hace dos meses. Y esto ¿le da “pena ajena” al presidente López?”

Pena ajena nos da a la mayoría de los mexicanos el presidente López, al ver que ordena cosas para su provecho y para el beneficio de los suyos, que ha generado 10 millones de pobres más, llevando al caos a los mexicanos, por inseguridad pública, por inflación imparable, por la caótica educación, por la corrupción presidencial y el océano de sus mentiras que todo lo ahoga.

En esas condiciones, nuestra mejor institución es el INE; y quiere destruirla el presidente López.

Pero decenas de millones de mexicanos no van a permitir que se toque al INE ni al TRIFE.

Yo, un mexicano más, me sumo con firmeza y convicción a todos ellos.

 


lunes, 31 de octubre de 2022

LOGOS

Flores para los muertos

ABRAZOS Y BALAS QUE ASESINAN

        En México celebramos todo. Hasta tenemos asignado el 2 de noviembre, de cada año, como Día de los Muertos, y en él incluimos a todos los difuntos, sin ninguna distinción.

        Aunque la muerte es más bien un asunto de los vivos, de los sobrevivientes, a los fallecidos les atañe su fin, pero ya no les interesa, pues han llegado a ser nada, de lo que fueron en vida. Son extintos y se han convertido en otra cosa.

        Ese jovencito poeta coahuilense, estudiante de medicina en la Universidad Nacional de México, Manuel Acuña (1849-1873), suicida con motivo amoroso relacionado con la encantadora y legendaria Rosario de la Peña, nos dejó grabado, en ‘Ante un cadáver’, un macizo y claro mensaje:

“Que al fin de esta existencia transitoria

a la que tanto nuestro afán se adhiere,

la materia, inmortal como la gloria,

cambia de formas, pero nunca muere.”

        Claro que no todos nuestros muertos han ejercido su voluntad para perder la vida, y no todos por romanticismo imitan la autoinmolación del joven Werther, personaje de Goethe.

        Nuestros millones de muertos, en el México actual, son difuntos porque el gobierno, directa y/o indirectamente, los ha asesinado.

Desde luego, unos gobiernos han sido más asesinos que otros.

Para explicar lo anterior, partamos de la base que el primer deber de todo gobierno es brindar seguridad pública a su población, siguiendo, las reglas fundamentales al respecto.

Antes que mal construir un supuesto aeropuerto internacional que no funciona, una refinería en un pantano que se inunda cada año, o las vías con tren turístico que pasará cerca del rancho del presidente, un gobierno, digo, tiene que cumplir su fundamental obligación de garantizar la seguridad pública de todos los que vivan en nuestro país.

Si el presidente López hubiera logrado resolver el grave y peligroso problema de la inseguridad pública que padecemos; con sólo eso, hubiera logrado el reconocimiento y el aplauso de todos.

Al no cumplir con ése, su primordial deber gubernativo, es responsable el presidente López de 127 mil, 894 asesinatos acaecidos en 3 años 10 meses de su ejercicio presidencial.

Y como Andrés Manuel ha sido el presidente más mentiroso que ha tenido México, prometió que en pocos días tendría al país pacificado; lo que no ha cumplido.

De seguir esos altísimos montos de ultimados, a su cargo, al entregar el poder el presidente López llevará, en su conciencia, más de 200 mil asesinados por su irresponsabilidad.

Pero el rubro de salud pública también lo descuido, por su ambición personal de construir obras faraónicas por el camino de su propia corrupción, y con todo el peso de su ineptitud.

Desplantó la política de salud contra el Covid, asegurando que ese virus era inventado por los conservadores y los neoliberales, que era enfermedad de ricos, que él tenía un escapulario milagroso para detener al maligno, más un amuleto consistente en un billete de dos dólares, y otra serie de charlatanerías.

Cuando se espantaron por tantos muertos, y muchos pobres, no quisieron hacer gastos en pruebas, y obtuvieron vacunas caras, algunas sin certificación internacional, usándolas con procedimientos electoreros.

