martes, 28 de octubre de 2025

LOGOS

Tumbas por doquier                 

MÉXICO NO MUERE                                        

Matemática, biológica e históricamente, los mexicanos tenemos más muertos que vivos.

A ese hecho irrefutable lo ha multiplicado, de forma geométrica acelerada, el crimen organizado y el gobierno narco que padecemos actualmente.

El 2 de noviembre está próximo.

Las flores de Cempasúchil (con su esplendor amarillo) ya se encuentran a la venta, y los cementerios ya se alistan para recibir a los vivos que suelen visitar las tumbas de sus seres queridos, ya difuntos.

Las buscadoras de los desaparecidos, con su oficio nuevo y noble, impuesto por nuestra trágica realidad, prosiguen en su afán de sacrificio, y esperanza.

Para morir, sólo se requiere un requisito: Estar vivo.

Y para desaparecer, es necesario vivir en México, o en algún país en donde haya un gobierno corrupto e inepto como el nuestro.

El británico Thomas Hobbes (1588-1679) filosóficamente nos mostró que, en su naturaleza original, “el hombre es el lobo del hombre”, por eso calificó de necesario y positivo un ‘Leviatán’; es decir, un pacto social creador de un gobierno que garantizara la seguridad pública, el orden y la paz.

Juan Jacobo Rousseau (1712-1778), ginebrino francés, tomó de Hobbes la idea de un contrato social entre los individuos humanos, para obtener una seguridad pública que les diera paz para su desarrollo.

Muchos países actuales desarrollaron, en sus orígenes, y a su manera, el concepto de un ‘Leviatán’; México entre ellos.

Nuestro actual ‘Leviatán’ se llama, a sí mismo, la ‘4T’, se apoda ‘morenismo’, u, ‘obradorato’, y sirve para pura ‘chingada’, al igual que una opulenta finca chiapaneca de dolorosa memoria, porque a la población le ha costado muchísimo, y su dueño es un rico hacendado que sigue ejerciendo el poder presidencial, desde el cinismo y la ilegalidad.

Estados Unidos de América también tiene su ‘Leviatán’: acaso, sería más propio denominarlo, en este ya moribundo año 2025, como un ‘Leviatán’ de leviatanes, característica desarrollada de ese sistema Estado-Gobierno que nunca se imaginó Hobbes, por estar clavado en su contractualismo mecanicista.

EU es el eje del capitalismo en el mundo; por ello, es el Estado-Gobierno a través del cual giran muchos estados-gobiernos de diversos tamaños y poderes, incluyendo a México.

Tiempos mejores ha vivido EU con su sistema poderoso; y, por ende, carga con una responsabilidad rigurosa; empero, hoy por hoy, tiene un presidente que desea ser ‘King’, pero sus miserables actos y su inflexible sociedad, no se lo permiten del todo: “NO KING” es la frase más popular que circula entre nuestros vecinos del norte, actualmente.

El presidente Donald Trump, con su autoritarismo, desplaza su poderío naval, aéreo, y de infantería, con el más poderosos de sus portaviones, atómico, y con los más modernos y mortíferos aviones a propulsión a chorro, bajo el supuesto pretexto de acabar con los traficantes que introducen drogas al territorio estadunidense.

Parece una guerra mundial; pero, en su realidad, es el parto de las montañas, presumiendo un ratoncito.

Con esa brutal fuerza atómica, exclusivamente ha hundido lanchas más pequeñas que las que navegan por nuestro Lago de Pátzcuaro, asesinando a sus tripulantes, quizá narcos, o acaso pescadores. ¡Sepa la mocha!, como decíamos en nuestra infancia.

Esa acción de Trump, es un ejemplo, de que lo enorme, puede producir pequeñeces.

Algo similar pasa en México, pero al revés, un gobierno de cero, nos cuesta más de una decena de billones de pesos. Nuestro ‘Leviatán’ (huehuenche), obligado a brindarnos una eficaz seguridad pública, produce millones de muertos y desaparecidos, y tumbas por doquier.

La capacidad de nuestro ‘Leviatán’, Sheinbaum-López, es de una pequeñez, al nivel de sus mañaneras, pero el daño que producen es ciclópeo, gigantesco, por eso han provocado tantísimos deterioros.

Todo México es una tumba; todo México honra a sus muertos.

