LOGOS
México y Brasil
ARTILUGIOS DE LOS CHARLATANES
Las elecciones
generales de Brasil del 2026 fueron muy singulares y muy al filo de la navaja
política carioca.
Se convirtió en un
proceso escabroso por los dos contendientes poderosos: Lula da Silva, con
vastos simpatizantes, mal usando recursos gubernativos de su presidencia en
Brasil, y apoyos internacionales de la mal llamada izquierda, incluyendo al
gobierno mexicano; y Flávio Bolsonaro, con extensos partidarios, activando con
severo impulso el desgaste de Lula, y con recursos internacionales orientados
por Donald Trump, presidente de los EUA.
En la primera vuelta
electoral del 4 de octubre próximo anterior, sorprendió Bolsonaro con el 47.1%
de los votos a favor, mientras Lula sólo obtuvo el 45%; no logrando ninguno de
los contendientes más del 50%.
Pero en la primera
vuelta el Partido Liberal de Bolsonaro logró el dominio de las dos cámaras:
Senado y Diputación.
La mayoría de la
población brasileña desea el cambio. Lula ha sido elegido cuatro veces como
presidente. 16 años como presidente es una dosis irritante e intolerable, en un
respetable sistema democrático.
¿Por qué, entonces, el
pasado 25 de octubre ganó Lula, en la segunda vuelta electoral, la presidencia?
“Nuestro General”; así
le llama Lula al mago que lo hizo triunfar.
El diputado brasileño
André Janones de 42 años, y líder del Partido Red de Sostenibilidad, con su
equipo técnico, montó de principio a fin la estrategia a seguir. Las casillas
donde había ganado Bolsonaro las afectaron de variadas formas, las listas de
votantes sufrieron rasuras de liberales, Lula se puso a repartir a raudales dinero
y beneficios a los ciudadanos (siguiendo el ejemplo del narco gobierno
mexicano), embarazaron las urnas votos artificiales, y lograron comprar a
líderes de los partidos oponentes.
Todo mundo quedó
sorprendido, y Trump quedó pasmado, declarando: “Es otra elección amañada,
francamente. Es una imagen mala, terrible para el mundo”.
A Lula, se le pasó la
mano en la chapuza. Ganó con 51.74%, dejando a Bolsonaro con 48.26%. Brasil
quedó en materia electoral con olores nauseabundos, pues a lo asqueroso de
Bolsonaro se agregó el cochinero de Lula. Los dos marranitos jugaron chueco.
Y en esa podredumbre
participó Obrador y Sheinbaum; ésta, hizo de inmediato con su pulgar y su
índice (izquierdos) la ‘L’, de Lula, agregando: “Estamos felices. Muy contentos
de Lula en Brasil. Muchas, muchas felicitaciones al presidente Lula y al pueblo
del Brasil. Es una bocanada de aire fresco para América Latina.”
Mientras, nuestro país
es el más demandado por empresas extranjeras, por indemnizaciones a través de
la UNCTAD, Comisión de Comercio y Desarrollo de la ONU, por 6 mil millones de
dólares.
ONU aclara: “Había 16
mil desaparecidos en México en 2025, y ya aparecieron, pero asesinados, sólo 23
con vida. Esto no es para felicitar.”
Todo lo destruye el
narco gobierno mexicano. El INE quedó destruido a través de Taddei. Ahora ese
gobierno 4Tero, fraudulentamente hará las funciones de INE.
Nuestro PIB se
desaceleró en el trimestre julio-septiembre a 0.9%, y el peso mexicano va en
franca caída. Todas las petroleras del mundo están en bonanza, sólo PEMEX está
en quiebra. La doctora Nora Lustig, investigadora en el Colegio de México
afirme que: “La política fiscal mexicana acrecienta la pobreza.”
Dar y dar dinero a la
población, sin sustento en la producción de bienes y servicios, más temprano
que tarde, nos conduce al desastre total.
En un sistema morenarco
la democracia no está en riesgo, la democracia está muerta.
Afirma Sheinbaum: “Los
comicios están sin riesgo. Se van a morder la lengua quienes ponen en duda la
elección del 2027.”
Al parecer la lengua de
la presidente no tiene dudas, pues si los fraudes en Brasil pudieron hacerlos,
en México será más sencillo. Olvida que el gobierno de los EUA está al
pendiente de su lengua, con la que lo está provocando a la intervención.
No hay duda, los
gobiernos chapuceros de México y Brasil se han convertido en los artilugios de
los charlatanes, con sus juegos de elecciones gangrenadas.