Los asesinados de esta manera por un gobierno chistoso y tonto, oficialmente fueron 500 mil víctimas, pero organismos internacionales contabilizan un millón de martirizados por esa proceder jocoso y perverso del presidente y sus títeres cómplices.

        En salud pública olvidaron hasta los niños con cáncer, sacrificados por un pésimo ejercicio de poder presidencial.

        Tarde o temprano, el presidente tiene que responder por tantos asesinatos gubernativos, en tribunales nacionales y/o internacionales.

        Mientras, manos mexicanas llenarán el territorio patrio con flores para nuestros muertos. 



lunes, 24 de octubre de 2022

LOGOS

Autócrata zopilote

DEL FANGO POR ÉL CREADO

        Dos elementos iniciales se requieren para formar un Estado: población y territorio.

        Empero, tres cosas derivadas de la población son indispensables para consumar el establecimiento de un Estado: soberanía, sistema jurídico, y gobierno.

        De esos cinco elementos nos quedan, íntegros, en los Estados Unidos Mexicanos para este año 2022 los iniciales: población y territorio.

        ¿Qué le ha pasado a nuestra soberanía, la que reside esencial y originalmente en el pueblo?

        Pues conforme a los artículos 39, 40, 41, 49, 50, 51, 56, 71, 80, 94, 115, 116, 135 y 136 de la Constitución federal, hemos entregado para su ejercicio esa soberanía, al gobierno federal y a sus tres poderes (legislativo, ejecutivo y judicial), a treinta y dos gobiernos de entidades federativas (legislativo, ejecutivo y judicial), y a 2487 ayuntamientos, incluyendo a las 16 alcaldías de la CDMX.

        Todos esos poderes públicos ¿qué han hecho con nuestra soberanía?

Al exterior, el presidente timorato se dobla; y al interior del país, el presidente se convierte en zopilote autócrata bravucón.

Ese presidente ha arrebatado el ejercicio soberano al resto de las autoridades mexicanas, pero ha habido algunas que no se lo han permitido, para bien de México.

Así el autócrata dragonea de heroico, pero exhibiendo sus ineptitudes, corruptelas, traiciones, mentiras, y enfermedades graves, anatómicas y psíquicas.

        México se quedó sin poder legislativo federal, puesto que obedece ciegamente todo lo que ordena el presidente; legislativo que nos cuesta, supuestamente, más de 16 mil millones de pesos al año.

        En la realidad ese poder legislativo federal ya está desvanecido. O lo restablecemos con gente libre, capaz y honorable, o el presidente López lo va a desaparecer de plano, pues ni de tapadera le sirve.

        El poder judicial federal todavía tiene en sus magistrados y jueces profesionistas capaces y honorables, salvo excepciones; empero, en la Suprema Corte de Justicia de la Nación parece haber un equilibrio móvil, entre los ministros que juzgan obedeciendo ciegamente al presidente López, y los que juzgan, libremente, aplicando con responsabilidad el derecho al caso concreto con intereses controvertidos.

        Y nos cuesta el poder judicial federal, actual y supuestamente, cerca de 74 mil millones de pesos.

        Si el presidente López cooptara a todo ese poder judicial federal,  por la fuerza o por su impotencia, estaría no desvaneciéndole, sino dando un criminal golpe de estado.

        Respecto a los gobiernos de las 32 entidades federativas, el autócrata López dispone, y le obedecen ciegamente 24 de ellas.

        El 65% de los gobiernos municipales obedecen a ojos cerrados al autócrata, aspirante a dictador.

        Así, el gobierno mexicano está a punto de quebrar económicamente, pero está desvanecido en un cloaca putrefacta, política, educativa y moralmente.

        El presidente López no tiene gabinete, exclusivamente tiene floreros, y a sus “tres hermanos”, a quienes con el cariño de su dedazo ha convertido en sus “corcholatas”.

        Ciegas y obedientes, violando la Carta Magna a todo lo que da su actitud lacayuna.