El músico y violinista oaxaqueño José Macedonio Alcalá Prieto (1831-1869), nos legó la música y la letra del vals ‘Dios nunca muere’; en parangón, podemos decir: México nunca muere, ni nunca morirá, a pesar de todo el caos que están produciendo los ineptos de este gobierno narco y corrupto, de dos cabezas… de dos cabezas que sólo funcionan para bien de su dictadura, pero, para mal de los mexicanos.



martes, 21 de octubre de 2025

LOGOS

La 1T, la 2T y la 3T                 

SE AVERGÜENZAN DE LA 4T                                        

La presidente formal de México suele utilizar palabras que desconoce en su exacta significación: “Aquí vemos a los ‘comentócratas’ de consigna, esos que dicen, fíjense en el autoritarismo de la presidenta, cómo calla a la gente…”

El neologismo: “Comentócratas”, tiene dos raíces; la primera del español ‘comentador’, que significa, el que comenta, o sea, quien hace comentarios; y, la segunda, del griego ‘kratos’, que equivale a gobierno, o sea, quien tiene el ejercicio del poder político.

Por ejemplo, Claudia Sheinbaum Pardo es una comentócrata; en cambio, Beatriz Pagés Rebollar, Carlos Loret de Mola y Ciro Gómez Leyva no son comentócratas, sólo son periodistas que comentan profesionalmente.

Comentócrata sigue el modelo de las palabras plutócrata, aristócrata y demócrata.

Tanto la presidente formal como el presidente real, de nuestro país, al hablar de la 4T, son comentócratas; es decir, son el gobierno comentando, aunque sean deplorables comentadores, e ineptos gobernando.

A Sheinbaum y a López los califico peyorativamente, ahora y aquí, no es respecto a su persona, sino en vista de sus actos.

Ejemplificaré.

Cuando esa parejita presidencial denomina a la “4T” establece, con sobajamiento disparatado, que dentro de nuestra Historia de México hay 1T (la Revolución de Independencia), 2T (la Revolución de la Reforma), y 3T (la Revolución Social de 1910).

Así, rebajando a estas tres grandes revoluciones, las situaron como simples ‘transformaciones’; esto es, las devaluaron a escuetas acciones de forma.

Esa 1T se inició con Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende, Josefa Ortiz de Domínguez, Juan Aldama, Gertrudis Bocanegra del Lazo y de la Vega, y con Mariano Abasolo; éstos, desarrollaron sus propósitos: Independizar a la Nueva España de la Corona Hispana, prohibir la esclavitud, abolir todas las castas, y reintegrar las propiedades inmuebles a los indígenas, desconociendo las propiedades de las encomiendas emanadas por la conquista española.

Fue toda una revolución, con sus logros y sus frustraciones; pero, jamás fue un proyecto a través del cual se buscasen simples acciones de forma.

La 2T se inició con Juan Álvarez, Ignacio Comonfort, Benito Juárez, Melchor Ocampo, Santos Degollado, y los hermanos Miguel y Sebastián Lerdo de Tejada; éstos, desarrollaron sus propósitos de acabar con la dictadura de Antonio López de Santa Anna, para instituir un Estado laico, con una nueva Constitución, de la cual se desprendieron las variadas y básicas Leyes de Reforma.

Fue, también, toda una revolución, con sus logros y sus frustraciones; pero no fueron, jamás, estrictas acciones de forma.

La 3T se inició con Ricardo Flores Magón y sus hermanos Enrique y Jesús, Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Francisco Villa, Emiliano Zapata, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles y Lázaro Cárdenas del Río; éstos desarrollaron sus propósitos de acabar con la dictadura de Porfirio Díaz, para instituir una revolución social, con una nueva Constitución que inició su vigencia el 1 de mayo de 1917, implementando instituciones que dieron paz y desarrollo al estado moderno mexicano, con proyectos educativos y culturales de gran calibre, derechos agrarios y de tipo laboral de significados efectos, con infinidad de inversiones y con movilidad social y económica, estableciendo el capitalismo mexicano de rasgos sociales de enorme calado.

Fue, asimismo, toda una revolución, con sus logros y sus frustraciones; pero, jamás fue un proyecto a través del cual se buscasen llanas acciones de forma.

Tres revoluciones, con sus luces y sus sombras. Revoluciones que se avergüenzan de la 4T, por sus ruindades, ineptitudes, sus constantes mentiras, robos de montos jamás vistos, por sus corrupciones permanentes, y por sus destrucciones, provocadoras de un caos con su narco gobierno.

Mientras, la dupla Sheinbaum-López, roñosos comentócratas, concentran un enorme poder dictatorial, de futuro explosivo; pues ha monopolizado la justicia, la educación, la economía, y la política.

Y se ha doblado ante el rey Trump, destrozando la soberanía nacional, e instituyendo una dictadura local, narca y de bolsillo.

