LOGOS
Tumbas
por doquier
MÉXICO
NO MUERE
Matemática, biológica e históricamente, los
mexicanos tenemos más muertos que vivos.
A ese hecho irrefutable lo ha multiplicado, de
forma geométrica acelerada, el crimen organizado y el gobierno narco que
padecemos actualmente.
El 2 de noviembre está próximo.
Las flores de Cempasúchil (con su esplendor
amarillo) ya se encuentran a la venta, y los cementerios ya se alistan para
recibir a los vivos que suelen visitar las tumbas de sus seres queridos, ya
difuntos.
Las buscadoras de los desaparecidos, con su
oficio nuevo y noble, impuesto por nuestra trágica realidad, prosiguen en su
afán de sacrificio, y esperanza.
Para morir, sólo se requiere un requisito:
Estar vivo.
Y para desaparecer, es necesario vivir en
México, o en algún país en donde haya un gobierno corrupto e inepto como el
nuestro.
El británico Thomas Hobbes (1588-1679)
filosóficamente nos mostró que, en su naturaleza original, “el hombre es el
lobo del hombre”, por eso calificó de necesario y positivo un ‘Leviatán’; es
decir, un pacto social creador de un gobierno que garantizara la seguridad
pública, el orden y la paz.
Juan Jacobo Rousseau (1712-1778), ginebrino
francés, tomó de Hobbes la idea de un contrato social entre los individuos
humanos, para obtener una seguridad pública que les diera paz para su
desarrollo.
Muchos países actuales desarrollaron, en sus
orígenes, y a su manera, el concepto de un ‘Leviatán’; México entre ellos.
Nuestro actual ‘Leviatán’ se llama, a sí mismo,
la ‘4T’, se apoda ‘morenismo’, u, ‘obradorato’, y sirve para pura ‘chingada’,
al igual que una opulenta finca chiapaneca de dolorosa memoria, porque a la
población le ha costado muchísimo, y su dueño es un rico hacendado que sigue
ejerciendo el poder presidencial, desde el cinismo y la ilegalidad.
Estados Unidos de América también tiene su
‘Leviatán’: acaso, sería más propio denominarlo, en este ya moribundo año 2025,
como un ‘Leviatán’ de leviatanes, característica desarrollada de ese sistema
Estado-Gobierno que nunca se imaginó Hobbes, por estar clavado en su
contractualismo mecanicista.
EU es el eje del capitalismo en el mundo; por
ello, es el Estado-Gobierno a través del cual giran muchos estados-gobiernos de
diversos tamaños y poderes, incluyendo a México.
Tiempos mejores ha vivido EU con su sistema
poderoso; y, por ende, carga con una responsabilidad rigurosa; empero, hoy por
hoy, tiene un presidente que desea ser ‘King’, pero sus miserables actos y su
inflexible sociedad, no se lo permiten del todo: “NO KING” es la frase más
popular que circula entre nuestros vecinos del norte, actualmente.
El presidente Donald Trump, con su
autoritarismo, desplaza su poderío naval, aéreo, y de infantería, con el más
poderosos de sus portaviones, atómico, y con los más modernos y mortíferos
aviones a propulsión a chorro, bajo el supuesto pretexto de acabar con los
traficantes que introducen drogas al territorio estadunidense.
Parece una guerra mundial; pero, en su
realidad, es el parto de las montañas, presumiendo un ratoncito.
Con esa brutal fuerza atómica, exclusivamente
ha hundido lanchas más pequeñas que las que navegan por nuestro Lago de
Pátzcuaro, asesinando a sus tripulantes, quizá narcos, o acaso pescadores.
¡Sepa la mocha!, como decíamos en nuestra infancia.
Esa acción de Trump, es un ejemplo, de que lo
enorme, puede producir pequeñeces.
Algo similar pasa en México, pero al revés, un
gobierno de cero, nos cuesta más de una decena de billones de pesos. Nuestro
‘Leviatán’ (huehuenche), obligado a brindarnos una eficaz seguridad pública,
produce millones de muertos y desaparecidos, y tumbas por doquier.
La capacidad de nuestro ‘Leviatán’,
Sheinbaum-López, es de una pequeñez, al nivel de sus mañaneras, pero el daño
que producen es ciclópeo, gigantesco, por eso han provocado tantísimos
deterioros.
Todo México es una tumba; todo México honra a
sus muertos.
El músico y violinista oaxaqueño José Macedonio
Alcalá Prieto (1831-1869), nos legó la música y la letra del vals ‘Dios nunca
muere’; en parangón, podemos decir: México nunca muere, ni nunca morirá, a
pesar de todo el caos que están produciendo los ineptos de este gobierno narco
y corrupto, de dos cabezas… de dos cabezas que sólo funcionan para bien de su
dictadura, pero, para mal de los mexicanos.