        No olvidemos que los gobernados podemos hacer todo aquello que no nos prohíba el derecho; mientras los servidores público sólo pueden hacer todo aquello que expresamente el derecho les atribuya.

        Que nos diga el presidente, ¿en que precepto constitucional se le permite al secretario de Gobernación hacer campaña electoral, y presionar a garrote vil a los gobernadores y legislaturas locales, para que hagan a ciegas lo que manda el autócrata?

        Autócrata opresor que terminará como zopilote, ante el fango caótico por él creado.

        El presidente López ha ofendido a todos. Esto se lo podemos perdonar. Lo que no le podemos perdonar es que se ofenda a sí mismo.



lunes, 17 de octubre de 2022

LOGOS

Je, je, je, je, je, je, je

EBRARD ME DABA MOCHES

        Recién aseguró el presidente de México, en su púlpito comercial de todos los días: “No me interesa el dinero. Mis ingresos los maneja Beatriz. No traigo cartera ni tarjetas de crédito ni chequera. No traigo ni para pagar un café.”

        Y prosiguió en su autoelogio: “Mi escudo es mi honestidad y mi amor que es puro y se ha convertido en virtud.”

Pero poco antes le había pedido a uno de sus más cercanos colaboradores que pusiera en pantalla y declamara un poema de Rubén Darío, quien realmente se llamó Félix Rubén García Sarmiento (1867-1916).

Ese padre del modernismo hispano literario, poeta nicaragüense, armó la décima titulada ‘La calumnia’:

“Puede una gota de lodo

 sobre un diamante caer;

 puede también de este modo

 su fulgor oscurecer;

 pero aunque el diamante todo

 se encuentre de fango lleno,

 el valor que lo hace bueno

 no perderá ni un instante,

 y ha de ser siempre diamante

 por más que lo manche el cieno.”

        Exhibida y leída esa alabanza poética, en ese cada vez más desprestigiado foro de la maña-nera, no hay duda de que el presidente se autoevalúa como un “diamante”.

        Es decir, “es carbono puro cristalizado, incoloro, en bruto, pero sin pulir ni refinar”, su vanidad siempre está acompañada por su ignorancia.

        Además en ese 14 de octubre próximo anterior lo acompañó, en ese escenario machacón, Marcelo Ebrard Casaubón, secretario de Relaciones Exteriores, pero sobre todo una de sus tres corcholatas más queridas.

        Y frente a él, el presidente entre chacota y veras aceptó: “Ebrard me mandaba como jefe de la CDMX, mis moches millonarios”, al tiempo que se reía como un pícaro grosero y burlesco. “Je, je, je, je, je, je, je.”

        Con su truhanería, tuvo que responder a alguien que de inmediato lo interpeló: “¿Significa que el próximo presidente es Ebrard?”

        “No, no, no”, impugnó el presidente, “va a ser alguno de mis tres hermanos: Ebrard, Adán Augusto, o Claudia”.

        Mas volvió a sus propias discordancias descocadas: “No somos lo mismo de antes. Ya no hay tapados ni dedazo”.

Cuando todo el país sabe cómo el presidente los designó públicamente, y cómo él mismo les puso de mote: “Éstas son mis tres corcholatas”, sobajándolas sin ningún respeto para ellas.

Urgido, como ve naufragando a cada rato a sus corcholatas desgastadas, exige a una oposición de partidos políticos (ahora por él mismo divididos con todo su poderío y perversidad) “ya lancen a sus candidatos; no tengo ni debo meterme en eso”.

Pero se mete, y destapa a “43” supuestos candidatos de la oposición, número con el cual se burla (con carambola de tres bandas) del dolor de las 43 familias afectadas en el caso conocido de Ayotzinapa. Y lo hace sin ningún pudor, para eso tiene su escudo de ¿honestidad?, y su ¿amor?, que es ¿puro?, el que se ha convertido en su ¿virtud?

¿Qué no le interesa el dinero y qué no tiene ni para pagar un café? Ni sus colaboradores se lo creen.