Frente a ese mal Sheinbaum-López, recordemos lo que el genio inglés William Shakespeare (1564-1616) nos legó, a través de la voz de Macbeth: “¡No hay noche, por larga que sea, que no encuentre, al final, el día!”



martes, 14 de octubre de 2025

LOGOS

Nobel de la Paz                 

LAS SOMBRAS DEL PODER                                        

Alfredo Nobel (1833-1896), científico y empresario exitoso de origen sueco, inventor de la dinamita e impulsor de la guerra, a quien llamaban sus contemporáneos “mercader de la muerte”, estableció en su testamento los Premios Nobel con una cantidad de 31 millones de coronas suecas de finales del siglo XIX, lo que hoy equivale a 1700 millones de coronas suecas.

Esos Premios Nobel, por ende, tienen una raíz bélica, siendo ahora, ¿quién lo dijera?, los máximos trofeos que los humanos entregan (para galardonar) a personas que contribuyan significativamente, entre otras disciplinas: en medicina, física, química, literatura y en la paz.

El olor a dinamita de ese dinero se ha diluido, en la gloria que transpiran esos laureles del Nobel.

Ese curioso fenómeno histórico es, y seguirá siendo, la magia de las sombras del poder.

Donald Trump, presidente de los EU, presentía encabezar a los candidatos para la obtención del Premio Nobel de la Paz 2025. Presionó mucho a la Academia Noruega.

Probó haber resuelto 8 guerras, en lo que va de su presente mandato; claro, ocultando sus sucias maniobras en los orígenes de esas beligerancias, y encubriendo su desmedida ambición personal en la mecánica de sus soluciones.

En esa conducta de Trump, otra vez, las sombras del poder asoman sus orejas.

Pero… el Premio Nobel de la Paz 2025 se otorgó a María Corina Machado Parisca, quien es ingeniera industrial y profesora venezolana de 58 años, y quien desde el 2002 inició sus actividades políticas, en muy diversos cargos de elección popular.

Se confrontó con Hugo Chávez; y siguió luchando en contra de Nicolás Maduro, cuando éste para gobernar hablaba con un pajarito.

Todas las elecciones se las ha ganado a Maduro, claramente y ante la mirada mundial. Ha sufrido persecuciones, inhabilitaciones, detenciones, y la han humillado de manera variada.

Víctima de todas las sombras del poder venezolano, logró Corina Machado, a través de postular a la presidencia de Venezuela a Edmundo González Urrutia, más del 90% de los votos emitidos, según las actas de casillas, y bajo la actitud inmadura de Maduro de desaparecer todo el papeleo electoral.

La mayor parte de los gobiernos latinoamericanos, incluyendo a los amigos de maduro, le aconsejaron que probara, con actas de casillas, su triunfo presidencial; lo que, hasta la fecha, no ha podido demostrar.

Así que la obtención del Premio Nobel de la Paz 2025 es una carambola de tres bandas que supo ejecutar la Academia de Noruega.

Satisface indirectamente al presidente Trump. Remueve y fortalece a una oposición venezolana humillada por el poder tiránico. Alienta a una democracia liberal predominante, en el mundo occidental, que aún no agota sus posibilidades de desarrollo, a pesar de las torpezas de un gobierno gringo que sigue cerrado, literalmente cerrado.

Tan cerrado como el binomio cómplice de Sheinbaum-López, quienes no son expresiones matemáticas, pero sí imposiciones políticas fraudulentas.

Mentirosos y corruptos por todos sus flancos.

Daré un solo ejemplo de ello.

Aseguró la presidente formal que en su primer informe asistieron al Zócalo de la CDMX 400 mil simpatizantes, cuando todo el espacio ocupable de ese zoco llega apenas a 46 mil metros cuadrados, de pared a pared en ese rectángulo.

Tres personas físicas colocadas en un metro cuadrado, se ahogarían entre sí, en esos 46 mil metros cuadrados; y, a lo máximo, sumarían 138 mil individuos, y no 400 mil.

Así que, para tener ahí, en ese zócalo 400 mil acarreados, se necesitaría un segundo piso, y parte de un tercer piso.

¡Ah!, como gozan mintiendo.

Si hubiera el premio nobel de la mentira y de la corrupción, sin duda alguna, los compinches Sheinbaum-López serían los ganadores.

Bajo las sombras del poder se sigue encubriendo esa parejita presidencial.

O, para colmo, todos los seguidores de Maduro, ahora propagan que quien debe recibir el Nobel de la Paz es Nicolás Maduro; el descaro impúdico suele surgir de las miasmas sombreadas por el poder maligno.

 


martes, 7 de octubre de 2025

LOGOS

Sheinbaum, ¿80% de aceptación?                 

DESAMPARA AL GOBERNADO                                        

La presidente formal de México señaló: “El 2 de octubre no se olvida. En mi calidad de comandante de las fuerzas armadas asumo el compromiso de que nunca más reprimiremos al pueblo de México.”

