lunes, 23 de marzo de 2026

 LOGOS

La maldad de Trump

BENDITO NUESTRO MESTIZAJE   

La maldad conque decide y actúa Donald Trump, en su carácter de presiente de los EUA, genera frutos de toda índole; aunque en la cosecha se denota un denominador común: el aislamiento progresivo de Donald.

Hace unos días, Joe Kent, quien fuera director del Centro Nacional de Contraterrorismo de EUA, renunció irrevocablemente a su cargo, dando como razón la siguiente: “No puedo, en buena conciencia, respaldar la guerra lanzada por el presidente Trump en contra de Irán, pues este país no representa ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y carece de armas atómicas. Está guerra se inició por la presión del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.”

Trump de inmediato explicó: “Joe Kent es buen chico, pero es muy débil ante la seguridad nacional.”

También, respecto a la guerra contra Irán, el presidente Trump hizo urgente llamado a la OTAN, para que de inmediato se sumara a la acción bélica.

Mark Rutte, secretario general de la OTAN, respondió: “No es nuestra guerra; nadie nos invitó para iniciarla; además, parte de un planteamiento equívoco, y de una decisión personalísima de Trump.”

Donald contestó a la OTAN: “Me decepcionan, cometen un error muy tonto. No los necesito para nada. Ya me la pagarán.”

Ningún país de Europa quiere la guerra contra Irán.

La Europa Oriental tampoco desea esa guerra; pero, toda Europa si ha reprobado el dogmatismo de una Persia de Ayatolas, al igual que reprueba la actitud ambiciosa y desalmada de Trump.

Se observa, otra vez, que el presidente estadunidense Trump se encuentra solo, y su huerfanidad no lo reprime, sino lo sublima; por eso grita: “No quieren ayudarnos. ¡Es increíble! Los tengo a prueba; pero no necesitamos a nadie. Somos el país más poderoso del mundo.”

Dentro de EUA se han hecho encuestas: “¿Están a favor o en contra de esta guerra estadunidense contra Irán?”

Los resultados son similares a los que presenta CNN: “63% contra la guerra. 27% a favor de la guerra. 10% sin opinión”.

Curiosamente, para la guerra contra Irán, Trump ordenó la presencia del portaaviones nuclear más poderoso de los EUA, el ‘Gerald R. Ford’; y ya, en el Medio Oriente, ese enorme buque sufrió un incendio el 12 de marzo próximo anterior, originado en la lavandería, con más de 200 marinaros lesionados.

30 horas duró el percance. Dejó sin literas a 2,500 tripulantes, los que durmieron sobre el suelo, o sobre mesas, sin cocina y sin comedor.

Sin retretes, por estar destruida toda la plomería; según la nota del New York Times, la que supone una reparación de varios meses.

Y por si todo lo anterior fuese poco, por primera ocasión, un modernísimo avión F-35, con carga nuclear de última generación, sin saber cómo ni por quién, fue derribado por un misil, salvándose el piloto. 

Pasando a la realidad de México, también, la maldad con que decide y actúa la dupla presidencial Sheinbaum-Obrador, genera frutos de diversa índole, bajo el denominador común en todas esas cosechas, de ir con su dictadura a cuestas, de fracaso en fracaso.

‘Dos Bocas’, incendiada ya tres veces, y con muertos; trenes de pasajeros descarrilados, y con muertos; el territorio nacional es un enorme cementerio; desaparecidos centenares de miles de seres humanos, y destruidas instituciones, por centenas; criminal aumento de las deudas, externa e interna; sin soberanía, ante el crimen organizado, y ante el insaciable presidente Trump.

Aseveró Sheinbaum en Oaxaca, por su ignorancia histórica: “Benito Juárez vive en la cuarta transformación de México. Los conservadores apoyaron al ejército invasor francés.”

En el siglo XIX ese ejército francés llegó a México a imponer como emperador a Maximiliano de Habsburgo; empero, su finalidad principal era penetrar en los EUA, país que estaba en guerra civil.

Napoleón III calculó mal dos cosas: la duración de esa guerra civil estadunidense que terminó pronto; y el avance del fortalecimiento económico militar de los países germánicos en Europa, los que abrieron un frente de guerra al emperador francés, derrotándolo con facilidad.

Y EUA apoyó a petición del presidente Benito Juárez, con varias divisiones a cargo de un general argentino, Edelmiro Mayer, y con una mayoría de soldados negros, quienes fueron factor decisivo para acabar con las tropas checas, belgas, austriacas, eslovacas y francesas de Napoleón. 

Notable fue, que muchos de esos invasores se quedaron a vivir en México, y no pocos en Morelia. 

Entre negros y güeros nos pintaron la población de nuestros ranchos; y es grato decir: bendita migración, y extraordinario mestizaje.

Pero a la presidente Sheinbaum, le falta formación, y está ayuna de información precisa.