Cuando salga de la presidencia, será un multimillonario pobre, o un pobre multimillonario, con prestanombres familiares y amigos, pero con bolsillos vacíos, porque a él no le interesa el dinero a su nombre, pero sí a su alcance.

Este futuro ex presidente vivirá de los millonarios moches, y seguirá riéndose del pueblo mexicano: “Je, je, je, je, je, je, je.”



martes, 11 de octubre de 2022

LOGOS

Premio Nobel de la Paz

EL MENTIROSO DE PALACIO

        Cuando alguien es poderoso, la gente a su derredor suele cultivarlo.

        “Señor, amaneció hoy usted con la piel muy tersa”, solía decirle como cumplido su secretario particular a un gobernador michoacano cacarizo.

        A un presidente de México de lengua ranchera arrebatada e inculta, su auxiliar, quien le preparaba discursos de ocasión, le alababa: “¡Qué buena intervención oratoria ha tenido el día de hoy!”

        Algo similar le sigue aconteciendo al actual presidente de la república, quien desde sus primeros años de gobierno ha soñado con el Premio Nobel de la Paz.

        Recuérdese que, a tras mano y en secreto, el ejecutivo federal ordenó se le propusiera para recipiendario de ese ameritado premio. La diputada morenista Carmen Patricia Armendáriz Guerra fue la encargada de postularlo, y la masa ciega de la 4T aplaudió la ocurrencia con el bobo estribillo oficial que rima “honor” con “Obrador”.

        Parecida táctica echó a andar el presidente en este año 2022, pero ahora él mismo se involucró personalmente.

        Antes de que se decidiera por parte del Comité Nobel Noruego, auxiliado por su instituto, quién o quiénes recibirían ese galardón, el presidente López se mostró visiblemente indignado en una de sus mañaneras con el Parlamento de la Unión Europea, porque supuestamente proponía al presidente de Ucrania Volodímir Zelenski y al pueblo ucraniano.

        Y nuestro presidente (con tono de ridículo aspirante enojado) externó: “¿Cómo uno de los actores en guerra va a recibir el Nobel de la Paz?, ¿qué no hay otros que luchan por la paz? Debe haber muchos más. Pero esos organismos están cooptados por el conservadurismo mundial”.

        Sólo le faltó al presidente mexicano, con su lengua viperina, exigir a esos organismos noruegos: “Voto por voto, casilla por casilla”, para exhibir plenamente tres de sus pecados capitales: soberbia, ira y egoísmo.

        Yerros que lo conducen a ser un emisor constante de mentiras, en detrimento de los mexicanos, y en daño a sí mismo.

        Tenemos un presidente que en excesiva se estima, con arrogancia marrullera. Según él, es el único presidente honrado, que no miente y no traiciona. Se califica a sí mismo como poseedor de virtudes, y amado por todos los pueblos de la Tierra. De todos los jefes de Estado del mundo, él supone que ocupa el segundo lugar en excelencia, y que pronto ocupará el primero. Todo lo malo que vivimos los mexicanos, en su mandato, López asegura no tener ninguna culpa. Los culpables, según él, son sus cinco antecesores inmediatos; ellos son los malos, mientras él es el bueno.

        Su ira es un sentimiento inmenso de desagrado, de odio y de rechazo, para los que no lo sigan ciegamente, lo que lo conduce a una agitación nerviosa que, tratando de encubrirla, le afecta a su salud personal, poniendo en riesgo la estabilidad de la nación, al fracturar la unidad de los mexicanos.

        El egoísmo presidencial lo conduce a un egocentrismo desmedido. Todo lo determina él en México, al ordenar que no haya nada que no gire en torno a Andrés Manuel.

Ese autoritarismo conduce a la dictadura; y el presidente se está ahogando en sus propias y constantes mentiras.

Comparten el Premio Nobel de la Paz 2022: una persona física, el bielorruso encarcelado, Ales Bialiatski; y, dos personas morales, Grupo Ruso Memorial y el Centro Ucraniano por las Libertades Civiles. Ésta ha sido una decisión sensata, pero al presidente mexicano le ha dolido mucho.