Se refería al 2 de octubre del 1968, donde en la Plaza de Tlatelolco de la Ciudad de México hubo, conforme a las cifras señaladas por los dirigentes de ese movimiento, “cerca de 350 muertos”, una dolorosa matanza, absurda, que todos seguimos repudiando.

Sin embargo, nuestra severa repulsa no debe ser, sólo, por ese hecho lamentable.

Cada vez que el gobierno, o sus agentes o funcionarios, maten a un ser humano, o permitan que se mate a un congénere, todos debemos desaprobarlo, y exigir la estricta aplicación del derecho.

De asesinatos cometidos por el poder público están llenos los registros históricos de nuestro país.

Puede ser 1 el exterminado, pudieran ser 43 los aniquilados, han sido más de 800,000 los asesinados; es de interés la cantidad de los muertos, pero basta con uno, para que nos agravie a todos, y a cada uno de los mexicanos.

No exagero con los más de ochocientos mil mexicanos matados por el gobierno. Nosotros, como generación, somos testigos de cómo un presidente llamado Andrés Manuel López Obrador, con su irresponsable política de salud pública frente al Covid-19, causó esa matanza brutal, sin remordimiento alguno.

En sus mañaneras tenemos pruebas DOCUMENTALES PÚBLICAS y HECHOS NOTORIOS de sus decires insensatos: “Eso del covid-19 es una invención de los de la mafia del poder”, “lo del covid-19 es una enfermedad de ricos”, “con un billete de dos dólares en la bolsa no me da ese covid”, “basta con un escapulario, y diciendo, detente maligno, para librarnos de esa pandemia”, “yo no me vacunaré”, “no es necesario el cubre bocas”, “ante ese covid, sigamos haciendo nuestra vida, como siempre”.

El fatal resultado de ese estúpido comportamiento presidencial fue la enorme cantidad de muertos.

Sumemos, a todo ello, los asesinados por las pésimas políticas de los gobiernos, respecto a la seguridad pública; seguridad pública que es la primera, básica y principal, responsabilidad de todo Estado moderno.

Al no cumplir con ese deber fundamental, la dupla autoritaria Sheinbaum-López está reprimiendo al pueblo de México.

La mayor represión para todos y cada uno de los mexicanos es no contar con seguridad pública por padecer de un narco gobierno, chapucero y ruin.

Sus tramados engaños son tan cínicos como siniestros.

Ejemplificaré con una de sus tramas recientes.

Ernestina Godoy Ramos, senadora con licencia y Consejera Jurídica de la presidente formal, fue quien dio instrucciones para que se aprobará el proyecto de la nueva Ley de Amparo, en el senado, con las características de retroactividad, para darle la oportunidad a la presidente formal, Sheinbaum, de que se le pudiera calificar, después, como “valiente y acertada”, al ordenar públicamente que esa retroactividad no era correcta, ya que resultaba francamente inconstitucional.

Es decir, por debajo de la mesa, Sheinbaum mandó manchar con “retroactividad” una iniciativa encaminada a destruir el juicio de amparo mexicano, para con ese distractor poder colgarse la medalla de salvadora del amparo.

¡Qué tontería!

Sus autoengaños son una constante muy costosa para México.

Cientos de miles de millones de pesos nos cuesta a los contribuyentes la falsa imagen de la presidente formal, todo para que se publicite (con su rostro de sonrisa angustiada) que más del 80% de los mexicanos “la quieren y la apoyan”.

Padece la presidente formal del síndrome de la madrastra de Blanca Nieves: “Espejito, espejito, ¿quién es la más bonita?”

Acaso, los que la pueden querer y apoyar son los vándalos encapuchados de negro que el pasado 2 de octubre enturbiaron, con sus variados delitos, la histórica y justa marcha en contra del autoritarismo y la dictadura que siguen prevaleciendo en México.

Desde Veracruz, ante los marinos, Sheinbaum leyó un discurso de un barroquismo enredado y vacío: “Lo contrario de la honestidad es la corrupción, la cual debe verse siempre como lo que es, una traición a todos los valores. La corrupción es deslealtad, y eso no puede tener cabida en nuestras instituciones, por eso debe sumarse con fortaleza y, al mismo tiempo, enaltecer la honestidad como principio de vida.”

¿Cómo aplicará Sheinbaum, directa y precisamente, ese rococó lingüístico a la corrupción, deshonestidad y traición, de Andrés Manuel López Obrador?, y de sus ‘narco juniors’, como con toda exactitud les ha denominado la periodista Beatriz Pagés.

La dupla presidencial Sheinbaum-López está por amparar su dictadura, a costa de desamparar a los gobernados.