lunes, 18 de mayo de 2026

LOGOS

Todo desaparece en México

HASTA LA VERDAD  

La presidente Sheinbaum asegura: “Las operaciones de la CIA, en México, son puras ficciones y mentiras”; claro, se refiere al tiempo que ella lleva en el ejercicio del poder y, de manera especial, a lo que, recién, publicó CNN, una cadena global de noticias que desde 1980 no ha dejado de informar con seriedad, y sin pausa alguna, a todo el mundo, las 24 horas de todos esos 16,590 días. 

La nota informativa de CNN fue, en síntesis: “En una autopista muy transitada, al borde de la CDMX, murieron calcinados los narcotraficantes de Sinaloa, Francisco Beltrán y su chofer, en plana luz del día, al estallar una bomba que la CIA les colocó en ese automóvil, como parte de un plan permanente en contra de los cárteles terroristas mexicanos.”

Sobre lo anterior, Sheinbaum niega las operaciones de la CIA en nuestro país, calificándolas de “ficciones y mentiras”; y, respecto a “engaños y falsedades”, doña Claudia es toda una experta.

La simulación es su especialidad, y el embuste su deleite; y cuando anda en ese enjuague, suelta su natural sonrisa, la que puede ocasionar, su franca carcajada.

En todo el mundo operan 17 agencias de espionaje, registradas por los EUA (CIA, FBI, DEA, ODIN, NSA, DIA, OII, OIA, OIC, ANIG, NRO, IVRFA, IMD, IME, OIN, ICM, y IGC con un presupuesto anual de 75 billones de dólares), constituyendo una verdadera sopa de letras, que a veces han chocado entre sí; pero en nuestro país han operado todas, según sus atribuciones y encargos.

Empero, nuestra presidente no ve a esas agencias de espionaje de EUA, ni las conoce ni le interesan, salvo cuando ordena a su partido, llamado Morena, que promueva “un juicio político” en contra de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, acompañado (ese proceso) de una movilidad nacional, para “exigirle su renuncia”; todo eso, a su decir mentiroso, por “solicitar el apoyo de la CIA en un operativo” contra un gran laboratorio de drogas sintéticas. Al unísono, ordena, por debajo de la mesa, a la Fiscalía Federal (órgano supuestamente autónomo) que abra carpeta de investigación de inmediato, para obtener (o falsificar) pruebas, a como dé lugar, a efecto de que penalmente se juzgue a Maru Campos, sin haber acto delictivo, ni motivos ni fundamentos jurídicos para tal persecución.

En cambio, sin tener tampoco atribuciones legales para ello, la presidente Sheinbaum absuelve de toda responsabilidad penal al gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, y a los nueve implicados en el caso criminal que ha instado el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, juzgando, la titular del poder ejecutivo mexicano, que no hay ninguna prueba en contra de los 10 implicados, y dándoles una supuesta protección con nuestras fuerzas armadas.

Más les valdría a Rocha y a sus coparticipes presentarse ante ese tribunal federal estadunidense, pues la vida de ellos corre peligro, si siguen en manos de los morenarcos.

Incluso, ya dos de ellos hicieron lo propio. El general Gerardo Mérida Sánchez, quien fuera secretario de seguridad pública en Sinaloa en el gobierno de Rocha, ya se presentó en ese tribunal federal neoyorquino; lo mismo hizo el empresario Enrique Díaz Vega, secretario de finanzas de ese mismo gobernador y de esa misma entidad federativa.

Ambos han pedido que se les considere como testigos protegidos, dándole, con ello, un portazo en la enorme nariz a doña Claudia, quien está desconcertada dentro de su impúdico océano de mentiras: “No hay pruebas, no hay pruebas, no hay pruebas”, cuando lo que no hay es vergüenza ni honradez.

Así, es tremendo vivir bajo el yugo del actual narco gobierno.

Sheinbaum y Obrador no generan ninguna confianza ni seguridad, ni siquiera, a sus propios colaboradores. 

La vida de 130 millones de mexicanos está en manos de irresponsables, y juegan con ella, política, económica y educativamente.

Es una pareja (Obrador-Sheinbaum), productora de mentiras, que todo lo desaparece; dinero, vidas humanas, y también desaparece a la verdad. 

Qué doloroso es observar como unas mujeres indígenas de Chilapa, Guerrero, se arrodillan para pedirle a Donald Trump que venga a salvarlas, “con el helicóptero”, porque los narcos las están masacrando, y “la presidenta Claudia se desaparece”, y no les hace caso. 

Penosísimo sería, para los mexicanos, que Sheinbaum desapareciera de México, y que apareciera en ese tribunal federal de Nueva York, dando su declaración, pero, eso sí, sujeta a un detector de mentiras.”