lunes, 27 de abril de 2026

 LOGOS

México no está perdido

RAÍCES QUE NUNCA MUEREN  

“Población” y “gobierno” son dos conceptos totalmente distintos; y, el presidente de los EUA, Donald Trump, comete el error de no diferenciar ambos términos.

Dijo el mandatario estadunidense: “México está perdido y Estados Unidos es su única esperanza”; esto lo aseveró como respuesta a la absurda y desmedida reacción que tuvo la presidente Claudia Sheinbaum respecto a la muerte de dos agentes norteamericanos de la CIA y dos miembros de las fuerzas armadas mexicanas, al parecer en un accidente carretero, después de haber realizado una eficaz operativo contra un gran y lucrativo laboratorio del narcotráfico en Chihuahua, México, y participando el ejército mexicano a cargo de la “seguridad periférica”.

En lugar de una actitud humanista, por la pérdida de vidas, Sheinbaum exigió con apresuramiento feroz a EUA y a la gobernadora chihuahuense información sobre el caso, pues según su entender desenfocado, EUA con esos agentes estadunidenses estaban violando la soberanía mexicana.

Si en la especie está el ejército y autoridades estatales, no se viola la soberanía, pues ésta reside esencial y originalmente en el pueblo, y se ejerce por los poderes de la unión y por los poderes de los estados, conforme a los artículos 39, 40 y 41 de nuestra Carta Magna. 

Empero, en la realidad resulta peor, ya que la soberanía la ejerce el narcotráfico, y con la aceptación del mal gobierno.

Por otra parte, es de mayor importancia la aplicación de la ley al narcotráfico, pues éste se ha vuelto un mal mundializado, y, por ende, se debe de mundializar su tratamiento; más aún, cuando los efectos dañinos corroen a muy diversos países. 

Con guante blanco trató este asunto la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, al decir: “Se pide al gobierno de México un poco de empatía, por la muerte de cuatro personas; dos autoridades mexicanas y dos agentes de la CIA.”

Y Sheinbaum no entendió, y al parecer se inclina más a defender al narcotráfico que ejerce ilegalmente la soberanía, y se separa totalmente de nuestra Constitución.

Eso fue lo que obligó a Trump a decir equivocadamente: “México está perdido…”, cuando no es México el perdido; ya que el perdido es el pésimo gobierno de Sheinbaum.

Y vuelvo a repetir, una cosa es la “población”, y otra cosa es el “gobierno”.

También Trump se equivoca cuando afirma: “… y Estados Unidos es su única esperanza”.

Sí, no deja de ser esperanzador, para la población mexicana, un auxilio humanista del pueblo de los EUA, a través de un gobierno estadunidense respetuoso del decoro y dignidad de 130 millones de mexicanos. 

Pero EUA no es nuestra única esperanza. 

Los mexicanos estamos seguros y optimistas de resolver nuestras dificultades, en base a nuestras posibilidades y valores; y ésta es nuestra mayor esperanza.

Así que México no está perdido, y nuestras raíces, como nuestra esperanza, nunca mueren.

Lo que debemos exterminar es a los malos gobiernos, como el de Sheinbaum-Obrador, el que ha destruido a nuestras mejores instituciones, quien acaba de secuestrar al INE, el que dice que nos dará libertad de ejercer nuestro voto, pero que él será el dueño de las urnas, quien imprima las boletas, el que, exclusivamente, cuente los sufragios, y el único propietario de los órganos jurisdiccionales que juzguen todo el proceso electoral.

Un gobierno de esa calaña es el que contamina con petróleo y chapopote las tierras y el mar del Golfo de México, el que roba el patrimonio nacional, y a manos llenas, quien miente sobre los asesinados y desaparecidos, Sheinbaum, la que desde Barcelona con anacronismo demagógico concita a Huitzilopochtli y a Coatlicue, dioses de sangre y de la muerte, la que genera loquitos que disparan desde campos de futbol o desde las pirámides de Teotihuacán, para acabar con vidas humanas, quien dice que defiende la soberanía, pero la soberanía de los narcotraficantes, la que exige una explicación al embajador de los EUA, pero cuando éste responde: “Las inversiones desaparecen cuando hay corrupción”, ella sólo repite lo mismo, pero ahogada en podredumbre. 

México no está perdido; y 130 millones de mexicanos aplastaremos a la dictadura corrupta que padecemos.