Parafraseo un verso del poeta español Antonio Machado (1875-1939): presidente, miente usted más de la cuenta, y hasta su verdad la inventa.

El mentiroso de palacio, nos sigue avergonzando.

 


martes, 4 de octubre de 2022

LOGOS

Tragedias del mal gobierno

DESPOTISMO DESLUSTRADO

        El líder aparente de Morena, Mario Delgado Carrillo, externó por órdenes de su amo y señor: “El ejecutivo federal… sabe cuidar su salud con la misma responsabilidad con la que gobierna al país.”

        Lo anteriormente entrecomillado significa conforme a la realidad, a la vista de los mexicanos, que el actual presidente de la república ha venido gobernando al país con una torpe contundencia que nos ha anonadado.

        Su gobierno es tan despótico como lo fue en la segunda mitad del siglo XVIII el gobierno del rey Carlos III de España (1716-1788); éste asumió todo el poder en los territorios españoles, con un autoritarismo real que terminó anulando a las fuerzas que se le opusieron.

        Empero, toda esa concentración de poder tuvo una planeación ilustrada. Desde niño, sus padres lo prepararon para el ejercicio del poder. Siendo joven lo coronaron rey de Nápoles y Sicilia, donde tuvo un éxito contundente, y logró la admiración europea.

        Ese fue el despotismo ilustrado.

        En cambio, nuestro vigente despotismo mexicano carece de talento, responsabilidad e ilustración; no tiene plan ni programas ni proyectos que correspondan a las embarazosas contradicciones que México sufre.

        El nuestro es un despotismo deslustrado.

        Sus colaboradores o cómplices dan palazos de ciegos, comandados por otro ciego superior despótico y turbio que pensó, también, ser el titiritero del crimen organizado, y ha concluido, por sus perversos enredos, siendo el títere de esos grupos delictivos con poder y tentáculos internacionales.

        Eso me hace recordar la profunda sabiduría del poeta argentino Jorge Luis Borges (1899-1986), en su doble soneto ‘Ajedrez’: “Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. ¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza?”

        Las tramas dolorosas, burlescas, desgastadoras, sangrientas y dialécticas, siempre tienen un manipulador, detrás de otro manipulador, quien es manipulado por otro más, y así, sucesiva de manera inacabablemente.

        Un eslabón de nuestra delgada cadena cumplió a ciegas su encomienda: “El ejecutivo federal… sabe cuidar su salud con la misma responsabilidad con la que gobierna al país”, sin reflexionar sobre su desatinado contenido.

        “La rebelión de los militares” de la que escribió puntualmente Beatriz Pagés movió el tablero nacional por falta de talento, responsabilidad e ilustración del presidente.

        El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles ya se inauguró, pero aún no tiene los suficientes vuelos para no perder, pero lleva gastado más de 75 mil millones de pesos, y aún no se termina su infraestructura ni se han pagado multimillonarias deudas, más lo que se perdió en el proyecto del aeropuerto de Texcoco. Todo esto debido a la falta de talento, responsabilidad e ilustración del presidente.

        Aseguró el presidente que la refinería de Dos Bocas no rebasaría el costo de 8 mil millones de dólares, y que en año y medio estaría terminada. Pero ni está terminada y se han erogado más de 17 mil millones de dólares, sin que produzca ni un litro de gasolina. ¿Por qué?, por la falta de talento, responsabilidad e ilustración del señor presidente.

        En el inicio del proyecto del trenecito maya se estableció un costo de 80 mil millones de pesos, y ahora se indica que su costo será superior a 350 mil millones de pesos, más lo que se sume con el tiempo, y más lo que se reste al invaluable medio ambiente y a la apreciada arqueología de la península de Yucatán. Esto, por la falta de talento, responsabilidad e ilustración del señor presidente.

        Se les caen los helicópteros, y lanzan a la muerte a marinos y soldados, por falta de… combustible y por criminal aplicación de la mal entendida pobreza franciscana.

Vaya tragedias, lamentables, de un mal gobierno sin plan ni programas ni proyectos pertinentes.